Sara Sviri, Antología de textos sufíes, pp. 384-6 Ibn Arabi, al-Futuhat al-Makkiya, El conocimiento de los polos de la intención. Debes saber que estos hombres se ocupan del conocimiento (ma’rifa) de la intención de su existencia por medio de la reflexión sobre las palabras y lo que encierran. Las letras se unen y se juntan para producir una forma que señala un significado que forma parte de un léxico (istilah), de tal forma que cuando un hablante la pronuncia el que la escucha concibe (hamma) en su pensamiento (fahm) un significado que le llega, a través del cual concibe algo. Por eso, estos hombres, no dicen que la audición contingente (al-sama’ al-muqayyid) de los cantos eleve sus mentes (himma), sino que lo hace la audición absoluta (al-sama’ al-mutlaq). La audición absoluta lo que produce en ellos es la compresión de los significados [espirituales] (fahama al-ma’âni), que es la audición de los espíritus divinos y también la audición excelsa (sama’ al-akbar), mientras que la audición contingente, que es lo que le produce la canción, es la audición natural (tabi’i) [es decir, humoral o emocional]. Si un pretencioso dice que con la audición contingente ha escuchado, en alguna de las imágenes, un significado, diciendo: “Si no fuese por esos significados [espirituales o trascendentes] no habría me habría movido”, pretendiendo que ha abandonado el ámbito natural con ello, es decir, las causas del movimiento, no es veraz. Nosotros hemos visto a estos que pretenden la maestría de manera escandalosa en el sufismo. Quien sostiene algo así, si no es veraz, es un completo falsario. Cuando en un encuentro de audición, te encuentres a uno de estos pretenciosos, no te fíes de él. Al recitar los cantantes alguna palabra en una de estas canciones que conmueven, de la que también conmueven la mente la audiencia, colmando los estados de las almas animales, los cuerpos se agitan girando bajo el dominio de las órbitas de los astros. Este giro lo que te tiene que indicar es que es una audición natural, puesto que el ámbito sutil del ser humano no pertenece al ámbito de los astros, sino al de los espíritus que han sido insuflados en ellos, y esto es algo, que sin duda, está por encima de los astros. Por lo tanto, no hay movimiento del cuerpo, sea circular o no, que no sea por el alma animal que hay entre la naturaleza y los astros. No ignores cuál es tu constitución y por quien se mueve. Si ese pretencioso se mueve, lo toma un estado y se pone a girar o se pone a saltar, es porque ha quedando ausente a sus sentidos, a sí mismo y a la asamblea en la que está. Cuando abandona ese estado y regresa a sus sentidos, si le preguntas el por qué de su movimiento, te dice: “Es que la lera decía estoy a aquello, en lo que comprendí tal y cual significado, y ese significado me hizo moverme”. Respóndele entonces: “Lo único que te ha movido es la belleza del canto. La compresión, si te ocurriese sería en el ámbito de la sumisión, mientras que la emoción corresponde al dominio de tu aspecto animal. En ese caso, no hay ninguna diferencia entre tú y el camello en el efecto que produce el canto en ambos”. Antes estas palabras se envanecerá, le causarán pesar y te contestará: ¿Qué sabrás tú de mi y de lo que yo sé que me hace moverme?” Cállate y déjalo en paz. Deja que el olvido borre el recuerdo de esto y después, tomando algunas palabras que contengan el mismo significado, dile: “Oh, qué bellas la palabra de Dios cuando dice…” y recítale alguna aleya del Libro que tengan ese significado que le hizo moverse por la voz del cantante. Insiste en ellos hasta que se dé cuenta, lo tome de ti, hable, y vea que no le alcanza ese estado, ni movimiento, ni extinción. Más bien se perfeccionará, y te dirá: “Esta aleya contenía un significado sublime del conocimiento divino” ¡No hay muestra más contundente de lo escandaloso de su pretensión! Así que dile: “Hermano, este significado mismo es el que me dijiste que te produjo el movimiento en la audición de ayer con las palabras de los recitadores, con sus poemas y cantos. Sea cual fuere el significado que te conmovió y produjo el estado ayer, ese significado está presente en lo que te he reproducido en las palabras divinas, que son más elevadas y veraces, pero no te veo agitarte al haberlo aceptado y comprendido.” La audición que es en sí misma comprensión es la audición divina. Cuando le alcanza a alguien, y es suficientemente fuerte para recibirla correctamente, el efecto que produce en su cuerpo es despertarlo, lo ausenta a sus sentidos, y no se produce en él movimiento de ningún tipo, sea de los grandes hombres o de los menores. Este es el poder de las inspiraciones divinas más fuertes, y la diferencia entre ellas y el dominio de las inspiraciones naturales. Las naturales, como hemos dicho, producen movimientos como el girar, o del enamorado, o los espasmos del enajenado. - Artículo*: sidnur - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Sara Sviri, Antología de textos sufíes, pp. 384-6 Ibn Arabi, al-Futuhat al-Makkiya, El conocimiento de los polos de la intención. Debes saber que estos hombres se ocupan del conocimiento (ma’…
- Enlace a artículo -
Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.
(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)
No hay comentarios:
Publicar un comentario