Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

viernes, 10 de mayo de 2019

FILAR PRIM

Después de pasar unos días de Pesaj comiendo pan sin levadura en recuerdo de la apresurada salida de Egipto, se imponen unas reflexiones a propósito del Jametz (חמץ), la levadura. En el Zohar (Raia Mehemna) el Jametz (חמץ) se asocia con la Mala Inclinación. Sostenía Louis Cattiaux que “Hay dos maneras de salirse de toda cosa, o bien por arriba o bien por abajo. Quien sale del mundo por arriba es santo y salvado. Quien sale por abajo está loco y condenado”. Que el Jametz (חמץ) es la Mala Inclinación, la idolatría o Samael, lo sabemos por el Zohar (II-182 a). Curiosamente el antagonista de este Jametz (חמץ) lo conforman las mismas letras, escritas en orden inverso: Tzemaj (צמח), palabra que literalmente significa “brote” y que se aplica al Mesías. La guematria de ambas palabras es la misma, 138. La palabra Jametz (חמץ), “levadura”, “fermento” puede deconstruirse como Jam (חם) Tzadi (צ). Jam (חם) significa “calor”, “caliente” y la letra Tzadi (צ) es la inicial de Tzadik (צדיק), “Justo”. De este modo podríamos decir que el Jametz (חמץ) es lo que “calienta” al justo, que como es sabido corresponde a la sefirah de Iesod, ya que como sabemos por Proverbios (X-25): וצדיק, יסוד עולם “VeTzadik Iesod Olam”. “El Justo es el fundamento del mundo”. Jametz (חמץ), “levadura”, también puede ser deconstruido como Jam Etz (חם עץ), “árbol caliente”. ¿A qué árbol nos estamos refiriendo? Como escribe el cabalista Ione Szalay: “Iesod contiene todo el árbol de la vida”. Justo y árbol son lo mismo. Al margen de consideraciones espirituales y cabalísticas, lo cierto es que consumir Jametz (חמץ), levadura, hincha, engorda al que lo come y mucha gente pierde unos cuantos kilos y se deshincha sorprendentemente después de Pesaj. Todo esto puede relacionarse con la vieja idea de que para entrar en el reino de los cielos hay que estar delgado. En el momento del paso final, del verdadero Pesaj, no podremos llevarnos ni todos los kilos de más, ni tampoco nuestras preciadas pertenencias. En el tratado talmúdico de Baba Mezia (38b), podemos encontrar una discusión entre rabinos a propósito de la transmisión de bienes y pertenencias, donde uno interpela al otro diciéndole: ?דלמא מפומבדיתא את, דמעיילין פילא בקופא דמחטא ¿Acaso eres de Pumbedita, donde un elefante pasa por el ojo de una aguja? Que un elefante pase por el ojo de una aguja es, ciertamente, tan improbable como que un gordo (o un rico, pues simbólicamente es lo mismo), entre en el reino de los cielos. ¿Por qué? A causa del Jametz (חמץ). Los cabalistas (notablemente Moisés Cordovero en su Palmera de Deborah) nos han descrito a la letra He (ה) como las dos posibilidades que le esperan al hombre en el momento del paso difícil. Puede dirigirse hacia abajo, hacia el Gehenom, los infiernos, por una puerta ancha y accesible. O puede encaramarse y escurrirse por la puerta estrecha que se encuentra arriba a la izquierda, y acceder al reino de los cielos. Pero si está muy gordo, si está muy cargado, no logrará ni llegar hasta ella ni mucho menos pasar por ella. La guematria de Jametz (חמץ) es 138, un número estrechamente relacionado con el simbolismo de la puerta. Jaim Moshé Luzzatto habla precisamente de Kalaj Pishkei Jojmah, 138 puertas de la sabiduría. ח = 8 מ = 40 ץ = 90 ——— 138 Pumbedita (פומבדיתא) era una ciudad caldea a orillas del Éufrates y se decía que su gente era muy sutil en las interpretaciones de la Torah, o sea que dominaban a Torah Oral, la Torah SheBealPeh (תורה שבעל פה), la “Torah en a boca”. Pum (פומ), en arameo, significa “boca”, “orificio”. Por otra parte, la palabra aramea Pili (פילי) significa “puerta”, pero se relaciona con Pil (פיל), en hebreo “elefante”. Señalemos la semejanza de Pil (פיל) con Fil, en francés “hilo”. Así no sería un elefante sino un hilo el que pasa por el ojo de una aguja, en fin, un ingenioso juego de palabras. Esta etimología podría parecer un poco fantasiosa, pero no deja de ser curioso que el más genial de los etimologistas, Isidoro de Sevilla, sostuviera que filum, en latín “hilo” deriva de pilum, en latín “pelo”. Al fin y al cabo, Pe (פ) y Fe (פ) son intercambiables. En otro tratado talmúdico, Eruvin (119b-120a) podemos leer: “Los corazones de los primeros sabios eran tan grandes como el pórtico del Templo. Los de los sabios que vinieron después fueron tan grandes como las puertas del Templo. Pero nuestros corazones son tan pequeños como el ojo de aguja”. De este modo los sabios talmúdicos nos están revelando algo tan sorprendente como que la puerta estrecha o el ojo de la aguja no son sino el corazón, y para pasar por él hay que ser sutil como los sabios de Pumbedita, que sabían filar prim, hilar fino. JULI PERADEJORDI - Artículo*: Zohar - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas Pueblo (MIJAS NATURAL) *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Después de pasar unos días de Pesaj comiendo pan sin levadura en recuerdo de la apresurada salida de Egipto, se imponen unas reflexiones a propósito del Jametz (חמץ), la levadura. En el Zohar (Raia…

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