
Psicología
Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional
Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).
“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)
La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:
Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones
Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...
La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.
Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia
Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.
lunes, 11 de marzo de 2024
EL IRRELEVANTE 'CASO KOLDO' Juan Manuel de Prada El tratamiento periodístico que hasta la fecha ha recibido el impropiamente llamado 'caso Koldo' nos permite hacer algunas reflexiones incómodas. Llama, en primer lugar, poderosamente la atención que una trama corrupta que involucra o salpica a muy variados gerifaltes del Partido de Estado haya sido designada por el nombre del faraute encargado comerse el marrón. Ignoramos si 'caso Koldo' es acuñación de la prensa o heredada vicariamente del ámbito policial o judicial; pero se requiere, en cualquier caso, mucho candor para no advertir que el lenguaje configura el mundo y es la forma más eficaz de dominación de las conciencias. Y que, al designar una trama de corrupción con el nombre de un peón irrelevante (todo lo casposo o pintoresco que se quiera, pero irrelevante) se está transmitiendo subliminarmente la idea de que la trama no es más que un conciliábulo de pícaros y truhanes. Otro error craso al que ha sucumbido la prensa lo podríamos designar como 'exclusivitis'. Las «exclusivas» periodísticas se han convertido en una plaga que, en lugar de iluminar los ángulos más oscuros de la realidad, contribuyen a entenebrecerlos todavía más. En el alumbramiento de esta trama de corrupción, de urdimbre muy intrincada, cada medio ha ofrecido a sus lectores una «exclusiva» que no era sino una loncha finústica de la trama que, con frecuencia, no hacía sino añadir pintoresquismo cañí a las acciones del bueno de Koldo y demás peones; o todo lo más salpicar muy someramente a tal o cual gerifalte del Partido de Estado. Y, por supuesto, aferrado a su «exclusivita», cada medio apenas se ha referido a las «exclusivitas» de los medios de la competencia, según la máxima del periodismo aldeano y catoblepas (el periodismo que se devora a sí mismo). De este modo, sólo quien está poseído por una curiosidad insomne puede lograr reunir todas las «exclusivitas»; pero, para el común de los mortales, el impropiamente llamado 'caso Koldo' se ha convertido, inevitablemente, en un caos de informaciones fragmentarias, teselas dispersas de un mosaico o añicos de un jarrón que terminan por resultar incomprensibles para el españolito medio. Quien, inevitablemente, acaba sumido en el desconcierto y el tedio. Pero incluso el españolito más aventajado que se esfuerza por recomponer el puzle acaba tirando la toalla, porque a la postre toda esa avalancha informativa se convierte en aturdidora polvareda fenoménica, destinada a disgregarse en el ruido ambiental. Falta a toda esa polvareda una mirada de águila, cenital y unificadora, que ofrezca una visión comprensiva de lo ocurrido, aunque para hacerlo deba encaramarse a despachos muy encumbrados, o incluso al Falcon en pleno vuelo a República Dominicana. De lo contrario, el impropiamente llamado 'caso Koldo' acabará chapoteando en el consabido y tedioso barrizal carpetovetónico donde las lumis hacen mamadas a cargo del erario público. El doctor Sánchez, entretanto, sonríe satisfecho.

No hay comentarios:
Publicar un comentario