Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

sábado, 31 de octubre de 2026

El acontecimiento y el misterio que lo habita


<h4>Los acontecimientos irrumpen en nuestras vidas. Suceden. Y antes de que hayan terminado de suceder intentamos comprenderlos. Los interpretamos, los nombramos, los convertimos en certezas y, a veces, también reducimos al otro a una sola palabra. Este texto recorre ese oscuro mecanismo —del juicio a la herida, de la herida a la piedra— para preguntarse si todavía es posible mirar sin agotar el misterio, reconocer un rostro allí donde solo veíamos una categoría y escuchar aquello que, bajo la piel, aún insiste.<span></span></h4> <p> </p> <p style="text-align:left;"><i>La tierra tiembla. Y aunque el temblor es el mismo para todos, no para todos tiembla por igual.</i><i></i></p> <p>Cuando acontece lo inesperado y el viento de poniente se levanta: la sangre brota, la grieta enmudece. Y entonces, un breve instante de lucidez, apenas un destello, llama nuestra atención para mostrarnos el rostro vulnerable que nos estremece. Pero no a todos estremece por igual. ¿Hasta qué punto somos conscientes del oscuro mecanismo del que formamos parte?</p> <p>Un día algo sucede. Para muchos… Sin esperarlo. Para otros tantos… como si lo hubieran estado esperando toda una vida. Ninguno está preparado. El acontecimiento puede ser natural. Puede ser humano. Quizá, no siempre sea fácil distinguirlos.</p> <p>Una frontera que se abre. Una guerra que estalla. Un terremoto que nos sorprende. Un desconocido que llama a nuestra puerta. Una traición. Una enfermedad. Una desaparición. Una pérdida. Un abandono.</p> <p>El acontecimiento nunca llega desnudo. Atraviesa nuestras vidas, nuestras experiencias, nuestros prejuicios, ideologías, miedos, heridas. Incluso nuestras carencias. Entonces me pregunto: ¿es alguna vez el acontecimiento lo que vemos o vemos inevitablemente nuestra interpretación de lo acontecido? ¿Podemos abarcar lo sucedido lo suficiente como para posicionarnos de una forma justa y verdadera? Nuestros ojos, nuestra mirada… ¿qué han vivido? ¿qué han sufrido? ¿a qué temen? ¿qué ven cuando algo acontece?</p> <p><i>La tierra tiembla. Y aunque el temblor es el mismo para todos, no para todos tiembla por igual.</i><i></i></p> <p>El acontecimiento y la luna, aquella masa inabarcable cuyas formas jamás podremos contemplar en su totalidad. Imposible iluminarlas por completo y alcanzar todos sus resquicios al mismo tiempo. Cada zona que iluminamos deja otras en la penumbra. Nos dice algo. Pero nunca lo dice todo. La luna. La miramos como si pudiésemos poseerla con la mirada. La vemos iluminada. Pero hay siempre una cara que se nos oculta. Que no podamos verla, no significa que no exista. Quizá con el acontecimiento suceda algo parecido.</p> <p>¿Hacia dónde dirigimos nuestra mirada? ¿Qué experiencias, miedos, heridas, y convicciones han ido moldeando nuestra forma de mirar? Quizá por eso, no todos vemos lo mismo. No necesariamente porque uno vea y los otros estén ciegos, sino porque ninguno de nosotros puede abarcar la luna en su totalidad.</p> <p>Siempre quedará la penumbra. La cara oculta. Los surcos. El misterio.</p> <p>Y quizá el misterio no sea aquello de lo que nada sabemos, sino aquello que, por mucho que lleguemos a conocer, nunca terminaremos de agotar.</p> <p>Aparece entonces una extraña desproporción: entre lo poco que podemos abarcar y la enorme certeza con la que, en ocasiones, utilizamos las palabras sin demora.</p> <p>Cuando algo acontece, sin lugar a la demora, el ser humano —el animal que se pregunta— se cuestiona: <i>¿por qué? ¿para qué?</i><i></i></p> <p>Siempre anhelantes de encontrar razones, pues las razones parecen aliviar, y también remedios y narcóticos, terminamos por acudir a quien dice tener respuestas cuando nosotros no las tenemos. A quien se considera capaz de afirmar con rigor y sin que le tiemble la voz el porqué de nuestros sufrimientos.</p> <p>Se cuestiona: <i>¿por qué a mí? ¿qué es lo que he hecho mal? </i>Buscamos explicaciones convincentes como remedio a nuestra enfermedad, argumentos lógicos que ordenen lo ocurrido y nos permitan seguir viviendo con certezas, bajo un suelo de cristal. <i>¿Por qué allí? ¿Por qué han cruzado? ¿Quién tiene la culpa? ¿Por qué lo han abandonado? </i>Con las respuestas nos posicionamos. Sin demora. Nos cuesta vivir sin saber, sin creer que sabemos. Y entonces el silencio se inunda de voces que murmuran fragmentos como si fueran verdades absolutas. Hay una voz que dice: <i>«Yo lo he vivido; sé lo que es. A mí que no me cuenten otra cosa… que yo he estado allí» </i>Otras voces: <i>«Yo sé cómo son. Lo que habría que hacer es acabar con ellos. Todos son iguales. La culpa es de»<span> </span></i><i></i></p> <blockquote><p>¿Qué queda de una persona cuando una palabra consigue contenerla por completo? Las categorías ordenan el pensamiento. Simplifican las cosas. Buscan patrones. Organizan el conocimiento. Pero, ¿cuándo una categoría termina por devorar al individuo?</p></blockquote> <p>Y esas voces individuales las tomamos prestadas, creyéndolas nuestras. Cuantas más voces las repiten… más legítimas se convierten. Se vuelve más fácil introducirlas en nuestros discursos, como si fueran propias, sin ponerlas en duda. Y, entonces, el enfrentamiento se vuelve colectivo. Las voces chocan unas con otras. Voces que no quieren escuchar, solo ser escuchadas. El acontecimiento todavía está sucediendo y nosotros ya hemos construido una explicación coherente a base de: opiniones, imágenes, vídeos, relatos, nuestra propia experiencia, nuestras sospechas, nuestros miedos, nuestra confianza ciega. Fragmentos de una realidad que, entrelazados, terminan adquiriendo la apariencia de una verdad completa. Pero, ¿por qué resulta tan difícil decir: no lo sé?<b></b></p> <p>¿Por qué no podemos dejar que el acontecimiento permanezca, un instante, sin apresarlo? Suspender el juicio. No para tener que renunciar a juzgar sino para no juzgar antes de tiempo, antes de mirar. Nuestra experiencia puede proporcionarnos conocimiento. Puede advertirnos. Puede protegernos. Puede enseñarnos. Pero también puede convertirse en cárcel si no somos capaces de salir de ella. Alguien dice: h<i>e vivido una guerra, sé de qué son capaces, ellos me hicieron esto. </i>Y puede tener razones profundas para sentirlo. Su herida existe. Su miedo existe. Su experiencia existe. Pero, ¿cuándo una experiencia deja de ayudarnos a comprender al otro? El problema quizá no sea adoptar una interpretación, sino olvidar que esta es tan solo una de las formas de las que se puede entender el mundo, una de las caras iluminadas de la luna. No podemos vivir sin interpretar. Necesitamos categorías, experiencias, relatos, conocimientos. El peligro empieza cuando dejamos de decir: <i>«esto es lo que creo que ocurrió» </i>y comenzamos a decir: <i>«esto es lo que ocurrió.» </i>Ahí nace la certeza. Y de la certeza pueden nacer después las categorías, como:<i> ellos son así. </i>Y de las categorías, el borrado del rostro, de la mirada, de los ojos. Categorías como inmigrante. Drogadicto. Alcohólico. Negro. Preso. Mendigo. Gordo. Enemigo. Viejo…</p> <blockquote><p>¿Hacia dónde dirigimos nuestra mirada? ¿Qué experiencias, miedos, heridas, y convicciones han ido moldeando nuestra forma de mirar? Quizá por eso, no todos vemos lo mismo. No necesariamente porque uno vea y los otros estén ciegos, sino porque ninguno de nosotros puede abarcar la luna en su totalidad.</p></blockquote> <p>¿Qué queda de una persona cuando una palabra consigue contenerla por completo? Las categorías ordenan el pensamiento. Simplifican las cosas. Buscan patrones. Organizan el conocimiento. Pero, ¿cuándo una categoría termina por devorar al individuo? ¿En qué momento dejamos de ver los ojos del hombre que tiene miedo, de la mujer que perdió a un hijo, del joven que huyó de sí mismo, del hombre que roba, del hombre que enfermó, del hombre que envejeció? Cuando dejamos de ver a alguien y comenzamos a ver simplemente… a <i>uno de esos</i>… preparamos la tierra para la mala hierba. Allí arraigan los sentimientos de venganza y de rencor… allí el aire apesta a cosas que acaban por volverse secretas e inconfesables. El desprecio, el asco, la náusea incluso el odio… florecen en los terrenos donde apartamos la mirada y germina la indiferencia.</p> <p>¿Qué ocurre cuando una de esas categorías silenciosas habla? ¿Qué ocurre cuando algunas dicen “yo” y sus historias se convierten en historias narradas, escuchadas, leídas? ¿Cuál es la diferencia? Cuando habla una categoría, el rostro puede regresar.¿Basta con que el otro hable para que nosotros seamos capaces de escucharlo? ¿Quiénes somos los buenos? ¿Quiénes somos los malos? Y aquí viene quizá la pregunta más importante de todas: ¿dónde nos colocamos nosotros cuando dividimos el mundo entre unos y otros? Sabemos que el otro comparte con nosotros algo de esa misma vulnerabilidad y, sin embargo, lo dañamos. ¿Somos conscientes del oscuro mecanismo del que formamos parte?</p> <p><i>“La regla de oro”</i>, ¿uno de los principios más antiguos de la humanidad o uno de los intentos más persistentes de la humanidad por convertir la experiencia propia en límite para el daño que ejercemos sobre el otro? «No hagas al prójimo lo que no te gustaría que te hicieran a ti» Durante milenios parece repetirse esta operación: mírate a ti, reconoce lo que te duele, imagina que al otro también le duele, limita tu acción.</p> <blockquote><p><i>Quizá el problema no sea conseguir vivir sin herir. Quizá sea aprender a preguntarnos cuánto de nuestra violencia era hambre y cuánto era ya ansia. </i></p></blockquote> <p>Confucio: no le impongas lo que tú no deseas. El <i>Dhammapada</i>: tú temes el daño; él también. El <i>Mahābhārata</i>: juzga el daño al otro tomando como referencia tu propio daño. Levítico: ámalo como a ti mismo. Jesús: haz por él lo que querrías para ti. Hillel: lo odioso para ti, no se lo hagas.</p> <p>Y entonces aparece la figura de Chantal Maillard con su compasión difícil. Allí, en la soledad del desierto, hace algo verdaderamente incómodo, introduce una herida, una grieta en esta hermosa regla: el hambre.</p> <p>¿Y si… saber que al otro le duele, no basta para impedir que lo dañemos?</p> <p>Porque ahí comienza un gran problema. La vida se alimenta de vida. Para permanecer, algo debe ser consumido. Y frente a la regla de oro nos encontramos con una realidad terrible: ¿Qué ocurre cuando vivir, cuando permanecer vivos… ya implica dañar?</p> <div style="width:669px;"><img src="https://elhombreylodivino.com/wp-content/uploads/2026/10/medea.jpeg" alt="" width="659" height="412"><p>«Medea» (1870) de Anselm Feuerbach.</p></div> <p><i>En este cuadro de <a href="https://www.pinakothek.de/de/neue-pinakothek">Medea</a> todavía podemos ver: una madre, sus hijos, un cuerpo cercano a otros cuerpos. Un cuerpo que abraza lo que ha de morir. Todavía no se ha construido la categoría definitiva: infanticida. Y, sin embargo, miramos a la mujer del cuadro sabiendo lo que hará. ¿En qué momento dejamos de ver a alguien y comenzamos a ver “uno de esos”? ¿Podemos verla todavía como madre? ¿O el conocimiento del crimen futuro devora retrospectivamente todo lo demás? Sabemos una parte de la historia. Y esa parte invade toda la imagen. Parece que el misterio está resuelto. Pero el misterio nunca se deja agotar. Y yo que puedo conocer íntimamente el dolor, también puedo producir un dolor terrible.</i><i></i></p> <p>A partir de <a href="https://elhombreylodivino.com/soy-un-vacio-que-dice-ser-algo-variaciones-sobre-los-diarios-de-chantal-maillard/">Maillard</a> podríamos distinguir entre hambre y ansia: el hambre tiene límite; el ansia no. Un animal puede matar para alimentarse; nosotros podemos seguir acumulando cuando ya estamos saciados. Podemos querer poseer más cuando ya tenemos suficiente. Podemos humillar sin necesidad. Podemos querer más poder, más territorio, más dinero, más reconocimiento, más cuerpos, más obediencia. Podemos querer venganza y llegar a justificar los medios por el fin que perseguimos. Vivir implica inevitablemente algún daño, pero el ser humano ha convertido muchas veces ese hambre en ansia. Y el daño en crueldad. No podemos evitar completamente la herida. <i>«¿Pero cuánto daño de más es necesario?» </i>Quizá aquí se abre una de las grietas más hondas de nuestro ser: proclamamos principios que nuestra propia condición pone una y otra vez a prueba. <b><i>«No hacer </i></b><i>al prójimo lo que no nos gustaría que nos hicieran…» </i>Pero, ¿cómo hacerlo? Si… No quiero ser comido y necesito comer. No quiero sufrir, pero alguna vez haré sufrir. No quiero ser reducido a una palabra, y, sin embargo, reduciré al otro a una palabra, a simples letras entrelazadas entre sí.</p> <p><i>Quizá el problema no sea conseguir vivir sin herir. Quizá sea aprender a preguntarnos cuánto de nuestra violencia era hambre y cuánto era ya ansia. </i>¿Qué parte del daño que producimos pertenece a la inevitable fricción de estar vivos y qué parte comienza cuando, estando ya saciados, seguimos mordiendo?</p> <p>Tenemos que interpretar, categorizar, comer, defendernos, elegir y, a veces, incluso combatir; pero ¿qué ocurre cuando olvidamos que nuestra mirada es parcial, nuestra categoría incompleta y nuestra hambre ya está satisfecha?</p> <blockquote><p>A partir de Maillard podríamos distinguir entre hambre y ansia: el hambre tiene límite; el ansia no. Un animal puede matar para alimentarse; nosotros podemos seguir acumulando cuando ya estamos saciados</p></blockquote> <p>¿Qué es lo que queda de aquel que ha sido mordido? Si iluminamos el lugar donde el daño permanece… Allí donde la piel cicatriza, pero bajo ella algo insiste. ¿Qué queda?</p> <p>Una guerra puede terminar y permanecer todavía en alguien: en cada gesto, en cada ruido, en cada bala. Una relación termina y puede continuar consumiendo a alguien por dentro. Una humillación que puede durar treinta segundos puede permanecer treinta años en el mismo rincón de la memoria de alguien. Un padre golpea a un hijo y el golpe puede continuar presente aunque la mano ya haya desaparecido.</p> <p><i>La tierra que tiembla, puede dejar de temblar. Pero el cuerpo a veces no.</i><i></i></p> <p>Y el acontecimiento que ya ha finalizado permanece en nosotros. Permanece la historia que nos contamos sobre él.</p> <p>Convertimos: <i>El «me abandonaron» en «todos abandonan». El «fracasé» en «soy un fracasado». El «me hirieron» en «no se puede confiar en nadie». </i>¿Dónde acaba lo acontecido y dónde termina nuestra interpretación?</p> <p>¿Podemos convertirnos también nosotros en una categoría para nosotros mismos?</p> <p>Hay un temblor secreto en cada uno de nosotros. Un terremoto silencioso que no derriba paredes, pero desplaza continentes por dentro. Y el cuerpo, que es más fiel que el discurso, lo registra. El cuerpo no tiene dogmas ni ideologías: tiene señales. No argumenta con palabras: tiembla con sinceridad. No justifica: se encoge. No se excusa: se queda sin aire. Es un sismógrafo paciente, apoyado sobre la carne, trazando líneas finísimas que delatan lo que el pensamiento —lleno de razones— intenta domesticar. El cuerpo no necesita pruebas… Le basta el tímido roce de lo verdadero.</p> <p>¿Cuántas veces respondemos a lo que está sucediendo y cuántas a aquello que todavía continúa sucediendo dentro de nosotros? Quizá algunas heridas sean acontecimientos que nunca terminaron de ocurrir dentro de nosotros.</p> <p>Las voces: <i>«Yo sé cómo son.» </i>Comienzan a adquirir un nuevo significado. Porque quizá esas voces estaban hablando desde una guerra que todavía sucedía dentro de ella. No significa que tenga razón. No significa que su categoría sea justa. Pero ahora comprendemos de dónde pueden venir. Y aquí viene una reflexión importante: <i>Comprender no es justificar. </i>Podemos tratar de comprender la herida de quien odia sin justificar su odio. Podemos comprender el miedo de quien categoriza sin aceptar su categoría. Podemos comprender la piedra sin dejar de intentar atravesarla. ¿Qué hacemos para que aquello que nos hirió no vuelva a herirnos? Nos protegemos. Nos alejamos. Desconfiamos. Construimos. Nos endurecemos. Y poco a poco… aparece la piedra.</p> <blockquote><p>Escuchar esa parte de nosotros que se niega a rendirse, que se niega a desconfiar, que se niega a dejar de mirar. Permitir que el cuerpo registre aquello que el pensamiento todavía no sabe nombrar.</p></blockquote> <p>La piedra. ¿Qué piedra? La piedra que cubre el corazón cuando el corazón queda olvidado. La que aparece con los excesos de violencia, de decepción, de traición, de injusticia, de guerras, de hogueras. Y esa piedra que nos protege del golpe, también puede hacerlo de la caricia y de la ternura. No siempre levantamos la piedra porque hayamos dejado de sentir. A veces la levantamos precisamente porque sentimos demasiado. Y, sin embargo, la piedra no es el final. Incluso cuando el corazón parece endurecido, algo permanece. Una grieta. Una débil pulsación. Un latido que podemos escuchar en el corazón del otro y que intuimos también en el nuestro mientras le hablamos, lo escuchamos y lo sostenemos. Escuchar aquello que todavía late cuando todo parece perdido.</p> <p>Escuchar esa parte de nosotros que se niega a rendirse, que se niega a desconfiar, que se niega a dejar de mirar. Permitir que el cuerpo registre aquello que el pensamiento todavía no sabe nombrar. Atender lo que no queremos oír. Aquello que duele. Aquello que asusta. Aquello que desea. Aquello que, agotado, parece no poder más. No necesariamente para resolverlo, sino, al menos, para no traicionarlo. Aprender el mapa del estremecimiento. Intentar habitarlo sin huir de nosotros mismos. Aquellas voces que otros susurraban… ¿Hablaban desde detrás de una piedra? ¿Cómo podemos desprendernos de aquello que nos protege sin quedar nuevamente expuestos a aquello que nos hirió?<span> </span></p> <p>Ahí parece que reside la dificultad. No se trata simplemente de «romper la piedra». La piedra que aparece quizá tuvo alguna vez una razón para existir. Por eso, antes de intentar atravesarla… debemos comprenderla. Así que la próxima vez… <i>Cuando la tierra tiemble, no olvides el misterio que la habita. Cuando la tierra tiemble, y el temblor sea el mismo para todos…recuerda que no para todos tiembla por igual. Cuando la tierra tiemble, y bajo la piel algo insista… Escucha.</i><i></i></p> <p><a href="https://elhombreylodivino.com/el-acontecimiento-y-el-misterio/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/cquUYeA / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

viernes, 30 de octubre de 2026

De colillas de cigarrillo a moneda: La historia y convención del dinero


<p><iframe allowfullscreen="allowfullscreen" width="640" height="390" src="https://www.inoreader.com/yt-embed/?v=U6dVViZ9yTM" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" style="width:100%;aspect-ratio:16/9;height:auto;display:block;border:0;" frameborder="0"></iframe></p><p>¿Qué es el dinero en realidad? En este short, Héctor Giuliano nos recuerda que el dinero no tiene entidad propia, sino que es una convención: tiene el valor que nosotros o el Estado le atribuyamos.<br> A lo largo de la historia se han utilizado multitud de cosas como moneda —como las colillas de cigarrillo en la Alemania de posguerra—, destacando lo que técnicamente se conoce como el valor cancelatorio del dinero, es decir, la aceptación mutua y el reconocimiento de valor entre personas. Comprender estas bases económicas es fundamental para defender la VIDA, alzar la VERDAD, rescatar nuestra LIBERTAD y blindar nuestra IDENTIDAD.<br> 🌱 Conoce más sobre nuestra asociación en defensa del pensamiento crítico en <a href="http://www.plural-21.org">www.plural-21.org</a>.<br> #Plural21 #HéctorGiuliano #QuéEsElDinero #ValorCancelatorio #Economía #ConvenciónMonetaria #Verdad #Libertad #Identidad #PensamientoCrítico<br> <br> Recuerda que te puedes hacer socio de Plural 21 en <a href="https://plural-21.org/alta-nuevos-socios">https://plural-21.org/alta-nuevos-socios</a><br> Si quieres hacer alguna aportación a Plural 21 ahora puedes hacerlo a través de diferentes sistemas:<br> - BIZUM. En la opción "Donación a una ONG" utiliza el código: 07672<br> - A través de Youtube podéis: utilizar la herramienta "Gracias/Thanks" de Youtube<br> - a la vieja usanza: podéis hacer una transferencia a "Plural-21 Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo" Caixa d’Enginyers cuenta nº ES55 3025 0004 3514 3326 6836</p> <p><a href="https://www.youtube.com/shorts/U6dVViZ9yTM" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/cquUYeA / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

On the Way of Love


<p><img src="https://sufism.org/wp-content/uploads/2026/10/PHOTO-2026-10-02-20-41-14.jpg" alt="PHOTO-2026-10-02-20-41-14.jpg"></p>Salaams and greetings of heart dear friends, We are happy to share with you the announcement that, upon the recommendation of Kabir Dede, dear Mahmoud Mostafa has been bestowed a destar-i-sharif and recognized as a post-nishin (shaikh) of the Mevlevi Order, by the current head of the Order, Faruk Hemden Çelebi Efendi, on Mevlana’s birthday, September 30th in Konya.   <p><a href="https://sufism.org/library/articles/on-the-way-of-love" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/cquUYeA / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

La vida es más sabia que la mente


<img src="https://www.nodualidad.info/imagen/colabora/lampara.jpg" alt="lampara.jpg"> <br><br>El todo es más amplio que aquello que alcanzamos a ver. Imagina que te encuentras en una habitación inmensa, completamente a oscuras. Tienes una lámpara en la mano y su luz apenas alcanza a iluminar una pequeña parte del espacio. Allí descubres una mesa, una silla y algunos objetos. Todo lo demás permanece oculto. Si nunca hubieras conocido otra cosa, podrías llegar a creer que la habitación se limita a esa pequeña zona iluminada. Sin embargo, al mover la lámpara descubres una puerta, después una ventana y, más adelante, una escalera que conduce a otro espacio. Finalmente, al dirigir la luz hacia... <p><a href="https://www.nodualidad.info/colaboraciones/la-vida-es-mas-sabia-que-la-mente.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/cquUYeA / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

The Scourge of God


<p><em>“I am the scourge of God. If you had not committed great sins, God would not have sent a punishment like me upon you.” </em>– Genghis Khan</p><div><figure><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a><source type="image/webp"><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!NYkF!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png" width="1456" height="874" alt=""></a></source><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a><div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a></div><a href="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!NYkF!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff3780dc1-0d15-48ce-b979-c34cbe44143a_2152x1292.png"></a></figure></div><p>These words from the first Khan of the Mongol Empire were taken totally seriously by Medieval Christians and Muslims. For Muslims in particular, the desolation of the Abbasid Caliphate by Genghis Khan’s grandson Möngke Khan was seen as a divine punishment for the degeneration of the Ummah. This idea, namely that a human being’s political ambitions may serve as the vehicle for Heaven’s wrath, is one we find across Traditions.</p><p>It is found among certain Hasidic Jews in their characterization of National Socialism and the Holocaust. Joseph de Maistre takes a similar view of Robespierre’s Terror as a punishment for the French masses’ crime of regicide. Japanese Confucians supported Japan’s bestial war against the Republic of China on the basis that it was a Heaven sanctioned punishment for the Chinese’s abolition of their monarchy. This idea may be an uncomfortable one. Indeed, as a gentile, and an Aryan no less, I admit to having a decidedly squeamish response to the notion that Hitler was God’s punishment for the Jews. However, if we are not to fall into Deist heresy by denying that the Supreme Principle plays an active role in the world, we must accept these notions. In all phenomena, the noumenon is at work.</p><p>There may then be a temptation to see the coming war of the Sino-Russian axis against the American world order as a divine chastisement for the latter’s liberal degeneracies. Indeed, with the correct understanding this is not an error. All misfortune and misery is ultimately righteous punishment. But this should not and cannot mislead us into casting aside compassion for the suffering of the masses. The mistake might be made that what I have written here contradicts what I have said earlier regarding the moral impossibility of holding the masses to account for their elites’ misdeeds. It is not for us to partake of God’s wrath. Nor should we make the blunder of imagining that God’s carnifex is necessarily a saint.</p><p>Genghis Khan was a Traditional leader and therefore essentially a legitimate ruler. But I am not the first to observe that he had a less than stellar character, allowing himself to be too much dominated by his ambition, rapacity and ego. Some may be justified in thinking I am letting off the Khan too lightly. Robespierre was an agent of anti-Tradition, while Hitler and ‘Imperial-Way’ Japan were counter-Traditional. The downward trend here is evident.</p><p>One would therefore be justified in seeing the predations of Beijing and its allies as divine retribution, but it would be a grave error to therefore think that they are not themselves diabolical.</p><p><a href="https://politicalperennialism.substack.com/p/the-scourge-of-god?utm_source=substack&amp;utm_medium=email&amp;utm_content=share&amp;action=share"><span>Share</span></a></p><div><div><div><p>Political Perennialism is a reader-supported publication. 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La expedición de los condes de Barcelona y Urgell a la Córdoba califal


En esta conferencia, Josep Suñé (IH-CSIC) nos acerca a la famosa expedición militar que realizaron los condes Ramón Borrell de Barcelona y Ermengol de Urgell a la capital del Califato en el año 1010 La conferencia se celebró en el marco del III Congreso sobre el Cid organizado por el área de Historia Medieval de... <div><a href="https://www.alandalusylahistoria.com/?p=6201">Leer Más</a></div> <p><a href="https://www.alandalusylahistoria.com/?p=6201" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/3prmOXD / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

jueves, 29 de octubre de 2026

La sabiduría de la cosmología antigua (Wolfgang Smith) ANEXO I LA CIENCIA MODERNA Y LA CRÍTICA GUENONIANA


<p> </p><p style="margin-right:146.7pt;text-align:right;"><span style="color:#231f20;font-size:15.5pt;">WOLFGANG<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span><span style="letter-spacing:-0.2pt;">SMITH</span></span><span style="font-size:15.5pt;"></span></p><p></p><table> <tbody><tr> <td height="0" width="468"></td> </tr> <tr> <td></td> <td></td> </tr> </tbody></table><p style="margin-bottom:0cm;margin-left:0cm;margin-right:0cm;margin-top:0.3pt;"> <br> <span style="font-size:5.5pt;"></span></p><p></p><p style="margin-bottom:0cm;margin-left:0cm;margin-right:0cm;margin-top:14.3pt;"><i><span style="font-size:18pt;"> </span></i></p><h1 style="margin-bottom:0cm;margin-left:8.05pt;margin-right:16.1pt;margin-top:0cm;text-align:center;"><span style="color:#00b050;">La</span><span style="color:#00b050;font-weight:normal;letter-spacing:2pt;"> </span><span style="color:#00b050;letter-spacing:1.05pt;">sabiduría</span><span style="color:#00b050;font-weight:normal;letter-spacing:2.65pt;"> </span><span style="color:#00b050;">de</span><span style="color:#00b050;font-weight:normal;letter-spacing:1.65pt;"> </span><span style="color:#00b050;letter-spacing:0.6pt;">la</span><span style="color:#00b050;font-weight:normal;letter-spacing:2.8pt;"> </span><span style="color:#00b050;letter-spacing:1.1pt;">cosmología</span><span style="color:#00b050;font-weight:normal;letter-spacing:2.8pt;"> </span><span style="color:#00b050;letter-spacing:0.8pt;">antigua</span><span style="color:#00b050;"></span></h1><p></p><p style="margin-left:0cm;"><b><span style="font-size:18pt;"> </span></b></p><p style="margin-bottom:0cm;margin-left:0cm;margin-right:0cm;margin-top:13.5pt;"><b><span style="font-size:18pt;"> </span></b></p><p> </p><p style="line-height:103%;margin-bottom:0cm;margin-left:6.65pt;margin-right:16.1pt;margin-top:0cm;text-align:center;"><i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;line-height:103%;">La</span></i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;letter-spacing:0.75pt;line-height:103%;"> <i>ciencia</i> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;letter-spacing:0.85pt;line-height:103%;">contemporánea</span></i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;letter-spacing:0.85pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;line-height:103%;">a</span></i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;letter-spacing:2pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;line-height:103%;">la</span></i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;letter-spacing:0.55pt;line-height:103%;"> <i>luz</i> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;line-height:103%;">de</span></i><span style="color:#231f20;font-size:13.5pt;line-height:103%;"> <i><span style="letter-spacing:0.55pt;">las</span></i><span style="letter-spacing:0.55pt;"> </span><i><span style="letter-spacing:0.8pt;">cosmologías</span></i><span style="letter-spacing:0.8pt;"> </span><i><span style="letter-spacing:0.65pt;">tradicionales</span></i></span><i><span style="font-size:13.5pt;line-height:103%;"></span></i></p><p><i></i></p><i></i><p><br></p><div> <h1><span style="color:#231f20;letter-spacing:0.85pt;">ANEXO</span><span style="color:#231f20;font-weight:normal;letter-spacing:2.5pt;"> </span><span style="color:#231f20;letter-spacing:-0.5pt;">I</span></h1><p></p> <p style="margin-left:0cm;"><b><span style="font-size:18pt;"> </span></b></p> <p style="margin-left:0cm;"><b><span style="font-size:18pt;"> </span></b></p> <p style="line-height:105%;margin-bottom:0cm;margin-left:9.95pt;margin-right:11.85pt;margin-top:0cm;text-indent:-0.05pt;"><span style="font-size:x-large;"><b><i><span style="color:#231f20;letter-spacing:0.55pt;line-height:105%;">LA</span></i><span style="color:#231f20;letter-spacing:0.55pt;line-height:105%;"> </span><i><span style="color:#231f20;letter-spacing:0.9pt;line-height:105%;">CIENCIA</span></i><span style="color:#231f20;letter-spacing:0.9pt;line-height:105%;"> <i>MODERNA</i> </span><i><span style="color:#231f20;line-height:105%;">Y</span></i></b></span><span style="color:#231f20;line-height:105%;"><span style="font-size:x-large;"><b> <i><span style="letter-spacing:0.55pt;">LA</span></i><span style="letter-spacing:0.55pt;"> </span><i><span style="letter-spacing:0.9pt;">CRÍTICA</span></i><span style="letter-spacing:0.9pt;"> </span><i><span style="letter-spacing:1pt;">GUENONIANA</span></i></b></span><span style="font-size:16.5pt;letter-spacing:1pt;"> </span></span><b><i><span style="color:#2251a3;font-size:15pt;letter-spacing:0.5pt;line-height:105%;">245</span></i></b><b><i><span style="font-size:15pt;line-height:105%;"></span></i></b></p><p><b><i></i></b></p><b><i></i></b> <p style="margin-bottom:0cm;margin-left:0cm;margin-right:0cm;margin-top:4.85pt;"><b><i><span style="font-size:16.5pt;"> </span></i></b></p> <p style="line-height:103%;margin-bottom:0cm;margin-left:9.95pt;margin-right:18.7pt;margin-top:0cm;text-indent:-0.05pt;"><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">Rechazar</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.2pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">modos</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.2pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">parciales</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.15pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">de</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.15pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">conocimiento</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.2pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">simplemente</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.2pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">porque</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.2pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">son</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.15pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">lo</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.15pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">que</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.2pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">son</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.15pt;line-height:103%;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;">es</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;line-height:103%;"> <i>un</i> <i>error</i> <i>tan</i> <i>grave</i> <i>como</i> <i>confundir</i> <i>la</i> <i>parte</i> <i>con</i> <i>el</i> <i>todo</i> <i>y</i> <i>lo</i> <i>que</i> <i>lo</i> <i>abarca</i> <i>todo.</i></span><i><span style="font-size:12pt;line-height:103%;"></span></i></p><p><i></i></p><i></i> <p style="margin-bottom:0cm;margin-left:9.95pt;margin-right:0cm;margin-top:6.1pt;"><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;">Gai</span></i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.15pt;"> </span><i><span style="color:#231f20;font-size:12pt;letter-spacing:-0.1pt;">Eaton</span></i><i><span style="font-size:12pt;"></span></i></p><p><i></i></p><i></i> <p style="margin-left:0cm;"><i> </i></p> <p style="margin-left:0cm;"><i> </i></p> <p style="margin-left:0cm;"><i> </i></p> <p style="margin-bottom:0cm;margin-left:0cm;margin-right:0cm;margin-top:12.55pt;"><i> </i></p> <p style="line-height:103%;margin-top:0.05pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Al leer los escritos de René Guénon sobre la ciencia moderna más de medio siglo después, uno se sorprende no sólo por la profundidad de su visión, sino también, aunque en menor grado, por algunas insuficiencias flagrantes. Aquí examinaré la crítica<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Guénon<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>relación<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>con<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>física<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>contemporánea,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>particular<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>su<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>disciplina fundadora y su rama más relevante, la teoría cuántica.</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:6.05pt 11.75pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Permítanme comenzar recordando un hecho de la mayor importancia: que Guénon definió la época actual como "el reinado de la cantidad". Al hacerlo, no sólo caracterizó el campo principal de la ciencia, sino que, lo que es aún más significativo, también interpretó su "reinado" de acuerdo con una comprensión metafísica tradicional de la historia. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">246</span><span style="color:#231f20;">"Esta reducción a lo cuantitativo refleja rigurosamente<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>condiciones<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>fase<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>cíclica<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ha<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>llegado<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>humanidad<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en los tiempos modernos" . De acuerdo con las doctrinas hindúes, prevé un descenso "que tiene lugar, con velocidad siempre acelerada, desde el principio hasta el final de un <i>manvantara</i>", y que, metafísicamente hablando, constituye "sólo el alejamiento gradual del principio, necesariamente inherente a todo proceso de manifestación".<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>En<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>términos<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>cristianos,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>esto<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>corresponde<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Caída,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>concebida<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>aquí como un proceso continuo. En nuestro mundo", prosigue, "y debido a las condiciones especiales de existencia a las que está sometido, el punto más bajo asume el aspecto de pura cantidad, desprovista de toda distinción cualitativa". El nacimiento de la física moderna y su progresivo dominio de nuestra cultura pueden verse<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ahora<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>-¡por<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>primera<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>vez!<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>-<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>términos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>metafísicos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>tanto,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>desde<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>punto de vista más profundo e integrador.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-top:5.75pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">De forma magistral, Guénon describe las múltiples manifestaciones de este "descenso a lo más bajo" y las etapas por las que está destinado a pasar. Alude a la ceguera<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>total<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>vez<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>condición<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>manifestación<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>este<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>descenso.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>"Si<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>nuestros contemporáneos, en su conjunto, </span>afirma él, pudieran ver qué es lo que les guía y hacia dónde se dirigen realmente, e<span style="color:#231f20;">l mundo moderno dejaría inmediatamente de existir como tal" (p. 10). No es sorprendente que este mundo, a pesar de sus protestas de apertura a opiniones discrepantes de todo tipo, esté de hecho totalmente cerrado a las voces de la tradición. "Estas cosas no pueden ser comprendidas por la generalidad, sino sólo por los pocos que están destinados a preparar, en una u otra medida, las semillas del<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ciclo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>futuro"<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span><i>(ibidem).</i><span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Desde<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>este<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>punto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>vista,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>creciente<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>hegemonía<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>las ciencias físicas manifiesta e instituye a la vez "el reino de la cantidad".</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.1pt 18.7pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Es<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>suma<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>importancia<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>recordar<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Guénon<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>distingue<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>dos<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>fases<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>principales<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en esta degeneración continua, que denomina "solidificación" y "disolución", y es interesante observar que hizo esta distinción en un momento en que la física, mediante el descubrimiento de la mecánica cuántica, entraba precisamente en la segunda<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>fase.<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>Aunque<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>Guénon<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>hace<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>ninguna<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>alusión<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>esta<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>nueva<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>física,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>nacida entre 1925 y 1927, está claro que la teoría cuántica inició la desolidarización del universo físico. Esta evolución -que sorprendió por completo y conmocionó a la comunidad científica- corresponde al análisis de Guénon, que proporciona así la clave de una comprensión metafísica de la física cuántica, como intentaré <span style="letter-spacing:-0.1pt;">demostrar.</span></span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.2pt 14.35pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">En primer lugar, sin embargo, abordaré lo que puede considerarse el principal defecto de la crítica de Guénon a la ciencia contemporánea. He explicado extensamente que lo más esencial para una evaluación de la ciencia moderna es la distinción<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>entre<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"conocimiento<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>científico"<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"fe<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cientificista",<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>decir,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>entre<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ciencia propiamente dicha y cientificismo. Sin embargo, esta distinción esencial no se encuentra en ninguna parte en Guénon, aparentemente por la sencilla razón de que no atribuye a la ciencia contemporánea ningún conocimiento auténtico. Hay que admitir que, en la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>práctica, ciencia y cientificismo están<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>perpetuamente unidos, son <i>de</i> <i>facto</i> inseparables; basta con haber frecuentado los círculos científicos para no hacerse ilusiones al respecto. Incluso se podría argumentar que la fe cientificista desempeña un papel vital en el proceso de descubrimiento científico, que es un elemento fundamental en toda la empresa científica. Sin embargo, se puede argumentar que estos dos aspectos complementarios son tan opuestos como la noche y el día, y deben distinguirse claramente en cualquier crítica relevante de la ciencia contemporánea. Por lo que respecta a la física en particular, existe un conjunto de descubrimientos positivos que es independiente de la creencia cientificista y constituye "un modo parcial de conocimiento", por utilizar la expresión<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Gai<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>Eaton.<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Es<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>evidentemente<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>este<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>conocimiento<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>hace<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>posible<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la revolución tecnológica actual y confiere a la ciencia su inmensa autoridad a los<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>ojos del público. El hecho de que el público, y también en cierta medida la comunidad científica, confundan este conocimiento con la creencia cientificista es otra cuestión, sobre la que volveré. Por el momento, sólo quiero subrayar que en el mundo moderno existe la llamada ciencia "dura", una ciencia capaz de hacer descubrimientos positivos, por limitado que sea su alcance.</span></p><p></p> <p style="margin:6.35pt 0cm 0.0001pt 21.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Sin<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>embargo,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Guénon<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>nunca<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>parece admitir<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>haya<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>"descubrimientos <span style="letter-spacing:-0.1pt;">positivos".</span></span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-top:0.6pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Distingue, con toda normalidad, entre "el ámbito de la simple observación de los hechos" y la construcción de hipótesis. Distingue, con toda normalidad, entre "el ámbito<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>simple<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>observación<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>los<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>hechos"<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>construcción<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.55pt;"> </span>hipótesis,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>pero</span></p><p></p> </div><p style="text-align:justify;"> <span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:12pt;line-height:103%;"><br> </span> </p><div> <p style="line-height:105%;margin:4.05pt 13.25pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">parece<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>considerarlas<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>desprovistas<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>todo<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>valor<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>cognoscitivo.<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span></span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">247</span><span style="color:#231f20;">"Sabemos,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>otra parte, con qué rapidez cada vez mayor estas hipótesis, en nuestra época, son abandonadas y sustituidas por otras, y estos cambios continuos bastan de manera demasiado evidente para mostrar su falta de solidez y la imposibilidad de reconocerles<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>valor<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>alguno<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>como<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>conocimiento<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>real"<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>.<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Sin<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>embargo,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>conclusión<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>de Guénon dista mucho de ser evidente y, de hecho, resulta insostenible, al menos en física. Por supuesto, la historia de la física, desde Galileo hasta nuestros días, presenta toda una sucesión de hipótesis; pero ver en esta sucesión una forma de agresión gratuita perpetrada en la oscuridad, que no consigue ningún resultado duradero y que no tiene ningún valor "como conocimiento real", es sin duda no entender nada. Lo que Guénon parece ignorar es que la física evoluciona, y que las hipótesis no se rechazan sin más, sino que se generalizan y completan a la luz de nuevos descubrimientos. La física newtoniana, en particular, no ha sido simplemente abandonada por ser una teoría errónea, sino que sigue utilizándose constantemente, y está rigurosamente implicada tanto por la relatividad einsteniana como por la mecánica cuántica en el límite en el que, respectivamente, <i>c</i> tiende hacia el infinito y <i>h</i> hacia cero. No se trata de sacar conclusiones precipitadas; lo que tenemos aquí es una física progresivamente refinada, más precisa y más eficaz en sus aplicaciones. También es evidente que esta evolución de la física teórica se refleja de forma muy precisa en el desarrollo concomitante de la tecnología; basta comparar las máquinas de vapor con los aviones a reacción y las naves espaciales para percibir, por esta simple imagen, el crecimiento real de los conocimientos físicos. Uno se queda francamente asombrado de la superficialidad del análisis de Guénon cuando se trata del aspecto positivo de la ciencia contemporánea y, por tanto, de la ciencia contemporánea como tal; sólo cabe suponer que el metafísico francés no tenía el menor interés en los éxitos reales de la empresa empiriométrica y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>quería<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>deshacerse<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>tema<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>antes<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>posible.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Evidentemente,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>quería<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>nada<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>mejor que descartar por completo la ciencia moderna como <i>"conocimiento</i> <i>ignorante"</i>, una búsqueda equivocada sin ningún aspecto positivo, que no tiene nada que ofrecer a la humanidad: "Lo menos que podemos decir", declara, "es que todo el asunto es bastante inútil". Como ha señalado Jean Borella a propósito de la visión de Guénon sobre la ciencia moderna: "Para él, no es más que una producción entre otras en un mundo que condena <i>en</i> <i>su</i> <i>totalidad</i>".</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:4.15pt 12.75pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">248</span><span style="color:#231f20;">Para colmo de males, Guénon niega incluso la originalidad de esta ciencia despreciada: "Las ciencias profanas de las que el mundo está tan orgulloso no son en realidad más que 'residuos degenerados' de las antiguas ciencias tradicionales" . Sin embargo, por forzada que pueda parecer esta afirmación, Guénon apunta a una verdad<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>metafísica<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>esencial;<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>efecto,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>añade:<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"además,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cantidad<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>misma<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>[...]<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>es, por así decirlo, más que el 'residuo' de una existencia vaciada de todo lo que constituía su esencia". Como veremos más adelante, ésta es la clave de una comprensión metafísica de la física contemporánea. Hay que señalar, sin embargo, que<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>carácter<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>"residual"<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>cantidad<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>implica<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>absoluto<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>ciencias<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que se ocupan exclusivamente de los aspectos cuantitativos de la realidad sean "residuales" en un sentido análogo. Para justificar que la física moderna, en particular,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>"residuo<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>degenerado"<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>alguna<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>ciencia<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>tradicional,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>sería<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>necesario establecer que <i>el</i> <i>modus</i> <i>operandi</i> de la primera deriva de una fuente</span></p><p></p> </div><p style="text-align:justify;"> <span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:12pt;line-height:105%;"><br> </span> </p><div> <p style="line-height:103%;margin:3.05pt 10pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">la antigüedad. Existe, por supuesto, una relativa continuidad histórica entre las ciencias antiguas y las modernas; Galileo y Newton, por ejemplo, estaban impregnados de la tradición aristotélica, que desempeñó un papel evidente en el desarrollo de su pensamiento. Pero aun así, el hecho decisivo es que rompieron con la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>física<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Aristóteles<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>sustituyeron<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>algo<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>completamente<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>nuevo.<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Así<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>pues,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el <i>modus</i><span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span><i>operandi</i><span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>física<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>newtoniana<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span><i>no</i><span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>deriva<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span><i>en</i><span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span><i>modo</i><span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span><i>alguno</i><span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Aristóteles, como tampoco se deriva de ninguna ciencia genuinamente tradicional; añadamos que,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>ser<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>así,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Guénon<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>probablemente<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>habría<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>estigmatizado<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>física<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>newtoniana como ciencia profana carente de todo valor cognoscitivo.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.05pt 11.05pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Es extraño que Guénon niegue la originalidad de la empresa científica moderna, dada su idea de que la actualización de las posibilidades genéricas está ligada a las fases de un ciclo mayor como el <i>manvantara.</i> Según este punto de vista, parece que la ciencia moderna constituye precisamente la posibilidad cognoscitiva que está "rigurosamente en conformidad con las condiciones de la fase cíclica a la que ha llegado la humanidad"; lo que significa no sólo que es fundamentalmente el único tipo de ciencia que permanece abierto a los "hombres de hoy", sino también que representa<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"vía<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>conocimiento"<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>podría<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>haberse<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>seguido<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>eficazmente<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en el pasado. Puede afirmarse que la ciencia moderna y su tecnología es el único campo en el que nuestra civilización sobresale, y muestra un dominio que nada igualaba en el mundo antiguo. El objeto deseado de la física contemporánea bien puede ser un "residuo", pero metafísicamente hablando, la ciencia en sí está muy lejos de serlo.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.2pt 11.05pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">El acontecimiento decisivo en la evolución del pensamiento moderno es sin duda el rechazo de las esencias por Galileo y Descartes, y la adopción concomitante de una epistemología bifurcacionista que relega las cualidades perceptibles al ámbito de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>subjetividad.<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Sin<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>embargo,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>estas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>infracciones<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>metafísicas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>epistemológicas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>no invalidan por sí mismas el <i>modus</i> <i>operandi</i> de una ciencia preocupada exclusivamente por los aspectos cuantitativos de la realidad. Desde un punto de vista metodológico, el abandono de las esencias constituye simplemente la delimitación que define el dominio de la física, y no hay nada paradójico en el hecho de que la nueva ciencia deba sus inmensas posibilidades cognoscitivas precisamente a esta reducción de su ámbito; también aquí, sin duda, son aplicables las palabras de Goethe ya citadas: <i>"In</i> <i>der</i> <i>Beschränkung</i> <i>zeigt</i> <i>sich</i> <i>der</i> <i>Meister</i>"<i>.</i> A este respecto, hay que señalar también que la lógica de la física contemporánea es positivista y operacional, como han reconocido las filosofías de la ciencia actuales, y que no se basa en absoluto en premisas cartesianas. Y si las convicciones cientificistas de los físicos contemporáneos siguen afectadas por un cartesianismo residual -lo que no puede ponerse en duda-, ello no invalida en absoluto los descubrimientos positivos de la física. Este conocimiento científico puede ser "oscuro" y centrífugo, puede conducir a la disolución final, según el punto de vista de Guénon, pero al menos constituye un auténtico modo de conocimiento, aunque siga siendo parcial.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.25pt 10pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Ciertamente,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>hecho<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Guénon<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>distinga<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>entre<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ciencia<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>cientificismo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>no invalida<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>absoluto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>su<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>percepción<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>fe<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cientificista<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>-de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"mitología<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>científica", como él la denomina- como el factor dominante que impulsa a la humanidad contemporánea<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>su<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>descenso<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>través<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>fases<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>solidificación<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>disolución<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>hasta el final de su ciclo. Comienza su análisis </span> <span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:103%;">249 </span><span style="color:#231f20;">haciendo remarcar que "el público en general" se inclina a aceptar ciegamente "estas teorías ilusorias" como verdaderos dogmas "simplemente porque se llaman a sí mismas científicas", y apunta que el término "dogma" es realmente apropiado, "porque, para la mente moderna antitradicional, esto es algo que debe oponerse y sustituir a los dogmas religiosos" . </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:103%;">250</span><span style="color:#231f20;">Lo que sigue en <i>El</i> <i>reino</i> <i>de</i> <i>la</i> <i>cantidad</i> es un elaborado análisis<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>mundo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>moderno<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>e<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>incluso<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>posmoderno<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>rara<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>vez<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ha<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sido<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>igualado,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>si es que lo ha sido alguna vez, tanto en profundidad como en amplitud . El argumento<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>desarrolla<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>secuencia<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>sin<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>fisuras,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>con<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>precisión<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>matemática que es la firma literaria de Guénon; pero esto nos lleva más allá de nuestro propósito. En lo que sigue, intentaremos examinar la teoría cuántica en particular desde el punto de vista tradicional de la metafísica, de acuerdo con el propio <span style="letter-spacing:-0.1pt;">Guénon.</span></span></p><p></p> <p style="margin:12.05pt 0cm 0.0001pt;text-align:justify;"></p><p> </p> <p style="line-height:103%;margin-right:13.85pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Milenios<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>antes<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>advenimiento<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ciencia<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>moderna,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>conocimiento<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>humano comenzó su descenso. Todo lo que se conserva históricamente corresponde ya a una fase avanzada de lo que San Pablo llama "el oscurecimiento del corazón", que es, metafísicamente hablando, un oscurecimiento del intelecto. Sin embargo, es necesario comprender que, en este descenso, el nacimiento de la física marca una discontinuidad, el comienzo de<span style="letter-spacing:-0.35pt;"> </span>una nueva fase. Antes<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>ella, todo el<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>conocimiento humano,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>pesar<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>esta<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>degeneración,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>dirigía<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>todavía<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>hacia<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>esencia.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Incluso<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el más humilde acto de percepción sensorial cognitiva -lo comprendiéramos o no-implicaba una captación intelectual de las esencias. Esta captación se ha ido oscureciendo progresivamente; pero aun así, la percepción cognitiva depende, hoy como ayer, de un discernimiento de la esencia: esto es precisamente lo que hace de la percepción un acto cognitivo. Sin embargo, con el advenimiento de la física moderna, el panorama cambió: por primera vez, el hombre pudo dirigir su mirada <i>hacia</i> <i>abajo</i>, lejos del polo de la Esencia, hacia la <i>materia</i> <i>secundaria</i> que limita nuestro mundo desde abajo. Esto requería una nueva metodología, una forma de conocer completamente nueva, desarrollada de hecho por los pioneros de la empresa empiriométrica. En rápida sucesión, Galileo, Descartes y Newton dieron los primeros pasos decisivos; siguieron dos siglos de intensa actividad, como atestiguan el descubrimiento de los campos electromagnéticos y la relatividad einsteniana - y, hacia 1925, la nueva física encontró su plenitud con la formulación de la teoría cuántica: la esencia quedó por fin totalmente excluida del llamado universo físico que, en consecuencia —para sorpresa y decepción de la comunidad científica —, se dessolidificó al instante. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:103%;">251</span><span style="color:#231f20;">Como observó Eddington: "El concepto de sustancia ha desaparecido de la física fundamental"<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Tras<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>más<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>dos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>siglos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>esfuerzos,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ciencia<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>empiriométrica<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>había llegado<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>fin<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>al<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>"residuo"<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>existencia<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>despojada<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>todo<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>constituía<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>su esencia, en palabras de Guénon.</span></p><p></p> <p style="margin:5.2pt 0cm 0.0001pt 21.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Es<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>evidente<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que nos<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>enfrentamos a<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>nueva y<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>extraña forma<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de <span style="letter-spacing:-0.1pt;">conocimiento.</span></span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:0.5pt 32.65pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Conocemos la masa del electrón, su carga y su momento magnético; sabemos exactamente cómo reacciona a los campos electromagnéticos, y sabemos cómo producir<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>haz<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>electrones<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>crear<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>así<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>imágenes<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>pantalla<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>fluorescente. Sin embargo, cuando nos preguntan "¿Qué es un electrón?</span></p><p></p> </div><p style="text-align:justify;"> <span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:12pt;line-height:103%;"><br> </span> </p><div> <p style="line-height:105%;margin:3.05pt 10pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">no tenemos ni idea. Y no podría ser de otro modo: si es cierto que el objeto en cuestión está "desprovisto de esencia", entonces no tiene, estrictamente hablando, ninguna quiddidad, ninguna <i>Sosein</i>. Sorprendentemente, los fundadores de la teoría cuántica reconocieron muy pronto esta curiosa situación. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">252</span><span style="color:#231f20;">Heisenberg, por ejemplo,<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>observó<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>llamadas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>partículas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>cuánticas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>constituyen<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.4pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.45pt;"> </span>denominó "un extraño tipo de entidad física que se sitúa entre la posibilidad y la realidad", y sugirió<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>brillantemente<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>funciones<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>onda<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>asociadas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>constituyen<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"una<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>versión cuantitativa del antiguo concepto de <i>potentia</i> de la filosofía de Aristóteles" .</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin-right:12.75pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Schrödinger, por su parte, nos informa de que "nos hemos visto obligados a rechazar la idea de que tal partícula pudiera ser una entidad individual que en principio<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>conservara<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>su<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"identidad"<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>para<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>siempre.<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Por<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>contrario,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ahora<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>nos<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>vemos obligados a sostener que los componentes fundamentales de la materia no tienen identidad". Tras darse cuenta de la enormidad de lo que acababa de decir, lo <span style="letter-spacing:-0.1pt;">confirma: </span>"Permítanme insistir en esto, que les ruego que crean: no se trata de que podamos establecer<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>esta<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>identidad<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ciertos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ejemplos<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>podamos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>hacerlo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>otros.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span></span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">253</span><span style="color:#231f20;">En realidad, no cabe duda de que la cuestión de la "identidad" no tiene sentido" . No <i>puede</i> tener sentido, podríamos añadir, precisamente porque esas supuestas partículas están desprovistas de esencia: es la esencia la que otorga la unidad, la semejanza, es decir, la identidad. En ausencia de estas calificaciones metafísicas, no podemos hablar de ser: nada que carezca de esencia puede, por tanto, existir. Como he señalado en numerosas ocasiones, el universo físico concebido como reino<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cuántico<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>reino<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"subexistencial"<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>debe<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>distinguirse<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>muy<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>claramente del reino corpóreo.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.3pt 18.7pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Seguramente se objetará que los objetos corporales, al estar compuestos de átomos, son en realidad agregados de partículas cuánticas; y se observará que incluso Heisenberg y Schrödinger, a pesar de sus profundas reflexiones sobre la naturaleza de estas partículas, sostenían esta opinión. Mientras que las partículas simples son "subexistenciales", se cree que los agregados de cierto tamaño y superiores<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>son;<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.5pt;"> </span>cierto<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>modo,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>supone<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>propio<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>número<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.55pt;"> </span>partículas constituyentes o el tamaño del agregado otorgan el ser. Se niega así la distinción ontológica entre los reinos físico y corpóreo, lo que equivale a decir que lo corpóreo se reduce a lo físico, como casi todo el mundo cree hoy en día.</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:6.15pt 14.3pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">254</span><span style="color:#231f20;">Ahora bien, como ya he mostrado, la posibilidad misma de la física matemática se basa en el hecho de que cada objeto corpóreo X está asociado a un objeto físico correspondiente SX, que en última instancia se reduce a un agregado de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>partículas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cuánticas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>decisivo,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sin<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>embargo,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>X<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>SX<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>son<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>idénticos, que pertenecen a<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>planos ontológicos<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>distintos, a dominios<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>intencionales<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>diferentes. Y lo que las diferencia es, evidentemente, la intrusión de la esencia, de la forma sustancial, en el plano corpóreo: esto es lo que otorga a las entidades corpóreas unidad, identidad, cualidades metafísicas que SX no posee. Hay que distinguir, pues, entre los átomos de X y los de SX: en un ente corpóreo, los átomos y las moléculas participan en cierta medida de la esencia, de la forma sustancial que constituye el ser mismo de este ente. Se convierten realmente en algo más que átomos y moléculas tal como los concibe el físico: se convierten en <i>partes</i> de un todo. </span>Por lo tanto, ya no pertenecen exclusivamente al ámbito de la cantidad: en la medida en que participan de la esencia —aunque sea como partes—, se convierten en algo más que simples cantidades, en algo más que entidades físicas en el sentido contemporáneo<span style="color:#231f20;">.<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Así,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>si<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>concebimos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>constitución<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>molecular<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>objeto<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>corpóreo X como un mero agregado de partículas cuánticas, perdemos algo esencial - literalmente: nos quedamos realmente con el mero residuo de una existencia "despojada de todo lo que constituía su esencia".</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.1pt 14.4pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">Por regla general, SX determina las propiedades cuantitativas de X; y ésta es obviamente la razón por la que puede haber física matemática. Las propiedades físicas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>químicas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sal,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ejemplo,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>pueden<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>deducirse<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>con<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>precisión<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>partir<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de la física de las moléculas de NaCl. Sin embargo, la posibilidad de desviaciones existe, y sin duda es cierta en diversos grados a medida que ascendemos <i>en</i> <i>la</i><span style="letter-spacing:2pt;"> </span><i>scala</i> <i>naturae</i>; el hecho de que en un objeto corpóreo los átomos que constituyen<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>su base material "participen hasta cierto punto en la esencia" no carece de consecuencias, incluso en un sentido físico. La hipótesis<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>reduccionista<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>puede haber tenido su utilidad heurística, pero tarde o temprano se vuelve contraproducente;<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>hay algunas razones para creer que en medicina y farmacología, por ejemplo, una perspectiva no reduccionista abriría muchas<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>puertas. Está claro que lo que<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>pedimos es la distinción teórica entre X y SX, que hace tiempo que debería haberse hecho.</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:6.15pt 11.05pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">Esto nos lleva a un segundo punto esencial que los físicos han pasado por alto. Hay que señalar que la "receptividad" de las partículas cuánticas a la esencia, su capacidad para convertirse en auténticas partes de un todo, se debe precisamente al elemento<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>indeterminación<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>característico<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>dominio<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>cuántico.<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>Si<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>estas<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>partículas poseyeran una identidad, no podrían amalgamarse en una entidad corpórea. Para ello, las partículas deben participar de la potencialidad en el sentido aristotélico del término, cualificación que se manifiesta a los ojos del físico como indeterminación cuántica. Lo que todos<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>los<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>físicos consideraban una anomalía rayana<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>en la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>paradoja, y que Einstein nunca pudo llegar a aceptar, resulta ser una necesidad metafísica. A ambos lados del debate de Copenhague, nadie parece haber comprendido que el papel de las partículas cuánticas no es dar, sino <i>recibir</i> el ser. Por supuesto, Heisenberg definió estas partículas como <i>potentiae</i>; al hacerlo, sin embargo, pensaba<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>exclusivamente<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>medición<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>como<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>proceso<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>podía<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>actualizarlas.<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Al parecer, nunca se le ocurrió que es el ser corpóreo en todas partes el que actualiza las<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>partículas<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>cuánticas<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>en agregados, es<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>decir, que es<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>X<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el que actualiza SX. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">255</span><span style="color:#231f20;">Este es un hecho que tiene sentido, incluso desde un punto de vista científico; como he mostrado anteriormente, explica, por ejemplo, por qué las bolas de billar no tienen la facultad de bilocación, y por qué los gatos no pueden estar vivos y muertos a la vez.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Desde<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>perspectiva<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>tradicional,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>también<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>podemos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ver<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>paso<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>SX<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>X también es un acto de medida, aunque obviamente de un tipo muy diferente - un punto al que volveré en la última sección.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:5.25pt 2.5pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Estas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>pocas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>observaciones<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>pueden<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>bastar<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>para<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>dejar<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>claro<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>verdadero<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sentido de la física actual sólo puede captarse desde el punto de vista superior de la metafísica, es decir, a la luz de la tradición. Sólo allí puede la física actual hacerse filosóficamente comprensible; sólo allí puede entenderse a la luz de la tradición.</span></p><p></p> </div><p style="text-align:justify;"> <span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:12pt;line-height:103%;"><br> </span> </p><div> <p style="line-height:103%;margin:3.05pt 18.7pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">deja<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ser<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>"una<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>especie<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>canto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>místico<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>sobre<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>universo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ininteligible",<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>como dice Whitehead.</span></p><p></p> <p style="margin:12.6pt 0cm 0.0001pt;text-align:justify;"></p><p> </p> <p style="line-height:105%;margin-right:18.7pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Dado que la física contemporánea se ocupa en última instancia de entidades subexistentes,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>debemos<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>examinar,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>aunque<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>sólo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>sea<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>brevemente,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cómo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>llega<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>a este tipo de conocimiento. La humanidad siempre ha tenido los medios para conocer las realidades superiores; le tocó al siglo XX descubrir una manera de conocer las cosas que no existen. ¿Cómo hemos logrado semejante prodigio?</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:5.75pt 11.5pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">Para entender la lógica de la física contemporánea, primero tenemos que distinguir<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>sus<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>leyes<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>provisionalmente<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>llamo<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>realidades<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>físicas.<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Hay<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>mucho que decir a favor de la idea, expuesta por primera vez por Eddington, de que las leyes fundamentales de la física (incluidas sus constantes universales adimensionales) pueden deducirse <i>del</i> <i>modus</i> <i>operandi</i> de la física, es decir, que están relacionadas con las estructuras matemáticas impuestas por el propio físico mediante la medición. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">256</span><span style="color:#231f20;">Esta idea ha sido brillantemente confirmada<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>recientemente,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>como<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ya<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>he<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>explicado,<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>físico<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>estadounidense<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Roy<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Frieden,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que dedujo estas leyes mediante un análisis de los instrumentos de medida adecuados basado en la teoría de la información . Lo que he llamado realidades físicas es, por el contrario, lo que realmente detectamos y medimos utilizando estos instrumentos. La realidad física está constituida, en cierto sentido, por partículas cuánticas y, sin embargo, lo que detectan nuestros instrumentos no es, en sentido estricto, una partícula o un conjunto de partículas, sino una distribución de probabilidad asociada. Hay que reconocer esta rareza: ¡lo que el físico observa y mide no es más que una <i>probabilidad</i>!</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:5.85pt 10pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>mirada<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>más<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>atenta<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>revela<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>concepto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>probabilidad<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>particularmente apropiado; como dijo Heisenberg, es en cierto sentido "una versión cuantitativa del antiguo concepto de <i>potentia</i> de la filosofía de Aristóteles". Después de todo, una probabilidad<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>"cosa",<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sino<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>refiere<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>"una<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cosa<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>o<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>acontecimiento"<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>del que es la probabilidad. Por tanto, sería un error hablar de la "existencia" de una probabilidad; pero tampoco podemos decir que una probabilidad no sea nada. Se trata, pues, de algo, como he dicho a menudo siguiendo a Heisenberg, "que ocupa exactamente el término medio entre la posibilidad y la realidad".</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.1pt 12.7pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Naturalmente, la noción de probabilidad no se originó en el contexto de la mecánica cuántica. Durante mucho tiempo, los matemáticos calcularon las probabilidades de actos tan triviales como lanzar una moneda al aire o repartir una baraja de cartas. Lo que es nuevo es el concepto de probabilidad como una de las categorías de entidades físicas, y de hecho la <i>única</i>. Sin embargo, el concepto matemático subyacente sigue siendo el mismo: una probabilidad es simplemente una posibilidad <i>ponderada</i>. Es aquí, en esta calificación, donde entra en juego la cantidad; y entra en juego no -como ocurre en la física clásica- como uno de los atributos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>existente<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>corpóreo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>-por<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ejemplo,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>masa<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>o<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>diámetro<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>esfera sólida-, sino como una medida de probabilidad. Que tales medidas subsistan de algún modo en el universo físico y se propaguen en ondas, que, en rigor, sean precisamente lo que es<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sorprendente.<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>Justo<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>cuando<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>esperaba,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>físico<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>vislumbra<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span><i>la</i><span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span><i>materia,</i><span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span><i>hyle</i> aristotélico, no, por supuesto, en sí mismo -como "pura potencia"-, sino en la medida en que está parcialmente determinado: no como simple posibilidad, sino como posibilidad ponderada y, por tanto, como probabilidad. Lo entienda o no, el físico cuántico se asoma por el ojo de la cerradura al misterio de la cosmogénesis, no a la manera dudosa de la teoría <i>del</i> <i>Big</i> <i>Bang</i>, sino ontológicamente, aquí y ahora.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Gracias<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>teoría<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>cuántica,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ha<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>entrado<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>dominio<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ontológico<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>"anterior"<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>a la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>unión<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>materia<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>forma,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>plano<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>subexistencial<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>al<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>hombre<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>nunca antes había tenido acceso.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-bottom:0cm;margin-left:9.95pt;margin-right:37.35pt;margin-top:6.1pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Entonces, ¿cómo adquiere el físico el conocimiento de las distribuciones de probabilidad<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>componen<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>este<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>misterioso<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>dominio?<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>Básicamente,<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>conoce como siempre ha conocido las probabilidades: por cálculo o por muestreo.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-right:14.3pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Pensemos en la probabilidad de obtener tres cartas del mismo palo de cinco extraídas al azar: podemos calcular esta probabilidad, o bien repartir mil manos de póquer<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>contar<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>número<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>veces<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>produce<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>suceso<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>cuestión.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>En<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>física, el cálculo se basa en leyes fundamentales y constantes universales, mientras que el muestreo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>basa<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>medición.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>quiero<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>subrayar<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>distribución<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de probabilidad en mecánica cuántica se puede muestrear, por tanto observar</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-right:14.3pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">precisamente porque las probabilidades en cuestión se refieren a</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-right:14.3pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">objetos o acontecimientos del plano corporal. El hecho de que podamos abordar estas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>probabilidades<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>desde<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>dos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ángulos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>-teoría<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>medición-<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>abre<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>puerta al conocimiento positivista u operacional, el tipo de conocimiento que impulsa nuestra tecnología.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.05pt 11.7pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">Sin embargo, el hombre no ha nacido para conocer cantidades, sino esencias. Es incapaz de conocer la cantidad en sí misma, independientemente de la sustancia; y si<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>concepto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>mismo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sustancia<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ha<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sido<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>exorcizado<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>física<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>contemporánea,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es necesario reintroducirlo de un modo u otro y, podríamos decir, por la puerta de atrás. Es humanamente imposible pensar <i>in</i> <i>abstracto,</i> sin cosificar de algún modo las "cosas" que concebimos. Pero esto puede hacerse temporalmente a nivel<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>técnico, como un artificio que nos permite "pensar lo impensable"; así es como un matemático, por ejemplo, puede pensar en espacios n-dimensionales y otras abstracciones inimaginables. Lo que le salva del error, de una especie de idolatría intelectual, es que reconoce que lo que imagina -lo que la escolástica llama phantasmata- es sólo un trampolín, lo que en alemán se llama <i>eine</i> <i>Eselsbücke</i>, "un puente de burro". En la física teórica, en cambio, esta actitud difícilmente puede sostenerse; forma parte de la concepción misma de la física relacionar sus objetos intencionales en última instancia con realidades cósmicas, con cosas que existen.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-right:18.7pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Los<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>físicos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>pueden,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ejemplo,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>captar<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>idea<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>probabilidad<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sin<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>reificación ilegítima, pero sólo porque las probabilidades se relacionan con cosas y acontecimientos reales. En cuanto niega la realidad sustancial de estas cosas y acontecimientos, crea un vacío intelectual insoportable; no puede soportar este vacío más de lo que puede vivir sin respirar. El vacío debe ser llenado por una atribución de realidad, una estipulación de ser: no hay <i>Weltanschauung</i> sin una imputación de sustancia. Esto deja al físico dos opciones:<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>o<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>atribuye<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sustancia<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cosas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>sustanciales,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>redescubre<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>así<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>mundo corpóreo, o sitúa la sustancia en el dominio de la física, donde esta noción no es aplicable. No tiene otra opción, y ninguna acrobacia mental puede cambiarlo.</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:6.05pt 13.5pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Por extraño que parezca, los físicos se resisten invariablemente a reconocer la realidad<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>mundo<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>corpóreo.<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Por<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>alguna<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>oscura<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>razón,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>atreven<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>reconocer<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la existencia del color, por ejemplo que las manzanas pueden ser rojas, lo que equivaldría a afirmar la existencia del mundo corpóreo. Así que se condenan a sí mismos a la esquizofrenia crónica, ya que no hace falta decir que en la vida cotidiana todo el mundo cree fielmente en las manzanas rojas y en todas las cosas similares. Lo peor es que, a causa de esta alternativa, los físicos se ven obligados a introducir de contrabando la noción de sustancia en un ámbito subexistencial en el que, según sus propias reglas, la sustancia no tiene cabida. Durante más de setenta años, algunas de las mentes más brillantes se han dedicado a esta búsqueda filosófica<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>desesperada,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>han<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>producido<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>quizá<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>sea<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>literatura<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>más<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>fantástica que jamás hayamos visto. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">257</span><span style="color:#231f20;">Hoy podemos elegir entre una variedad de teorías sobre la pluralidad de mundos o, si lo preferimos, encontrar tranquilizadora la idea de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"los<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>observadores<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>son<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>indispensables<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>para<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>existencia<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>Universo",<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>como afirma el principio antrópico participativo . El espectador neutral sólo puede preguntarse qué puede haber llevado a seres inteligentes a embarcarse en esta extraña empresa, esta -¿nos atrevemos a decir? -  locura. No es una pregunta fácil de responder. No se trata aquí de un fenómeno marginal - el comportamiento de aficionados o locos - sino del desarrollo de tendencias e ideas propias de la física. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">258</span><span style="color:#231f20;">Como<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>ya he mostrado, la física contemporánea pretende transformarse en una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>hiperfísica,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>especie<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>metafísica<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>o<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>teología<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>matemática,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>casi<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>podríamos <span style="letter-spacing:-0.1pt;">decir.</span></span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.4pt 14.3pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">En el fondo, el fenómeno sólo puede comprenderse desde el punto de vista de Guénon. Asistimos, al menos en su fase inicial, a la autodestrucción de la física matemática, a la inevitable <i>reductio</i> <i>ad</i> <i>absurdum</i> de una ciencia que sólo tiene gusto por la "cantidad en sí". Parece que, hacia el final, el físico -el teórico, por oposición al práctico- se ve impulsado a dedicarse a la construcción de universos formales como por un intento prometeico de comprensión total del universo. La misma<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>tendencia que<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>le llevó a<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>crear una física<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>auténtica es, en última instancia, un acicate para ir más allá y disolver la física en una hiperfísica nebulosa que ha perdido todo contacto con la realidad física. En este sentido, Guénon puede tener razón en su evaluación pesimista de la sustitución de una hipótesis por otra; lo esencial, sin embargo, es que la construcción de una hiperfísica constituye una nueva fase en la evolución de la física, es decir, la fase de decadencia, la fase terminal. En última instancia, nada que no esté centrado en la Esencia, y por tanto en última instancia en Dios, puede evitar la disolución, escapar a una desaparición final<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>nada.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>También<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>aquí<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>parecen<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>aplicables<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>palabras<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Cristo:<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>"El<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>no está conmigo, está contra mí". La huida de la Esencia sólo puede conducir a las "tinieblas exteriores".</span></p><p></p> <p style="margin:6.3pt 0cm 0.0001pt 21.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">El<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>análisis<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>precedente<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ha<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>puesto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>relieve<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>causa<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>inmediata<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>ilusión <span style="letter-spacing:-0.1pt;">cientificista. </span>¿Por<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>qué una oscura<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>fe<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>cientificista acompaña<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>en la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>práctica<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>a la <span style="letter-spacing:-0.25pt;">más</span></span></p><p></p> </div><p style="text-align:justify;"> <span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:12pt;"><br> </span> </p><div> <p style="line-height:103%;margin:3.05pt 12.7pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">profundas intuiciones científicas? ¿No es precisamente por esta razón por la que el físico no puede admitir que las manzanas sean rojas? En ambos casos, la causa inmediata es el rechazo de la Esencia, la desesencialización del mundo: el mundo <i>corpóreo</i>, evidentemente, el único que podemos experimentar realmente, el único que podemos conocer "existencialmente". Es a causa de esta desesencialización<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>físico<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>puede<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>evitar<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sucumbir<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ilusión<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>cientificista.<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>vez<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>realizado<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el acto de desesencialización -cuando "Dios ha muerto", como dice Nietzsche-, el paso siguiente se hace inevitable: lo que ha sido vaciado de su esencia debe ser esencializado a discreción: un falso dios, si se quiere, se instalará en el lugar del verdadero. Al final, el cientificismo se revela como la idolatría de una civilización <span style="letter-spacing:-0.1pt;">postcristiana.</span></span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.1pt 13.15pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">La ciencia, en cambio, es algo muy distinto: tan distinto como la metodología lo es de la metafísica. Mientras que la desesencialización es el error fundamental que da lugar al cientificismo, metodológicamente constituye, como ya he dicho, la delimitación que hace posible una nueva vía de conocimiento, donde los símbolos matemáticos sustituyen a las esencias y nuestra mirada se desvía del mundo<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>exterior a un dominio formal de números cuyo significado se define en términos operativos.<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Como<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>predijo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>Bacon,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>trata<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>verdadero<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>conocimiento<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>través<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un <i>novum</i> <i>organum,</i> <i>una</i> especie de herramienta para la mente en la que verdad y utilidad se vuelven verdaderamente idénticas. Tal es la naturaleza de la empresa científica que está transformando actualmente nuestra civilización; y se diga lo que se diga de la ciencia empiriométrica, lo cierto es que proporciona el único acceso metodológico a la verdad que sigue siendo viable en un mundo desesencializado.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.2pt 14.3pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Sin<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>embargo,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>además<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>su<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>función<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>como<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>proveedora<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>verdad<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>positivista,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la ciencia moderna incluye una hermenéutica que escapa a los baconianos. Sin embargo, esta verdad es algo más que utilidad. Aunque sea mensurable, por así decirlo, en términos de predicción y control, no se define por ello. Si "las palabras derivan su significado de la Palabra", como dice el maestro Eckhart, ¿no derivan también las verdades su veracidad de la Verdad? La reducción de Bacon de la verdad a la utilidad corresponde epistemológicamente a la desesencialización del mundo: también aquí, en el ámbito del conocimiento, se ha rechazado lo esencial. De hecho, sin embargo, no puede serlo: lo que quedaría sería nada en absoluto.</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:6.1pt 18.7pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Por<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>tanto,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>debe<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>haber<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>otro<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>aspecto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>física<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>contemporánea,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>aspecto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que sólo el metafísico puede percibir. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">259</span><span style="color:#231f20;">Si su papel es fulminar contra una mitología espuria<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>promulgada<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>nombre<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>ciencia<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>positivista,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>debe<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>aún<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>más<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>descubrir<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el significado<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>metafísico<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>los<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>descubrimientos<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>reales<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>esta<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>ciencia;<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>como<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>Seyyed Hossein Nasr mostró claramente en sus Conferencias Gifford, la incapacidad de integrar la ciencia en los órdenes superiores del conocimiento está cargada de consecuencias trágicas para la humanidad . ¿Cómo evitarlo?</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:5.3pt 10pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Ya hemos dado una respuesta parcial a esta pregunta en relación con la teoría cuántica.<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>El<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>primer<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>decisivo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>paso<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>necesariamente<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>distinción<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ontológica<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>entre los reinos físico y corpóreo. Es esta distinción metafísica la que sitúa el universo físico<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>propiamente<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>dicho<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>plano<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>subcorpóreo,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>e<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>integra<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>así<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>objeto<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>física contemporánea en la jerarquía ontológica tradicional. Esta perspectiva nos permite comprender la finalidad de la teoría cuántica<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>y,<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>por<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>tanto,<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>física<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>contemporánea<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>general.<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>Nos<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>permite<span style="letter-spacing:-0.7pt;"> </span>interpretar ontológicamente el fenómeno de la indeterminación cuántica, como hemos visto, y comprender<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>así<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>naturaleza<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>función<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>las<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>partículas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cuánticas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>desde<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>punto de vista metafísico. Cuando Richard Feynman señaló que "nadie entiende la teoría cuántica", casi tenía razón: no <i>podemos</i> entenderla filosóficamente sin distinguir entre los planos físico y corpóreo.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin:6.05pt 14.3pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Volvamos<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>última<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>vez<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>al<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>fenómeno<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>reducción<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>los<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>paquetes<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ondas, que ha dejado perplejos a los físicos desde la Conferencia de Solvay de 1927.</span></p><p></p> <p style="line-height:103%;margin-right:12.85pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Mientras lo corpóreo se reduzca a lo físico y ambos se confundan, este fenómeno<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>de la mecánica cuántica seguirá siendo realmente inexplicable. La controversia se centra en el hecho de que la interacción de un sistema físico con un instrumento de medida da lugar a una determinación - una reducción de la indeterminación - para<span style="letter-spacing:2pt;"> </span>la que no existe explicación <i>física</i>. Una vez comprendido que el instrumento es necesariamente<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span><i>corpóreo</i>, queda claro que esta determinación constituye<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>un acto de esencia y, por tanto, de forma. La<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>naturaleza misma de la esencia, de la forma en el sentido aristotélico, es imponer límites: y por eso la manifestación, la unión de materia y forma, se ha concebido tradicionalmente como un acto de medida. Como explica<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Ananda<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Coomaraswamy:<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>"El<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>concepto<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>platónico<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>neoplatónico<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>'medida' está en consonancia con el concepto de 'acto de medida' </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:103%;">260</span><span style="color:#231f20;">indio: lo "no mensurable" es lo que aún no se ha definido; lo "medido" es el contenido definido o finito del "cosmos", es decir, el universo "ordenado"; lo "no mensurable"<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>infinito,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>fuente<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>tanto<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>indefinido<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>como<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>finito, y que permanece inalterado por la definición de lo definible" .</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:5.6pt 14.3pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">Pero lo que mide no es lo no medido, sino lo <i>formado,</i> que es precisamente un acto. Por tanto, es perfectamente normal que el físico esté perplejo: el acto de determinación que constituye la reducción del paquete de ondas <i>no</i> <i>puede</i> explicarse en el plano físico, que está desprovisto de esencia, de forma sustancial. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">261</span><span style="color:#231f20;">Esta reducción revela por tanto una causa no física, un principio que entra en juego en el plano corpóreo . Lo sepa o no, el físico ha detectado el acto cosmogenético gracias a la reducción del paquete de ondas. Habiendo penetrado bajo la <i>tierra</i> <i>firme</i> de nuestro mundo, hasta las "aguas" de abajo, que permanecen incluso después de que el Espíritu de Dios haya soplado sobre ellas, y habiendo captado, en términos<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>probabilísticos, algo del caos<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>primordial, el <i>tohu-wa-bohu</i> del mundo infraexistencial, ha entrado en el plano corpóreo a través del acto de la medida y ha asistido así al matrimonio alquímico de la materia y la forma. Ahora bien, este reconocimiento de lo que es la física cuántica es un paso hacia la integración<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ciencia<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>moderna<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>los<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>órdenes<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>superiores<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>saber,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>integración<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a la que Nasr alude como <i>un</i> <i>desiderátum</i> de la mayor importancia.</span></p><p></p> <p style="line-height:105%;margin:5.95pt 14.3pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">Además de la reducción del paquete de ondas, la física cuántica nos ha proporcionado un segundo absurdo aparente: el fenómeno de la no-localidad. El universo cuántico está más estrechamente ligado de lo que permitirían los criterios del continuo espacio-tiempo einsteiniano, lo que implica que el cosmos en su totalidad<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>encaja<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>realmente<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>dentro<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>los<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>límites<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ese<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span><i>continuo.</i><span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span></span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">262</span><span style="color:#231f20;">Como<span style="letter-spacing:-0.3pt;"> </span>señalé en , el teorema de Bell es un descubrimiento que equivale a un reconocimiento del dominio de lo cuántico.</span></p><p></p> </div><p style="text-align:justify;"> <span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:12pt;line-height:105%;"><br> </span> </p><p style="line-height:103%;margin:3.05pt 13.05pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Se trata del mundo intermedio o astral -el <i>bhuvar</i> del <i>tribhuvana</i> védico- que no sólo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ha<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>quedado<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>excluido<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>del<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>horizonte<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ciencia<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>moderna,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>sino<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>incluso,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>durante mucho tiempo, del de la cosmología occidental. Curiosamente, la mecánica cuántica nos lleva no sólo hacia abajo, por debajo de la <i>tierra</i> <i>firme</i> del mundo corpóreo, sino también en la dirección opuesta: hacia arriba, más allá del orden espacio-temporal, al plano astral. Recordemos que el físico Henry Stapp puede tener razón cuando define la no-localidad como "el descubrimiento más profundo de la ciencia": desde un punto de vista ontológico, es el más profundo por sus implicaciones directas. Podemos suponer que Tomás se habría sentido fascinado por este descubrimiento, y como mínimo habría compuesto un <i>opúsculo</i> para explicar su significado ontológico.</span></p><p></p><p style="line-height:105%;margin:6.1pt 12.05pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:12pt;"><span style="color:#231f20;">Sin embargo, no quiero dar la impresión de que la importancia metafísica de la física contemporánea se limita al campo de la física cuántica. Por supuesto, es particularmente rica en implicaciones metafísicas; sin embargo, no hay que olvidar que las posibilidades de interpretación metafísica son ilimitadas y, en principio, deberían manifestarse allí donde se encuentre la verdad. En la práctica, su relación con la metafísica sigue siendo generalmente oscura y sólo puede discernirse en lugares concretos, que es necesario identificar. Por regla general, debemos considerar el universo físico en sus bordes, por así decirlo, si queremos vislumbrar la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>verdad metafísica. Y por eso el mundo cuántico se presta tan bien a esta tarea: el hecho de que la teoría cuántica sea física fundamental implica que el universo cuántico como tal constituye un dominio fronterizo. Sin embargo, no es el único; el campo electromagnético clásico, en virtud de cierta inmaterialidad, es otro, lo que corrobora el hecho de que las ondas electromagnéticas -la luz física- poseen propiedades<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>notables,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>entre<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ellas<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>invariancia,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>constancia<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>"maximalidad"<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>de su velocidad. </span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:105%;">263</span><span style="color:#231f20;">Por tanto, no es descabellado suponer que la física de la luz se presta<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>igualmente,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>hecho<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>eminentemente,<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>interpretación<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>metafísica;<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>así es en efecto . Por consiguiente, quizá convenga concluir estas pocas reflexiones indicando brevemente lo que está en juego aquí.</span></p><p></p><p style="line-height:103%;margin:5.45pt 10pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">Matemáticamente, el hecho decisivo del campo electromagnético es lo que se conoce como invariancia de Lorentz, que tiene dos consecuencias especialmente inexplicables: los fenómenos gemelos de las contracciones de Lorentz espacial y temporal,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>entran<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>juego<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cuando<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>objeto<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>material<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>-por<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ejemplo,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>tallímetro o un reloj- alcanza una velocidad próxima a la de la luz. Según la teoría de la relatividad, lo que ocurre en el caso del tallímetro es que su longitud tiende a cero cuando su velocidad longitudinal se aproxima a <i>c</i>, mientras que en el caso del reloj, el tiempo que mide también tiende a cero: ¿qué significan estos descubrimientos?</span></p><p></p><p style="line-height:103%;margin-right:10pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Ha resultado fructífero abordar esta cuestión a través de la teosofía alemana, es decir, a través de las enseñanzas de Jakob Boehme y su escuela. A la luz de esta doctrina<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>metafísica,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>podemos<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>concluir que las<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>contracciones<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>espacial<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>y temporal de Lorentz están realmente relacionadas con los aspectos correspondientes del mundo celestial, <i>himmlische</i> <i>Leiblichkeit</i> ('corporeidad celestial') y aeviternidad respectivamente.<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>Para<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>hacernos<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>idea<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>esta<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>relación,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>consideremos<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>hecho<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de que, "a la velocidad de la luz" -y por tanto, en un sentido exactamente matemático, en la frontera del mundo espacio-temporal-, </span> <span style="color:#231f20;">la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>extensión<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>y<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>duración<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>se<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>contraen<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>hasta<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>cierto<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>punto,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sin<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>perder<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>su<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>diferencia, como si el espacio y el tiempo se hubieran interiorizado de algún modo. Espacialmente, esto recuerda la expresión utilizada por la teosofía alemana de "extensión intensiva", un concepto que, como muestra Borella en su prefacio a la presente obra, p. 9, se remonta a la <i>extensio</i> interna según la cual Suárez y otros teólogos concebían la presencia corporal de Cristo en la Eucaristía. Desde un punto de vista ligeramente distinto, la contracción espacial de Lorentz remite a la inversión de la que hablaba Dante al cruzar el umbral del Empíreo, inversión que sugiere que a la extensión en nuestro mundo corresponde una contracción -mejor aún, un centrado o "concentración"- en el mundo futuro, y por tanto también una <i>extensio</i> <i>interna.</i> En cuanto al aspecto temporal, la contracción de Lorentz expresa la simultaneidad universal que la metafísica tradicional atribuye a la "vida aeviternal":<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>hecho<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>"toda<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>sucesión<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>coincide<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>eterno<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>ahora",<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>como<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>dice Nicolas de Cues. Éstas son las intuiciones metafísicas que pueden extraerse de la física de la luz; y hay que señalar que no se trata de que la física de la relatividad invada<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>terreno<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>metafísica,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>sino<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>una<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>exégesis<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>capaz<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>trascender<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>plano del pensamiento científico. En el fondo, se trata de un ejemplarismo, aunque evidentemente de un tipo inusual en la medida en que el icono en cuestión -el campo electromagnético- es subcorpóreo y carece de esencia. Lo que sí tiene el campo electromagnético es una estructura matemática; podría decirse que su esencia es matemática.Por<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>tanto,<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>ejemplarismo en<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>cuestión<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>también<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>es<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span><span style="letter-spacing:-0.1pt;">matemático.</span></span></p><p></p><p style="line-height:103%;margin:6.6pt 14.3pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;text-indent:11.95pt;"><span style="color:#231f20;">No carece de interés recordar que el propio Guénon no se opone a un ejemplarismo<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>este<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>tipo;<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>particular,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span><i>Los</i><span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span><i>principios</i><span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span><i>del</i><span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span><i>cálculo</i><span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span><i>infinitesimal</i>, concluye una larga reflexión sobre la formación de una integral de la siguiente <span style="letter-spacing:-0.1pt;">manera </span></span><span style="color:#2251a3;font-size:8pt;line-height:103%;">264</span><span style="color:#231f20;">matemática: "Estas pocas indicaciones muestran que todas estas cosas son capaces de recibir, mediante una transposición analógica adecuada, un alcance incomparablemente<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>mayor<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>el<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.55pt;"> </span>parecen<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>tener<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>sí<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>mismas,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>ya<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que,<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>en<span style="letter-spacing:-0.45pt;"> </span>virtud<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>de tal transposición, la integración y otras operaciones del mismo tipo aparecen verdaderamente como un símbolo de la propia "realización" metafísica" .</span></p><p></p><p style="margin:5.8pt 0cm 0.0001pt 21.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Es<span style="letter-spacing:-0.25pt;"> </span>difícil<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>imaginar<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>un<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>ejemplo<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>más<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>admirable<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>ejemplarismo<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span><span style="letter-spacing:-0.1pt;">matemático.</span></span></p><p></p><p> </p><p style="line-height:103%;margin:0.5pt 17.05pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;">Sorprende aún más que Guénon se haya interesado tan poco por la física matemática, contentándose con un análisis manifiestamente superficial que no distingue la física propiamente dicha de la "mitología científica" con la que suele confundirse. Por otra parte, sólo gracias a la teoría cuántica salió finalmente a la luz<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>lógica<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>fundamental<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>de<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>física;<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>pero<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>parece<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.35pt;"> </span>la<span style="letter-spacing:-0.05pt;"> </span>concepción<span style="letter-spacing:-0.1pt;"> </span>probabilística del conocimiento físico era ajena a Guénon, cuya percepción de la física moderna parece haber seguido siendo "clásica" hasta el final. Por tanto, carecía de medios para comprender la naturaleza del conocimiento físico -cómo puede el físico comprender<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>cosas<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>no<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>existen<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>realmente-,<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>lo<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>le<span style="letter-spacing:-0.2pt;"> </span>predispuso<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>a<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>concluir<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>que<span style="letter-spacing:-0.15pt;"> </span>el físico carece de hecho de conocimiento real.</span></p><p></p><p style="line-height:103%;margin:0.5pt 17.05pt 0.0001pt 9.95pt;text-align:justify;"><span style="color:#231f20;"><br></span></p><p style="text-align:justify;">245        Nos ha parecido interesante reproducir aquí como apéndice un artículo que, además de presentar una síntesis de los capítulos precedentes -de ahí las inevitables repeticiones, que el lector perdonará-, compara sus principales conclusiones con la crítica guénoniana de la ciencia moderna (Nota del editor).</p><p></p><p style="text-align:justify;">246        Le Règne de la Quantité, op. cit. p. 9.</p><p></p><p style="text-align:justify;">247        Ibid, p. 119.</p><p></p><p style="text-align:justify;">248        Ibid, p. 11.</p><p></p><p style="text-align:justify;">249        Ibid, p. 120.</p><p></p><p style="text-align:justify;">250        En retrospectiva, sólo podemos deplorar que los círculos católicos no prestaran atención a esta crítica en el momento en que Guénon evolucionaba en su seno, y que en lugar de tomarse a pecho La Crise du monde moderne (publicada por primera vez en 1927), se encapricharan del Humanisme intégral de Maritain (1936). ¡Qué diferente habría sido la historia posterior de la Iglesia si sus guías intelectuales hubieran escuchado a Guénon! Pero no lo hicieron, y en lugar de una crítica metafísica del cientificismo, nos ofrecieron, por desgracia, Gaudium et Spes.</p><p></p><p style="text-align:justify;"></p><p> </p><p style="text-align:justify;">251</p><p></p><p style="text-align:justify;">110.      The Philosophy of Physical Science, Cambridge University Press, 1939, pp.</p><p></p><p style="text-align:justify;">252        Physics and Philosophy, Harper &amp; Row, Nueva York, 1962, p. 41.</p><p></p><p style="text-align:justify;">253        Science and Humanism, Cambridge University Press, 1951, p. 18.</p><p></p><p style="text-align:justify;">254        El enigma cuántico, cap. II.</p><p></p><p style="text-align:justify;">255        Véase el capítulo II.</p><p></p><p style="text-align:justify;">256        Physics from Fisher Information, Cambridge University Press, 1998.</p><p></p><p style="text-align:justify;">257        Véase el capítulo XI.</p><p></p><p style="text-align:justify;">258        Ibid, pp. 251-256.</p><p></p><p style="text-align:justify;">259        El conocimiento y lo sagrado, pp. 176-177.</p><p></p><p style="text-align:justify;">260        Citado por René Guénon, op. cit. p. 32.</p><p></p><p style="text-align:justify;"> </p><p></p><p style="text-align:justify;">261        Sobre el tema de la reducción de los paquetes de ondas, véase El enigma cuántico, cap. III y, más arriba, cap. II.</p><p></p><p style="text-align:justify;">262        Véase el capítulo IV.</p><p></p><p style="line-height:103%;margin-bottom:0cm;margin-left:9.95pt;margin-right:17.05pt;margin-top:0.5pt;"> </p><p style="text-align:justify;">263        Véase el capítulo V.</p><p></p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><br></p> <p><a href="https://cofreculturalcastellano.blogspot.com/2026/10/la-sabiduria-de-la-cosmologia-antigua_01875004922.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/3prmOXD / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>