Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

miércoles, 6 de febrero de 2019

¿QUIÉN AGREDE A LAS MUJERES?

Ojalá no sucediera, pero sucede. Y cada vez más. Nos dicen que hay una guerra contra las mujeres y que los culpables son los hombres, en genérico. El varón es anatemizado y culpado por cada cobarde agresión, cada intolerable violación, cada trágico asesinato. Pero si miramos de cerca lo que está sucediendo resulta que los hombres que cometen violencia contra la mujer tienen en su mayoría un patrón que les define, y frente al cual los medios mayoritarios y la ideología de odio en que se ha convertido el feminismo hegemónico prefieren no darse por enterados. Los profesionales de la culpabilización colectiva han elegido ya el "cabeza de turco": el hombre español, heterosexual, masculino ("tóxicamente" masculino, en la farisea terminología al uso), y preferiblemente arraigado, conservador y creyente. Hay quien sostiene esta burda tergiversación sin que se le caiga la cara de vergüenza Solo que mirar de cerca la realidad desmiente radicalmente esa proyección. La verdad no es la que el maquiavelismo "de género" querría, sino otra más incómoda, ante la que se resisten con uñas y dientes con los consabidos eslóganes autistas: "los agresores son hombres, y punto", porque "están programados por el pérfido heteropatriarcado para hacer lo que hacen". Si existe ese indefinido y espectral patriarcado, ¿dónde se da? ¿qué culturas proclaman la inferioridad de la mujer respecto al varón? No, desde luego, en una España donde la igualdad legal es un hecho, y donde un cierto machismo residual, torpe y acomplejado, va quedando cada vez más en evidencia, donde no es la coacción legal, sino la educación, el ejemplo y el debate bien articulado lo que puede cambiar las mentalidades, pese a que haya quien prefiera volver al totalitarismo de la penalización del piropo, decretada durante la dictadura de Primo de Rivera, o el agravante de "desprecio de sexo" con que la legalidad franquista pretendía proteger a la mujer (sí, así de "progresistas" son las medidas a las que algunos quieren recurrir). Si esa falsa superioridad masculina existe en alguna cultura de hoy no es en la que compartimos los herederos de la Ilustración, el laicismo y los anhelos libertarios que trajeron nuestra (imperfecta) democracia. La prueba fehaciente la obtenemos al desvelarse justo lo que los medios oficiales están ocultando: la procedencia de los agresores, cuya violencia, misoginia y barbarie están pagando tantas compatriotas nuestras, a las que "defienden" de boquilla los mismos que exigen papeles para todos: trabajadores y parásitos, pacíficos y violentos, agradecidos e ingratos, perseguidos y perpetradores de las mayores bajezas. Si pides racionalizar la inmigración, inmediatamente eres tachado de "fascista". Si miras hacia otro lado, puedes seguir haciéndote pasar por noble, concien- ciado, progresista y "aliado". No se trata de lo que eres, sino de lo que se acep- ta que aparentes. Porque, sencillamente, eres un impostor y un hipócrita. El Correo de Madrid, un medio minoritario, se ha tomado la molestia de listar los datos de agresiones a mujeres en lo que llevamos de 2019, y el resultado de su investigación es demoledor para el buenismo ambiental: de los 91 violadores de mujeres de este año, 82 son inmigrantes o de origen/etnia extranjera. En otras palabras, por cada violación cometida por un compatriota indecente hay nueve perpetradas por gentes de otras nacionalidades. Ese es el dato objetivo, del cual sacar conclusiones puede ser muy delicado, pero necesario si de verdad hay voluntad de parar esto. Otra cosa es que el lucro de los chiringuitos "concienciados", la carnaza para la exhibición de buena conciencia y la adopción de medidas totalitarias compense a la alianza progre-estatal que tan poco hace para defender a las víctimas. Al menos a las menos rentables, porque "manadas" ha habido muchas (y este bloguero ya dejó clara su condena de la más mediática), pero contra las magrebíes no se moviliza ninguna indignación, ninguna solidaridad con la víctima, ninguna manifestación de repulsa, no sea que nos califiquen de racistas o, peor aún, de islamófobos. Nadie abre las puertas a sabiendas a los monstruos. Solo los que han elegido serlo también. Algo va muy mal cuando se empieza a segregar a las víctimas de segunda de las de primera, cuando a la niña de Sabadell o a la de Alicante no se las hace merecedoras del título de "hermana" que se otorgó a la víctima de Pamplona. Exponer su caso puede desmontar mucho postureo, mucha hipocresía y mucho fariseísmo. A diferencia del discurso del feminismo hegemónico, no estoy condenando a ningún colectivo en cuanto a tal, sino señalando que hay culturas que producen victimarios y que representan lo peor de un pasado del que nos hemos alejado. No condeno en plural porque cada cual es responsable de lo que individualmente decide, pero afirmo rotundamente que si queremos seguridad para las mujeres hay que combatir las mentalidades que exigen su sojuzgamiento, apartar a los depredadores y sustituir la queja generosamente subvencionada por obtusas -o cínicas- administraciones por las soluciones eficaces, que no son las que vemos en los países de nuestro entorno. En ellos no nos faltan, precisamente, ejemplos de esa estupidez suicida: Si se teme más a ser tachado de xenófobo que a asistir a la destrucción de seres inocentes, ¿quién protege a las niñas? Desde que Suecia decidió convertirse en el santuario de la inmigración de "puertas abiertas" el número de violaciones se disparó en un 1.572 %. En Alemania una media de 773 mujeres son agredidas A DIARIO. Y eso significa, con escalofriante frecuencia, robo, violación o asesinato, con todas las macabras combinaciones que admiten. Tal vez Merkel piense que un posible Nobel de la Paz merezca ese precio, dado que no es ella quien lo paga. Y me gustaría saber si las feministas sueñan con ese futuro para nuestro país. ¿Son malvadas, estúpidas ... o simplemente son incapaces de establecer prioridades? No pido cerrar la puerta a los refugiados, sino asegurarnos que entre las víctimas que acogemos no se esconden lobos camuflados que provocarán nuevas víctimas entre nosotros. Porque los hay, y están actuando. (posesodegerasa) - Artículo*: posesodegerasa - Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas Pueblo (MIJAS NATURAL) *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí enlazados
Ojalá no sucediera, pero sucede. Y cada vez más. Nos dicen que hay una guerra contra las mujeres y que los culpables son los hombres, ...

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