Grecolatina Platón Los temas que se tratan en este diálogo , junto con la retórica, son la justicia y la injusticia, la mejor manera de vivir, el bien común, y el destino del hombre, entre otros. Debemos destacar que contiene el primero de los epílogos platónicos que describen el destino de las almas después de la muerte 5 . Sócrates es quien narra el mito, que considerará verdadero en contraposición a las opiniones que puedan tener de éste su amigo filósofo Calicles, a quien se dirige, y todos aquellos que lo califiquen como simple relato . Durante el reinado de Cronos y el repartimiento del universo entre Zeus (rey del cielo), Poseidón (dominador de la s aguas) y Hades (poseedor del i nframundo), la ley que gobierna el destino de las almas después de la muerte establece que los justos conozcan la felicidad 16 suprema en las Islas de los Bienav entura dos y los que han sido injustos e impíos deban expirar sus culpas en el Tártaro. El modo en que se decide quién merece uno u otro destino es el siguiente: lo jueces están vivos y juzgan a los hombres cuando van a morir. Tal método implica que los jui cios salgan defectuosos, así como que muchos hombres alcancen premios o castigos que no merecen , porque no se corresponden con las vidas que han vivido. Ello es debido a que los jueces sólo ven la envoltura del alma, es decir, el cuerpo, donde se puede mos trar nobleza y riqueza frente al verdadero aspecto horrendo del alma por su maldad en la vida terrenal (es el caso de los tiranos , reyes y príncipes de Persia). Para solucionar la situación, Zeus garantiza juicios justos, por lo que deberá ser modificada la relación entre los hombres y su muerte y, por consiguiente, la de éstos y la manera en que deciden vivir sus vidas. Así, Zeus establece que los hombres ya no s ean conocedores del día de su muerte y sean juzgados en vida sin la posibilidad de ir a los juicios vestidos con elegancia y sin testigos o parientes que hablen en su favor; asimismo, los jueces también estarán muertos y desnudos y llevarán a cabo sus juic ios basándose no en la apariencia del cuerpo, sino en el alma desnuda. Nombra a tres jueces: Minos, Radamantis y Éaco . La celebración de los juicios tendrá lugar en la encrucijada que separa los dos caminos : el de las Islas de los Bienaventurados, donde va n los que se han comportado correctamente, y el del Tártaro, donde son enviados aqué llos que merecen castigos curables – si su alma puede ser expiada con el cumplimiento de determinados castigos y culpa - o incurables – si su alma ha sido tan malvada que debe sufrir eternamente, sirvi endo de ejemplo para los demás. Radamantis (hijo de Zeus y de Europa, quien se dirige al Elíseo para convertirse en legislador) se encargará de juzgar a los muertos de Asia, Éaco (hijo de Zeus y de Egina, fam oso por su pieda d) será juez de los que vengan de Europa, y Minos se ocupará de decidir hacia qué lugar debe ir el alma en caso de que los otros dos jueces teng an dudas . El lugar propuesto por Platón para la celebración de los juicios es importante dentro de los mitos dedicados al Hades, ya que aparecen me nciones a dos zonas geográficas, como Asi a y Europa , que son dos de las partes del mundo conocido por el hombre. La encrucijada es parte de la geografía del mundo de los muertos ( Mejía, 2002: 120 - 121 ). Con este sistema cada juez actúa de manera ecuánime , pues si los muertos están desnudos no hay nada que pueda ocultar cómo es y cómo se ha portado realmente el alma . Michael Inwood (2009: 29 - 31 ) apunta que Platón concilia dos ideas: la que hace referencia a que el alma debe ser castigada por sus crímenes y no por sus vicios, y que necesitamos 17 purificarnos de nuestros vicios presentes y no de los delitos pasados; un acto negativo no tiene su origen sólo e incluso en el vicio, sino más bien en el hecho de que causa o incita maldad al alma. Nuestro autor reflexiona profundamente en el hecho de que son más felices los pobres que los ricos , porque los primeros no tienen la oportunidad de hacer el mayor de los daños, al mismo tiempo que tamp oco p ueden dejarse llevar por los pe ores vicios; los poderosos, en cambio, tienen en sus manos la ocasión de sentirse atraídos por la maldad y, así, cometerla. Platón aprovecha aquí para elogiar a todos los hombres que, pudiendo ser perversos, son los más nobles (tanto de riqueza física y material como de riqueza del alma); así pues, la felicidad se encuentra en el conocimiento verdadero (filosofía), la bondad y el altruismo o la necesidad de ayudar a los que no pueden valerse por sí solos. Platón apr ovecha para explicar en este mito que , cuando el hombre muere , el cuerpo se separa del alma y tanto uno como otra presentan la mismas apariencias que han tenido en la Tierra; así, si un cuerpo ha sido alto en su vida terrenal, también lo será en su vida pos - terrenal, si ha sufrido maltrato y presenta cicatrices, tamb ién las tendrá cuan do penetre en el Hades, etc. Lo mismo sucede con el alma, la cual presentará en el Más Allá la misma apariencia que ha desarrollado en la existencia corporal. Sócrates considera que los seres humanos más malvados son los más poderosos, e s decir, los de la realeza, pues éstos son los que pueden hacer los daños más hor ribles; es el caso de Arquelao, cruel tirano, enviado al Tártaro , donde sufrirá eternos castigos por ser un alma incurable. Hay ta mbién referencias mitológicas a tres personaj es conden ados a sufrir castigos eternos: Ticio , a quien los buitres le devoran el hígado, Tántalo , condenado a pasar sed en medio del agua y hambre rodeado de árboles frutales , y Sísifo , que empujará constantemente una enorme piedra que sie mpre acabará baj ando. E l filósofo, en cambio, es para Platón el hombre más inteligente, sabio y bueno, razón por la cual irá a las Islas de los Bienaventurados. Sócrates aconseja a los sabios Calicles, Polo y Gorgias seguir la vida del filósofo para que en el Más All á ten gan una vida grata y feliz . En los pasajes del Gorgias se establece un interesante diálogo entre Sócrates y Calicles, a quien el filósofo califica como irreflexivo por seguir teorías que considera incorrectas. Para hacerle entrar en razón y guiarlo por ideas beneficiosas, Sócrates recurre a la narración del “κ ῦ ζνο” del Juicio Final con el propósito de convencer al otro sabio de que se trata de un relato verdadero, es decir, “ιόγνο”, que debe ser concebido a modo de consejo y conocimiento para que la vida después de la muerte sea deseada y agradable : http://ift.tt/2qWRk3m... mitos platonicos - Artículo*: Tradición Perenne - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas y Fuengirola, MIJAS NATURAL *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
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