Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

lunes, 20 de marzo de 2017

Yo soy Tú - Letra Viva. Una Utopía Hermética

YO SOY TÚ El templo es el lugar donde las distintas culturas han vivenciado su experiencia con lo divino, estableciendo así una distinción entre lo profano o exterior y lo sagrado o interior. Una vez traspasado el umbral y recorrido los distintos ámbitos se llega al altar o ara sacrificial donde se ritualiza la presencia de la deidad. La Tradición, la Ciencia Sagrada, nos enseña que la construcción del templo es interna y se produce en la interioridad de la conciencia. Por las leyes de la analogía y de la simetría se establece un orden que posibilita la realización de retorno al origen; dicho así podemos tomar la imagen de una cruz cuyos dos ejes: vertical, norte-sur y horizontal, este-oeste, se cruzan en un punto. Este es el altar que como corazón o centro es capaz, al igual que el punto con respecto a cualquier figura geométrica, de generar el desarrollo de todas sus posibilidades de manifestación. Esta potencia es la capacidad de la inteligencia de conocer lo que una cosa es en sí misma y por ello de nombrarla, es decir de manifestarla. Por eso se dice que el corazón es la sede de la inteligencia. No hay mayor aspiración para la creatura que conocer a su Creador, y tomamos en este sentido las palabras del poema de Jorge Luis Borges recogidas en la entrada “Nombre” (1) del Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos de Federico González Frías: … Y, hecho de consonantes y vocales, habrá un terrible Nombre, que la esencia cifre de Dios y que la Omnipotencia guarde en letras y sílabas cabales. A continuación sigue diciendo la entrada del Diccionario: Lo cual confirma lo que comentábamos anteriormente ya que el nombre por excelencia es el nombre Todopoderoso de Dios que existe porque es nombrado por el propio hombre. Dios es el Creador que conforma a las cosas por el Verbo, pero la criatura también es hacedora en cuanto puede nombrar el sagrado nombre de Dios. En ese momento, la frase «Yo soy Tú» adquiere su pleno significado y establece el verdadero vínculo entre el sujeto y el objeto conocido. Se trata de la identidad entre el Ser Universal y el ser individual que conforman un solo y único ser. Por encima de todo ello hay algo que es previo a lo que ha llegado a ser, lo que no está sujeto a ninguna determinación ni siquiera la de la Unidad. (…) En relación al Nombre por excelencia, para la cábala hebrea el Tetragramatón, leemos en el Programa Agartha, modulo II, Cabala B (2): Al hablar del simbolismo de la letra Iod, hemos indicado que ella era la primera de las cuatro que componen el Tetragramatón, o Gran Nombre de Dios, YHVH, que recordamos es impronunciable, pues expresa un gran misterio. A continuación queremos proponer un tema de meditación que se refiere a la identidad de esas letras con las diez sefiroth, y que con toda seguridad ampliará nuestros conocimientos sobre el modelo del Árbol cabalístico. Según el Zohar, la Iod expresa la unión indivisible y ontológica de las dos primeras sefiroth, Kether (la Corona) y Hokhmah (la Sabiduría). La punta o vértice superior de la Iod representa a Kether, la "raíz suprema", que se sumerge y emana de En Sof, la Nada ilimitada y supraesencial, idéntica al No-Ser y al Deus Absconditus, del que extrae toda su realidad, pues recordaremos que Kether no es sino un punto afirmado en esa infinitud. De ese vértice, de Kether, emana Hokhmah, también llamado el "Padre", simbolizado por el resto de la Iod, que se prolonga levemente hacia abajo, representando al Ser mismo dando origen a la manifestación. Pero para que ello sea así es necesario que Binah (la Inteligencia), también llamada la "Madre Suprema", o principio pasivo de Kether, sea fecundada por Hokhmah, el principio activo, y esa fecundación es la que está expresando la segunda letra del Tetragramatón, la Hé. La unión de ésta con la Iod (Hokhmah) genera la tercera letra, la Vav, a la que se denomina el "Hijo". La forma de esta letra, con su brazo inferior alargado hacia abajo sugiere perfectamente la idea de descenso de los principios superiores en el seno de la manifestación propiamente dicha, pues esa letra representa la síntesis de las seis sefiroth de construcción cósmica, Hesed, Gueburah, Tifereth, Netsah, Hod y Yesod, las cuales, como dice el Zohar, "transmiten la herencia a la Hija". Esta no es otra que la segunda Hé, última letra del Tetragramatón, la cual simboliza a la sefirah Malkhuth, el "Reino", recipiente de todas las emanaciones sefiróticas, a las que distribuye en todo el orden creado. La Cábala denomina a estas cuatro letras la "familia divina", aclarando que toda ella conforma una unidad, como el mismo Árbol de la Vida, o la propia realidad del Cosmos, a la que aquél ciertamente simboliza. Estos fragmentos revelan para nosotros un hecho majestuoso. Dios ha permitido al hombre conocerlo, y lo más sorprendente es que es un reconocimiento de su propia identidad; este sello o alianza se realiza en el altar o corazón, centro del ser humano, que es un modelo a escala del Cosmos. Nombre Divino representando al Adam Kadmon (3). Esta realidad, salvaguardada en lo más secreto del corazón, o sea, la esencia de lo sagrado que el misterio del nombre divino encierra, es el sello con que está signada toda creación, lo que expresado en términos cristianos se sintetiza en la frase “Dios en nosotros” (Mt 1,22) y cuyo simbolismo recoge de forma más universal la expresión hermética “Todo es Uno y Uno es todo”. Este tomar conciencia de la magnitud del misterio supone una ruptura de nivel, gracias a la cual el alma es transformada por un proceso de reintegración a su verdadera naturaleza, una regeneración no exenta de dificultades y tropiezos debidos a las falsas identificaciones de todo tipo, que obstaculizan la construcción del templo interno cuya estructura se fundamenta en esa piedra o altar donde se conjugan todos los opuestos y se desvanece toda ilusión en la Unidad del Santo Nombre que ha conformado al Cosmos, incluido el hombre. La Unidad es el mayor de los símbolos porque implica en sí la totalidad de lo que es, ha sido y será, y al mismo tiempo todo aquello que no es, y que no tiene cabida en la manifestación. Y lo hace en distintos mundos e igualmente en diferentes grados de conciencia del alma humana (4). Aunque se haya aceptado que esta realidad “es en nosotros”, aquí y ahora o en la simultaneidad del principio, cabe sin embargo hacer una aclaración: la reintegración del Ser en sí mismo es vivida por el alma como un proceso gradual de conocimiento que se experimenta a distintos niveles. Mientras se percibe como un proceso, es todavía un estado dual donde se distingue un “tú” y un “yo”, o un objeto por conocer y un sujeto de conocimiento. No es lo mismo tener conciencia de que se conoce teóricamente algo a identificarse con ello, a conocerlo realmente, pues todo conocimiento es una asimilación del objeto conocido por el sujeto que conoce. La identidad entre el Ser Universal y el ser individual implica haber resuelto esa dualidad porque el “Ser es el que es”. Ha cesado la búsqueda y no está determinado por nombre alguno aunque sea el origen del mismo. “Yo soy tú”. Efectivamente, los alquimistas buscaban a través de su ciencia y arte una transmutación espiritual que involucraba una regeneración psíquica, donde todas las imágenes eran rebobinadas, si así pudiera decirse, y llevadas a su estado virginal, aunque el ser, ahora libre de prejuicios e identificaciones se encontraba a sí mismo en sí mismo, como lo había estado desde siempre (5). Notas 1 Federico González Frías, Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos, entrada: “Nombre”. Ed. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2013. 2 Federico González y col., Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha. Revista Symbolos nº 25-26, Barcelona, 2003. 3 Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos, entrada: “Adán”. 4 Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos, entrada: “Unidad”. 5 Federico González Frías, Hermetismo y Masonería. Ed. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2016. - Artículo*: Letra Viva. Una Utopía Hermética - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
 

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