Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

sábado, 30 de diciembre de 2017

La Carta a los Hebreos y el fin de la Alianza Mosaica

Dentro de los própositos del autor de Carta a los Hebreos está el demostrar que la alianza instaurada por Jesús supera a la de Moisés y la deja absoleta. Esto es fundamental porque algunos de los miembros de la comunidad la estaban abandonando: “Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras, sin abandonar vuestra propia asamblea, como algunos acostumbran hacerlo” (10,24-25). Para ello el autor compara distintos aspectos que caracterizan a la una y a la otra para apuntar a la supremacia de la primera. Por poner algunos ejemplos, la ” primera alianza tenía sus ritos litúrgicos y su santuario terreno” (9,1), en cambio, “es la suya [de Cristo] una tienda de la presencia más grande y perfecta que la antigua, y no es hechura de hombres, es decir no es de este mundo. En ese santuario entró Cristo de una vez y para siempre” (9,11-12). Esta misma idea se repite más adelante cuando se dice que “Cristo no entró en un santuario construido por hombres- que no pasa pasa der simple imagen del verdadero-sino es el cielo mismo” (9,24). La superioridad de la nueva alianza inaugurada por Cristo se apoya también en el hecho que su sacerdocio es superior al levítico. Es verdad que el autor de la homilia reconoce la legitimidad del sacerdocio levítico de carácter hereditario: “Es cierto que los hijos de Leví que reciben el sacerdocio tienen orden según la Ley de percibir el diezmo del pueblo, es decir, de su hermanos, aunque también proceden éstos de la estirpe de Abraham”. Ahora bien, cuando afirma los derechos hereditarios que corresponden a los levitas, lo que en realidad pretende es poner de relieve la superioridad del sacerdocio de Melquisedec del cual deriva el de Cristo. Esto por varias razones, primero porque el sacerdocio de Cristo no depende de ningún ascendiente humano sino que deriva directamente de Dios. Lo mismo que el sacerdocio de Melquisedec, el cual “sin padre, ni madre, ni genealogía, sin comienzo de días, ni fin de vida, se asemeja al Hijo de Dios, permaneciendo sacerdote para siempre” (7,3). En otras palabras, el sacerdocio de Jesús no deriva de un linaje de carácter histórico-temporal, como courría con los sacerdotes de la antigua alianza; sino que procede, por el contrario, del “poder de una vida indestructible” (Heb 7,16) y de haber sido “elevado” al sacerdocio, en un juego de palabras en griego que establece una analogía entre la elevación al sacerdocio y la resurrección (7,11). Por lo demás si el sacerdocio levítico desciende de Abraham, el hecho que éste le pagase el diezmo a Melquisedec pone el sacerdocio de éste, y de Jesús, en un lugar de preminencia (7,2). Por último, la perdurabilidad del sacerocio de Melquisedec y de Jesús frente a la temporalidad del levítico: mientras que el primero es eterno, el segundo es perecedero. En 7,8 se nos dice que “los levitas que reciben ese diezmo son hombres que mueren”, en tanto que el sacerdocio de Jesús pertenece a “uno del que se atestigua que vive”. Más aún, la superioridad de Jesús es también sobre los ángeles, esos “espíritus encargados de un ministerio” (1,14) que sirven en el templo celestial. En primer lugar, el autor afirma claramente la superioridad de Jesús diciendo que, una vez que él entra en los cielos después de su muerte sacrificial “es adorado por todos los ángeles” (1,6). En segundo lugar, en Heb 1, 7-8 se contrasta la naturaleza mutable de los ángeles, a los que se caracteriza como “llamas flameantes”, con la inmutabilidad del trono dado al Hijo. En tercer lugar lugar, Moisés había recibido la Torá a través de los ángeles (2, 2-3), mientras que en la Nueva Alianza dada “en estos días, que son los últimos”, Dios ha hablado directamente a través del Hijo (Heb 1,2). Además ningún ángel ha sido exaltado como él, quien, al ascender a los cielos, fue ungido sumo sacerdote con el óleo de la alegría (Heb 1,9) y entronizado al sentarse a la diestra de Dios (1,13). En esta misma linea, en Heb 1,4 se insiste en que Jesúsestá “por encima de los ángeles”, lo que se refleja en el “nombre excelente que recibió”. De este modo se pregunta retóricamente en 1,5: “¿A qué ángel dijo Dios alguna vez: “Tu eres mi hijo, yo he dado la vida hoy? ¿Y de qué ángel dijo Dios: “Yo seré para él un padre y el será para mí un hijo?”. Más aún, de acuerdo con Hebreos, Jesús es el “sumo sacerdote que está sentado en los cielos a la derecha del trono de Dios, como ministro del santuario y de la verdadera tienda de la presencia erigida por el Señor, y no por el hombre” (8,1-2). Ahora bien, lo realmente distintivo de esta Nueva Alianza es que se realiza una vez que se ha realizado la purificación de los pecados del pueblo (1,3). La muerte expiatoria de Jesús, y el carácter mediador del mismo, se repite varias veces a lo largo de la Carta (Heb 6, 19-20; 9,24). Por medio de su entrega, Jesús ha inaugurado la nueva alianza y la consumación de los siglos (7,27; 9,25;10,11). La Nueva Alianza produce la redención para siempre. “Ahora en ese santuario entró Cristo de una vez y para siempre, no con sangre de machos cabríos ni de toros, sino con su propia sangre (9,12). De esta manera, el pueblo tiene acceso al santuario, anteriormente reservado al sumo sacerdote: “Tenemos libre entrada en el santuario gracias a la sangre de Jesús, que ha inaugurado para nosotros un camino nuevo y vivo a través del velo de su carne (10, 19-20). La superioridad de la nueva alianza, que anula la antigua, no ignora el rol destacado que jugó Moisés en la historia de Israel. Por ejemplo, se pone de relieve la fidelidad diciendo, en alusión a Nm 12,7 (LXX) que “fue digno de crédito en toda su casa en calidad de servidor” (Heb 3,5). No obstante, Jesús merece “tanta mayor gloria que Moisés” (Heb 3,3) porque ha sido “coronado de gloria y honor ” (2,9). Si la gloria que recibio Moisés está determinada por el reconocimiento que Dios da a su fidelidad (Nm 12,7), la mayor gloria de Jesús resulta de su muerte ejemplar, que lo convierte en sumo sacerdote. Por otra parte, el encuentro de Moisés con Dios en el Sinaí se describe de tal manera que resaltn el temor y la distancia. En 12, 18-19 aparecen imágenes como el fuego encendido, la oscuridd, la tiniebla, la tempestad, el sonido de la trompeta y la voz de una palabras. En Heb 12, 21 Moisés dice: “Estoy atemorizado y estremecido”. La nueva alianza, en cambio, se caracteriza por el hecho que los cristianos se acercan al monte Sion , que es también “la ciudad del Dios vivo y la Jerusalén celestial” (12,22). Est es la “patria celestial” (11,6), el “reino inconmovible” (12,28) o “ciudad permanente” (13,14) Uno de los objetivos que el autor de La Carta a los Hebreos es demostrar que la alianza instaurada por Jesús supera a la de Moisés y la deja absoleta. Para cumplir su objetivo, el autor compara los distintos aspectos que caracterizán a la una y a la otra para apuntar a la supremacia de la nueva alianza. Sólo algunos ejemplos nos mostrarán a qué nos referimos. - Artículo*: Tomás García-Huidobro - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Dentro de los própositos del autor de Carta a los Hebreos está el demostrar que la alianza instaurada por Jesús supera a la de Moisés y la deja absoleta. Esto es fundamental porque algunos de los m…

- Enlace a artículo -

Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.

(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)

La percepción da forma a nuestras acciones — Noticias de la Ciencia y la Tecnología (Amazings® / NCYT®)

El sábado pasado Messi y Ronaldo desplegaron una vez más sus habilidades sobrenaturales durante el esperado "clásico" de la temporada. La piedra angular de su talento recae en la increíble capacidad de los jugadores para controlar su cuerpo, anticipando los movimientos de los miembros de su... - Artículo*: - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Noticias científicas y tecnológicas, artículos y entrevistas sobre el mundo de la ciencia

- Enlace a artículo -

Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.

(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)

LUYS MILAN - EL MAESTRO LIBRO I

Lyus Milan - El maestro libro I - Artículo*: Jaques Lacan - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Lyus Milan - El maestro libro I

- Enlace a artículo -

Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.

(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)

El Casanova de Fellini, Rota y Savina

Hacia muchos años que no ponía en mi equipo la partitura que escribió Nino Rota en 1976 para Il Casanova di Federico Fellini. He vuelto a ella esta noche y de nuevo caigo rendido de admiración, No voy a decir nada en particular, porque ya han escrito mucho y magníficamente sobre ella los especialistas Carlos Colón y José María Latorre. Lo que quiero es animarles a ustedes a que, si hasta ahora no lo han hecho, reparen en ella. Porque si el cineasta consiguió aquí ofrecer una obra maestra absoluta del cine en la que llevó más lejos que nunca –y con más inspiración con que lo haría luego, la verdad sea dicha– sus fantasmagorías absolutamente personales e inconfundibles, el compositor milanés logró aquí ofrecer una banda sonora que no se parece a ninguna otra. Bien es verdad que encontramos aquí esas melodías de amplísimo vuelo –italianidad pura– que son uno de sus rasgos de identidad, y que incluso hay una tomada de El padrino, pero el conjunto reviste una singularidad difícil de definir. Música acuática, podríamos decir. También hay música de autómatas, música para órgano y un pastiche operístico presuntamente dieciochesco. Todo ello cargado de un humor corrosivo a más no poder, revestido de una atmósfera por completo irreal –como la película: el mar es literalmente de tela– y resultando inquietante, por no decir siniestro, de principio hasta el fin. Pero también de una sublime poesía. Lo que hasta ahora creo que no se ha dicho es que gran parte del mérito de esta verdadera joya de la música de cine la tuvo quien no solo empuñó la batuta en las sesiones de grabación, sino también la instrumentó: Carlo Savina. En realidad esta tarea no está acreditada por ningún lado, pero en una entrevista televisiva realizada con motivo de su visita a Sevilla –tuve la suerte de estar en ese concierto dedicaco a Rota– declaró que Il Casanova lo orquestó él "porque el maestro estaba muy enfermo". Salvo que mintiera con descaro –y no veo razones para dudar de su palabra–, Savina realizó una labor formidable en la que, siguiendo probablemente indicaciones tanto del compositor como del propio Fellini, arrinconó a la orquesta sinfónica para optar por originalísimas combinaciones tímbricas en la que instrumentos como el órgano electrónico, el clave, la celesta o el vibráfono cobran especial relevancia. Todo ellos, además, manejando con soltura la polifonía para crear contramelodías muy hermosas –en la versión orquestal de Pin Penin, por ejemplo– que enriquecen las no menos sugestivas ideas de Nino Rota. Hasta ahora había escuchado la versión en CD lanzada en 1991. Ahora he podido hacerme con la edición de 2012, que trae unos doce minutos más. No hay material temático nuevo, solo combinaciones instrumentales nuevas que permiten apreciar más aún el ingenio de Savina. En cualquier caso, el último corte de esta nueva publicación ofrece una versión muy distinta de la música de la muñeca autómata que resulta en verdad escalofriante. Apaguen las luces y escuchen esta música con los ojos cerrados. Piensen en Venecia –en la de Fellini, no en la de verdad– y déjense llevar. No se arrepentirán. - Artículo*: Fernando López Vargas-Machuca - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Blog sobre música clásica, crítica de discos y audiciones comparadas.

- Enlace a artículo -

Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.

(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)

viernes, 29 de diciembre de 2017

La Réalisation de notre conscience - suite et fin

Suite et fin de la traduction du poème sanskrit La Réalisation de notre conscience (Sva-bodha-siddhi) du maître tantrique Bhoûti Râdja. Après avoir décrit la réalité et le moyen de la réaliser, il évoque finalement le genre de vie qui en résulte : "J'habite dans la (pleine) Lune qui transcende (même) la joie de l'expérience de l'essence. Qu'est-ce donc que mon esprit, qui va en s'amenuisant, pourrait chercher à atteindre en ce monde ?" 18 Celui pour qui (l'expérience du) repos dans la pleine connaissance de soi est stable et claire atteint sans tarder l'état absolu, car il est libre des mouvements (du mental). 19 La bonne fortune de la libération est facile à gagner pour le yogi qui repose en soi-même / dans le Soi, l'attention unifiée, toute tendance d'objet à saisir et de saisie abolie. 20 "J'ai trouvé le repos en mon essence, ce délassement qui guérit tous les maux, la dualité sujet-objet est détruite, j'habite en mon essence." 21 Qu'il médite ou non, celui qui connait la réalité vit dans l'expérience de son essence, l'éveil complet de la conscience, sans séparation. 22 Celui qui ne perd jamais sa demeure en soi, quelque soit son état, pourquoi irait-il s'égarer dans le labyrinthe des enseignements ? 23 Bien qu'il vive au milieu des gens, le yogi n'a jamais peur, car il est libre de la confusion engendrée par l'erreur du "il y a" et du "il n'y a pas" : ces dilemmes ont disparu en lui. 24 Le yogi qui offre toutes ses facultés et qui s'adonne sans réserve au samâdhi, réalise directement l'expérience ultime et atteint ce qui mérite de l'être. 25 Il embrasse le Moi en soi-même dans le Soi, sans aucune séparation, grâce à son effort intime qui est le Soi, complètement éveillé, établi en soi-même, ah ! le yogi arrache ses propres limites. 26 Celui qui possède la connaissance gagne d'un seul coup ce qui doit l'être, en soi-même, dans le Soi, animé par une émotion (vritti) entière qui rejette toute visée particulière. 27 Celui qui pratique sans interruption en sa conscience intime la vraie méthode de l'expérience de la Parole, celui-là pratique concrètement l'enseignement ! Il est apte à éveiller des élèves. 28 Parce qu'il est sans habitudes, parce que sa conscience est éveillée, parce qu'il a lâché les espoirs erronés, parce qu'il a tranché le lien du "il y a" et du "il n'y a pas", il ne sera pas repris par un corps. 29 Son esprit a rendu l'âme, ses doutes sont anéantis, il se délecte de son essence, il est comblé par le nectar de l'expérience intime / du Soi : délivré, il a atteint ce qui mérite de l'être. 30 C'est ainsi que j'ai composée cette Réalisation de notre conscience pour atteindre ce qui doit l'être : elle est immaculée, Lumière de la conscience, réelle et vraie, mère de la gloire de la liberté intérieure. 31 Si cet enseignement capable de délivrer des maux du doute ne permet pas de gagner le Bien souverain, à quoi bon lire tant d'enseignements ? 32 Je salue Dieu, perfection de tous les biens, feu qui consume tous les karmas (et) qui fait voir notre essence, libre de tout artifice et de toute imagination, temple de tout bien-être, guérison radicale de tout mal-être, beauté sans pareille enseignée de la bouche du maître. 33 - Artículo*: noreply@blogger.com (Dubois David) - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Suite et fin de la traduction du poème sanskrit La Réalisation de notre conscience ( Sva-bodha-siddhi ) du maître tantrique Bhoûti Râd...

- Enlace a artículo -

Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.

(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)

LA VIDA DE JACOB

La parashah Vaiejí comienza con dos números muy importantes desde el punto de vista de la guematria, el 17 y el 147. Hemos hablado de ambos en post anteriores, pero, ¿qué nos enseñan? Veamos el texto de Génesis (XLVII-28), al principio de la parashah de Vaiejí: ויחי יעקב בארץ מצרים, שבע עשרה שנה; ויהי ימי-יעקב, שני חייו-שבע שנים, וארבעים ומאת שנה “Jacob vivió en la tierra de Egipto diecisiete años; y los días de Jacob, los años de su vida, fueron ciento cuarenta y siete años”. Como ya explicamos (http://ift.tt/2BTAJPL), Vaiejí no significa simplemente que Jacob estuviera viviendo en Egipto durante 17 años. Los comentaristas explican que se refiere a los 17 mejores años de su vida ya que el número 17 es la guematria de Tov (טוב), “bueno”. También vimos que este número tenía que haber con la vida de los tres patriarcas ya que el número de años que vivieron cada uno de ellos también se puede reducir a 17: Abraham vivió 175 años = 5 x 5 x 7 Si sumamos 5 + 5 + 7 obtenemos 17 Isaac vivió 180 años = 6 x 6 x 5 Si sumamos 6 + 6 + 5 obtenemos 17 Jacob vivió 147 años = 7 x 7 x 3 Si sumamos 7 + 7 + 3 obtenemos 17 Un por otra parte, el misterio del número 147, que hasta ahora no habíamos tocado, lo descubren los cabalistas en Genesis (XXIV-44): ואמרה אלי גם-אתה שתה, וגם לגמליך אשאב-הוא האשה, אשר-הכיח יהוה לבן-אדני. “Y ella me diga, “Bebe, y también sacaré para tus camellos”, que sea ella la mujer que el Eterno ha designado para el hijo de mi señor”. ¿Quién es el hijo de mi señor? Evidentemente, se trata de Jacob para quien Eliezer estaba buscando mujer por orden de Abraham. Cuando calculamos la guematria de LeBen Adoni (לבן-אדני), “el hijo de mi señor”, descubrimos que es 147 y corresponde exactamente a los años que vivió Jacob. לבן = 82 אדני = 65 ————- 147 A partir de esto podemos aventurar una conclusión sorprendente: la vida de Jacob fue su mujer, la que le dijo a Eliezer “Bebe, y también sacaré para tus camellos”. JULI PERADEJORDI - Artículo*: Zohar - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
La parashah Vaiejí comienza con dos números muy importantes desde el punto de vista de la guematria, el 17 y el 147. Hemos hablado de ambos en post anteriores, pero, ¿qué nos enseñan?    …

- Enlace a artículo -

Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.

(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)

Muhammad Ibn Fazlallâh El-Hindi, Epistola sulla manifestazione del profeta intitolata “Il Dono”

Muhammad Ibn Fazlallâh El-Hindi Epistola sulla manifestazione del profeta intitolata “Il Dono”* I Nel nome di Allâh, il Clemente, il Misericordioso Sappiate fratelli – che Allâhvi renda felici – che il “Vero Dio” è l’Esistenza; che l’Esistenza non ha forme né limiti; che ciononostante è in forme discernibili che Essa appare nel mondo e si manifesta in tutta la sua gloria. Essa è immutabile e mai ha cessato d’essere senza forma e senza limiti. «Egli è quale è sempre stato». L’Esistenza è unica, ma i suoi modi di apparire sono diversi ed innumerevoli. Essa è la “realtà intima” (e misteriosa) di tutti gli esseri. «Allâh è la luce dei Cieli e della Terra», «Tutto scomparirà eccetto il Suo volto», «Allâh era e nulla era con lui» 1. Tutte le cose, anche un atomo, partecipano della natura dell’Esistenza, ma essa non deve essere considerata come l’effettuarsi di qualcosa, o un risultato, poiché questi due concetti sono “idee secondarie”, e si confondono nel materiale. L’Esistenza, nel senso sublime di questa parola, non sta ad indicare la realtà tangibile delle cose. Allâh è ben al di sopra d’una simile concezione. Per Esistenza noi intendiamo la realtà superlativa che esiste di per se stessa e per la quale esistono tutti gli esseri, e che non può essere che unica 2. Nessuno può scoprire ciò che è in fondo l’Esistenza. Né l’intelligenza, né l’immaginazione o i sensi possono fornire questa conoscenza. Tutte queste facoltà sono state create; tutti i metodi d’indagine e di sistematizzazione del pensiero sono invenzioni umane. In effetti, tutto quanto è sottoposto al dominio del Tempo non può dare la comprensione di ciò che è al di fuori del Tempo. Allâh, la Sua “Quiddità”, i Suoi “Attributi”, si situano nell’intemporale. Chiunque pensi di poter conoscere Allâh così come si procede per le cose create, non fa che perdere il suo tempo. L’Esistenza è organizzata nelle seguenti “Serie”: 1° L’Inassegnabile, o l’Assoluto senza forma e senza qualificazione e fuori da qualsiasi attributo. Non ci si deve immaginare che l’Esistenza, a questo grado, sia definita in modo costante ed essenziale, per il fatto che è assoluta e priva d’ogni attribuzione. Bisogna aver ben chiaro che Essa è, a questo “livello”, esente da ogni condizione limitativa quanto a caratteristiche o epiteti, che è santificata dall’emendazione da ogni legame intelligibile, e che Essa è indefinibile ad un punto tale che la sua stessa indefinibilità non costituisce una definizione della Sua vera natura. L’“Unità pura” è il nome di questo “grado”. Essa è la “quintessenza” del “Vero Dio”. Al di fuori di questo non v’è nessun “grado”; tutti gli altri gli sono inferiori. 2° La prima assegnazione, è la coscienza sintetica che Allâh ha della Sua “Quiddità”, dei Suoi “Attributi” e di tutti gli esseri creati, senza che sussista qualcosa di veramente differenziato. Questo “grado” si chiama il “Preminente”, o “La Verità di Mohammad”. 3° La seconda assegnazione, è la coscienza che Allâh ha della Sua “Quiddità”, dei Suoi “Attributi” e di tutti gli esseri creati, ma in un modo particolareggiato ed analitico, accertante le differenze tra le cose. Questo “grado” si chiama “L’Identità”, o “La Verità dell’Uomo” 3. Questi tre “gradi” sono eterni, senza inizio né fine. La loro successione non è temporale, ma mentale e speculativa 4. 4° Gli Spiriti, cioè le creature astratte e semplici, che si manifestano nelle loro essenze prime. 5° Il mondo delle forme prime, il quale comprende le creature composte ma sottili, che è impossibile frazionare, dividere o fondere (poiché cesserebbero di essere quel che sono). 6° Il mondo dei corpi, vale a dire le cose grossolane che si possono frazionare o dividere (senza che la loro natura cambi sostanzialmente). 7° Il “grado” universale, che comprende tutti gli altri “gradi”, cioè il corporeo, i due “gradi” luminosi, l’“Identità” e il “Preminente”. Esso è l’uomo. Il primo di questi sette “piani” è quello del “Non-Manifestato”; gli altri sei comprendono l’intera manifestazione, o l’“Espansione”. Quando l’uomo, nel settimo (ed ultimo) “grado”, si esalta verso il sublime, quando sorgono in lui gli altri (cinque) “piani”, egli è “L’uomo universale”. Quest’esaltazione, che corrisponde anche ad un massimo di ampiezza, ha raggiunto il suo apogèo nel nostro Profeta 5 – su di Lui il Saluto di Allâh e la Pace – il quale suggella la catena dell’ispirazione profetica. II I nomi dei “gradi” divini non devono essere usati per designare i “gradi” del mondo o della creazione, così come non si detono impiegare i nomi dei “gradi” del mondo per designare il divino. L’Esistenza possiede due “universalità”: quella della “Quiddità” e quella dei nomi. Secondo la prima, Allâhsi manifesta a Se stesso, da Se stesso, in Se stesso, senza nessuna relazione con qualsiasi fenomeno o entità che non sia Lui stesso. Questa universalità implica la “sufficienza assoluta”, la “persestessità”. Allâh contempla in Se stesso tutte le cose, divine o accidentali, le loro leggi, rapporti e destini. La sua speculazione cosmoramica è d’una prospettiva perfetta, poiché tutto è compreso nelle viscere della Sua “Quiddità”, nella Sua “Unità armoniosa”, così come la palma si trova nel seme del dattero, o (ancor meglio) come tutti i numeri si trovano nel numero “uno”. Essa si chiama la “Sufficienza assoluta”, poiché la meditazione di Allâh, la Sua visione interiore di tutto l’Universo, avrebbe potuto bastare (al Suo amore creatore) senza che Egli avesse bisogno di esteriorizzare il mondo in modo particolareggiato (per potersi conoscere) 6. In effetti, Egli non è stato costretto a produrre il Cosmo, poiché, trovandosi Tutto in Lui e tutto dipendendo dalla Sua “Unità armoniosa”, Egli può vedere ogni cosa in Se stesso nella meditazione di Se stesso. A questo livello, la meditazione è una visione del tutto interiore e misteriosa, puramente “teorica” (se così oso esprimermi). Essa percepisce il particolare nell’insieme, la pluralità nell’unità, la palma con tutti i suoi rami nel seme d’un dattero. L’Universalità dei nomi consiste in ciò, che Allâh Si rivela a Se stesso da Se stesso, contemplando la Sua “Quiddità” nelle “assegnazioni” esteriori, vale a dire nel mondo. La sua meditazione sinottica abbraccia tutte le sostanze (dei diversi mondi) d’uno sguardo “operativo” che tutto vivifica, e dà a ogni cosa una vita individuale e una natura concreta. La si potrebbe paragonare alla visione dell’insieme nel particolare, dell’unità della pluralità, del seme nell’albero. L’Universalità dei nomi corrisponde alla creazione del mondo materiale. Essendo il suo carattere realizzatore ed espansivo (e potrei dire addirittura “pratico”), essa trova la sua nozione integrale soltanto con la manifestazione particolareggiata, precisa e concreta dell’Universo. L’Esistenza non deve essere considerata come un abbassarsi verso una cosa creata, o come una incarnazione nella medesima, poiché una discesa verso una cosa, così come una trasmutazione in essa, suppongono logicamente due Esistenze, delle quali una discende verso l’altra per identificarsi con essa. Ma l’Esistenza è unica. La pluralità dei Suoi “Attributi”, constatata dal “gusto intuitivo” e dal sentimento degli iniziati come il culto (simbolico, rituale o caritatevole), le obbligazioni imposte dalla Legge, la felicità e il dolore, ecc., si riferiscono tutti alle “assegnazioni”. L’Esistenza, al livello del suo primo “grado”, quello Assoluto, è completamente affrancata da tutto ciò. L’Esistenza comprende tutti gli esseri, così come, ad esempio, l’obbligazione comprende tutti gli obbligati, o la cosa qualificata tutti i suoi attributi. Tra l’Esistenza e gli esseri non vi è un rapporto come quello esistente tra un contenente e il contenuto, o tra un tutto e le sue parti, Allâh è ben superiore a una simile supposizione. L’Esistenza, in quanto pura astrazione (nondimeno iper-reale), circola nelle “Quiddità” degli esseri e costituisce la loro “sostanza intima”, così come queste stesse “Quiddità”, prima dell’“espansione”, costituivano la Sua “Sostanza intima”. Gli attributi perfetti, universali e assoluti dell’Esistenza, circolano negli attributi degli esseri, e costituiscono la “Sostanza intima” di questi stessi attributi, così come gli attributi degli esseri, prima dell’“espansione”, risiedevano negli attributi perfetti e universali dell’Esistenza, e costituivano la “Sostanza intima” di questi. Il mondo non è che un insieme di accidenti effimeri, mentre l’Esistenza è sempre davanti agli occhi di colui che ne ha la conoscenza. Il mondo presenta tre aspetti di sviluppo: 1° La prima assegnazione: a questo livello il mondo porta il nome di “Volontà primitiva”; 2° La seconda assegnazione: il mondo è identificabile sotto la designazione di “Sostanze fisse»; 3° L’assegnazione esteriore: il mondo viene allora denominato “Le sostanze esteriori”. Le “Sostanze fisse” corrispondono a ciò che viene chiamato “Il Profumo dell’Esistenza”. Il mondo sensibile ci fa scorgere le loro Leggi e il loro venire ad effetto. È l’Esistenza di una cosa che, anzitutto, si percepisce 7: grazie ad Essa si comprende la cosa stessa; Essa è rispetto alle cose quel che è la luce per i colori e le forme. Ma, siccome l’“espansione” è continua e violenta, la comprensione degli esseri tramite l’Esistenza è privilegio esclusivo dell’élite. III Ci si avvicina ad Allâhcon due specie di opere: le obbligatorie e le supererogatorie. Queste ultime consistono nella cancellazione (graduale) degli attributi (egoistici e separativi) dell’uomo, affinché compaiano in lui gli “Attributi” divini. Allora egli vive e muore, ascolta e vede, con tutto il suo organismo, e non più esclusivamente con le orecchie e con gli occhi. Egli possiede l’audizione lontana, la seconda vista, ecc. È così che bisogna intendere l’“Estinzione” degli attributi dell’uomo negli “Attributi” di Allâh. Essa è il frutto delle opere supererogatorie. L’avvicinamento ad Allâhmediante le opere obbligatorie, cioè quelle prescritte dalla Legge, consiste nello spingere il proprio disinteresse nei confronti di tutte le cose, compresa la propria persona, fino all’indifferenza di un morto, in modo da vedere in ogni cosa il “Vero Dio» 8. Questa è l’“Estinzione” dell’uomo (di se stesso, della propria “quiddità”) in Allâh. Essa è il frutto delle opere prescritte dalla Legge. IV Vi sono molte specie di “Identità suprema”, cioè dell’Unità dell’Esistenza. Alcuni sanno teoricamente che Allâhè nella natura. Altri ne hanno la visione offerta dai propri cuori, nei loro stati d’esaltazione emotiva. Questi ultimi sono superiori ai primi, perché essi sono più vicini alle origini. Altri ancora vedono Allâh nella natura e la natura in Allâh, senza che l’una visione eclissi l’altra. Costoro sono ancora più elevati, ancor più primordiali degli appartenenti agli altri gruppi; il loro rango è quello dei Profeti e dei “Poli spirituali”, e dei loro rispettivi discepoli. È impossibile che colui che non adempie il proprio dovere verso la Legge e la Via possa raggiungere il secondo “grado”, e ancor più il terzo, che è il più elevato. V Gli esseri, rispetto all’Esistenza, costituiscono la “Sostanza intima” del “Vero Dio”, differendo da Lui rispetto all’assegnazione. Da un punto di vista relativo, la differenza tra Allâhe la natura esiste; ma, dal punto di vista assoluto, l’insieme di tutti gli esseri è il “Vero Dio”. Consideriamo, ad esempio, una goccia d’acqua, un’onda, e della neve. In fondo non sono che acqua, ma, volendo specificare, queste tre cose differiscono. Un altro esempio: il miraggio nel deserto, che appare come acqua, pur non essendo che vuoto. Le prove coraniche (e profetiche) in favore dell’“Identità suprema” sono numerose. Fra quelle coraniche, possiamo citare le seguenti: «Allâh possiede l’Oriente e l’Occidente. Ovunque vi volgiate, vi trovate di fronte a Lui» – «Noi (Allâh) siamo più vicini a lui (l’uomo) della sua stessa vena giugulare» – «Noi (il Profeta) siamo più vicini a Lui di quanto voi lo siate, ma voi questo non vedete» – «Coloro che fanno un patto con te lo fanno con Allâh. La Sua mano è sopra di loro» – «Egli è il primo e l’ultimo, l’apparente e il nascosto; Egli conosce ogni cosa» – «... e in voi stessi; non ve ne accorgete?» – «Quando i miei adoratori ti pongono domande su di Me, dì loro che Io gli sono accanto» – «Quando lanci la freccia, non sei tu che la scocchi, ma Allâh» – «Allâhcirconda ogni cosa». Venendo a quelle appartenenti alla tradizione profetica, riporteremo le seguenti: «La sentenza più vera tramandataci dagli Arabi dell’Antichità è questa esclamazione di Labid: Non è forse vero che tutto è vanità al di fuori di Allâh?» – «Quando si compiono le prosternazioni rituali, si parla con il proprio Signore, perché il Signore di ognuno di voi si trova tra voi e la Qibla» – «Allâh ha detto: Il mio adoratore non cessa di avvicinarsi a Me con le opere supererogatorie fintanto che Io l’ami; e quando Io l’amo, Io divento l’orecchio con il quale sente, l’occhio con cui vede, la mano con cui afferra, e il piede con cui cammina» – «Allâh ha detto: Oh uomo! Ero ammalato e tu non mi visitasti. Avevo fame, e non mi desti da mangiare». Tirmidhi riferisce un’altra tradizione: «Per Colui nelle cui mani è la vita di Mohammad, se voi faceste scendere una corda nel punto più basso del mondo inferiore, vi trovereste (ancora) Allâh». Quanto alle massime di iniziati che si riferiscono all’“Identità suprema”, esse sono talmente numerose che è superfluo citarle. Chiunque voglia conoscerle non ha che da aprire una delle classiche raccolte di vite di Wâlî. VI Tu che cerchi la Verità! Se vuoi arrivare ad Allâh, devi incominciare con l’imitare il Profeta nelle parole e nelle azioni, secondo la lettera e secondo lo spirito. Quindi praticherai il “rispetto” e l’“Identità suprema”. È questo il significato dell’espressione «la buona parola esonerata dall’abluzione rituale», dalla preferenza d’ora e dalle altre formalità. Tuttavia, se la “buona parola” si accompagna alla purità canonica e simbolica, essa è tanto più meritoria. Non preoccuparti dunque delle condizioni esteriori nelle quali incominci o finisci la “meditazione”. Non fermarti al significato letterale della formula, ma considera soprattutto quel che essa significa in ogni circostanza: (poco importa) che tu sia sdraiato o in piedi, a tappeto oppure passeggiando, immobile o in movimento, bevendo o mangiando, ecc. Il “rispetto” si pratica con la cancellazione del «senso temporale dell’io», il quale consiste nel nutrire nel proprio intimo un altro (interesse) che non sia il “Vero Dio” o il “Diritto di Allâh”. La negazione espressa nella prima parte del “credo” dalle parole Lâ ilâha ( = non vi è Dio) non concerne dunque che l’“io temporale”. È così che si deve intendere Lâ ilâha. Dopo, viene l’affermazione del “Vero Dio” in se stessi. Questo è il vero senso di illallâh ( = se non Allâh), che è la seconda parte della “buona parola”. Se mi domandi: «Visto che l’Esistenza è unica e che al di fuori di Essa nulla è; cos’è dunque che neghi, e cos’è quel che affermi?» io ti posso rispondere: «Si nega la superstizione della “disparità” e della “bi-esistenza”, cioè il voler attribuire un’esistenza assoluta alle cose create». Una simile credenza è frutto di superstizione ed è vana; la si deve rigettare per poter affermare il “Vero Dio” nell’intimo della propria coscienza. Tu che cerchi la Verità! Se, per la Grazia, l’emozione divina prevale in te, riuscirai a respingere la superstizione dell’“io temporale”, poiché tu sei la testimonianza del “Vero Dio”. Che Allâh ci accordi uno stato spirituale così elevato, per la protezione del Profeta – su di Lui il Saluto di Allâh e la Pace! Da: Rivista di Studi Tradizionali n° 18 - Gennaio – Marzo 1966 * La traduzione dall’arabo, la breve introduzione e le note di questo testo dell’esoterismo islamico, sono opera di John Gustaf Agelii, che nell’Islâm assunse il nome di ’Abdul-Hâdî: con questo nome egli firmò la traduzione, pubblicata per la prima volta nei fascicoli di dicembre 1910 e gennaio 1911 della rivista francese La Gnose (altre notizie su questo scrittore si trovano nel N. 7 della Rivista di Studi Tradizionali). (P.N.). ’Abdul-Hâdî ha introdotto la sua traduzione con il seguente testo: “Questo testo di carattere elementare e didattico non contiene indicazioni sulla personalità dell’autore, che mi è noto solo per questo breve trattato, inedito e poco conosciuto nello stesso Oriente. Il solo manoscritto che ho potuto trovare si presenta in uno stato abbastanza mediocre. Ho scelto quest’opera fra centinaia dello stesso genere perché, per l’esoterismo, essa è un po’ l’equivalente di ciò che l’Ummul-barâhîn, o “Piccolo Senussiyah”, è per la dottrina exoterica.’A. H.” 1 La-Sciay( = non-cosa), niente, il nulla. Sciay ( = cosa) deriva da Scia’a= volere. Alcuni dicono: El-lâ-Sciay ( = la non-cosa), considerando così il vuoto primordiale come un’entità. 2 Il superlativo è sempre unico. Due superlativi sono inconcepibili. Il plurale grammaticale dei superlativi li considera ciascuno come unico nel suo genere. 3 È anche chiamato “La Verità di Adamo”. Dal punto di vista esoterico, Mohammad viene prima di Adamo; storicamente, dopo. La dottrina segreta del Sufismo arabo non è contraria né alla Legge né al buon senso. 4 Cfr. Il Convito, Il Cairo, luglio-agosto 1907, pag. 97: «... Quando si legge nei testi sacri che Iddio fosse prima tal cosa e poscia tal altra, non bisogna immaginarsi che Iddio fosse costretto nella prigione del tempo o della causalità, poi questa è una concezione grossolana e ufficiale di Dio. Nella successione ed ordine delle cose messe così nella storia, bisogna vedere il loro grado di intimità con l’Assoluto, e il numero più o meno grande degli intermediari per mezzo dei quali voi comunicate con Dio». (In italiano nel testo) 5 Si tratta della soluzione delle antitesi umane, quali le seguenti: Esaltazione ´ Ampiezza Altezza ´ Larghezza Interno ´ Esterno Convergenza ´ Divergenza Insieme ´ Particolari Sintesi ´ Analisi Teoria ´ Pratica Lo Spirito ´ La lettera Cristianesimo ´ Giudaismo Ascetismo ´ Vita comunitaria Aristocrazia ´ Democrazia Fede ´ Legge Esoterismo ´ Exoterismo Solitudine ´ Universalità Solitudine con il Creatore ´ Universalità con le creature Ecc., Ecc. … 6 Vi è un insegnamento tradizionale nel quale è formulata tutta la cosmogonia: «Allâhdisse: Io ero un tesoro nascosto; desiderai conoscere, e creai il mondo». Che questo insegnamento sia autentico o no, poco importa, poiché la sintesi che contiene è molto bella. Il “Tesoro nascosto” si riferisce all’Inassegnabile. La Creazione, “Espansione” o “Assegnazione”, è la scoperta di questo tesoro. Il legame tra l’“Assegnato” e l’“Inassegnato” si trova nella seconda parte. La parola araba che indica l’elemento conoscenza si può leggere in diversi modi, e tutti corretti. Le diverse letture si riferiscono ai vari gradi delle assegnazioni. Dio creò «qualche cosa diversa da Lui», per usare un’espressione exoterica, onde essere conosciuto da altri che Se stesso, vale a dire esteriormente. 7 Si confronti, a questo proposito, la nota (1) al testo di Shankarâchârya, a pag. 37 di questo numero. (Nota di P. N.) 8 Questa rinunzia a se stessi è chiamata talvolta Fanâ-edh-dhat, cioè l’estinzione della “quiddità” dell’uomo nella “quiddità” di Allâh. Essa è più completa della prima, Fanâ-es-Sifât, cioè «l’estinzione degli attributi dell’uomo negli attributi di Allâh». Può sembrare strano che l’obbedienza alla Legge possa produrre un risultato così brillante, ma non si deve dimenticare che la Legge alla quale si obbedisce non è quella degli uomini, ma quella di Allâh, la Shariyah. Si tratta però, soprattutto, di conformarsi al suo senso esoterico, che è una magnifica dottrina d’universalità e di ieratismo. Il suo senso exoterico non riguarda che i diritti degli uomini e degli animali; quello esoterico abbraccia tutto l’Universo. La sua spiegazione del Microcosmo è un capolavoro al livello della comprensione umana. Shariyah significa alla lettera “una grande strada nazionale”. Il suo oggetto è l’equilibrio di tutti i diritti e doveri delle creature, e anche la parte legittima di tutti gli egoismi particolari, sociali, familiari e naturali. Il rispetto dei diritti altrui, delle persone, delle bestie o delle cose altrui, non per timore degli uomini o dei dèmoni, ma per amor di Dio, dell’armonia universale e della responsabilità cosmica, costituisce lo spirito stesso dell’“Identità suprema” o dell’esoterismo arabo-musulmano. Il diritto altrui, garantito dalla Shariyah, si chiama il “Diritto di Allâh” e, in pratica, questo diritto può casualmente essere chiamato “Allâh”, per un’abbreviazione di linguaggio che stimola i tiepidi. Questa credenza non conduce precisamente all’ascetismo, ma a una specie d’obiettività in virtù della quale ci si considera, dal punto di vista esteriore, come un semplice caso sociale o vitale. Oppure può succedere che si diventi noi stessi “il Diritto di Allâh” (Haqq Allâh), nel qual caso l’egoismo, limitato ed esteriore, prende la forma d’un obbligo religioso. Ciò spiega perché colui che muore difendendo i propri diritti personali, umani o sociali, è considerato un martire, cioè morto per la causa di Dio. Poiché il “Diritto di Allâh”, di cui partecipano tutte le unità dell’Universo, può, con certe restrizioni, essere preso per il “Vero Dio”, cioè per Lui stesso, si comprenderà perché l’autore non ha voluto che l’“Inassegnabile” venisse limitato in modo assoluto ed essenziale dalla qualità di “astratto”. Vedi Il Convito, NN. 3 e 4, pag. 101, nella serie dei miei articoli intitolati El-Akbariyyah: «... Se un Musulmano uomo dabbene dice: “Ogni cosa è Dio”, non bisogna prenderlo alla lettera, ma esaminare se per caso egli riguarda la parola Allâh come un puro tetragramma, o se nella sua espressione v’è un’ellissi e se la frase non sia incompleta: – se v’è un’ellissi, la frase completa è “Ogni cosa è diritto di Dio...”». (In italiano nel testo) ScienzaSacra - Artículo*: Pietro - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Muhammad Ibn Fazlallâh El-Hindi Epistola sulla manifestazione del profeta intitolata “Il Dono” * I Nel nome di Allâh, il Clemente, il...

- Enlace a artículo -

Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL.

(No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí presentados)