"El nombre de "misa de gallo" que se da a la ceremonia religiosa que comienza al filo de la medianoche, del día de Navidad, no es un capricho. Sólo hace falta recordar que estamos en el momento en el que el sol alcanza su máxima debilidad, y que de alguna forma hay que propiciar su recuperación. Sólo a partir de la reforma del calendario juliano sucede que el 25 de diciembre no coincide minuto por minuto con el solsticio de invierno. Desde hace cuatro días, como quien dice, el hecho de que el gallo cantara en este momento era considerado una premonición de buen augurio. El cristianismo, al operar la sustitución Sol-Jesucristo y poner la misa en el lugar de los cultos solares más antiguos, no pudo prescindir de la figura del rey de los pajares, de su honda pero insistente significación religiosa" Xabier Fábregas
via Centro MENADEL Psicología / Técnicas Corporales http://ift.tt/1cgtGQq
No hay comentarios:
Publicar un comentario