Juventud heroica Juan Manuel De Prada ANIMALES DE COMPAÑÍA Hace algunas semanas, causaba gran regocijo en ámbitos derechistas que la hija de una pareja de famosos escritores sistémicos se hubiese hecho falangista. De forma más o menos elusiva o explícita, la noticia o remedo de noticia trataba de insinuar que la hija habría adoptado esta deriva harta de las monsergas izquierdistas que le propinan en casa; y se deslizaba la idea consabida de que «los extremos se tocan». Al menos esta era la ‘moraleja’ que se extraía de la noticia, convertida pronto en pasto de la curiosidad malsana de las masas cretinizadas. Pero los padres famosos de la joven en modo alguno son ‘extremistas’, sino enteramente sistémicos (rama negociado de izquierdas); y puesto que, además, tienen talento (o lo que nuestra época reconoce como tal), disfrutan al máximo de las ventajas de tal adhesión. Digamos que los padres de la joven, lejos de acampar en los márgenes o extremos, se hallan en el «cogollo del meollo del bollo» del halago sistémico, instalados en el lugar central donde se encumbra y aplaude a quienes en todo se asimilan al espíritu de la época, actuando como sus fervorosos propagandistas. Y entonces la hija, pudiendo seguir (por herencia o por inercia) cómodamente instalada en ese lugar central y privilegiado, prefiere alejarse y acampar en los márgenes, prefiere convertirse en una ‘excéntrica’ (en el sentido etimológico de la palabra) y adherirse a posiciones que –lejos de garantizarle el aplauso y los honores y la pasta que disfrutan sus padres y que ella también podría disfrutar, con tan sólo seguir su estela– auguran su ostracismo social, si persevera en ellas. En este sentido, tampoco parece muy verosímil que la joven haya decidido acampar en los márgenes harta de las monsergas izquierdistas que le propinan en casa, como se pretendía insinuar en la noticia; pues un joven que está harto de monsergas izquierdistas puede tranquilamente pasarse al negociado ideológico en apariencia (sólo en apariencia) adverso, y afiliarse a las juventudes conservadoras o liberales, o en cualquier otro chiringuito que le garantice mantenerse en el «cogollo del meollo del bollo» de la consideración sistémica (rama negociado de derechas). La noticia, en realidad, pretendía tan sólo ofrecer un poco de carnaza al público de derechas, que así se puede regocijar, comprobando que «los rojos también lloran», porque las hijas les salen rana. Todo dentro del juego de pellizcos de monja entre negociados ideológicos que estimula el sistema, para mantener encendida la demogresca. Pero aquella noticia no reparaba, en cambio, en un hecho misterioso y sustancial: que una joven que disfruta de las ventajas de la ‘centralidad’ sistémica decida acampar en los márgenes, arrostrando los inevitables desgarros familiares y asumiendo incluso el descrédito social. Una decisión en la que adivinamos un doloroso itinerario de búsqueda personal (acaso no concluido todavía) y un heroico rechazo de las falsas formas de rebeldía juvenil que nuestra época premia (para poder conducir a los jóvenes hasta el redil sistémico). Porque nuestra época quiere rebeldes de pacotilla que, en lugar de revolverse contra el poder sistémico, se convierten en sus mascotas, revolviéndose contra las ruinas de los ideales –familiares, políticos, religiosos– estigmatizados. Así, a la vez que se asegura de que tales ideales estigmatizados no resuciten entre las nuevas generaciones, mantiene entretenidas las ansias de rebeldía de la juventud gregaria, dirigiéndolas hacia donde le conviene. Pues el sistema contempla siempre con temor las prendas de los jóvenes –voluntad, coraje, generosidad, espíritu de sacrificio, imaginación viva, optimismo creador– y se esfuerza por convertirlos en rebeldes de pacotilla, mientras los corrompe, brindándoles una educación cada vez más endeble y embotadora de sus potencias, anestesiando su curiosidad intelectual, extirpando sus inquietudes religiosas, embruteciéndolos con entretenimientos plebeyos y diversas bazofias; y, mientras los embrutece, los aplaude y lleva en palmitas, hasta convertirlos en lacayos sistémicos, adscritos a los negociados de izquierdas o derechas. En aquella joven percibí, antes que las majaderías que tanto regocijo causaron, una personalidad auténticamente rebelde que repudia el aplauso sistémico, que no quiere que la lleven en palmitas hasta el redil donde podría chupar del bote de los privilegios heredados. Percibí una juventud heroica, dispuesta a acampar en los márgenes, allá donde la aguardan el descrédito y la incomprensión de las gentes adscritas a los negociados de izquierdas y derechas (¡que éstos sí se tocan!). Y ante esa juventud hay que quitarse el sombrero. La entrada Juventud heroica aparece primero en XLSemanal. Artículo*: Juan Manuel De Prada Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas Pueblo (MIJAS NATURAL) *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos
Animales de compañía. 'Juventud heroica', por Juan Manuel de Prada.
- Enlace a artículo -
Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.
(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)
No hay comentarios:
Publicar un comentario