por Joaquín Albaicín – Una noche en que mi propósito era acercarme a Casa Patas a escuchar cantar a Miguel El Rubio, la lluvia me disuadió. Tras haberme puesto como un pollo, decidí que lo mejor era posponer veinticuatro horas el disfrute flamenco y quedarme en casa viendo, mientras me secaba, la película que había […]
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