Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
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Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

martes, 20 de diciembre de 2022

La Navidad- ¿es inevitable?-Consideraciones

Es lamentable pero hoy día occidente se dedica a renunciar a sus raíces de forma ignorante y despiadada, para ello ha recurrido a usar las falacias más absurdas solo para estar feliz con su paupérrima conciencia moderna. En este punto cae lamentablemente como objeto en persecución la iglesia y sus ritos, esto que expongo esta más allá de las creencias y es un hecho. Dentro de los ritos y celebraciones uno de los más vilipendiados hoy día es la navidad, dicen que supuestamente se trata de un bautismo a rituales paganos y que según la iglesia lo tomó de los antiguos cultos al sol y los astros. Para los neopaganos es un hecho que fueron sus antepasados lo que usaban la fecha de la navidad para sus rituales siendo la iglesia quien, a posterior, se los apropio, en esto días simplezas como esta y otras se leen por todos lados. Pero la realidad y los hechos son otros. Uno de los argumentos, que se ha tratado de tomar como el más serio, es aquel que soporta la idea que la navidad no es más que la fiesta del Sol invictus cristianizada; hago confesión que cuento con amigos estudiosos que dan por valido esto, y solo pocos; después de exhaustas investigaciones; han cambiado de parecer ya que los hechos y la evidencia dicen que es lo contrario, lo peor es que muchos a pesar de esto se empecinan en mantener esta falacia, ¡no hay peor ciego que el que no quiere ver! Es por el año 274 dC. cuando el emperador Aureliano en la búsqueda de una renovación de la religión pagana en Roma trató de dar o retomar los antiguos cultos, esto debido a la invasión de los ritos orientales que había empezado a ocurrir una centuria atrás, para aquel entonces se reconocía que la fiesta del sol tenía lugar el 8, 9, 28 de agosto y el 11 de diciembre. Al parecer, Aureliano lo que hizo fue una renovación y ubico la fecha; para honrar al Sol sobre un carruaje; del 19 al 22 de octubre, celebración que se repetía cada cuatro años, basado en el calendario de Filócalo. Es importante destacar que los romanos no celebraban los solsticios[1], por tanto, la asociación de culto romano con la fecha de navidad, de por sí, viene con falencias. Mas allá de esto es entonces en el reinado de Constancio II, y específicamente en el 354 d.C. cuando se oficializa la fiesta del Sol Invictus celebrándose el 25 de diciembre, y esto tuvo lugar bajo el reinado de un emperador cristiano, pero permisivo con el paganismo, este último tratando de pervivir tomó la fecha del 25 de diciembre, la cual para ese entonces reconocida como fecha de celebración cristiana por el nacimiento de Cristo, para tratar de captar seguidores y mantener vivo sus cultos, esto se agudizará con la llegada al trono del Apostata Juliano en donde se trató de proscribir de nuevo a la religión Cristiana, volveré sobre este punto más adelante. Este breve resumen, es lo que da pie a algunos de mantener el supuesto origen pagano de la navidad, cuando la realidad es otra. ¿ pero cómo se formó esta falsa idea? Primero situémonos en la razones y luego en los responsables, William G Tighe escribe en su interesante artículo de 2003 Caculating Chritsmas[2] lo siguiente “los orígenes paganos de la Navidad son un mito sin fundamento histórico”, ya que los propulsores de esto en buena parte fueron los mismo protestante que argumentaban que el 25 de diciembre fue escogido como fecha del nacimiento por la Iglesia católica con el afán de cristianizar fechas paganas, lo que no es otra cosa que el error haciéndose evidente, naciendo como excepción dentro del propio Cristianismo. Los culpables de esto Tighe nos los señala “ La idea de que la fecha fue sacada de los paganos se remonta a dos estudiosos de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Paul Ernst Jablonski, un protestante alemán, pretendía demostrar que la celebración del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre era una de las muchas «paganizaciones» del cristianismo que la Iglesia del siglo IV había adoptado, como una de las muchas «degeneraciones» que habían transformado el cristianismo apostólico puro en catolicismo”. Por otro lado, Dom Jean Hardouin, jugó a favor de los detractores de su fe (fue jesuita), e intentó demostrar que la Iglesia católica había adoptado festivales paganos para fines cristianos sin paganizar el Evangelio. Todas estas ideas comenzaron a calar y fue en el siglo XIX donde se tomaron como irrefutables, tal es el impacto que a finales del siglo XX algunos proponían a Dickens como el inventor de la navidad en vista de su magnífico cuento, a Christmas Carol, pero todo esto no son más que frutos de la confusión. Buscando el 25 de diciembre Entre el siglo I y III d. C. los cristianos empezaron indagar y preguntarse cuando había muerto nuestro Señor Jesucristo, esta búsqueda se basó en algo bien peculiar que aun hoy es común en la iglesia; y es que los santos y mártires se celebran en su día de muerte, siendo esto lo que impulsa a los primeros pensadores cristianos en la búsqueda de intentar conocer la fecha de muerte del más grande Mártir. Todo el estudio basado en los evangelios les permitió llegar a la fecha posible de la muerte de Cristo, pero además estos pensadores se basaron, entonces, en algo que hoy es poco conocido y que se llama la edad integral. Esta idea proviene del judaísmo y se dice que los profetas y enviados de Dios morían en la misma fecha en que habían nacido o sido concebidos, por tanto, esta idea trasladada, a base de cálculos, llevaba a que Cristo nació o fue concebido entre el 25 de marzo o el 6 de abril, fecha que ya en ese tiempo se manejaba como las de la muerte de nuestro señor. Es entonces entre el siglo II y III cuando se llega a la conclusión que fue el 25 de marzo la fecha de la concepción del Señor y por tanto su nacimiento seria 9 meses después el 25 de diciembre, empezando a establecerse así dos fechas de suma importancia para el cristianismo. Pero el asunto no queda allí, esto no convenció a todos dentro del cristianismo y comienza a verse que para algunos grupos, sobre todo orientales, la fecha que más les parecía era el 6 de Enero, por tanto hoy vivimos la consecuencia de esto, por un lado los cristianos de origen latino celebramos la navidad el 25 de Diciembre mientras que los hermanos ortodoxos lo hacen el 6 de enero junto con la epifanía, aunque dentro del catolicismo se mantiene la importancia del 6 de enero, día de la epifanía, y se podría especular que esta fecha se reserva en el catolicismo quizás por la duda de la posible concepción de nuestro señor el 25 de marzo o el 6 de abril como ya comentamos. Las crónicas más antiguas que nos hablan del conocimiento de la fecha de nacimiento de Cristo y que era parte de la tradición cristiana nos la da Julio Sexto Africanus escritor cristiano que en el año 221, en sus Chronographiai, ya establece que Jesús se encarnó en 25 de marzo, por lo tanto, nació 9 meses después, en 25 de diciembre. También tenemos el testimonio de Hipólito de Roma quien se refiere dos veces al 25 de diciembre como la fecha de nacimiento de Cristo estando uno de estos comentarios en su Chronicon del año 235 d. C. Si repasamos lo expuesto más arriba la institución de la fiesta del Sol Invictus se dio en el 354 es decir por lo menos un siglo después de los comentado por Julio Sexto Africanus e Hipólito de Roma, ambos claros exponentes de la tradición, probablemente oral, cristiana. Con todo esto es fácil concluir que la fiesta del sol invictus ( Natalis Invicti) sería entonces reciente en comparación a la navidad cristiana, y que esta podría ser una reacción e incorporación de prácticas y celebraciones cristianas[3] dentro del mundo pagano para hacerlo atractivo a los cristianos que para ese entonces (siglo IV) comenzarían a ser mayoría en el imperio. Ahora podría seguir planteándose lo siguiente, aunque por lo ya expuesto la respuesta está ya dada – pero especulemos -. Algunos pueden en consecuencia exponer, (aspecto este que ha sido esgrimido en más de una ocasión por personas ajenas al cristianismo y muchos de ellos miembros de movimiento new age), ¿como se explica la cercanía de la navidad al solsticio?, para responder necesitamos ir al simbolismo que nos dará la repuesta certera, veamos La Navidad es inevitable. Para poder atisbar lo que nos puede decir la navidad en cuanto su significado profundo es necesario hacer una lectura simbólica de la misma, para esto necesitamos de los iconos cristianos. Al mencionar esto muchos pueden estar pensando en los iconos, por demás bastante comunes, del cristianismo ortodoxo, pero lo que constituye un icono también se visualiza en el catolicismo, y estan muy presente en los vitrales de las catedrales o en las representaciones de las XIV estaciones del viacrucis Pero ¿por qué me atrevo a igualar a los iconos orientales con los vitrales? Esto que hago es porque los iconos en general ( incluyo aquí a los vitrales) no son una especie de fotografía instantáneas, ya que una fotografía solo puede darte la noción de algo que está sucediendo en un momento especifico en un instante en el tiempo, en cambio el icono por el contrario concentra en sí varios sucesos que poseen el mismo sentido, el mismo significado. Figura1. Icono Bizantino de la navidad Si vamos a un ejemplo, los iconos bizantinos(figura I, II) en él todo lo sucedido en la navidad parece transcurrir al mismo tiempo, por ejemplo, la visita de los Reyes Magos es costumbre que sea representada al mismo tiempo del nacimiento de Cristo, pero es del todo lógico que estos Reyes de oriente cuando vieron la estrella y llegaron al lugar donde estuvo Cristo en su viaje hubiese transcurrido cerca de un año o varios meses. Figura II. Icono Bizantino de la navidad Si vemos otro icono entonces nos percatamos que por un lado está la madre de Dios dando a luz pero luego vemos a cristo en otra área de la superficie del icono siendo lavado (ver Fig. II); por tanto de todo esto es fácil comprender que lo que hace el icono es unir o colocar todas las cosas juntas, toma diferentes elementos de la historia, en este caso de la navidad, y los pone en un solo lugar desde donde se puede entonces comprender que todo esos sucesos poseen un significado, en otras palabras podríamos decir de cómo todos estos elementos de la historia se juntan y participan de un único significado, y así se nos muestra un sentido diferente de lo que significan estas cosas y cómo se juntan o se unen, lo que ves por ejemplo en el icono, ( ver Fig. III.) lo ves claramente en la unión de los opuestos al observar a un grupo de ángeles-arriba- mientras que en la parte baja se presenta una figura demoníaca ( en la iconografía medieval los demonios son representados con alas de murciélagos u oscuras como la descrita en este icono fig. III ) pero también tienes a un lado a estos sabios que vienen de muy lejos y que probablemente son una élite de nobles en oriente, recordemos que han sido siempre considerados reyes y luego tienes estos pastores hogareños que son vecinos y cercanos al lugar del gran acontecimiento, y que están participando en este evento y, por lo tanto, es entonces evidente cómo en el ícono se une en una única realidad, justo en un todo, es como si se tratase del centro de una diana, el icono es concéntrico, es una estructura constreñida concéntrica y tiene algo en el medio que reúne todo, a todos los aspectos. Es así como estos iconos de la navidad nos empiezan a contar un poco de ese misterio, de ese suceso, de aquello que aconteció en ese momento, aquello que está pasando y es ¡de como Cristo niño está reuniendo a todos los opuestos!, En Él se reúne todo, Él y en Él se conoce toda la creación, porque esta todo siendo reunido en sí mismo, por tanto, el icono es la clave para entonces poder acceder a otros significados, que dentro del lenguaje no apropiado de algunos como Guénon, puede llamarse de esotérico. Figura III Icono ortodoxo de la natividad En este sentido se puede exponer aspectos más profundos, como, por ejemplo; el relacionado a la presencia del asno y el buey, del cual también hablamos en una entrada previa, en ella comentábamos en base a las palabras del; en aquel entonces, Cardenal Ratzinger; que ambos eran símbolos de nosotros la humanidad testigos de la encarnación, pero hoy en estas líneas podemos ir más en profundidad. En este sentido el asno (o la mula) y el buey se relacionan con las leyes del Antiguo Testamento. Ya que había alimentos en el Antiguo Testamento que la gente podía comer como a su vez otros que no, y hoy esto es todavía parte de la tradición judaica. Estos alimentos prohibidos se conocen como impuros. Ahora bien, el buey es un alimento puro y el asno o la mula es una carne impura, ya que no se les permite comer asnos a los judíos, en consecuencia, el asno o la mula se convierte en el símbolo o imagen de lo impuro, de lo externo. En este orden de ideas los Padres de la iglesia hablan del asno y el buey en relación a una ley en el Antiguo Testamento la cual dice que no puedes reunir un asno y un buey bajo un mismo arado, a primera vista es una ley un tanto extraña, pero en base a lo expuesto, y de lo que también hablaron los Padres, es que en verdad a lo que se refiere esta ley es a que ningún ser humano puedo reunir lo de afuera y lo de adentro, no puedes juntarte con los extranjeros, no puedes mezclar lo puro con lo impuro, es decir Judíos y Gentiles, han de estar por separado, pero es Cristo, El Verbo quien nos trae una visión diferente del mundo; nos trae una realidad diferente donde, de hecho, es Cristo el único al que se le permite quebrantar esa ley porque es solo Él quien une al asno y el buey, a los opuesto, los cuales son expresado de forma no evidente; siendo la vida misma la que muchas veces vela su fondo en símbolos no aparente;, y es esto, también, lo que vemos descrito y hasta cierto modo siendo explicito en los íconos (ver figuras I, II, y III). Y es así como tanto el asno o la mula junto con el buey se convierten en esta imagen de cómo los judíos y los gentiles se van a unir y la iglesia nacerá de eso, pero a su vez es la unión de los opuestos y que en Él son complementarios, de esa Unión hablan largo y tendido no solo el Apóstol sino los Padres en general. Por otro lado, es importante que tengamos en consideración que los iconos en general ( ver los presentes en esta entrada en las fig. I, II y III), así como buena parte de las tradiciones que se mantienen en oriente, consideran que el nacimiento de Cristo ocurrió dentro de una cueva; descripción que hoy es bastante ajena para muchos católicos, ya que en occidente, en siglos recientes, se cambió la cueva por un establo, y esto lo sabemos porque sabemos de representaciones del nacimiento en la cueva hechas en el occidente latino que datan del siglo XIII y XIV( ver fig. IV y V). Si bien esto que comentamos nos los narra un evangelio apócrifo, específicamente el proto evangelio de Santiago, el cual parece datar del siglo II o III, siendo lo más probable que este se basara en tradiciones orales las cuales, más allá del rechazo a este evangelio, continuarían conociéndose hasta nuestros días. Figura IV. GIOTTO , La Natividad , 1303-1305. Capilla Scrovegni, Padua Figura V PIETRO CAVALLINI, La Natividad de Jesús, 1296-1300. Santa Maria in Trestevere, Roma Del mismo modo los Padres de la iglesia también hablan de este elemento, que como comentamos a los ojos de muchos hoy parece extraño, y es de la descripción de la cueva como lugar del nacimiento (en el siglo II tanto Tertuliano[4] como o San Jerónimo dan testimonio de su visita a la cueva o gruta del nacimiento). Que la natividad tuviese lugar en una gruta o cueva parece expresar lo que algunos hermetista cristianos han denominado el nacimiento secreto de Cristo. Es en un lugar recóndito dentro de una cueva donde ocurre el gran suceso, en silencio y en secreto, lo que parece forzar a todo aquel que en su camino se topa con Cristo a preguntarse ¿Quién es Él?, esto parece ser la prefiguración de lo que más adelante hará el Verbo y es plantear la interrogante, y aun hoy lo hace : ¿ quién dices vos que Soy?, si vemos bien entre sus discípulos habrá diferente concepciones, y esto es evidente hoy día, la revelación ocupa un esfuerzo del alma, y aquellas más dispuestas son las que alcanzan la Verdad. Pero el nacimiento en la cueva nos dice algo más, lo que vemos es el descenso, por lo que esta imagen de Cristo naciendo en una cueva ya nos está mostrando de lo que trata toda la historia del ser humano, de lo que trata toda la estadía humana en las eras que nos han precedido, y no es otra que el descenso a la muerte; y es el descenso a la muerte lo que aparece claramente expuesto en la imaginería del pesebre. Desechemos cualquier gnosticismo o maniqueísmo trasnochado que pueda conjeturar el no conocedor al leer esta aseveración, a lo que me refiero y es redundante en la Iglesia, es que la entrada errónea del ser humano en esta realidad, a causa de la tentación y pecado luciferico, es una caída en la muerte, el problema está en sacar intencionalmente el factor o causa de esto, el pecado o la trasgresión, como hicieron todos los gnósticos herejes y maniqueos, o ignorarlo intencionalmente como fue en el caso del pensamiento helenístico. Sin contar con esto inevitablemente nos vemos en la dinámica dual, que es solo espejismo de ignorancia. Pero volviendo a nuestro asunto si observamos bien el pesebre, y en muchos iconos orientales y frescos occidentales es evidente, este parece un féretro o ataúd (ver figura VI), de igual forma algunas representaciones de las más antiguas ( ver fig. VII) aparece el niño cubierto de vendaje como si de una momia se tratase, algo poco particular, por tanto el pesebre es la singularidad de la vida y resurrección como también lo atestigua la entrega de la mirra por parte de uno de los reyes magos ( de esto hablamos en nuestra pasada entrada sobre la epifanía), y hasta una premonición de lo que será la misión de este Niño, pero también es imagen de esta idea que es la de descender, descendimiento al reino animal, hacia la animalidad, descendiendo al lugar de los animales que es el estado de la caída misma, es decir justo cuando Adán y Eva cayeron o perdieron su lugar en el jardín, Dios les dio prendas de pieles de animales[5] para cubrirlos, siendo justo esto la idea de descender al lugar del reino animal. Es este, entonces, el descenso a la muerte y los primeros cristianos sabían esto muy bien, en realidad crearían imágenes que unirían todos estos aspectos bajo las más bellas representaciones simbólicas. Figura VI diferentes representaciones del pesebre en forma de féretro o ataúd Esta misma realidad, este mismo significado está presente en otras pinturas en la catacumbas de los primeros cristianos, imágenes hechas en, literalmente, las tumbas de los cristianos, que representan en ese espacio de la muerte la incorporación del hombre en el reino de la materia, esto lo han representado con imágenes como la del Arca de Noé, la cual es una caja que contiene todas las bestias la cual flota sobre las aguas primordiales, pero también la representación de Jonás dentro de la ballena, la cual también se sumerge en las aguas, o el mismo Daniel en el foso con los leones, estas imágenes, todas del Antiguo Testamento; nos ayudan a ver qué es lo que ha estado sucediendo desde el principio de los tiempos y es este descenso a la muerte este descenso a la cueva, este descenso al lugar de los animales, a la existencia animal, se podría decir, que es esta la existencia de todo lo conocido, de la creación, y es por esto último que decimos que la navidad es inevitable porque lo que encierra en sí es la manifestación de todo, con la presencia de Cristo en todo lo creado, esto no se trata de un panteísmo absurdo, sino del reconocimiento que como dice Juan todo fue creado, y es mantenido, por el verbo, la diferencia ahora estriba en que esto se hizo evidente, solamente, en y con la Encarnación. Figura VII fragmento de sarcófago (siglo IV) se representa al niño Jesús entre la mula (asno) y el buey museo Pio cristiano ( El Vaticano) En consecuencia estos iconos a los que hemos estado haciendo referencia, son en realidad una imagen de cómo es el mundo, de cómo funciona, de nuevo, es la razón de la inevitabilidad de la navidad, que hoy buscan secularizar llamándola o refiriéndose a estos días como “las Fiestas” – ¡pero es que ni los postmodernos se atreven a cancelarla!- , porque sin entenderlo no pueden hacer a un lado al Hecho, el Suceso, el Símbolo y la Representación de lo que es el mundo y la creación, por tanto en su ignorancia estos factores postmodernos en su pulso en contra del Verbo terminan trabajando para un bien que no reconocen. Por tanto la navidad es la misma creación, y esto se expone cuando el Angel Gabriel le dice a la madre de Dios que nombrara a su hijo Emmanuel, especificando con esto la razón de la creación y es que Emmanuel lo que quiere decir es Dios con nosotros o Dios entre nosotros, y es esto lo que vemos en el descenso de Cristo a la cueva en navidad, por supuesto, siendo esta la renovación del ese descenso original que dio origen al universo y al mundo. El patrono y Santo Templario San Bernardo a este respecto es claro y explicito “ Mañana veremos la majestad de Dios; pero no en Dios, sino en nosotros. La majestad de Dios en la humildad; la fuerza, en la debilidad; Dios en el hombre. Por qué él es Enmanuel que significa Dios con nosotros”[6]. De esta manera es que se reconoce que esta historia obviamente es un escándalo total y es así que se puede entender por qué la gente la rechazó, es decir comprender que Dios, que el Logos, que el divino Logos que creó el mundo se convertierá en una persona y que entraría en el mundo para revelarse en este momento específico era un completo escándalo, pero al mismo tiempo no lo era, porque a nivel profundo nos está mostrando cómo funciona realmente la realidad, nos está mostrando el misterio que Pablo[7] anunció, y es el misterio de la Encarnación y dice que Cristo nos ha revelado el misterio que estaba escondido para todas las edades y generaciones, pero ahora se revela a sus santos y a su iglesia y de lo que trata este misterio es que Cristo está en ti y nosotros; y en Él la esperanza de compartir la Gloria, es por eso que los ortodoxos se repiten que Dios se hizo hombre para que el hombre pueda convertirse en Dios, esto mismo nos dice San Bernardo con su potente verbo “ Por eso se redujo la majestad, y lo mejor de ella, la misma divinidad, se aglutino a nuestro barro. Y así quedaron unidos, en una sola persona, Dios y el barro, la majestad y a la debilidad, lo más vil y lo más sublime. Nada hay tan sublime como Dios y nada tan despreciable como el barro. Y a pesar de todo, Dios descendió al barro con tal bondad y el barro subió hasta Dios con tal nobleza, que la obra de Dios en el barro brilla como obra del mismo barro. Y cuanto el barro soporta, parece sopórtalo el mismo Dios con él. Misterio inefable e incomprensible”[8] y es por esto por lo que nos dice el de Claraval, se hace evidente lo que ya dijimos que Cristo está revelándonos con su nacimiento la manera en que el mundo existe realmente -¡todo en el mundo!- y cuando digo Cristo, no solo en ti sino Cristo en todos, Cristo en el mundo, Dios está escondido en el mundo al igual que Cristo nace escondido en una cueva. No se considere aquí-de nuevo- un panteísmo extraño, me refiero a que después de la encarnación y como bien explica el santo el establecimiento de lo creado fue definitivo, así el “Dios en el barro brilla como obra del mismo barro” y esto último es el gran misterio, misterio sobre el cual se ha erigido el cristianismo y que hoy es incompresible para muchos, y vemos con tristeza como lo es para los perennialista, en Cristo se acaba la disyuntiva Atma-Maya, ya no más; con Él se consolida y se salva lo creado y es ese el simbolismo de la Jerusalén celeste[9] – me estoy yendo lejos- pero volvamos a la navidad. Por último, entonces cerremos la duda, ¿ por qué la navidad en el solsticio? Es importante clarificar que la navidad se celebra cuatro días después del solsticio, muchos cristianos inician los festejos en víspera, costumbre muy propia de nuestra tradición, por tanto, no existe ninguna relación a priori. Como ya vimos el 25 de diciembre deriva de los análisis siguiendo la idea de la edad integral. Pero más allá de esto esta fecha si cumple con un simbolismo, y es claramente reconocido en los Padres, Máximo el confesor quizás sea el que habla de forma más evidente de esto, tratare de bosquejarlo a continuación. Como decía el cristianismo se erige sobre misterios[10] y el mayor es este que ocurren en secreto, el secreto del nacimiento en la caverna. En tiempos en donde la electricidad y la luz artificial no había hecho su irrupción el mundo era no solo susceptible sino que estaba claramente permeado por el movimiento de los astros, y sobre todo del sol, se puede imaginar el Sol disminuyendo en su intensidad, cada día menos horas luminosas, por otro lado se ve la oscuridad que está tomando cada vez más horas, es entonces fácilmente plantearse si el sol va a desaparecer totalmente, pero es ese lugar secreto, esa gruta, en donde el sol después de pasar su punto más bajo, en donde el Sol nace y no se hace evidente sino tiempo después hasta mediados o finales de enero, hasta ese momento no nos damos cuenta de que los días se hacen más largos, es esta imagen o su símbolo lo que se expone en los iconos, de está luz que desciende y se manifiesta en el lugar secreto, de esta chispa escondida que está ahí y que crecerá y comenzará a revelarse luego. Por eso que desde el punto de vista del símbolo la navidad tiene sentido que se celebre en los días cuando comienza el sol su proceso ascendente (25) y no el día o la noche en donde el sol llega a su punto mínimo (21), el sol entonces no es necesariamente símbolo del Verbo, sino de nuestro entendimiento, el cual ha de hacerse presto para emerger y reconocer aquel que en secreto nació y nace cada año en la creación y sobre todo en nosotros mismos. La noche del nacimiento del Verbo también detenta un significado no evidente, San Bernardo habla al respecto “ Así, pues, bien ceñidos y con las lámparas encendidas, vigilemos durante la noche el tropel de nuestros pensamientos y acciones, para que, si el Señor viene al comienzo, a medianoche o de madrugada, nos encuentre dispuesto. El comienzo de la noche indica la rectitud en el obrar[…] La media noche viene a significar la pureza de intención, la aurora representa el mantenimiento de la unidad[…] Así, pues, en este día de la llegada del Unigénito se nos infundió la verdadera ciencia; esa ciencia”[11] noche de revelación, fuego que se expone y que llama a nuestra atención. Así entonces para todos aquellos que nos reunimos en la Tradición protectora de la Encarnación -¡oh Cristianismo!, es importante poseer la más profunda comprensión de lo que fue y es este suceso, de lo expuesto alguno inferirá que hay aspectos que llaman al recogimiento y a la reflexión más que a la celebración, a pesar de eso estamos rodeados de mucha celebración, debemos entonces buscar el tiempo y el momento en donde vivamos los dos aspectos, tenga presente que en Cristo se singulariza todo y si no damos pie al aspecto más austero y reflexivo viviremos lo que hoy muchos viven, la extraña tristeza luego de estas fechas, tan incompresible hoy que le han dado un nombre y un día, el llamado ¡lunes azul!!. Por tanto, en nuestros ritos, canticos, representaciones e iconos, en nuestra liturgia y en los escritos de los Padres hemos mantenido la versión más profunda y verdadera de lo que es este momento, que en nada es cristianización de fiesta pagana, y de esto extraemos la respuesta en contra de la mercantilización absurda de la Navidad, sea pues esta nuestra respuesta sabiendo cuan profundo va, hasta el mismo fondo del mundo, el gran suceso que fue y es la Navidad. [1]Hijmans, Steven E. Sol: Image and Meaning of the Sun in Roman Art and Religion, Volume II [2] Se puede conseguir en digital Calculating Christmas the Story Behind December 25 by William J. Tighe https://ift.tt/sHBNkco [3] Bowersock, Glen, Juliano el Apostata. 2020 Ed. Historia [4] Tertuliano, De Carne Christi. [5] Genesis 3. 21 [6] (Claraval, 2017)Sermones sobre el adviento y la navidad [7] Efesios 3 [8] San Bernardo de Claraval. Sermón: Hoy sabréis que viene el Señor». [9] Esto que expongo es una realidad, y es la incapacidad de los perennialistas de comprender la Verdad revelada por el hijo, existiendo así dos trascendencias una en la que el alma se quema en la fuente, Nirvana, otra en la que se preserva y en su individualidad permanece una con la fuente, Cristo. Es hoy urgente que aquellos intelectuales adeptos al Vedanta reconozcan esto y busquen la comprensión del misterio del Hijo ya que de esta forma se salva la creación, la búsqueda del Hijo hace pervivir lo creado. A este respecto Wolfgang Smith nos da claridad en su libro, Vedanta in Light of Christian Wisdom y junto con Borella muestran de forma indiscutible la no igualdad de las religiones, Rediscovering the Integral Cosmos: Physics, Metaphysics, and Vertical Causality. [10] Este simple planteamiento explica el error del acercamiento de Guénon y sus conceptos muy propios del siglo XIX de la dicotomía esoterico-exoterico, Jean Borella demuestra este error del pensamiento “Guenoniano” de forma incuestionable en uno de sus trabajos (Borella, 2004) Christ the Original Mystery. Esoterism & the Mystical way [11] San Bernardo op. Cit. Artículo*: Jean le Berger Más info en frasco@menadelpsicologia.com / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas Pueblo #Psicologia #MenadelPsicologia #Clinica #Tradicional #MijasPueblo *No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.
Es lamentable pero hoy día occidente se dedica a renunciar a sus raíces de forma ignorante y despiadada, para ello ha recurrido a usar las falacias más absurdas solo para estar feliz con su paupérr…

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*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.

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