ABARLOAR EN ÍTACA Oh soberano que reinas en Pito*, flechador, adivino, que obtuviste en suerte la parnasia roca de elevada cima, celebro con mis cantos tu valor. Por tu parte, ojalá me concedas noble fama. Envía a mi alma una voz veraz, para que yo proclame a los mortales dispersos un canto sonoro de acuerdo con los mandatos de la Musa y la ayuda de mi sólida lira. Ahora, pues, tañedor de la lira, a ti, que grata melodía cantas, mi ánimo me incita a decir lo que jamás antes referí, cuando, espoleado por el aguijón de Baco y del soberano Apolo, mencioné los dardos que hacen estremecerse, remedios para los mortales, y luego los pactos juramentados para los iniciados (1). Cuatro coordenadas básicas en la nave: proa, popa, babor y estribor. Y el punto de referencia central y más fundamental de todos: el mástil de la embarcación. El viaje más significativo de esta nave en la que estamos es el que realiza hacia el interior de sí misma; es el más sutil, el más delicado y secreto, el más poderoso. Es el viaje al corazón del Espíritu, que está en el centro de todas las cosas. En esta nave no caben marineros flojos de remos doblegados por la tibieza. Invocamos, para que nos acompañen en esta aventura, a Hermes y Atenea y les agradecemos que nos doten de los atributos del soldado iniciado: “generosidad, coraje, sabiduría y paciencia”. No cabe en esta empresa permitir por nada de este mundo ser apartados de la Luz, y frente a cualquier galeón de usurpadores o cualesquiera otras fuerzas del Adversario, permanecemos unidos al mástil, defendiendo a capa y espada la jerarquía que emana de la influencia del Espíritu y la abolición de toda acepción personal frente a la Suprema Potencia. Nuestra pequeña barcaza, que ha orientado, pues, su proa hacia Ítaca, –un símbolo del Centro del mundo–, es, en apariencia, muy vulnerable, pero sus marineros no quieren sino encarnar este mito arquetípico de alcanzar y habitar la Ciudad Celeste y eso los hace, paradójicamente, invulnerables y conscientes de la naturaleza inviolable de ese ámbito. Así, si somos hijos del Espíritu y el Espíritu es inmortal, ya hemos sido reabsorbidos por el Origen, aunque nada nos exime de tener que realizar la travesía completa, sin saltarse ningún puerto ni darlos por conocidos. El navío atraviesa los mares del mundo intermediario que son los paisajes acuosos y aéreos del alma, el vasto mundo psíquico y sus intrincados laberintos, tanto individuales como universales. Sólo se llega a destino –la Utopía– si se deja todo, si se abandona toda esperanza, si se efectiviza en este mundo la Suprema Liberación. Somos eso: Suprema Liberación hecha carne, y no queremos otro elixir más que éste. En nuestro corazón rebosa la certeza de esta posibilidad. El símbolo de la nave es, pues, análogo al alma del iniciado, y aun al alma de una entidad en la que opere lo inciático. Si todo en la manifestación es simbólico y significativo, para aprender cómo mantenernos unidos podemos observar por ejemplo a las abejas o a los pingüinos del antártico. ¿Cómo hacen los pingüinos para estar a cubierto? El pingüino emperador sobrevive en el invierno antártico gracias a que la colonia se mantiene apiñada. Crean un círculo cerrado y en su centro protegen a los más jóvenes y a los recién nacidos. Entre ellos hacen turnos para cubrir el cordón periférico del grupo amontonado. Es la única manera de sobrevivir al gélido hábitat del continente antártico; sólo así pueden soportar ventiscas de hasta 200 km. por hora con temperaturas de 60º C bajo cero. Los recién nacidos simbolizan lo más puro, y son los que están más cerca del centro de ese círculo acorazado. A la vez representan lo aparentemente más vulnerable, por eso deben ser protegidos del gélido y hostil entorno. Son el símbolo de nuestro Niño de Oro que debe ser resguardado en el Centro de la piña. Las cuatro edades del hombre son análogas a las cuatro etapas vitales de cualquier ciclo y la Edad de Oro se corresponde con esa niñez de virginidad e inocencia. ¿Qué más podemos observar de los pingüinos? Es destacable también que el pingüino es de esas especies de ave que, como el águila, una vez encuentra a su pareja, se mantendrán juntos toda la vida. Son aves incapaces de volar pero nadan como balas dentro del agua; les singulariza un plumaje de gran elegancia, que contrasta con la torpeza de sus andares. Su capa de plumón intermedia nunca se moja, ni dentro ni fuera del agua. El pingüino es un gran superviviente en las aguas difíciles y sin su colonia no sería nada. Así es nuestra nave. Una proeza en el medio hostil que nos está tocando vivir. El nulo interés del hombre moderno por las Verdades eternas y las mil caras del Adversario son análogos a este gélido entorno del pingüino. René Guénon nos recuerda que el agua es el símbolo de la “substancia universal”, y el alma tiene, como decíamos, un simbolismo análogo al de la nave. Uniendo ambas ideas se colige que la aventura iniciática del alma la aboca a surcar estos vastos mares que en la Cábala constituyen la travesía de las aguas inferiores y las aguas superiores. Se tendrá éxito en tamaña empresa si se permanece dentro del bajel asido al mástil y cada vez más despojado de todo, como lo hiciera Odiseo en su periplo rumbo a Ítaca, la isla utópica. Esta travesía es una aventura mágica. De la Magia nace la verdadera vida y se está preparado para la magia cuando se desprenden todos los conceptos y toda la programación mental del tipo que fuere, de orden religioso, racional o científico. De la ausencia de miedo y el sacrificio ante el Espíritu brota también la magia. Una magia sin persona ni poder de ningún tipo. Y ahí se manifiesta el verdadero poder de lo Divino a través de nosotros. El poder de Jesús –arquetipo del iniciado– reside en su completa entrega a fin de que se haga la Voluntad del Padre. El Espíritu reside en el interior de todas las cosas. Es una buena nueva recordarlo siempre. ¡Por el rito de la Memoria que es lo que son nuestros trabajos! ¡Los dioses nos guían! Notas 1 Argonáuticas órficas, Ed. Gredos, Madrid, 1987. 2 *Delfos. - Artículo*: Letra Viva. Una Utopía Hermética - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
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