Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

lunes, 20 de julio de 2020

Sistémicos. Juan Manuel de Prada

Sistémicos Juan Manuel De Prada ANIMALES DE COMPAÑÍA Pocos fenómenos se me antojan más enojosos y desalentadores que la pretensión de explicar la realidad política con categorías obsoletas. En el ámbito derechoide, por ejemplo, resulta especialmente molesta la pretensión de presentar la alianza entre sociatas y podemitas como una entente ‘socialcomunista’ dispuesta a instaurar un régimen bolchevique, o siquiera bolivariano. Todos los analistos y analistas de este negociado ideológico, todos sus gurús mediáticos y sus zoquetes tuiteros insisten en esta memez, sólo concebible en personas romas y sin perspicacia alguna, cómodamente instaladas en categorías maniqueas del tiempo de Maricastaña (o, más concretamente, de la Guerra Fría) que, sin duda, les producen grandes réditos, pues la parroquia a la que se dirigen prefiere que se les asuste con ‘miedos tranquilizadores’ (si el oxímoron es tolerable) por archiconocidos. Y, desde luego, el comunismo antañón es un enemigo tranquilizador que, a la vez que infunde miedo, procura cierta sensación de bienestar, pues ya se ha probado su fracaso. Pero sociatas y podemitas no son peligrosos bolivarianos, sino benigüigüis sistémicos, encargados de fortalecer un régimen plutocrático en donde la concentración de propiedad en muy pocas manos se alterne con limosnas (logradas mediante el saqueo fiscal) para los ejércitos de desempleados que esta concentración genera; ejércitos que, además, hay que mantener en los rediles de una satisfecha infecundidad mediante el impulso de ideologías que enfrenten a hombres y mujeres y exalten la versatilidad penevulvar. Los analistos y analistas derechoides, para explicar ciertas aparentes contradicciones en la acción gubernativa, recurren a explicaciones rocambolescas. Ocurre así, por ejemplo, cuando la facción podemita pretende a la vez estar en misa y repicando, actuando a la vez como miembros del Gobierno y como oposición al Gobierno, alentando –por ejemplo– campañas antimonárquicas (después de haber prometido guardar y hacer guardar una Constitución que consagra la monarquía como forma de Estado) o votando a favor de un impuesto a las ‘grandes fortunas’ (después de haber acordado en el consejo de ministros que tal impuesto no se implantará). A los analistos y analistas derechoides esta aparente contradicción se les antoja insostenible; y, entonces, con enternecedora ingenuidad, apelan (risum teneatis) a la cordura de los sociatas, exhortándolos a romper su alianza con quienes –según su juicio maniqueo y anacrónico– tratan de instaurar una dictadura comunista y no sé cuántas paparruchas más. No se percatan estos pobres incautos de que la estrategia gubernativa es mucho más sibilina y taimada, siempre al servicio del régimen plutocrático para el que trabaja. Los gobiernos, en aquellas fases periclitadas de la Historia en la que estos analistos y analistas todavía viven, se caracterizaban en efecto por la unidad de acción; pero ahora necesitan estar a un tiempo en misa y repicando, necesitan desdoblarse para fortalecer el régimen plutocrático. De ahí que encaucen las protestas de matriz más o menos revolucionaria hacia la normalidad sistémica, dando (siquiera de boquilla) la razón y adulando a quienes impulsan estas protestas, para poder a continuación contentarlos con los placebos que convienen a la plutocracia, fundamentalmente la limosna de la renta mínima y el garrafón penevulvar. De este modo, el ‘sujeto revolucionario’ queda por completo desactivado. Esta es la gran astucia del régimen plutocrático que viene, que la izquierda ‘implementa’ para que luego la derecha lo pueda conservar: se trata de estar de forma simultánea del lado del orden establecido y del lado de la revolución en marcha. Así, un gobierno de izquierdas puede legitimarse ante todos los ámbitos del espectro ideológico que controla, a la vez que satisface las indicaciones de la plutocracia a la que sirve. Y el gobierno de derechas que venga a conservar los ‘avances’ implementados por la izquierda tendrá también que desdoblarse, para poder cumplir las exigencias plutocráticas y a la vez adular (entretener) a unas clases medias cada vez más esquilmadas. Se trata, en fin, de cumplir con la agenda plutocrática a la vez que se atienden de mentirijillas las frustraciones y decepciones que el cumplimiento a rajatabla de tal agenda provoca en unas masas que, entretanto, ya no creen en otra salvación que la que les procuran sus respectivos mesías partitocráticos. Quienes no entienden esta nueva dinámica política diseñada por el régimen plutocrático no puede entender nada de lo que está pasando. Pero, por supuesto, las categorías obsoletas y los ‘miedos tranquilizadores’ resultan mucho más rentables. La entrada Sistémicos aparece primero en XLSemanal. Artículo*: Juan Manuel De Prada Más info en psico@mijasnatural.com / 607725547 MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional (Pneumatología) en Mijas Pueblo (MIJAS NATURAL) *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos
Animales de compañía. 'Sistémicos', por Juan Manuel de Prada. "El comunismo antañón es un enemigo tranquilizador que, a la vez que infunde miedo..."

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