

La situación política actual es deplorable, tanto se mire por un lado, derecha y ultraderecha, como por el otro, socialistas, nacionalistas, izquierda estatal e independentista, con un elemento buque insignia del esperpento político, como es el “trilero”, Presidente de Gobierno, Sr. Pedro Sánchez, el cual nos dice que sigue gobernando porque es bueno para las personas, ¿qué personas?, ¿los que son familiares y cercanos a el?, de eso no me cabe duda alguna.
El esperpento político actual es que todo se basa en el, “y tu más”, en la utilización del “franquismo” por un lado, y, de ETA, por el otro lado. En el continuo denunciar la corrupción de un lado y el otro, cuando lo peor de todo, es que tanto antes como ahora la corrupción es el elemento esencial de la política tanto estatal como autonómica.
Con todo ello, se está generando un caldo de cultivo en las generaciones jóvenes, que puede llevar a cualquier deriva que no sea la defensa de la democracia, pero los auténticos culpables son los partidos políticos actuales tanto se mire a derecha, como a izquierda, tanto se mire, al estatalismo, como al independentismo.
El problema deviene de la famosa transición del 78, que no fue verdaderamente democrática, aunque nos lo quieran hacer ver que así fue. Esta transición del 78, conllevó, el que se continuasen con las estructuras del franquismo, tanto en lo militar, judicial como legislativo, aunque se eligiesen gobiernos con elecciones, ya que estas elecciones se desarrollan en un contexto constitucional que avala la transición posfranquista, como se ve con la definición de un país con monarquía parlamentaria, que en definitiva es lo que quería Franco para su sucesión.
La ultraderecha, derecha, socialismo, y hasta los nacionalismos y, la izquierda, aceptaron “de facto”, este sistema constitucional, el cual sólo necesitaba de que la verdadera izquierda aceptase, con la legalización del Partido Comunista (PC), a la Monarquía, a la renuncia de la bandera republicana, a la no resolución de los conflictos territoriales heredados y, en definitiva, a la aceptación de la OTAN como se vio posteriormente, es decir, la traición de la izquierda estatal, por medio del PC se convirtió en una realidad.
Es cierto que el único grupo político que no aceptó esa transición fue la Izquierda Abertzale, pero para los independentistas de Euskal Herria, el problema lo hemos tenido con las últimas legislaturas de EHBildu apoyando al gobierno del “trilero” Sr. Sánchez, a cambio de algunas pequeñas políticas socioeconómicas, propias del “libreto” de la izquierda estatal, pero en ningún caso del fortalecimiento de la soberanía, elemento esencial de su no aprobación de la transición del 78, es decir EHBildu, ante la posibilidad de hacer una nueva transición, al igual, que el PC en el 78, ha traicionado a sus principios de soberanía y, por lo tanto, a cantidad de personas que creen en un país propio llamado Euskal Herria, y es capaz de aprobar sin contra partida alguna los presupuestos del gobierno actual, y, con ello, consolidar esa transición del 78.
Así hemos visto como la izquierda estatal e independentista se han auto engañado creyéndose que en las elecciones había ganado el progresismo, cuando, en ningún momento los nacionalismos son progresistas, siendo su única baza política, el hacer frente a la derecha y ultraderecha, llegando a calificar de fascistas a todo aquello que no concuerde con sus ideas, cuando existen posiciones que nada tienen que ver con los fascistas, pero que discrepan de sus posicionamiento maximalista en muchos de los temas.
La ultraderecha, la derecha, el socialismo, e incluso los nacionalismos no han estado incómodos nunca con la transición del 78, pero la izquierda estatal e independentista, se supone que si, pero cuando esta izquierda nos dicen, por ejemplo, que son republicanos, y, que no aceptan la monarquía, es “postureo” absoluto ya que tanto antes con el PC, como ahora con la izquierda abertzale, al aceptar la transición del 78, es aceptar la Monarquía, de ahí que los demás partidos, digan que, en su momento, ya se aprobó el régimen de monarquía parlamentaria.
La realidad, es que muchos se centran en criticar a los jóvenes cuando éstos no han vivido ni la guerra civil, ni las consecuencias de la dictadura franquista, ni la transición del 78, y, por lo tanto, ahora ver que lo que predomina, en la clase política, es el “y tu más”, el que la corrupción es el elemento esencial de la política actual, o, que hay que realizar una nueva transición, cuando todos los partidos políticos han acabado aceptando la del 78, hace que estos jóvenes tengan un total desapego a la política actual, con el peligro que ello puede conllevar a futuro.
Lo que necesita la juventud es apartar a la política actual, y generar una nueva y verdadera transición donde los elementos de recordar la corrupción, de un lado y de otro, no tengan cabida, ni la historia de esa transición fallida, y, si elaborar los mimbres de una sociedad verdaderamente democrática, donde se puedan resolver los problemas históricos del estado español, y el futuro de una sociedad que tiene que solucionar sus problemas actuales de vida, como son la vivienda y la posibilidad de independizarse para realizarse como personas, a fin de cuentas el futuro es de ellos, olvidándose de recordar el pasado nefasto de nuestra generación, y, me refiero, no sólo a la guerra civil, y la dictadura franquista, sino a las políticas corruptas llevadas a cabo desde la transición del 78.
Es por ello, que tendrán que ser los jóvenes los que hagan una verdadera transición democrática, porque lo hecho hasta ahora de democrático no tiene nada.
Más info en https://ift.tt/HOW7E6b / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo
*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.
No hay comentarios:
Publicar un comentario