Los deseos no son fuente de derechos. Si acaso, de desajustes mentales serios. ¿Qué tendrá que ver el tocino con la velocidad?, pensará quien lea el titular sin la predisposición a analizar los argumentos que me dispongo a exponer. Alguno incluso se dirá a sí mismo: el que firma con el nombre del endemoniado del Evangelio y supone ser muchos ha asumido esta vez la personalidad de un delirante sin seso. Bueno, veamos si es así: La nefasta ideología de género asume que uno es aquello que siente ser, es decir, que su identificación subjetiva asume el rango de personalidad no solo objetiva, sino pública, identitaria y objeto de un respeto que no se solicita, sino que se exige. Solo que el ejercicio de ese supuesto derecho basado en el capricho no tiene por qué agotarse en lo sexual: puedo inventar mi género, mi edad, mi condición social o mi identidad administrativa, política o nacional. Si con reforzar su desvarío hemos progresado sería otra cuestión. En otro tiempo a quien creía ser Napoleón se le encerraba, si tenía razón en Santa Elena, y si no en el frenopático, donde su rareza solía ser apreciada, pero no hasta el extremo de poner a su disposición otra Gran Armeé, el palacio de las Tullerías o media Europa. Las cosas no podían ir tan lejos, puesto que la falta de sentido de la realidad del orate nunca podía ser compensada con la renuncia a la cordura de los demás. "En política se puede hacer de todo, menos el ridículo" (Tarradellas dixit) Hoy un número preocupantemente algo de nuestros compatriotas pretende que su afán de autodeterminación supone un deseo absoluto, innegable e imperativo al que exigen la pleitesía de un reconocimiento sin peros. Se sienten ciudadanos de una república imaginaria, una Arcadia feliz en el nordeste peninsular que les resulta tan irrenunciable que todo baño de realidad en relación con su dislate compartido es una ofensa intolerable. Y como el Napoleón falso del ejemplo, la cesión a su extravío exige lo innegociable, en este caso la ubicación de fronteras dentro de un territorio cohexionado por la historia y la solidaridad entre comunidades, la renuncia a la titularidad pública de lo que pretenden expropiar, la impunidad, la posibilidad de anexionar a su estado inexistente todo el Levante hasta el bajo Segura ... y a saber qué otros desvaríos pretenderán hacer valer cuando un oyente, paciente o interesado, les de cuerda. Porque los locos pueden ser muy útiles a según qué poderes, y de eso sabemos mucho en Europa, aunque tantos se hagan los desmemoriados. Estos días se juzga a los delirantes más significados en su pretensión de imponer, por la fuerza e ilegalmente, su república imaginaria. El proceso nos está revelando la inesperada vis cómica en que incurre el orate que se pretende serio y solemne, como cuando Junqueras proclamaba ante el Tribunal su amor a España en plan "La apuñalé porque la amaba, señor juez. Todo lo hice por amor". Tal vez la fecha elegida para tan sorprendente declaración, el 14 de febrero, día de los enamorados, haya influido en su delirio. Tal vez busque que se le aplique la eximente de enajenación mental, lo cual no es mala estrategia de defensa. En todo caso, no está de más recordar que al demente no solo hay que apartarle por el bien de la sociedad, también por su propia integridad. La burbuja en que vive puede estallar con violencia inusitada al estrellarse contra la realidad. (posesodegerasa) - Artículo*: posesodegerasa - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas Pueblo (MIJAS NATURAL) *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
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