Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

lunes, 15 de mayo de 2017

DEL SUPREMO DOMINADOR Y DEL ANTIGUO DE LOS DÍAS; DONDE SE TRATA TAMBIÉN DE LA ETERNIDAD Y DEL TIEMPO

Cristianismo Padres Iglesia Dionisio Areopagita I. De los nombres que se dan a Dios. Expliquemos ahora los de su supremo dominador y el del antiguo de los días. Se le llama dominador porque es la base inmutable que con­tiene y rodea todas las cosas, y las fija. Les da firmeza, las abraza, y hace de ellas un todo indisoluble; porque es como la fuente inmensamente fecunda de donde procede el uni­verso. Porque atrae todo hacia él, como a un centro pode­roso; y que así, por su fuerza invencible, mantiene a todos los seres reunidos en sí mismo, y les protege con una especie de abrazo inexpresable, y no permite que escapándose de su seno, donde está la estabilidad, vayan a precipitarse en la nada. Dios es también llamado dominador, porque manda en todos los mundos, y los rige con una completa y fuerte independencia; y porque es el objeto del deseo y del amor universales, y porque todas las cosas sufren su yugo por in­clinación natural, y tienden instintivamente hacia él. Atraí­das por los encantos poderosos de su indomable y exquisito amor. II. Dios es llamado el antiguo de los días. Porque todas las cosas encuentran en él su duración y su tiempo y porque precede a los días, y al tiempo, y la duración. Y cuando se dice de Dios (que es el tiempo, los días, las estaciones, la per­petuidad, estas palabras deben entenderse en un sentido conveniente; significan que está exento de variación, que es inquebrantable en todos sus movimientos, y se mueve incesantemente sin salir de sí mismo; y por qué es el autor de la duración, del tiempo y de los días. He aquí por qué, en las santas apariciones con las cuales fueron honrados los pro­fetas. Dios aparece unas veces como un anciano, otras como un joven, indicando primero que es antiguo y que existe des­de el principio y segundo que no envejece; o las dos figuras consideradas juntas, que está presente en todas las cria­turas desde su origen hasta el momento presente. O tam­bién, según las enseñanzas de nuestro iniciador, esta doble forma revela la antigüedad de Dios; la primera representa la anterioridad, y la segunda es un símbolo de la prioridad nu­mérica; pues la unidad y lo que se aproxima a ella precede a lo que se aleja más de ella. III. Creo que es importante examinar lo que las Escri­turas entienden por esas palabras de tiempo y eternidad. Pues atribuyen no solamente la eternidad a lo que no tiene ni principio, ni origen determinado, sino también a lo que es incorruptible, inmortal, y no conoce ni cambio, ni alte­ración, como cuando se dice: Alzad, ¡oh puertas eternas! u otras cosas parecidas. También a menudo adornamos con el nombre de eternidad las cosas antiguas, y llamamos igual­mente eternidad a la completa duración de siglos, porque lo propio de la eternidad es de ser antigua, inmutable, y de me­dir la totalidad del ser. El tiempo es la medida de lo que es sometido a las condiciones del nacimiento y de la corrup­ción, de lo que se modifica y se altera; he aquí porque, según los oráculos divinos, nosotros quienes, en este mundo, esta­mos circunscritos por el tiempo, nos volveremos eternos. Cuando nos será dado entrar en los siglos incorruptibles e inmutables. A veces, por fin, se habla de una eternidad que acaba y de un tiempo eterno; no obstante sabemos que las Sagradas Escrituras reservan más particularmente la pala­bra eternidad para las cosas que son verdaderamente y aplican la palabra tiempo a las cosas que pasan. No hay, pues que imaginar que todo lo que es llamado perpetuo, sea realmente coeterno a Dios, quien precede a todos los siglos; sino, siguiendo con fidelidad la sagrada palabra, daremos a estas expresiones de tiempo y de eternidad, el sentido que les presta ella misma; y diremos que las cosas que están entre lo que es verdaderamente y lo que pasa, participan a la vez de la eternidad y del tiempo. Así Dios es llamado perpetui­dad y tiempo porque es el autor del tiempo y de la perpe­tuidad: antiguo de los días porque precede y rebasa al tiempo, y cambia los tiempos y las estaciones; anterior a los siglos porque era antes de que fuera y que su reino es el reino de todos los siglos. Amén. - Artículo*: Tradición Perenne - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
 

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