Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

viernes, 8 de mayo de 2026

Traditionalism now available in Swedish


<p></p><div style="clear:both;text-align:center;"><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvllG4BiO71LtgFco6jfEiEG04RnIdIDZSp5a-TlgJ_ok4yHSGDcLNejdJDWkSvZ0-b_lF_gBpB-f6Bu8LqCRlOp85AvjhyphenhyphenTwqgMmFXliW-LmpQM3uL10qgtd4ZiTFvabfxMNKmOIc42Uq5DQD5BFz7ZmnYYHQ0pHj6OcmnS1BfVJik2jLxUgA/s2504/Den-eviga-ordningen_framsida.jpg" style="clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;"><img height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvllG4BiO71LtgFco6jfEiEG04RnIdIDZSp5a-TlgJ_ok4yHSGDcLNejdJDWkSvZ0-b_lF_gBpB-f6Bu8LqCRlOp85AvjhyphenhyphenTwqgMmFXliW-LmpQM3uL10qgtd4ZiTFvabfxMNKmOIc42Uq5DQD5BFz7ZmnYYHQ0pHj6OcmnS1BfVJik2jLxUgA/w229-h320/Den-eviga-ordningen_framsida.jpg" width="229" alt="Den-eviga-ordningen_framsida.jpg"></a></div>Mark Sedgwick, <i>Traditionalism: The Radical Project for Restoring Sacred Order</i> (Pelican Books) is now available in <b>Swedish</b>, as <i>Den eviga ordningen: Filosofisk mystik och den radikala högern</i> (<i>The Eternal Order: Philosophical Mysticism and the Radical Right</i>), Stockholm: Fri Tanke, 294 kr. (buy it <a href="https://fritanke.se/bokhandel/bocker/den-eviga-ordningen/">here</a>). The Traditionalists' traditional order was indeed eternal as well as sacred. Introduction by <b>David Thurfjell</b>.<p></p><p>The cover (click on it for enlargement) is by the Swedish artist <b>Fredrik Söderberg</b> (see <a href="https://chgallery.se/artists/30-fredrik-soderberg/">here</a>) and features a <b>tiger</b> in honor of <b>Julius Evola</b> and the snake of cyclical time. An unusual touch is that the back cover features what look like wine stains, as Söderberg thought that a book about the tradition should not look brand new.</p> <p><a href="https://traditionalistblog.blogspot.com/2026/05/traditionalism-now-available-in-swedish.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/xkfqX85 / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

jueves, 7 de mayo de 2026

NOVEDAD. Belleza y conocimiento. Sexta parte


<div> <p>Tabla de contenidos</p> <span><span>Toggle</span><span></span></span><ul><li><a href="https://www.arsgravis.com/belleza-y-conocimiento-sexta-parte/#Arnold_BocklinLa_capilla_1881">Arnold Bocklin,La capilla, 1881.</a></li><li><a href="https://www.arsgravis.com/belleza-y-conocimiento-sexta-parte/#Despues_de_Dios_Dios_%C2%BFcomo_se_puede_experimentar_la_palabra_%E2%80%9CDios%E2%80%9D_Reflexiones_de_Taylor_Haas_Kuhn_y_Cattiaux">Después de Dios, Dios. ¿cómo se puede experimentar la palabra “Dios”? Reflexiones de Taylor, Haas, Kuhn y Cattiaux.</a></li><li><a href="https://www.arsgravis.com/belleza-y-conocimiento-sexta-parte/#El_sentido_del_olvido_y_la_memoria_en_la_palabra_El_espiritu_mas_alla_de_la_religion_Poemas_de_Valverde_y_Jimenez_Reflexiones_de_Heidegger">El sentido del olvido y la memoria en la palabra. El espíritu más allá de la religión. Poemas de Valverde y Jiménez. Reflexiones de Heidegger.</a></li><li><a href="https://www.arsgravis.com/belleza-y-conocimiento-sexta-parte/#Dios_deseado_y_deseante">Dios deseado y deseante</a></li></ul></div> <h4 style="text-align:center;">Arnold Bocklin,La capilla, 1881.</h4> <p><a href="https://www.arsgravis.com/wp-content/uploads/2026/05/Die-Kapelle.jpg"><img src="https://www.arsgravis.com/wp-content/uploads/2026/05/Die-Kapelle.jpg" alt="" width="500" height="670"></a></p> <p style="text-align:right;"><em>Sots qui pensez Dieu, allumez le en vous! </em>(Emm. d’Hooghvorst)</p> <p> </p> <h4><strong>Después de Dios, Dios. ¿cómo se puede experimentar la palabra “Dios”? </strong><strong>Reflexiones de Taylor, Haas, Kuhn y Cattiaux.</strong></h4> <p>Después de la Segunda Guerra se extendió la idea gestada anteriormente de que la modernización del mundo conllevaba una “secularizan mediante un proceso que es inevitable e irreversible” como explica Mark C. Taylor en su obra <em>Después de Dios</em>, donde escribe lo siguiente:</p> <p style="padding-left:40px;"><em>Nunca estuve convencido de estos argumentos, por dos razones. Primera, demasiado a menudo los críticos no comprendían la intrincada relación entre la secularidad y la tradición religiosa y teológica occidental… religión y secularidad no son opuestos; por el contrario, la secularidad occidental es un fenómeno religioso…</em></p> <p>Por otro lado, Alois M. Haas en <em>Horizontes abiertos</em> estudia la realidad religiosa en la actualidad y se da cuenta de que, a parte de los fundamentalismos, los filósofos se plantean “la mística sin Dios” o “la mística atea”. Los místicos del pasado siempre han estado al límite de este ateísmo. La negación de las formalidades religiosas en la búsqueda particular los acercó a un ateísmo que con la modernidad de los dos últimos siglos se ha convertido en la valoración de la negatividad subjetiva donde “el Dios” no significa nada (no la-nada).</p> <p>Los estudios de Mark C. Taylor y Alois M. Haas, entre otros muchos, conducen a al difícil conocimiento de qué sucede “después de Dios”. Los antiguos alquimistas también se apartaron de la oficialidad de la vida del espíritu, tras sus textos arduos plantean una única realidad de Dios: aquella que es presente y evidente, que es concreta (o que concretiza) el último nivel de la vida del espíritu: el alma viva en el oro filosófico. No sabemos de qué hablan exactamente, para ello deberíamos poseer este oro, pero sí que podemos releer a Louis Cattiaux que siguió la estela de los antiguos alquimistas y su lenguaje es más cercano al nuestro.</p> <p>Sin duda, sus palabras emanan de una experiencia viva. Las palabras sagradas revelan y esconden el misterio del hombre, y el espíritu se encuentra desconcertado ante estas dos posibilidades, entonces piensa, reflexiona, vuelve a pensar… y, obviamente, se desalienta y se aparta de las palabras reveladas, aquellas que según los maestros han sido dictadas por Dios. El pensamiento lógico-deductivo no encuentra sentido a la primera propuesta de las palabras sagradas. No sabe identificar a Dios, a no ser que responda a la idea del Dios dominante de las iglesias exteriores: un absoluto ajeno al hombre, y, por consiguiente, sin verdad.</p> <p>Thomas Kuhn autor entre otras obras de <em>La estructura de las revoluciones científicas</em> escribe lo siguiente:</p> <p style="padding-left:40px;"><em>Para verificar una tesis hay que remitirse a la experiencia. ¿Y qué es una experiencia? ¿Y cuál es, a tal fin, una experiencia válida? ¿Qué lo estipula y, sobre todo, quién?</em></p> <p>¿Cómo se puede experimentar la palabra “Dios”? Los intelectuales de los últimos siglos han llegado a la negación de Dios por la inexactitud de la “experiencia de Dios” y la palabra se ha vaciado de todo contenido experimental. La palabra “Dios” ya no revela ni esconde. Occidente ha abandonado el paso posterior al enunciado, pues quiere pensar, reflexionar… cuando debería experimentar. Pero, cuidado, no nos referimos a las experiencias que nada tienen que ver con la gnosis. Experiencias que, en sí mismas, se apartan voluntariamente de Dios, que incluso llegan a marginar esta palabra debido a la importancia que se da a la experiencia como único saber, rechazando cualquier otra cosa.</p> <p>En el mundo premoderno, distintos místicos y alquimistas han propuesto la idea del “Dios vivo” para aunar la tesis de los antiguos con su experiencia verificativa. Autores cercanos a las herejías por haber experimentado la gnosis de “Dios”. En el siglo XX, Louis Cattiaux vivió la misma experiencia, pero en la soledad más profunda de un mundo que directa o indirectamente ya había negado a Dios, y, sobre todo, al “Dios encarnado”. Sin entrar en planteamientos teológicos, Cattiaux verifica la tesis de Dios con su propia experiencia y así reencuentra al “Dios vivo”. La encarnación como fundamento de toda religión. La encarnación que nunca hubiera tenido que dejar de ser dejar una experiencia personal: la tesis de la existencia.</p> <p>Respecto a ello reproducimos un fragmento de <em>El Mensaje Reencontrado</em>, versículos 24 a 28 del libro 26:</p> <p style="padding-left:40px;"><em>Dios no es una abstracción delirante del espíritu humano, como podrían hacer creer las descripciones de ciertos creyentes. Es una realidad viva que se ve, que se siente, que se palpa, que se saborea y que da la vida imperecedera. ¿No es suficiente y maravilloso? / Alguien ha dicho: «Nadie ha visto nunca a Dios», pero nosotros decimos: «Todos ven a Dios cada día, pero nadie le reconoce». ¿Oh, estupor de la evidencia brillante que nadie ve! ¿Oh, humor demasiado cruel del Perfecto que resplandece! ¿Oh, estupidez maldita de nuestra orgullosa malicia que nos ciega totalmente!</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Sólo la evidencia de la vida no se ve ni se cree aquí abajo. Es cierto que la evidencia de la muerte no se entiende mejor. / Incluso los sencillos ya no ven ni adoran al Señor de vida. ¿Quién nos enviará un misionero salvaje para convertirnos a la evidencia y al amor del Altísimo?</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Todo lo que decimos de Dios y todo lo que pensamos de él es falso. Sólo lo que Dios es y sólo lo que Dios hace es verdadero. / Los que se representan a Dios a su imagen son totalmente ciegos e ignorantes. Vanamente recrean en la tierra lo que les deslumbra en el cielo.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Dios no es una hipótesis, es una nube incandescente, es una piedra translúcida, es una realidad viva para siempre. / Ninguna imagen podría darnos una idea de la belleza viva del Único Esplendor celeste.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Hay imbéciles que intentan demostrar con palabras la existencia o la no existencia de Dios. Es, ciertamente, lo más divertido del mundo, o lo más triste. / ¿Cómo se puede demostrar el agua a los peces, si no es sacándolos de ella momentáneamente? Y ¿cómo se puede demostrar la luz a los hombres, si no es sumergiéndolos por un tiempo en las tinieblas?</em></p> <p>Así, pues, después de Dios, Dios. El Dios de los alquimistas.</p> <p style="text-align:center;">♦</p> <h4><a></a><strong>El sentido del olvido y la memoria en la palabra. El espíritu más allá de la religión. Poemas de Valverde y Jiménez. Reflexiones de Heidegger.</strong></h4> <p>José María Valverde escribió un maravilloso poema, muy profundo como toda su obra, al que llamó: <em>Olvido y memoria juntos,</em> he aquí un fragmento:</p> <p style="padding-left:40px;"><em>Cuando toco el alma, encuentro</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>que no es verdad el olvido.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Todo lo que fue una vez</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>vuelve a aparecerse, vivo.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em> Pero todo está olvidado</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>desde antes de haber sido.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Nada de lo que me llega</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>puedo tomarlo por mío.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em> El olvido y la memoria</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>trabajan para lo mismo:</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>van convirtiendo en palabra</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>cuanto atraviesa el espíritu.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em> Se nombra lo que se fue.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>El recordar es mi oficio.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Recordar pasado, ahora,</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>y lo que aún no ha venido.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em> Se nombra lo que se fue.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>El olvidar es mi oficio.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Una niebla de extrañeza</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>me aleja de lo que digo.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em> En la palabra se juntan</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>la memoria y el olvido.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Soy el ajeno a las cosas;</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>yo, que las nombro, estoy mísero…</em></p> <p>El pasado en el presente, la memoria es también olvido: <em>El recordar es mi oficio… El olvidar es mi oficio. </em>Valverde reconoce la no dualidad del tiempo que se vuelve palabra cuando atraviesa el espíritu. El poeta es ajeno a las cosas. No las crea, más bien las recrea o las revive: <em>Todo lo que fue una vez / vuelve a aparecerse, vivo…. Nada de lo que me llega / puedo tomarlo por mío…</em> Valverde vive del extraño olvido que es el recuerdo. <em>Soy el ajeno a las cosas; / yo, que las nombro, estoy mísero…</em></p> <p>El poeta, como el profeta, es quien vierte en palabra el misterio de dios/Dios, es su mensajero. No ha vivido el pasado, no vivirá el devenir, sólo contempla lo que está fuera del tiempo, aquello propiamente divino que, a su vez, es su interioridad. En Él está el poeta y, éste, con su muerte llega a ser Él. Así, decir “el misterio del dios” sería tanto como crearlo. El poeta de “la no dualidad” <em>es el ajeno a las cosas; / yo, que las nombro, estoy mísero.</em></p> <p>El pensamiento del autor sigue a Martin Heidegger, recordemos que Valverde lo tradujo al castellano. El 2 de abril de 1936 y en al auditorio del Instituto de Cultura ítalo-alemán de Roma, Martin Heidegger pronunció una conferencia titulada: “Hölderlin y la esencia de la poesía” (<em>Hölderlin und das Wesen der Dichtung</em>). En dicha conferencia, Heidegger explicaba por qué, a su juicio, la obra de Hölderlin representaba la esencia de la esencia de la poesía, un arte sobre el que afirmaba lo siguiente: <em>La poesía es la instauración del ser con la palabra</em>, su unión. Es importante la traducción de “poetizar”, en alemán: <em>Dichten</em> con las connotaciones, que explica Valverde, de “condensar”, “sintetizar”, “concentrar”, “instaurar”. El ser ―explica Heidegger― encuentra su concentración en la palabra o la palabra lo crea al dar concreción a lo vago o inexistente. Escribe el filósofo:</p> <p><em>Lo que dicen los poetas es instauración, no sólo en sentido de donación libre, sino a la vez en sentido de firme fundamentación de la existencia humana en su razón de ser.</em></p> <p style="padding-left:40px;">[También, para no dudar:] <em>En la poesía, por el contrario, el hombre se concentra en el fundamento de su existencia. Allí llega al descanso: verdad es que no al aparente descanso de la inactividad y el vacío del pensamiento sino a ese descanso infinito en que están en actividad todas las fuerzas y relaciones … La poesía concita la apariencia de lo irreal y del sueño frente a la realidad captable y pura en que nos creemos en casa. Y, sin embargo, es lo contrario lo que dice el poeta y se propone ser, lo real</em>.</p> <p>Para Heidegger el poeta en su escribir hace surgir del sueño del espíritu a la verdadera creación. Nombra al mundo y a sus partes y, al hacerlo, les da existencia en el ser. Dicho de otro modo, el poeta desvela la conciencia de la existencia. Entonces, el ser está en el tiempo y, por consiguiente, vive en el conocimiento de sí mismo. Es el “sí mismo” la conciencia del hombre que es divina. Poetizar, según Heidegger, <em>es nombrar originalmente a los dioses.</em> El filósofo no quiere referirse a la religión, pero no podemos olvidar que poeta y profeta tienen el mismo sentido. El ser en el tiempo no puede ser sin el diálogo entre la vida y la muerte.</p> <p>La realidad completa del ser humano se refleja en el sobrecogedor sentido de las palabras poéticas, que nos resuenan profundamente porque reconocemos, de modo intuitivo, que forman parte de la obra de los dioses. En la cultura cristiana se habla, y mucho, de que: <em>Dios se hizo hombre</em>, pero se encubre la propuesta complementaria: que <em>el hombre se hace Dios</em>. Entonces, explican los sabios, tiene lugar la fiesta en la que se reúnen todos los reinos de la tierra, todas las iglesias y todas las sectas, en la que se encuentran creyentes y ateos, sabios e ignorantes. Pero, para ello suceda, el Gran Arte, la alquimia debe considerarse como una palingenesia, la palabra empleada por los filósofos griegos para designar la regeneración del mundo, ya que, en griego, <em>palingenesis </em>significa ‘nuevo nacimiento’. Muerte y renacimiento.</p> <p><a></a><a></a>Encontramos un pensamiento paralelo en Juan Ramon Jiménez que escribió que los dioses no tenían más sustancia que la que él tenía, y añadió lo siguiente:</p> <p style="padding-left:40px;"><em>Mi cuerpo no se encela de ti, conciencia, más quisiera que al irte fueras todo él, y que dieras a él, al darte tú a quien sea, lo suyo todo, este amar que te ha dado tan único, tan solo, tan grande como lo único y lo solo. Dime tú todavía: ¿No te apena dejarme? ¿Y por qué te has de ir de mí, conciencia? ¿No te gustó mi vida? Yo te busqué tu esencia. ¿Qué sustancia le pueden dar los dioses a tu esencia, que no pudiera darte yo? Ya te dije al comenzar: «Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo». ¿Y te has de ir de mí tú, tú a integrarte en un dios, en otro dios que éste que somos mientras tú estás en mí, como de Dios? </em>(“Lírica de una Atlántida”)</p> <p>El poeta de Moguer creó una poesía repleta de filosofía y religión. No de razonamientos y dogmas, sino de dudas y caminos que se abren a partir de ellas. De tal modo, que llega a confundir las palabras y los versos con su conciencia, y la conciencia con los propios dioses, o con su substancia. Juan Ramón es el poeta cuyos versos nombran a unos dioses que no puede separar de sí mismo. Su poesía es la <em>búsqueda de la esencia</em> de la consciencia pues es la substancia de los dioses y del ser-hombre.</p> <p>Y en su escribir pleno llega a engarzar a Dios con su saber en la consciencia. El poema que comienza: <em>En esa isla que la luna, </em>termina como sigue:</p> <p style="padding-left:40px;"><em>Esa congregación, ojos de plata</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>fundida en pensamiento miriante</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>tuyo, dios deseado y deseante,</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>es el oasis definido</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>de mi limpio ideal unánime.</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>Que es él, y tu reflejo</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>de ti en conciencia, de ti exacto:</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>paz, claridad, delicias iguales a sus nombres,</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>conciencia diosa una,</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>disfrutadora y disfrutada mía,</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>disfrute de lo májico esencial nombrado.</em></p> <p>Los poetas, los grandes creadores, van más lejos que las religiones establecidas, puesto que las recrean. Las religiones señalan a dios, los poetas lo encuentran en su arte. Arte del lenguaje que dice a dios. Arte del lenguaje que aúna la consciencia, que inevitablemente está en la existencia, con la divinidad.</p> <p style="text-align:center;">♦</p> <h4>Dios deseado y deseante</h4> <p>Juan Ramón Jiménez explica su encuentro con <em>el dios deseado y deseante</em>, el dios inmanente y trascendente que ocupó sus últimas reflexiones. El autor no llegó a completar esta obra pero la fuerza de su expresión es un colofón magnífico a un poeta que busca y encuentra a dios.</p> <p style="padding-left:40px;"><em>Tú esencia, eres conciencia; mi conciencia</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>y la de otro, la de todos,</em></p> <p style="padding-left:40px;"><em>con forma suma de conciencia…</em></p> <p> </p> <p> </p> <p>La entrada <a href="https://www.arsgravis.com/belleza-y-conocimiento-sexta-parte/">NOVEDAD. Belleza y conocimiento. Sexta parte</a> se publicó primero en <a href="https://www.arsgravis.com">Arsgravis - Arte y simbolismo - Universidad de Barcelona</a>.</p> <p><a href="https://www.arsgravis.com/belleza-y-conocimiento-sexta-parte/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/RqowcVX / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

CUATRO MAESTROS MASONES EN LA HISTORIA DE LA ORDEN. Mª Ángeles Díaz


<span style="font-family:georgia;font-size:medium;">Robert Moray, Elías Ashmole, Christopher Wren y Andrew Ramsay, cuatro maestros masones cuyas biografías documentan el importante "período de transición" entre la Masonería operativa y la Masonería especulativa. </span><p></p><div style="clear:both;text-align:center;"><a href="https://drive.google.com/file/d/1xXKzeZJXadVXak8BeS5avuc2DcMT6cs7/view?usp=sharing" style="margin-left:1em;margin-right:1em;"><img height="393" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEinqiwpsjnF5FEYtvRk51RniWigttrtqaqmzNhH6I5k9c5JxmLE13uy8xSv5Ba7nUbJl3sTgCm6nl-y-sUN3J-d95fPPs1IEO729N5DXWDYVzRXP9ECJuW8jvo1CJGE1rfLf_SOmk9LphNSE8dyIs3dq7KvJlxAgfjqMI3i-quTJmAXvUka8aSifxGfJRQ/w300-h393/Portada%2057.png" width="300" alt="Portada%2057.png"></a></div><p style="clear:both;text-align:center;"><a href="https://drive.google.com/file/d/1xXKzeZJXadVXak8BeS5avuc2DcMT6cs7/view"><span style="font-family:georgia;font-size:medium;"><b><i>Mª Ángeles Díaz</i></b></span></a><span style="font-size:medium;"><br></span><a href="https://drive.google.com/file/d/1xXKzeZJXadVXak8BeS5avuc2DcMT6cs7/view"><span style="font-family:georgia;font-size:medium;"><b>CUATRO MAESTROS MASONES EN LA HISTORIA DE LA ORDEN</b></span></a><a href="https://drive.google.com/file/d/1xXKzeZJXadVXak8BeS5avuc2DcMT6cs7/view"><span style="font-family:georgia;font-size:medium;"><br></span></a><a href="https://drive.google.com/file/d/1xXKzeZJXadVXak8BeS5avuc2DcMT6cs7/view"><span style="font-family:georgia;font-size:medium;"><b>PDF</b></span></a></p><br> <p></p> <p><a href="https://www.bibliotecahermetica.com/2026/05/cuatro-maestros-masones-en-la-historia.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/RqowcVX / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

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<div><figure><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a><source type="image/webp"><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png" width="1280" height="720" alt=""></a></source><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!y9ZA!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F221ba712-689e-4df5-bfdd-2b0ff99fb55b_1280x720.png"></a></figure></div><p><em>Sirr al-Asrar — Chapter Three</em></p><p><em>On the descent to the lowest of the low, and on the places of the souls within the body</em></p><div><div><div><p>Spiritualrelief's Substack is a reader-supported publication. To receive new posts and support my work, consider becoming a free or paid subscriber.</p></div><div><div></div><div></div></div></div></div><div><hr></div><p>Allah created the primordial soul as the most perfect creation in the first-created realm of the absolute being of the Essence. Then the One willed to send it to the lower realms.</p><p>Why?</p><p>So that the soul could learn to seek the way back. So that it could relearn the closeness and intimacy it had known with the Real. The One sent the soul down to the station of messengers and saints and lovers and friends.</p><p>On its way down, Allah sent the soul first to the realm of the Causal Mind, the realm of <em>tawḥīd</em>, of the Total Soul — the realm of the divine Names and attributes, the realm of the first light. The soul carried with it the seed of unity. Passing through this realm, it was clothed in robes of divine light and was called the <em>sulṭān</em> soul. Passing through the realm of angels — the medium of dreams — it received the name <em>rūḥ mutaḥarrika</em>, the moving soul. When finally it descended to this world of matter, Allah dressed it in a clothing of flesh made to fit its being.</p><p>The coarse clothing is necessary. If this world had direct contact with the primordial soul it would burn to ashes. In relation to this world, the soul came to be known as life itself — the human soul.</p><div><hr></div><div><div><iframe allowfullscreen="allowfullscreen" src="https://www.youtube-nocookie.com/embed/Wr4z5s2Gk_Y?rel=0&amp;autoplay=0&amp;showinfo=0&amp;enablejsapi=0" frameborder="0" width="728" height="409"></iframe></div></div><h2>The Purpose of the Descent</h2><p>The purpose of the soul’s coming to this lowest of realms is this: to seek to return to its previous closeness while still in the form of flesh and bone. To come to this realm of coarse matter, and by means of the heart within the corpse, to plant the seed of <em>tawḥīd</em> and grow the tree of unity there.</p><p>The roots of that tree are where they have always been. The branches fill the void of bliss. There, for the pleasure of the Real, they bear the fruits of unity.</p><p>Then in the soil of the heart the soul plants the seed of religion — meaning, of the path, of all that orients you back — and tries to grow from it a tree whose fruits will lift it closer and closer to Allah.</p><div><hr></div><h2>The Geography of the Body</h2><p>Allah made bodies for the souls to enter. For each of them — and each has a different name — the One built a fitting space within the body.</p><p>The human soul, the <em>nafs</em> of life, sits between the flesh and the blood.</p><p>The holy spirit — the highest soul — Allah placed at the very centre of the heart, where a space of fine matter was built to keep that secret between the Real and the servant.</p><p>These souls are in different parts of the body. Each has a different duty, a different work — like different merchants in a city, each buying and selling their own goods. Their trade brings them always plenty, in the form of the bounty and blessing of Allah.</p><blockquote><p>Out of what We have provided for them, secretly and openly, they hope for a commerce that will never fail.</p></blockquote><p><em>Qur’an 35:29</em></p><p>It is worthy of every human being to know his business within the universe of his own existence, and to understand its purpose. Understand that you cannot change what has been judged right for you and hung around your neck.</p><blockquote><p>Does he not know, when that which is in the graves is raised, and that which is in the breasts is made manifest?</p></blockquote><p><em>Qur’an 100:9–10</em></p><blockquote><p>And We have made every one’s actions to cling to his neck.</p></blockquote><p><em>Qur’an 17:13</em></p><div><hr></div><h2>The First Soul: The Human Soul</h2><p>The first soul — the <em>nafs</em> of life, the human soul — lives in the breast. Its place is connected to the senses. Its business is the outer path. Its work is to follow what has been given for everyone to follow. With these precepts the Real keeps the visible world in harmony.</p><p>This soul, acting on what it is given, does not claim its actions as its own. It knows it is not separate from Allah. Its actions come from Allah. Between it and the Real there is no separation in its actions and its devotions.</p><blockquote><p>To meet his Lord, let him do righteous work, and let him admit no one as partner in the worship of his Lord.</p></blockquote><p><em>Qur’an 18:110</em></p><p>Allah is One, and the One loves what is united. The One wants all worship, all righteous action, to belong to the One alone. So a person should not take other people’s approval or rejection into consideration. His actions should not be for worldly benefit. They should be only for the sake of Allah.</p><p>What you get in return are inspirations — seeing the proof of the Real in this visible world, the manifestation of the divine attributes, the unity within the multiplicity, the truth behind appearances, closeness to the Creator. These are the rewards for selfless righteous acts.</p><p>And these rewards still belong to the first level. From the ground under your feet up to the heavens, what you receive here — even the miracles of walking on water, of flying in the air, of knowing hidden thoughts, of traveling great distances in a moment — belongs to this world. Even the rewards you find in the hereafter — palaces, companions, rivers of honey and milk — these are the bounties of <em>Jannat al-Maʾwā</em>, the earthly paradise, the first home.</p><p>Do not mistake these for the goal.</p><div><hr></div><h2>The Second Soul: The Moving Soul</h2><p>The second soul — <em>rūḥ mutaḥarrika</em>, the moving soul — lives in the heart. Its business is <em>ṭarīqa</em>, the inner path. Its work is with the first four of the Beautiful Names of the Essence. These four, like the rest of the twelve Names of the Essence, have neither sound nor letters. They cannot be pronounced.</p><blockquote><p>Say: call on Allah, or call on the Merciful. By whatever name you call on the One, to the One belong the Most Beautiful Names.</p></blockquote><p><em>Qur’an 17:110</em></p><blockquote><p>And to Allah belong the Most Beautiful Names, so call on the One by them.</p></blockquote><p><em>Qur’an 7:180</em></p><p>The divine words themselves point to what must be your principal occupation: to know the divine Names. This is the knowledge of your inner being. Obtaining it brings you to <em>maʿrifa</em>, divine wisdom, where the knowledge of the Name of Unity is complete.</p><p>It is said: <em>Allah has ninety-nine Names. Whoever learns them enters paradise.</em></p><p>It is said: <em>knowledge is one. Then the knowing made it a thousand.</em></p><p>The Name that belongs to the Essence is only one. It is reflected as a thousand attributes in those who receive it.</p><p>The moving soul sees the angelic realm constantly. It sees the paradises of that realm, their inhabitants, their light, all the angels within them. It speaks in the speech of the inner world, without words, without sound. Its thoughts are always on the hidden meanings. Its home in the hereafter is <em>Jannat al-Naʿīm</em>, the garden of delight.</p><div><hr></div><h2>The Third Soul: The Sulṭān Soul</h2><p>The third soul — the <em>sulṭān</em> soul — reigns from the centre of the heart, the heart of the heart. Its business is <em>maʿrifa</em>, divine wisdom. Its work is all of divine knowledge, the medium of true devotion, spoken in the language of the heart.</p><p>It is said: <em>knowledge has two parts. One is on the tongue, which is the confirmation of the existence of Allah. The other is in the heart. That is the one necessary for the realization of man’s goal.</em></p><p>The truly beneficial knowledge is only the heart’s work. It is said: <em>the Qur’an has an outer meaning and an inner meaning.</em> Allah revealed the Qur’an in ten layers of hidden meaning, each deeper than the last, because each is closer to the source of truth. The twelve divine Names belonging to the Essence are like the twelve fountains that gushed from the stone when Moses struck it with his staff:</p><blockquote><p>And when Moses prayed for water for his people, We said: strike it with your staff. So there flowed from it twelve springs. Each tribe knew its drinking place.</p></blockquote><p><em>Qur’an 2:60</em></p><p>The outer knowledge of appearances is like rainwater — it comes and it goes. The inner knowledge is a fountain whose source never dries.</p><p>It is said: <em>if someone spends forty days in sincerity and purity, the source of wisdom will gush from his heart to his tongue.</em></p><p>The benefit of the <em>sulṭān</em> soul is the rapture and love it feels in beholding the manifestation of the divine beauty, grace, and perfection.</p><blockquote><p>One mighty in power has taught him, the Lord of strength. So he attained perfection, and he is in the highest part of the horizon. Then he drew near, drew yet nearer, so that he was the measure of two bows or closer still. So the One revealed to the servant what was revealed. The heart was not untrue in seeing what he saw.</p></blockquote><p><em>Qur’an 53:5–11</em></p><p>It is said: <em>the faithful is the mirror of the faithful.</em> The first faithful is the heart of the one who believes. The second faithful is the Real, reflecting in it.</p><p>The home of the <em>sulṭān</em> soul in the hereafter is <em>al-Firdaws</em>, the heavenly paradise.</p><div><hr></div><h2>The Fourth Soul: The Holy Spirit</h2><p>The fourth soul — the holy spirit, the <em>rūḥ al-quds</em> — reigns in the centre of the centre. The secret place Allah made for the One’s own self in the middle of the heart, where the <em>sirr</em> is kept in safekeeping.</p><p>Its state is described in the <em>ḥadīth qudsī</em>:</p><blockquote><p>Man is My secret, and I am his secret.</p></blockquote><p>Its business is <em>al-ḥaqīqa</em> — the truth obtained by achieving unity. That is its work. It brings multiplicity into unity by continuously reciting the names of unity in the language of the divine secret. This is not an audible, exterior language.</p><blockquote><p>And if you utter your saying aloud, surely the One knows the secret and what is yet more hidden.</p></blockquote><p><em>Qur’an 20:7</em></p><p>Only the Real hears the language of the holy spirit. Only the Real knows its state.</p><p>The benefit of this soul is the vision of the first creation. What it sees is the beauty of Allah. To it belongs the secret vision. Seeing and hearing become one. There is no comparison, no resemblance to anything in what it sees. It sees the divine attributes of might and wrath as one with the attributes of beauty, grace, and mercy.</p><p>When you find your goal, your home, as you find the Causal Mind, the worldly mind that led you until then comes under its command. Your heart is in awe. Your tongue is tied. You have no power to give news of these states, because the Real is beyond any resemblance to anything conceivable.</p><div><hr></div><p>When these words reach the ears of those who know, let them first try to understand the level of their own knowledge. Let them bring all their attention to the true reality of the things they already know before they raise their eyes to further horizons, before they seek new heights. May they not deny what I have said. May they seek the wisdom to find unity. Oneness. That is what is essential.</p><p>James Fleming for SpiritualRelief</p><div><div><div><p>Spiritualrelief's Substack is a reader-supported publication. 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Sin yo no hay problemas


<img src="https://www.nodualidad.info/imagen/intro/anam-thubten.jpg" alt="anam-thubten.jpg"> <br><br>La verdadera realización consiste en saber que todo es una ilusión. Si no se experimenta esa comprensión, no hay libertad. Por lo tanto, el objetivo del verdadero camino espiritual consiste en llevar esa comprensión a nuestra mente, y después vivir en ella en todo momento. El objetivo no es solo tenerla periódicamente, sino vivir en ella como una forma de vida, dormir en ella, comer en ella, ducharnos en ella, y a veces también luchar en ella. Todo debe ocurrir en el contexto de esa comprensión. Cuando vivimos en esa verdadera comprensión no siempre tenemos una bonita sonrisa en la cara ni estamos bailando... <p><a href="https://www.nodualidad.info/textos/sin-yo-no-hay-problemas.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/RqowcVX / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

miércoles, 6 de mayo de 2026

La nostalgia del héroe


<p><b>Odiseo renuncia a la inmortalidad para cumplir el deseo irrefrenable de regresar a su patria con el propósito de poner fin a la nostalgia que le produce la separación de los suyos. En este contexto emerge el debate entre la vida y la muerte, presente a lo largo de toda la <i>Odisea</i>, que también nos muestra el contraste entre lo civilizado, que se constituye en torno al fuego del hogar, y lo incivilizado, que se manifiesta en los amenazantes retos que le acechan a lo largo de su periplo.</b></p> <p><span></span></p> <blockquote><p> </p> <p><i>¡Conozco tu encanto sin fin, padre olivo,<br> al darnos la sangre que extraes de la Tierra,<br> como tú, yo extraigo con mi sentimiento<br> el óleo bendito<br> que tiene la idea!»</i></p> </blockquote> <h5><em>Invocación al laurel </em>(1919), Federico García Lorca</h5> <p> </p> <p>El término nostalgia es un neologismo introducido en 1688 por Johannes Hofer en su libro <i>Dissertatio medica de nostalgia oder Heimweh </i>para describir la añoranza que los soldados sentían por encontrarse lejos de sus hogares. En efecto, esta afección del alma se produce por la tristeza que se experimenta al revivir recuerdos de una dicha perdida, de ahí que este joven médico suizo decidiera bautizar tan curiosa afección con una palabra que combinaba dos voces griegas: <i>nóstos</i> (νόστος –  «regreso») y <i>algía</i> (αλγία – «dolor»). Pese a que el concepto es moderno, esa melancólica sensación es tan ancestral como el propio ser humano. No en vano, el sufrimiento que produce el anhelo del regreso al tiempo o lugar en el que fuimos felices está presente en los primeros testimonios literarios de la civilización occidental.</p> <p>El canto V de la <i>Odisea</i> se abre con el lamento de la diosa Atenea por la suerte del protagonista del poema, que se encuentra atrapado contra su voluntad por la diosa Calipso (Καλυψώ – «la que oculta»). Zeus, que preside la asamblea de los inmortales, decide que es momento de liberar al héroe, por lo que Hermes desciende hasta la gruta de la ninfa para transmitirle las órdenes divinas. El dios mensajero se encuentra a Odiseo sollozando en la orilla de la isla Ogigia, escrutando el mar estéril mientras derramaba sentidas lágrimas (V, 81-83). Aquella inmensa masa de agua salada, que le había arrebatado a sus compañeros, le separaba también de su hogar. Calipso le había prometido la inmortalidad si permanecía a su lado (V, 209-225), pero el rey de Ítaca estaba dispuesto a sufrir los rigores del destino con tal de regresar a su patria. Es el irrefrenable impulso del <i>nóstos</i>, el que infunde en el héroe una fuerza inagotable para superar la adversidad.</p> <p>Este pasaje resulta revelador del abismo que separa al pensamiento del hombre antiguo respecto de concepciones posteriores. La tradición cristiana propone un modelo de redención centrado en la figura de Jesucristo, el Hijo de Dios enviado a la tierra para padecer la Pasión y la muerte, acontecimiento mediante el cual se abre al ser humano el camino hacia la vida eterna. A través de la trágica peripecia del Mesías, el cristianismo afirma que la Humanidad puede recuperar el paraíso perdido como consecuencia del pecado original cometido por los primeros padres. El héroe griego, sin embargo, anhela su paraíso terrenal, rechaza la promesa de vida eterna pese a vivir una existencia mundana, de criatura frágil, sacudida por las enfermedades y la vejez, pero es ese carácter efímero, pasajero, el que otorga una belleza irrepetible a la vida mortal. No hay, por tanto, riesgo que Odiseo no esté dispuesto a afrontar con tal de regresar a su patria para reencontrarse con sus seres queridos y superar el dolor, <i>algía</i>, que le produce la lejanía de su hogar.</p> <blockquote><p>El hogar es, en consecuencia, símbolo de estabilidad, inmutabilidad y permanencia, el dominio de una diosa poco presente en los relatos míticos, pero de gran importancia en el imaginario religioso griego: Hestía. Su relevancia no se circunscribe únicamente a la esfera privada, ya que esta divinidad es también la garante del espacio público como proyección del hogar singular.</p></blockquote> <p>La concepción arcaica de la muerte queda patente en el pasaje de la invocación de las almas de los difuntos (<span>ἡ</span> νέκυια – <i>nekyia</i>) del canto XI. El glorioso Aquiles se muestra rotundo: «no me elogies la muerte, ilustre Odiseo. Preferiría ser un bracero y ser siervo de cualquiera, de un hombre miserable de escasa fortuna, a reinar sobre todos los muertos extinguidos» (XI, 488-492). No hay esperanza en el Más Allá. El Hades es el reino del olvido, donde las almas vagan sin memoria, incapaces de recordar nada de su vida en la tierra. El espíritu de la propia madre de Odiseo no puede reconocerle hasta que no bebe la sangre derramada por el héroe durante el ritual (XI, 152-155). Este encuentro nos depara una de las escenas más dramáticas del poema, cuando el hijo trata de abrazarla por tres veces, pero la figura de la mujer se esfuma como una sombra o un sueño (XI, 205-210). Conmovedor pasaje que recuerda, salvando las profundas distancias entre ambos poemas, al lamento del propio Aquiles en la <i>Iliada</i>: «¡Ah! ¡De modo que en los dominios del Hades hay también algo, un alma y una sombra, que, sin embargo, carecen por entero de entrañas, pues el fantasma del desdichado Patroclo ha permanecido a mi lado toda la noche entre gemidos y llantos y me ha encomendado, una por una, multitud de cosas, y su parecido era asombroso!» (Ilíada, XXIII, 99-105). Píndaro plasmaría esta idea de una forma mucho más críptica: «el hombre es el sueño de una sombra» (<i>Pítica VIII, 95-96</i>).</p> <p>Cuando Hermes llega a la gruta de Calipso encuentra a la diosa manejando el telar en torno al fuego (V, 60-65), que constituye el centro del hogar y, por ello, le da nombre -hogar viene del latín <i>focus</i>, «fuego». Las llamas proporcionan luz y calor, generan una reconfortante sensación de seguridad al alejar al ser humano del frío y de las sombras. El hogar es, en consecuencia, símbolo de estabilidad, inmutabilidad y permanencia, el dominio de una diosa poco presente en los relatos míticos, pero de gran importancia en el imaginario religioso griego: Hestía. Su relevancia no se circunscribe únicamente a la esfera privada, ya que esta divinidad es también la garante del espacio público como proyección del hogar singular. En Atenas, el fuego sagrado de Hestía se custodiaba en un edificio de planta circular, la <i>tholos </i>(θόλος), que representaba el hogar común, sede de los <i>pritanes</i>, funcionarios esenciales en el desarrollo de la democracia, que tenían la responsabilidad sagrada de mantener viva la llama comunitaria. Este espacio, situado en el centro del ágora, era un eje central, un <i>ónfalos</i>, a través del que cielo, tierra e inframundo se conectaban entre sí mediante la línea recta imaginaria formada por la lumbre y el ascendente humo. Es alrededor del fuego como se construye la civilización, tal y como explica Platón al exponer su teoría de la virtud política mediante el mito de Prometeo y Epimeteo en su diálogo <i>Protágoras</i> (320a-322d).</p> <div style="width:768px;"><img src="https://elhombreylodivino.com/wp-content/uploads/2026/05/IMG_5947-1-1024x768.jpeg" alt="" width="758" height="589"><p>Después de desafiar innumerables peligros, Odiseo culmina su nóstos, volver a ver los paisajes de su reino, a sus seres queridos, es un bálsamo para su espíritu.</p></div> <p>El itinerario de Odiseo atraviesa inauditos escenarios poblados por crueles gigantes antropófagos, magas dotadas de terribles poderes, divinidades hostiles, seres misteriosos de voz persuasiva, criaturas fatales y amenazantes remolinos, todos ellos exponentes de un mundo incivilizado. Este carácter inhóspito se explicita de forma clara en el episodio de Polifemo: «Bien iban a alcanzarte tus perversas acciones, ¡maldito!, que osaste comerte a tus huéspedes en tu morada. Por eso te han castigado Zeus y los otros dioses» (IX, 475-480). El triunfo de Odiseo sobre el feroz gigante, evoca otra victoria, la de su mentora, la diosa Atenea, sobre el padre del cíclope, el dios Poseidón, por el control del Ática. En efecto, la tradición mítica asociada al origen de Atenas refiere que la diosa fue elegida por los habitantes de la ciudad gracias a que les otorgó el preciado don del olivo (Apolodoro, III, 14 y Pausanias, I, 3, 3), el mismo árbol de cuya madera se obtuvo el arma con la que fue cegado el despiadado cíclope (IX, 380-385). El triunfo de Atenea, diosa de la inteligencia y la artesanía, sobre Poseidón, una divinidad que encarna la fuerza de la naturaleza desatada, de los fenómenos marinos, los terremotos y los caballos, no deja de ser un símbolo civilizador, como lo es la victoria de Odiseo sobre el salvaje Polifemo.</p> <blockquote><p>A la luz de estos episodios, debemos preguntarnos si tan poderoso era el impulso del <i>nóstos</i> que le arrastraba de vuelta a su hogar ¿por qué Odiseo vuelve a partir? Quizás la épica arcaica, como se pregunta Manfredi, quiera mostrarnos que la existencia humana es una historia inconclusa que hay que vivir de forma intensa hasta que la muerte le ponga fin.</p></blockquote> <p>Después de desafiar innumerables peligros, Odiseo culmina su <i>nóstos</i>, volver a ver los paisajes de su reino, a sus seres queridos, es un bálsamo para su espíritu. Pero todavía tiene que superar un último peligro. Su hogar se encuentra amenazado por los audaces pretendientes de su esposa, ansiosos por conseguir su mano para apoderarse del reino. Penélope los había mantenido engañados con la estratagema del telar, pero su tiempo se agotaba. La llegada del héroe pone fin a la espera, pero le aguarda todavía una última prueba. Dispuesta a confirmar que el intrépido huésped que acababa de protagonizar aquel vengativo baño de sangre era su marido, Penélope recurre a la mentira. En presencia de Odiseo, la mujer pide a Euriclea que saque su lecho del dormitorio para que su invitado pueda descansar. La respuesta del héroe es natural e inequívoca. Nadie puede trasladar su cama porque él mismo la había tallado sobre un robusto olivo (XXIII, 180-200). El árbol sobre el que el héroe había tallado su lecho era el centro del tálamo (θ<span>ά</span>λαμος), el espacio más íntimo y privado del hogar, la sede del matrimonio. Una unión que sigue viva tras el afortunado reencuentro, como vivo sigue el olivo, que continúa arraigado a la tierra. Un árbol de «tupido follaje, robusto y vigoroso» (XXIII, 190), el corazón del <i>oikós</i> (ο<span>ἶ</span>κος), la casa familiar, que se construye en torno a la unión de los cónyuges y que es el centro irradiador de civilización.</p> <p>La <i>Odisea</i> concluye con el anhelado reencuentro del errante héroe con su esposa, pero otros dos poemas del ciclo troyano reabren un dilema. Se trata de la <i>Tesprócida</i> y la <i>Telegonía</i>, ambas atribuidas a Eugamón de Cirene, que narran una postrera peripecia de Odiseo. El rey de Ítaca y su esposa Penélope tendrán un nuevo hijo, Ptoliportes. Después de concluir un breve periplo por la Élide, Odiseo se embarcará hacia el país de los tesprotos, en las tierras occidentales de Grecia, donde se desposará con Calídica, su reina. Allí vivirá otra guerra, contra los brigos, de la que huirá con ayuda de Atenea. Muerta su nueva esposa, otro hijo, Polípetes, le sucederá en el trono de Tesprocia, por lo que él regresa a Ítaca. A su vuelta, encuentra a su hijo Telégono saqueando la isla. Al intentar defenderla, el héroe muere a manos de su vástago por un fatal error que pone fin a su azarosa existencia. A la luz de estos episodios, debemos preguntarnos si tan poderoso era el impulso del <i>nóstos</i> que le arrastraba de vuelta a su hogar ¿por qué Odiseo vuelve a partir? Quizás la épica arcaica, como se pregunta Manfredi, quiera mostrarnos que la existencia humana es una historia inconclusa que hay que vivir de forma intensa hasta que la muerte le ponga fin.</p> <p><a href="https://elhombreylodivino.com/la-nostalgia-del-heroe/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/mfd60ku / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

The Broken Ones


<div><figure><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a><source type="image/webp"><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png" width="1280" height="720" alt=""></a></source><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!Wt2o!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe22f11bb-9ad4-4827-a332-38ecedab9e23_1280x720.png"></a></figure></div><h2></h2><blockquote><p>Until you become an unbeliever in your own self, a believer in God you will remain.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>If you seek closeness to the Beloved, love everyone, in their presence or absence. See only their good.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>To be as clear and refreshing as the breath of the morning, like the sun: have nothing but warmth and light for everyone.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Beloved, show me the way out of this prison. Make me needless of both worlds.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Erase from mind all that is not you. Have mercy, Beloved, though I am nothing but forgetfulness. You are the essence of forgiveness. Make me needless of all but you.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><div><hr></div><blockquote><p>Piousness and the path of love are two different roads.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Love is the fire that burns both belief and unbelief.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Those who practice love have neither religion nor caste.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Suppose you can recite a thousand holy verses from memory. What are you going to do with your ego self? The true mark of the heretic.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Every time your head touches the ground in prayer, remember: this was to teach you to put down that load of ego which bars you from entering the Chamber of the Beloved.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><div><hr></div><blockquote><p>Be humble. Only fools take pride in their station here.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Trapped in a cage of dust, moisture, heat, and air, no need to complain of calamities. This illusion of a life lasts but by the moment.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>To your mind, feed understanding. To your heart, tolerance and compassion.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>The simpler your life, the more meaningful. The less you desire of the world, the more room you will have in it to fill with the Beloved.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>The best use of your tongue is to repeat the Beloved’s name in devotion. The best prayers are those in the solitude of the night.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>The shortest way to the Friend is through selfless service and generosity to His creatures.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><div><hr></div><blockquote><p>Those with no sense of honor and dignity are best avoided. Those who change colors constantly are best forgotten. The best way to be with those bereft of the Beloved’s qualities is to forget them in the joy of silence, in your corner of solitude.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Drink from this heart now, for all the loving it contains. When you look for it again, it will be dancing in the wind.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><div><hr></div><blockquote><p>Let sorrowful longing dwell in your heart. Never give up. Never lose hope.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>The Beloved says: Broken ones are my darlings.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>Crush your heart. Be broken.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>If you do not give up the crowds, you will not find your way to Oneness.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>If you do not drop yourself, you will not find your true worth.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><blockquote><p>If you do not offer all you have to the Beloved, you will live this life free of that pain which makes it worth living.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><div><hr></div><div><div><div><p>Spiritualrelief's Substack is a reader-supported publication. To receive new posts and support my work, consider becoming a free or paid subscriber.</p></div><div><div></div><div></div></div></div></div><h2>The Man Who Spoke These Words</h2><p>Abu Sa’id Mubarak al-Makhzumi was born in 1013 CE in Hankar, a village near Mosul. He came to Baghdad as a young man and spent the rest of his life there. He followed the Hanbali school, the strictest of the four Sunni legal traditions. He served briefly as chief justice of Baghdad and gave the post up. He kept a small madrasa and ribat at the Bab al-Azaj, the Portico Gate, in the eastern Rusafa district of the city. He died there in 1119 CE and was buried at the entrance to his school.</p><p>He left no written works. The counsels above were preserved by his students and entered the written tradition through his successors.</p><p>He had received the dervish cloak, the <em>khirqa</em>, from Abu’l-Hasan Ali al-Hankari, who had received it from Abu’l-Faraj al-Tartusi, who had received it from Abu’l-Fadl Abd al-Wahid al-Tamimi, who had received it from Abu Bakr al-Shibli, the Baghdad Sufi who had been a disciple of Junayd. The cloak Abu Sa’id wore was Junayd’s cloak. The chain reaches back through Junayd to al-Hasan al-Basri, and through al-Hasan to Ali ibn Abi Talib, and through Ali to the Prophet.</p><div><hr></div><h2>The Disciple</h2><p>In 1095 CE a young man arrived in Baghdad from the Caspian province of Gilan. His name was Abd al-Qadir. He was eighteen. His widowed mother had sewn forty gold dinars into the lining of his coat and made him promise on departure that he would always tell the truth. The caravan was attacked by bandits in the forest. The bandits asked the boy what he had. He told them: forty gold dinars sewn under my arm. They thought he was joking. They brought him to their leader. The leader tore open the coat, found the gold, and asked why he had told them. The boy answered that he had promised his mother never to lie. The bandit chief wept and repented on the spot. His sixty men did the same.</p><p>This was the boy who would become Abd al-Qadir al-Jilani, founder of the Qadiriyya, the oldest of the Sufi orders, whose silsila now reaches into every Muslim country on earth.</p><p>He came to Baghdad to study Hanbali law. He studied it for years, under several masters. Among them was Abu Sa’id al-Makhzumi.</p><div><hr></div><h2>The Encounter</h2><p>The story is told by Jilani himself. The earliest written form is in al-Tadifi’s <em>Qala’id al-Jawahir</em>. It is the moment by which the Qadiri silsila identifies its own beginning.</p><p>Jilani had been wandering and fasting in the ruined Persian Tower at the edge of Baghdad. He had made a vow to Allah that he would not eat until food was placed before him. Forty days passed. On the fortieth day a stranger came with bread and a dish of food, set them down, and disappeared. Jilani’s body cried out. His ego whispered that the vow was now fulfilled. He did not move.</p><p>Abu Sa’id was passing on the road. Jilani writes:</p><blockquote><p>By chance the scholar Abu Sa’id al-Mukharrimi happened to be passing by. He heard the screams of hunger of my flesh, though I was deaf to them. He came and saw my emaciated state and said: “What is this I see and hear, O Abd al-Qadir?” I said: “Don’t mind it, my friend. It is only the voice of the disobedient, unruly ego, while the soul is bowed in front of its Lord and is hopeful and peaceful and joyful.” He said: “Please come to my school at Bab al-Azj.” I did not answer, but inwardly I said: I will not leave this place without divine order.</p></blockquote><p><em>~ Abd al-Qadir al-Jilani, on his first encounter with Abu Sa’id</em></p><p>Jilani waited. Then, by his own account, Khidr came to him. The figure who appears throughout Sufi literature as the green-robed guide of seekers, the one who teaches Moses in the Qur’an, the unkillable initiator. Khidr told him: stand up and go to Abu Sa’id.</p><p>Jilani went. He found Abu Sa’id standing at the door of his house, waiting. Abu Sa’id said: was my word not enough that Khidr had to come and tell you the same thing? Then he took him in and fed him with his own hands.</p><p>That was the beginning of the disciple’s apprenticeship. Abu Sa’id later gave Jilani the cloak. Of the moment of investiture Jilani records what his teacher said:</p><blockquote><p>O Abd al-Qadir, this is the cloak that was given to Ali by the Prophet. From Ali it passed to al-Hasan al-Basri, and from him it reached me.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi, conferring the khirqa on Jilani</em></p><p>When Abu Sa’id died, Jilani inherited the madrasa at Bab al-Azaj. He taught there for over forty years. The neighborhood was renamed Bab al-Sheikh, the Gate of the Sheikh, after Jilani’s death. It is still called that today. His tomb is there. The Qadiriyya has its center in the same building Abu Sa’id had built and given to him.</p><div><hr></div><h2>What Was Passed</h2><p>Abu Sa’id is buried at the threshold of the school he handed to his student. His name appears in the silsila of the order he had no part in founding, two links above its founder. The order is called Qadiriyya, after Jilani, not Mukharrimiyya, after the man whose hand placed the cloak.</p><p>The counsels above are what came from his hand.</p><blockquote><p>Drink from this heart now, for all the loving it contains. When you look for it again, it will be dancing in the wind.</p></blockquote><p><em>~ Abu Sa’id al-Makhzumi</em></p><div><hr></div><p>James Fleming for SpiritualRelief</p><div><div><div><p>Spiritualrelief's Substack is a reader-supported publication. To receive new posts and support my work, consider becoming a free or paid subscriber.</p></div><div><div></div><div></div></div></div></div> <p><a href="https://spiritualrelief.substack.com/p/the-broken-ones" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/mfd60ku / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>