Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
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La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
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Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

martes, 2 de junio de 2026

Adriano Romualdi: la síntesis entre el nacionalismo revolucionario y la Tradición


<p>Abordar una figura como la de <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/adriano-romualdi/" title="Adriano Romualdi"><span><strong>Adriano Romualdi</strong></span></a></span> (1940-1973), con toda la complejidad que entraña su perfil intelectual, no es nada sencillo. Además, su situación privilegiada —fue hijo de <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/pino-romualdi/" title="Pino Romualdi"><span><strong>Pino Romualdi</strong></span></a></span> (1913-1988), uno de fundadores y dirigentes del Movimiento Social Italiano (MSI)— contribuyó a cimentar la figura de pensador a medio camino entre la militancia política y la elaboración doctrinal dentro de la Derecha radical italiana de la segunda posguerra mundial. Desde sus comienzos se mostró como un pensador brillante, agudo y con una visión especialmente precisa, casi podríamos hablar de un visionario, en la construcción de un <em>corpus</em> ideológico coherente e innovador dentro de lo que fue el neofascismo de posguerra.</p> <p>Lo más destacado de su figura es una dualidad que es donde se halla su principal atractivo: por un lado su estudio apasionado de la Tradición, y por otro lado su compromiso político e intelectual con un contexto concreto, marcado por su militancia en el MSI y por la figura de su padre, que fue el gran artífice de la sistematización de su pensamiento (si es posible considerarlo en tales términos) y la difusión de su obra tras su trágica y temprana muerte en plena treintena. Estas circunstancias personales condicionaron en gran medida su postura decididamente radical frente a las formas más pragmáticas y acomodaticias en los tiempos de posguerra, dentro de la formación política en la que militaba. Su formación, <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/metafisica-politica-evola-guenon/">bajo la influencia directa de <strong>Julius Evola</strong></a>, nos ayuda a comprender la gran coherencia interna de sus orientaciones más allá de los compromisos ideológicos.</p> <p>El mundo en el que vivió Adriano Romualdi compartía algunas de las problemáticas generales que afectan a la contemporaneidad, que vienen siendo constantes a lo largo de las últimas décadas, y que desde <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/una-reflexion-sobre-el-capitalismo-y-la/">una sociedad de consumo</a> cada vez más apática, más conformista y aburguesada, niega permanentemente el compromiso y permanece alienada frente a las propuestas de un sistema liberal que lastra tanto las existencias individuales como colectivas de los pueblos europeos. Cabe plantearse una serie de preguntas contrafactuales, haciendo un ejercicio de especulación, sobre cómo habría enfrentado Romualdi un mundo como el actual: sobre la caída del comunismo, sobre la hegemonía neoliberal, sobre la tecnificación de la política o la fragmentación identitaria. Estas cuestiones siguen funcionando como hilo conductor para justificar la actualidad de su pensamiento sin caer (al menos programáticamente) en proyecciones arbitrarias. Son temas que aparecerán a lo largo del presente artículo.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/5803303087182122441.jpg" alt="Pino Romualdi (1913-1988), fue una de las figuras más importantes de la derecha radical italiana de posguerra. Fue diputado en la Cámara italiana y parlamentario europeo."><figcaption>Pino Romualdi (1913-1988), fue una de las figuras más importantes de la derecha radical italiana de posguerra. Fue diputado en la Cámara italiana y parlamentario europeo.</figcaption></figure> <p>Sin duda alguna, y por el peso que tuvo Julius Evola en la articulación de su pensamiento, Adriano Romualdi nos aparece como una figura sugerente que puede servir como contrapeso <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/">frente a la decadencia moderna</a>, caracterizada por la disolución de las soberanías en diferentes niveles (del Estado, de la Familia, de la propia Tradición etc), la disolución de las identidades orgánicas y la reducción del hombre a la condición de mero sujeto administrativo. La necesidad, también expresada en estas lides con vehemencia, de <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/">recuperar la vida orgánica de los pueblos</a>, junto con sus ancestrales legados de valores, tradiciones y cosmovisiones, <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/ethos-hispanico-morente-maeztu/">de reivindicar su <em>ethos</em></a>, hace necesario tomar en cuenta la obra del autor italiano.</p> <p>En definitiva, y a modo de introducción, debemos considerar la importancia de Adriano Romualdi en su categoría de pensador «incómodo», por sus vinculaciones ideológicas, que es especialmente necesario para repensar en clave radical <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/">las categorías contemporáneas de lo político</a>.</p> <h2>La forja de un pensamiento</h2> <p>En este artículo no pretendemos llevar a cabo una reconstrucción biográfica convencional, ni a nivel de los hechos vitales que determinaron su breve existencia ni una mera relación de ideas sin más, sino que casi podríamos recomponer una verdadera fenomenología espiritual e intelectual de una figura compleja y comprometida, desde la militancia política, la contemplación histórica y la búsqueda permanente de una forma superior de civilización. Desde sus comienzos parece haber una especie de conciencia trágica del destino, como vemos a través del episodio de la ejecución del escritor y poeta francés <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/robert-brasillach/" title="Robert Brasillach"><span><strong>Robert Brasillach</strong></span></a></span>, acontecido cuando Romualdi era todavía un niño en lo que es, al menos a nivel simbólico, una suerte de bautismo espiritual indirecto: la figura del escritor condenado y fusilado por el nuevo orden surgido tras la guerra encarna para toda una generación europea <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-diorama-filosofico/">la derrota de una idea heroica y aristocrática de la política</a>, que quizás adquiera una mayor claridad con otro de los autores venerados por Romualdi, como era el caso de <span title="Persona n/h: pierre-drieu-rochelle"><strong>Pierre Drieu La Rochelle</strong></span>. No es casualidad que estos autores constituyeran referencias afectivas e intelectuales especialmente intensas para nuestro autor.</p> <p>Desde su más temprana juventud, en su formación cultural, Adriano Romualdi ya mostró <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/accion-antonio-medrano/">una tensión continua entre pensamiento y acción</a>. Su paso por el Liceo Giulio Cesare y la Universidad romana revelan un estudiante excepcionalmente dotado y atraído por la historia de las ideas, y en particular por la <strong>Revolución Conservadora alemana</strong>. Sus circunstancias personales, la militancia y la personalidad pública del progenitor frente al MSI, también le ocasionaron grandes dificultades para obtener la licenciatura en historia, algo que nos permite ver el clima de exclusión cultural y moral que afectaba a los ambientes vinculados al fascismo italiano de posguerra. Y el conjunto de estos hechos engendraron una de las piezas fundamentales del engranaje ideológico romualdiano: la conciencia de pertenecer a una tradición derrotada históricamente, pero no por ello intelectualmente agotada.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/5803303087182122445.jpg" alt=""><figcaption>Una imagen de Adriano Romualdi a comienzos de 1970.</figcaption></figure> <p>De todos modos, no debemos pensar en Romualdi como un erudito encerrado en las abstracciones universitarias, sino que su vocación hacia la acción es otra característica destacada de su personalidad. De ahí la presencia física en los enfrentamientos políticos de los años 50, como fue el caso de las movilizaciones a favor del pueblo húngaro en 1956, frente a la represión soviética. A pesar de sus graves problemas de visión, siempre se vio impelido a ocupar la primera línea en el combate político, sin eludir el choque físico. Romualdi se encontraba totalmente imbuido en una ética heroica que concebía la política como una afirmación existencial, muy lejos del pragmatismo de los partidos de la democracia liberal de su época. Y a modo de complemento, otra idea prevalecía ya en el Romualdi de los primeros años de juventud, y no era otra que la convicción de que toda acción política debía sustentarse sobre una profunda elaboración cultural.</p> <p>Y en este contexto, toda elaboración cultural debía contar con el concurso de la historia, en lo que fue el núcleo generador de toda la vocación intelectual de nuestro autor. Para Romualdi, la historia no era una mera disciplina académica, neutral y ocupada en la simple recopilación de datos, sino que obedece a una matriz profunda desde la cual es posible comprender las formas espirituales de las civilizaciones. Su actividad profesional, desarrollada en diferentes institutos técnicos estuvo marcada por esta concepción. Frente a las interpretaciones de los vencedores de la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong>, Romualdi trató constantemente de reabrir <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/fascismo-modernidad/">el problema del fascismo europeo</a>, pero no desde una perspectiva esclerotizada y apologética, sino desde una perspectiva metapolítica, para intentar comprenderlo como un síntoma más amplio de la crisis de la civilización occidental. Y esta es otra de las claves de su pensamiento, que implica que el fascismo no fue un mero fenómeno político contingente, que podamos recluir dentro de un contexto histórico que lo propició, sino que aparece como una tentativa de restaurar los valores orgánicos y aristocráticos en una Europa dominada por la decadencia burguesa.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/5818867748015115800.jpg" alt=""><figcaption>«Il fascismo come fenomeno europeo» es una de las obras más importantes de Adriano Romualdi. En este libro teoriza que el fascismo fue un fenómeno de carácter europeo.</figcaption></figure> <p>Su vida profesional le llevó a Palermo, donde Adriano Romualdi perfila los aspectos más contemplativos y tradicionales de su pensamiento. Durante esta época se desarrolla su colaboración con el <em>Centro Siciliano di Studi Tradizionali</em> y con la revista <em>Vie della Tradizione</em>, revelando un creciente interés por el problema de la tradición europea y la persistencia de símbolos arcaicos en el paisaje histórico y mítico de Italia. Por aquel entonces realiza visitas arqueológicas a las cuevas de Addaura, Ceri y Ostia Antica, además de otros muchos enclaves, buscando reencontrar las ruinas materiales a partir de las cuales recomponer una memoria espiritual europea. Para Romualdi, el pasado no es objeto de veneración, investigación y pura contemplación, es un objeto vivo cuya presencia todavía tiene una fuerza operante.</p> <p>Es especialmente interesante la relación que se establece entre Adriano Romualdi y <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/julius-evola/" title="Julius Evola"><span><strong>Julius Evola</strong></span></a></span>, quien probablemente fue su referencia intelectual más importante. La adhesión de nuestro autor a la doctrina evoliana nunca tuvo un carácter pasivo ni dogmático, y en ello reside parte de la originalidad de su posición. Frente a ciertos riesgos de evasionismo presentes en ciertos ambientes tradicionalistas, Romualdi trató de mantener siempre una posición histórico-política concreta. Su preocupación era evitar que el tradicionalismo degenerara en una estética de la decadencia incapaz de intervenir en la realidad histórica, de ahí que ciertos estudiosos de su pensamiento, como <span title="Persona n/h: roberto-mattei"><strong>Roberto de Mattei</strong></span> nos hablen de que su itinerario intelectual, la lógica de su doctrina, condujera más a autores como <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/friedrich-nietzsche/" title="Friedrich Nietzsche"><span><strong>Friedrich Nietzsche</strong></span></a></span>, <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/ernst-junger/" title="Ernst Jünger"><span><strong>Ernst Jünger</strong></span></a></span>, <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/oswald-spengler/" title="Oswald Spengler"><span><strong>Oswald Spengler</strong></span></a></span> o <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/drieu-la-rochelle/" title="Pierre Drieu La Rochelle"><span><strong>Pierre Drieu La Rochelle</strong></span></a></span>. Todos ellos representan, de una forma u otra, una sensibilidad marcada por el pesimismo heroico y la necesidad de responder a la aceptación trágica de la decadencia mediante la afirmación aristocrática de la voluntad.</p> <p>Su muerte en la vía Aurelia, a causa de un accidente automovilístico, trunca su vida a los 33 años de edad, provocando la abrupta interrupción de un itinerario intelectual todavía en pleno desarrollo y, ciertamente, prometedor, dejando viuda a su mujer, Else, y a dos hijos. Al final, y con la perspectiva que nos ofrece el paso del tiempo, Adriano Romualdi aparece como alguien profundamente incómodo para su tiempo y para su propio entorno político. Fue incapaz de reducir el pensamiento a una mera táctica partidista, como también se negó a unirse a una espiritualidad desencarnada. El hecho de mantenerse en una especie de limbo intermedio, le condujo a un aislamiento progresivo. Las críticas que recibió por abandonar la acción política inmediata, perdida en el abismo del tacticismo y las componendas, para dedicarse a la elaboración cultural da buena cuenta de la incomprensión que suscitaba su proyecto metapolítico de largo alcance. Fue el precio por mantenerse fiel a los principios, por hacerlos innegociables, lo que engrandece y revela la autenticidad de su figura. Su referencia a <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/donoso-cortes/" title="Juan Donoso Cortés"><span><strong>Juan Donoso Cortés</strong></span></a></span>, autor español al que conocía perfectamente, resulta significativa cuando habla de «las negaciones absolutas y las afirmaciones soberanas», algo que nos revela que Romualdi pertenece a la categoría de hombres para quienes pensamiento y existencia constituye una unidad inseparable frente a toda forma acomodaticia y conformista frente al mundo moderno.</p> <h2>Fascismo y Revolución Conservadora</h2> <p>La relación entre Fascismo y Revolución Conservadora en la obra de Romualdi, como es natural, desborda los límites interpretativos de la historiografía liberal y marxista. Como ya hemos señalado con anterioridad, para el autor italiano el fascismo no es un accidente político contingente, no es el fruto de una coyuntura, como una mera reacción defensiva de las clases burguesas (como se deriva de las interpretaciones de la historiografía marxista), sino como la expresión histórica de una corriente espiritual europea muy profunda, nacida de la crisis de la modernidad y de la voluntad de restaurar formas orgánicas de civilización <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/">en el contexto de una sociedad de masas</a>. De ahí que la interpretación romualdiana del fascismo trascienda las categorías exclusivamente políticas, y tome de manera simultánea una triple perspectiva histórica, cultural y metapolítica.</p> <p>La Revolución Conservadora, como periodo de gran pujanza cultural y en el ámbito de las ideas de una generación de pensadores dentro de la corriente expuesta, bajo esos criterios orgánicos y jerárquico-cualitativos, representa un fenómeno que no es exclusivamente alemán, dentro de la cronología de la <strong>República de Weimar</strong> y los primeros años del nacionalsocialismo, sino que es un fenómeno que conoce sus manifestaciones a escala europea. En Italia, Alemania o Francia, todas ellas participaban de la misma raíz mítica y de una misma reacción contra el universo mental <span><a href="https://hiperbolajanus.com/revistas/mos-maiorum/07/fernandez-una-revision-critica-de-la/" title="Una revisión crítica de la Revolución Francesa"><span>surgido de la Ilustración y de la revolución de 1789</span></a></span>. La diversidad de formas nacionales no niega esa unidad profunda, todo lo contrario, la confirma pues cada pueblo encarnaría de manera específica un mismo impulso civilizacional orientado contra el individualismo, el igualitarismo y la disolución de las estructuras tradicionales. El fascismo aparece así —bajo los parámetros interpretativos de Adriano Romualdi— como la traducción histórica de un mito político europeo cuyo contenido esencial sería el intento de reconciliar la autoridad, la comunidad y la movilización de masas bajo una nueva síntesis espiritual.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/konservative-revolution.jpg" alt=""><figcaption>Imagen donde aparecen los grandes referentes de la Revolución Conservadora alemana: Maquiavelo, Friedrich Nietzsche, Moeller van den Bruck, Oswald Spengler y Carl Schmitt (de izquierda a derecha).</figcaption></figure> <p>Uno de los aspectos más interesantes de los análisis de Romualdi es, precisamente, la insistencia en el carácter moderno y revolucionario del fascismo. Frente a las interpretaciones que lo reducen a una simple obra de restauración reaccionaria, como la expresión violenta de un capitalismo en crisis, el autor italiano subraya que el fascismo encarnó unas formas revolucionarias, aunque fue una revolución dirigida a conservar y reactualizar determinados valores tradicionales dentro de las condiciones creadas por la modernidad industrial. De ahí la paradoja central de la revolución conservadora: asumir las técnicas de movilización de masas, la propaganda y la organización política modernas para combatir los efectos disolutivos de la modernidad liberal. El fascismo no sería entonces un retorno arqueológico al pasado, sino <span><a href="https://hiperbolajanus.com/revistas/mos-maiorum/06/steuckers-guillaume-faye-y-la-vision/" title="Guillaume Faye y la visión arqueofuturista"><span>un intento de proyectar antiguas formas espirituales hacia el futuro</span></a></span>. En este sentido, nuestro autor retrotrae el origen remoto de los fascismos al romanticismo europeo de la primera mitad del siglo XIX, especialmente al alemán. La reacción romántica contra la Ilustración representa para él el primer gran momento de resistencia espiritual frente al universalismo abstracto y mecanicista del racionalismo moderno. El romanticismo habría redescubierto la nación como un organismo histórico y cultural, a la Tradición como una continuidad viva y a la historia como la expresión de los destinos colectivos irreductibles ante el progreso lineal. En consecuencia, la revolución conservadora alemana iría más allá de aquella sensibilidad romántica que oponía cultura, mito y comunidad orgánica al atomismo liberal y al materialismo burgués.</p> <p>En este sentido, y a modo de continuidad de estas corrientes, <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/giovanni-gentile/" title="Giovanni Gentile"><span><strong>Giovanni Gentile</strong></span></a></span>, Julius Evola, Oswald Spengler, Ernst Jünger o <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/charles-maurras/" title="Charles Maurrás"><span><strong>Charles Maurrás</strong></span></a></span>, nos aparecen integrados en un mismo horizonte espiritual, marcado por el pesimismo heroico, la crítica al igualitarismo y la defensa de las formas orgánicas de comunidad. Lo importante para Romualdi no es tanto la coincidencia doctrinal exacta entre todos ellos como la existencia de una sensibilidad común: la percepción de que Europa atravesaba (y atraviesa) una crisis de civilización provocada por el triunfo del materialismo, la democracia de masas y la reducción economicista de la existencia humana.</p> <p>Son especialmente conocidas las réplicas de Adriano Romualdi a las interpretaciones historiográficas de <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/ernst-nolte/" title="Ernst Nolte"><span><strong>Ernst Nolte</strong></span></a></span> y <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/augusto-del-noce/" title="Augusto Del Noce"><span><strong>Augusto del Noce</strong></span></a></span>. Respecto al primero, al historiador alemán, rechaza la idea de que el fascismo pueda reducirse a un simple antimarxismo carente de dimensión doctrinal. Para Romualdi, el fascismo poseía un contenido positivo propio: una concepción heroica de la vida, orgánica y jerárquica, orientada contra la decadencia moderna. Del mismo modo, rechaza la tesis de Del Noce, según la cual fascismo y comunismo serían variantes de una misma herejía secularizadora, Equiparar ambos fenómenos significaría ignorar la diferencia esencial entre una ideología fundada sobre la destrucción de todas las formas tradicionales, y otra que intentaba precisamente restaurar los principios espirituales y comunitarios frente al proceso disolutorio de la modernidad. En este sentido, también es necesario apuntar las interpretaciones que Romualdi hace en relación al fenómeno homónimo de la Alemania nacionalsocialista. A tal respecto reconoce las diferencias y tensiones existentes entre el hitlerismo <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/arthur-moeller-van-den-bruck-espanol/">y algunos sectores de la revolución conservadora</a>, pero afirma una relación de continuidad profunda entre ambos fenómenos. El nacionalismo revolucionario alemán, <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/juventud-contestacion/">los movimientos juveniles</a>, los cuerpos francos y los <span><a href="https://hiperbolajanus.com/revistas/mos-maiorum/09/fernandez-el-poder-del-agro-comunidad/" title="El poder del agro: Comunidad orgánica y Tradición como base para una revolución antimoderna"><span>ambientes <em>völkish</em></span></a></span> habrían preparado el terreno espiritual y humano sobre el cual se edificaría posteriormente el régimen hitleriano. Sin embargo, nuestro autor, como ya hemos dicho, está lejos de caer en reduccionismos y simplificaciones, y reconoce que muchos representantes de la revolución conservadora criticaron el conformismo de masas del nuevo Estado o determinadas políticas del régimen (podríamos citar varios casos, como Spengler o Jünger). En cualquier caso, considera que la común oposición a la República de Weimar y al universo liberal-democrático revela una afinidad histórica y de ideas decisiva.</p> <p>Dentro de la Revolución Conservadora Alemana, <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/covadonga-nacion-espanola-carlos-x-blanco/">Oswald Spengler ocupa un lugar privilegiado</a> para Romualdi, que interpreta su pensamiento como una de las expresiones más elevadas de la conciencia trágica europea del siglo XX. La oposición spengleriana entre <em>Kultur</em> y <em>Zivilisation</em> le permite describir la decadencia de Occidente como el tránsito desde una civilización orgánica fundada sobre valores cualitativos <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/">hacia una sociedad dominada por la cantidad</a>, el utilitarismo y el materialismo de masas. El diagnóstico spengleriano resulta esencial porque ofrece a Romualdi una interpretación morfológica de la historia incompatible con <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/optimismo-antropologico/">el optimismo progresista moderno</a>. Las civilizaciones nacen, florecen y mueren; no existe el progreso universal e indefinido, sino destinos históricos diferenciados. No obstante, Romualdi reprocha a Spengler no haber comprendido plenamente el fenómeno hitleriano. A su juicio, el pensador alemán percibió con lucidez la decadencia europea, pero no fue capaz de extraer las consecuencias políticas necesarias de su propio diagnóstico. Allí donde Spengler veía en <strong>Adolf Hitler</strong> un agitador vulgar, Romualdi percibe a un dirigente capaz de movilizar políticamente a las masas nacionales frente al marxismo y la decadencia liberal. En este sentido, hay una voluntad clara y evidente del autor italiano por aunar pensamiento y acción, teoría y movilización histórica.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/5803303087182122446.jpg" alt=""><figcaption>Romualdi durante su juventud, en la década de 1960, fotografiado en el Ponte Girevole, en Tarento.</figcaption></figure> <p>Adriano Romualdi teoriza todas sus ideas con esa conciencia de proyección en su época, básicamente finales de los años 50 y 60 hasta su muerte en 1973. La idea del fascismo y la revolución conservadora como respuestas históricas a una crisis espiritual todavía abierta. La expansión del consumismo, el igualitarismo, la masificación y <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/">el nihilismo contemporáneo</a> no representarían una superación de estas problemáticas, sino su expresión más extrema. Lo fundamental sería una idea de transformación, encarnada por nuevos tipos humanos, de nuevas sensibilidades conservador-revolucionarias en contextos de crisis profunda. Esto no implica volver a reeditar regímenes y formas políticas del pasado, sino la persistencia de una determinada actitud espiritual: la que rechaza la idea de progreso inevitable, que se opone a la disolución de los vínculos históricos y que sigue concibiendo la civilización como una creación heroica sustentada sobre jerarquía, disciplina y voluntad de forma. Es una tentativa de <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-despues-virus-boris-nad/">reconstrucción metapolítica de la crisis del llamado «Occidente»</a> a partir de categorías espirituales y civilizaciones, aunque más que «Occidente», deberíamos hablar de Europa, que es la antítesis del término anterior.</p> <h2>Los fundamentos filosóficos de la lucha política</h2> <p>Como hemos visto, la lucha política de Adriano Romualdi constituye un intento de reconstrucción integral de una <em>weltanschauung</em>, una cosmovisión para la derecha radical europea posterior a 1945. Hay que entender que para Romualdi, y para todo el espectro ideológico que ha venido representando en las últimas décadas, la denominada <em>destra radicale</em> (derecha radical), nada tiene que ver con la posición electoral conservadora dentro de un parlamento liberal, ni con una «derecha dura» en el sentido mediático de la <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/">partitocracia del R78 español</a>, absolutamente nada que ver. En este caso se trata de una categoría metapolítica, filosófica y de civilización <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/">que trasciende el eje izquierda/derecha</a> entendido en términos parlamentarios, económicos o culturales superficiales. En España la izquierda y la derecha se entienden siempre sobre <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/espana-constitucion-idiota/">un horizonte común de la modernidad liberal</a>, incluidas sus pretendidas «versiones extremas», tipo Podemos o VOX, que hacen política dentro de un marco parlamentario y de aceptación de los presupuestos fundamentales de la modernidad política liberal, y actuando bajo los mismos parámetros en torno a la soberanía popular, legitimidad electoral, economicismo, pragmatismo jurídico (dicotomía entre lo «legal» y lo «ilegal») o bajo una concepción cuantitativa de la sociedad. En cambio, la «<em>destra radicale</em>» de Romualdi parte de un rechazo de la totalidad de ese marco, no pretende situarse «más a la derecha» dentro del sistema, sino cuestionar sus bases antropológicas, filosóficas y espirituales, que convergen en la sociedad y modelo de civilización surgida de la Ilustración, de la Revolución Francesa y del igualitarismo contemporáneo. Por ese motivo no tiene como referente ni al filósofo <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/edmund-burke/" title="Edmund Burke"><span><strong>Edmund Burke</strong></span></a></span>, por ejemplo, ni la democracia cristiana ni, en general, nada que tenga que ver con el liberalismo conservador. Los referentes son <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/platon/" title="Platón"><span><strong>Platón</strong></span></a></span>, Nietzsche, <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-pound-evola-junger/">Julius Evola, Ernst Jünger o la llamada Revolución Conservadora</a> alemana.</p> <p>Para Romualdi, la verdadera diferencia, profunda y sustancial, no radica en la dicotomía entre «progresistas» y «conservadores», sino en antropologías incompatibles: una civilización jerárquica, heroica y espiritual frente a una civilización igualitaria, materialista y masificada. De modo que la categoría de <em>destra radicale</em> nada tiene que ver con la decadente burguesía, y no en vano Romualdi profesaba un abierto desprecio hacia la derecha liberal, parlamentaria y economicista, a la que considera incapaz de defender valores superiores, porque comparte el mismo fondo materialista que la izquierda moderna. Romualdi no nos habla de «<em>la Italia que madruga</em>», ni de «<em>el italiano que cotiza a la seguridad social</em>», nos habla de una revolución espiritual y antropológica, de reconstruir una nueva élite, un nuevo tipo humano y un principio de autoridad. Y estos principios son los que nos llevan a los fundamentos filosóficos de su pensamiento, que se asientan sobre Platón y Nietzsche.</p> <p>Romualdi parte de la necesidad de devolver a la política un fundamento espiritual y jerárquico frente a la disolución moderna representada por la democracia igualitaria y el dominio de la economía. La política no puede limitarse a una administración técnica de intereses, sino que debe ser la expresión visible de una forma interior, de una estructura espiritual que ordena tanto al individuo como al Estado. Por ese motivo éste último no puede aspirar a un orden contingente y administrativo, sino a un orden absoluto, orgánico y jerárquico capaz de situar los valores heroicos, ascéticos y espirituales por encima de todo utilitarismo economicista. Para edificar esta concepción, Romualdi recurre a una tríada de pensadores en su genealogía filosófica que resultan complementarios en la elaboración de una alternativa radical frente a esta modernidad democrática: en Platón encuentra el paradigma político originario de una concepción aristocrática del Estado, en una labor de discriminación en la que prescinde de aquellas vertientes historicistas o académicas, aquí toma como referencia al Platón constructor de una metafísica política basada en la legitimidad de una minoría cualificada para ejercer el mando. <em><span><a href="https://www.amazon.es/dp/8467036583?tag=hiperjanus-21"><span>La República</span></a></span></em> nos muestra ese modelo de Estado orgánico donde el individuo ocupa el lugar correspondiente a su naturaleza íntima, en función de cualidades espirituales objetivas. Bajo la lectura romualdiana, la democracia aparece como la negación de todo principio político superior. Romualdi asume <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/democracia-talasocracia-claudio-mutti/">la crítica platónica de la degeneración democrática</a> y la proyecta sobre el mundo contemporáneo: el parlamentarismo liberal es el reino de la incompetencia, donde predominan los intereses inmediatos y todo valor superior y jerárquico es destruido. La consecuencia de estas transformaciones se traduce en la tiranía de la economía y la técnica, en <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/patriots-mutti/">el dominio de las oligarquías financieras y de las masas desespiritualizadas</a>.</p> <p>El Estado platónico es definido explícitamente como totalitario, pero con unas connotaciones positivas. Aquí el totalitarismo no significa una mera opresión burocrática, sino que se concibe bajo la idea de totalidad orgánica: un Estado que integra todas las actividades humanas dentro de una jerarquía de fines superiores. La libertad individual es rechazada únicamente cuando se supedita a la arbitrariedad egoísta; la verdadera libertad consiste en obedecer en función de un criterio de jerarquía. En este sentido, para Romualdi existe una evidente continuidad entre la doctrina platónica del Estado y la sociedad y las experiencias fascistas europeas, especialmente por <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/libertad-moral-y-autoridad-en-el/">la importancia otorgada a la educación</a>, las disciplinas físicas, la formación de élites y la función mitopoyética del poder político. El jefe político aparece como un creador de forma, un poeta capaz de modelar el alma de una comunidad. Hay una continuidad ideal entre Platón y las experiencias del fascismo y el nacionalsocialismo, cuyo legado se evidencia a través de esa centralidad de las élites, la educación guerrera, la subordinación de la economía a la política o la pedagogía espiritual que habla de la creación de un «hombre nuevo» capaz de resistir la decadencia moderna.</p> <p>La segunda gran referencia filosófica es Nietzsche, cuya función dentro del pensamiento romualdiano consiste en radicalizar la crítica a la modernidad igualitaria. Nietzsche es interpretado como el destructor de las ilusiones democráticas, cristianas y socialistas. Es el pensador que mejor diagnostica el nihilismo europeo y que denuncia la moral servil surgida del resentimiento de las masas contra toda superioridad. La igualdad moderna no será sino la institucionalización de la venganza de los inferiores y débiles contra los fuertes y capacitados, mientras que socialismo y liberalismo serían formas distintas de una misma decadencia antropológica.</p> <p>El nihilismo ocupa aquí un lugar decisivo, que Romualdi no lo entiende solo como la pérdida de la fe religiosa, sino <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/tanatofilia-irreversibilidad-occidente-satanico/">como el agotamiento biológico y espiritual de «Occidente»</a>. La sociedad moderna aparece dominada por el confort, el pacifismo, el hedonismo y la disolución de toda tensión heroica. Es la imagen del <em>último hombre</em> preconizada por Nietzsche, que nos muestra al individuo satisfecho, incapaz para realizar forma alguna de sacrificio y plenamente integrado en la sociedad de consumo. Frente a ésta, Nietzsche encarna la posibilidad de una nueva aristocracia espiritual fundada en la dureza, la voluntad y la capacidad de afirmación. No obstante, advierte Romualdi, esta regeneración no puede surgir de manera espontánea, sino que requiere de la formación de una élite diferenciada capaz de asumir nuevamente funciones de dirección histórica.</p> <p>En esta crítica al nihilismo confluyen elementos biológicos, culturales y políticos. la modernidad actúa como modelo de contra-selección que <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/">destruye el carácter y favorece la mediocridad</a>. La cultura se banaliza, el arte degenera en extravagancia vacía y la educación pierde toda su capacidad formativa. La sociedad abierta (<span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/karl-popper/" title="Karl Popper"><span><strong>Karl Popper</strong></span></a></span>) y líquida carece ya de estilo, porque ha perdido la forma interior que le daba unidad que sí poseían las civilizaciones tradicionales. El resultado es una humanidad agotada, neurótica y desarraigada, incapaz de orientar su existencia hacia fines superiores.</p> <p>El tercer vértice del itinerario filosófico marcado por Romualdi es Julius Evola, cuya influencia aparece especialmente en una dimensión metapolítica y espiritual de su pensamiento. De Evola, nuestro autor toma sobre todo la crítica radical de la modernidad y la necesidad de fundamentar toda reconstrucción política en un <em>ethos</em> trascendente. Sin embargo, Romualdi mantiene una cierta distancia respecto al esoterismo evoliano, al que considera demasiado alejado de las exigencias concretas de la acción política. Lo que le interesa es la posibilidad de reconstruir una derecha revolucionaria y aristocrática sobre bases antidemocráticas, antimaterialistas y antiilustradas.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/5803303087182122444.jpg" alt=""><figcaption>Julius Evola vs Adriano Romualdi</figcaption></figure> <p>Para Romualdi, la obra evoliana es interpretada como parte de la «literatura de la crisis», que acompañó el surgimiento de los fascismos europeos. <em><span><a href="https://www.amazon.es/dp/191305702X?tag=hiperjanus-21"><span>Revuelta contra el mundo moderno</span></a></span></em> aparece como una filosofía de la historia destinada a combatir la hegemonía de los valores modernos: individualismo, igualitarismo, racionalismo y economicismo. Romualdi reconoce ciertos excesos e ingenuidades históricas en Evola, pero considera que el núcleo de su pensamiento posee un valor fundamental: la afirmación de que ninguna revolución política es posible sin una previa transformación antropológica y espiritual. En este contexto, la figura del «hombre diferenciado» desarrollada en la cumbre de la obra metapolítica del genio evoliano, <em><span><a href="https://www.amazon.es/dp/1913057321?tag=hiperjanus-21"><span>Cabalgar al tigre</span></a></span></em>, adquiere una importancia central. Se trata del individuo capaz de mantenerse interiormente libre en medio de la decadencia moderna, utilizando incluso elementos disolutivos de la modernidad como instrumentos de fortalecimiento interior. Romualdi interpreta esta actitud menos como retirada pasiva que como disciplina formativa para tiempos de crisis.</p> <p>Bajo esta síntesis entre Platón, Nietzsche y Evola, Romualdi configura el armazón filosófico de su pensamiento político, cuyo objetivo no se limita a defender formas políticas del pasado, sino que pretende ser la base para la construcción de una alternativa civilizacional frente al dominio contemporáneo de las masas, la técnica y el nihilismo. La política es concebida como una tarea espiritual y pedagógica destinada a formar élites que sean capaces de restablecer jerarquías cualitativas y devolver el sentido heroico a la existencia colectiva. El intento de fundación metapolítica de una nueva aristocracia del espíritu.</p> <h2>Contracultura y militancia política</h2> <p>Adriano Romualdi vivió todo su desarrollo académico, intelectual y militante durante los años 60, en unos años donde se configuró todo <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/mito-contracultura/">el ciclo «revolucionario» de la Contracultura</a>, que dio sus frutos en el mayo del 68, todo ello en un contexto de crisis de la «derecha radical» italiana, en unas condiciones de agotamiento estratégico, organizativo e ideológico, especialmente desde las trincheras de su principal exponente: el Movimiento Social Italiano (MSI). El fenómeno de la contracultura fue fundamental y contribuyó a poner de manifiesto las contradicciones internas de un ambiente político incapaz de elaborar una alternativa orgánica y espiritual frente a problemas y situaciones coyunturales del presente. En esos momentos, con todo el ambiente de revuelta universitaria, no estaba en juego una simple disputa política, sino la interpretación del propio significado histórico y la expresión de <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/resena-hanno-cambiato-faccia/">toda una civilización burguesa y consumista</a>.</p> <p>La derecha italiana llegó a 1968 en una situación de profunda debilidad, de tácticas ambiguas, oscilando entre la integración institucional, apoyada en <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/arturo-michelini/" title="Arturo Michelini"><span><strong>Arturo Michelini</strong></span></a></span> (1909-1969), y una retórica más radical defendida por <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/giorgio-almirante/" title="Giorgio Almirante"><span><strong>Giorgio Almirante</strong></span></a></span> (1914-1988). El MSI de Romualdi había terminado atrapado entre la nostalgia histórica y la subordinación práctica al sistema parlamentario y liberal italiano, perdiendo progresivamente su capacidad de movilización juvenil y sacrificando parte de su identidad doctrinal en detrimento de la respetabilidad institucional. Todas estas deficiencias estratégicas convergieron en el fracaso electoral de 1968, que confirmó que no representaban una alternativa revolucionaria, pero tampoco lograba hegemonizar el área conservadora dentro del propio sistema. La consecuencia inmediata fue que muchos militantes jóvenes se dispersaron hacia organizaciones extraparlamentarias como <strong>Ordine Nuovo</strong> o <strong>Avanguardia Nazionale</strong>, desde donde esta juventud creía aspirar todavía a una oposición radical al sistema.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/5803303087182122439.jpg" alt=""><figcaption>Giorgio Almirante en un acto electoral del MSI a comienzos de los años 70.</figcaption></figure> <p>Tampoco podemos obviar una serie de transformaciones económicas, con el <em>boom</em> del desarrollismo y la pujanza de la economía italiana y una serie de dinámicas socioeconómicas y estructurales equiparables a los años del <strong>Desarrollismo</strong> en la España de Franco. La juventud alcanzó su madurez como sujeto sociológico autónomo, el consumo de masas se generalizó, el papel de <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/cultura-simulacro/">los <em>mass media</em> como amplificador e impulsor de ideas y comportamientos colectivos</a> y otros elementos análogos igualmente disruptivos comenzaban a destruir las antiguas referencias comunitarias y orgánicas. En el contexto universitario se generó una nueva tipología de estudiante desarraigado, ideológicamente moldeable y sometido a una creciente homologación cultural. Para Romualdi este proceso forma parte de una mutación antropológica más amplia, vinculada al avance de la sociedad tecnocrática y consumista. Del mismo modo, y en esto coincidimos plenamente, consideraba que la contestación estudiantil formaba parte del mismo movimiento de disolución moderna que aparentemente decía combatir. De modo que en absoluto representó una verdadera revolución, sino una revuelta interna de la propia burguesía occidental. A su juicio, el 68 expresaba una redistribución generacional del poder dentro del sistema liberal-capitalista, en ningún caso una negación auténtica de sus fundamentos. La prueba de ello está en que la protesta era tolerada, amplificada e incluso alimentada por centros culturales, editoriales, medios de masas y otros medios que constituían el núcleo del corazón ideológico del orden burgués contemporáneo. Una revolución respaldada por el cine, la televisión y las élites culturales no podía representar una amenaza real para el <em>status quo</em>, únicamente una transformación interna de sus formas de legitimación.</p> <p>Bajo esta perspectiva, también podemos entender el rechazo radical que Romualdi expresa en relación a los intentos de sintetizar el nacionalismo revolucionario y el marxismo, que comenzaron a proliferar en los ambientes juveniles, con la lectura simultánea de Mao y Evola y las derivas «nazi-maoístas» o de «rojipardismo» que pudieran representar personalidades de la talla de <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/franco-freda/" title="Franco Freda"><span><strong>Franco Freda</strong></span></a></span> (1941), que nuestro autor definía como síntomas de una «profunda confusión ideológica» nacida de la incapacidad de la derecha de ofrecer un horizonte doctrinal sólido. Además, bajo el contexto descrito, Romualdi percibía que toda convergencia táctica con los movimientos estudiantiles terminaría favoreciendo, inevitablemente, a la hegemonía comunista. Y es que durante ese periodo el Partido Comunista Italiano, y sus respectivas variantes alemana o francesa, mantenían una extraordinaria fuerza en el contexto europeo occidental, perfectamente capacitada para dotar de una enorme mitología cultural y revolucionaria a sus bases.</p> <p>En este sentido existía una afinidad entre Adriano Romualdi y Julius Evola, y ambos coincidían en su rechazo hacia la contestación estudiantil, que representaba una forma degradada y anárquica de rebelión, incapaz de trascender los límites mentales de la modernidad burguesa que decían rechazar. También coincidían en la denuncia de la destrucción del principio de autoridad y la reducción nihilista de toda jerarquía. Sin embargo, mientras que Evola desarrolla una crítica esencialmente espiritual y antropológica, Romualdi introduce con mayor fuerza una serie de elementos de carácter político, sociológico y cultural. Su crítica al sistema universitario, por ejemplo, no se limita únicamente al problema de la autoridad, sino que se dirige contra la masificación educativa y la destrucción de la formación elitista. Frente a la universidad de masas, Romualdi reivindica una enseñanza meritocrática, selectiva y cualitativa, destinada a la formación de minorías dirigentes y no a la producción indiscriminada de desarraigados.</p> <p>Quizás sorprenda más la existencia de coincidencias entre Romualdi y ciertas intuiciones del que fuera dirigente del PCI (Partido Comunista Italiano) <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/antonio-gramsci/" title="Antonio Gramsci"><span><strong>Antonio Gramsci</strong></span></a></span> (1891-1937). Ambos comprenden que la destrucción de la meritocracia escolar termina favoreciendo formas de desigualdad encubierta. La eliminación de la selección y del rigor académico no conduce a una democratización auténtica del saber, sino a la degradación general del nivel cultural y la consolidación de élites informales aún más inaccesibles. Paralelamente, y a modo de contraste, Romualdi afirma la existencia de un igualitarismo ideológico en la escuela y nuevas formas de autoritarismo técnico-burocrático, alejando cada vez más al maestro del discípulo y destruyendo toda transmisión orgánica de la cultura.</p> <p>Las críticas romualdianas no quedan aquí, y se prolongan de manera especialmente dura a los componentes sociológicos del 68. Romualdi, en una línea muy cercana a <span><a href="https://hiperbolajanus.com/personas/pier-paolo-pasolini/" title="Pier Paolo Pasolini"><span><strong>Pier Paolo Pasolini</strong></span></a></span> (1922-1975), interpreta el movimiento estudiantil como la expresión típica de la burguesía urbana occidentalizada. La supuesta revuelta juvenil estaría integrada por los hijos de los mayores benefactores del bienestar consumista, incapaces de representar los intereses reales del trabajador o del campesino tradicional. De ahí la acusación de esnobismo y artificialidad dirigida contra una revuelta alimentada por el consumo cultural, el erotismo de masas, el marxismo convertido en mercancía intelectual y la estetización comercial de figuras como el <strong>Che Guevara</strong> o <strong>Fidel Castro</strong>. El 68 no fue una negación de la sociedad de consumo, sino una de sus manifestaciones más sofisticadas y decadentes.</p> <p>En todo este contexto de crítica, Romualdi lamentaba que el MSI no fuera capaz de construir una verdadera alternativa metapolítica, mientras que el PCI desarrollaba una inmensa red cultural capaz de influir sobre intelectuales, artistas y juventudes. En cambio, la derecha permanecía encerrada en fórmulas defensivas, moralismos estériles y referencias desactualizadas bajo el trinomio «Dios, Patria y Familia». Romualdi ya comprendía que la batalla decisiva se libraba en el terreno cultural y espiritual antes que en el puramente electoral. Por eso contempló inicialmente con esperanza el ascenso de Almirante y la posibilidad de una renovación doctrinal en el partido. Sin embargo, terminó decepcionándose al ver que toda posibilidad de renovación se limitaba al ámbito retórico, y que el MSI <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/geopolitica-de-carlo-terracciano/">seguía preso del atlantismo americanizante</a> y de la aceptación implícita del marco demoliberal. Todo ello desde una visión nostálgica paralizante, sin elaborar la nueva síntesis ideológica adaptada a los problemas continentales de la segunda mitad del siglo XX.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/roma68.jpg" alt=""><figcaption>Roma en 1968, en una de las muchas protestas universitarias que se desarrollaron durante la época.</figcaption></figure> <p>Estos posicionamientos, como era de esperar, colocaron a Romualdi en una posición singular dentro de la derecha radical italiana. Su rechazo al movimiento contracultural de 1968 no nace de un conservadurismo pequeñoburgués ni del simple miedo al desorden, sino que toda su crítica está profundamente enraizada en una concepción metapolítica. Frente al individualismo libertario de la contestación estudiantil, Romualdi reivindica la acción impersonal, la disciplina interior, la formación espiritual y la apelación a unos valores superiores, irreductibles frente a todo hedonismo consumista. Su diagnóstico final es demoledor: el 68 no habría sido una revolución contra el sistema, sino su aceleración interna en las tendencias disolutivas ya presentes en la propia civilización burguesa occidental.</p> <h2>Una idea de Europa</h2> <p>La idea de Europa ocupa un lugar central en el pensamiento romualdiano, y no solo en el de nuestro autor florentino, sino también en todo el espectro de la derecha radical y los movimientos nacional revolucionarios europeos de posguerra. Europa se convierte en la respuesta a una crisis histórica concreta: la imposibilidad de las viejas naciones europeas tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial en 1945, y con la consolidación del orden bipolar que surge del orden impuesto con la Conferencia de Yalta. Frente a la idea de una Europa fragmentada, ocupada militarmente y colonizada cultural y económicamente por las potencias estadounidense y soviética, Adriano Romualdi desarrolla la idea de una «Europa-Nación» como proyecto metapolítico, espiritual y geopolítico destinada a superar el agotamiento histórico de los nacionalismos clásicos de raíz decimonónica.</p> <p>Para Romualdi el fascismo derrotado militarmente no debía limitarse a una estrategia defensiva o de defensa del propio terruño particular, sino que debía asumir una reformulación en términos continentales. En este sentido, abandonando viejos antagonismos ideológicos y fórmulas cerradas, Romualdi plantea una visión europea, cultural y metapolítica mucho más amplia que la de los fascismos de entreguerras para convertirse en una reacción europea frente al doble peligro representado por el liberal-capitalismo estadounidense y el comunismo soviético.</p> <p>Estas nuevas coyunturas dan paso a nuevas estrategias, e invitan a nuestro autor a dar una vuelta de tuerca a sus posicionamientos ideológicos de origen. Ya no es que el nacionalismo, entendido en los términos de las naciones históricas, y con independencia de los parámetros liberales que subyacen al Estado-nación del siglo XIX, no hayan sido una fuerza necesaria en el devenir de los siglos, porque permitió conservar las energías espirituales fundamentales como la disciplina, el honor, los valores de identidad y comunitarios, así como la independencia de los pueblos europeos. Sin embargo, aquella fuerza ascendente que en el siglo XIX terminó por alcanzar los límites al quedar atrapada entre dos imperios universalistas. El nacionalismo clásico, encerrado exclusivamente en la nación secular, ya no bastaba para responder a la nueva situación política, y de ahí la transformación del nacionalismo en una forma superior: el nacionalismo europeo. De tal manera que en lugar de patrocinar la muerte de la patria, planteaba su engrandecimiento y cohesión a escala europea.</p> <p>Además hay una razón fundamental, una razón de supervivencia, y de ahí que Europa deba convertirse en un sujeto político, <a href="https://hiperbolajanus.com/revistas/mos-maiorum/09/">pero no en los términos que planteó la actual UE</a> (Unión Europea) en sus inicios bajo las siglas de la CECA (Comunidad Europea del Carbón y el Acero), es decir, como una federación económica o burocrática. Romualdi rechaza explícitamente una Europa de mercaderes como los actuales, como una unión comercial en torno a un mercado común, como una tecnocracia o administración financiera, así como el parlamentarismo liberal que le sirve de soporte político-ideológico. Para Romualdi es imposible construir Europa como proyecto independiente y de civilización desde las ideologías internacionalistas, liberales o comunistas. Solo los nacionalistas, porque todavía conservan un sentido de patria y de su continuidad histórica, son capaces de construir una verdadera unión europea.</p> <p></p><figure><img src="https://hiperbolajanus.com/imgs/leyen.jpg" alt=""><figcaption>Ursula von der Leyen es el rostro de la Europa degenerada, corrupta, enemiga de los pueblos europeos y sometida a poderes transnacionales.</figcaption></figure> <p>Hay un enfoque inevitablemente geopolítico en las visiones de Romualdi, a través del cual interpreta la historia contemporánea como el resultado del conflicto entre grandes espacios imperiales. Europa habría perdido su autonomía histórica tras la <strong>Primera Guerra Mundial</strong>, que favorece una primera fase de ascenso de la potencia estadounidense, y especialmente tras la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong> quedando definitivamente subordinada a Washington y Moscú. En este contexto, Romualdi interpreta el fascismo como un intento, fracasado pero históricamente significativo, de la defensa continental de las internacionales del dólar y del comunismo.</p> <p>Al margen de las influencias ya expuestas, Romualdi <a href="https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-thiriart-missiaggia/">se vio ampliamente influenciado por Jean Thiriart</a>. De hecho, tanto este último como sus admirados Brasillach y Drieu La Rochelle aparecen vinculados a la idea de una Europa unificada, como una tercera fuerza frente a la hegemonía americano-soviética. De Drieu, Romualdi toma la idea de que Europa sólo podría sobrevivir organizada como un bloque disciplinado, unido y consciente de su destino histórico. El mito político es el fundamento a partir del cual es posible construir el destino de los pueblos que componen Europa. Un mito movilizador capaz de liberar las energías espirituales colectivas. Del mismo modo que Estados Unidos tuvo el «mito de la frontera» o Serbia el «mito de Kosovo», Europa necesita de un mito fundacional que haga posible una conciencia común superior a los particularismos nacionales. Aquí vemos la influencia de Nietzsche y Evola, bajo la idea de que las civilizaciones sólo logran sobrevivir cuando conservan una tensión espiritual y una visión heroica del mundo.</p> <p>Al mismo tiempo, el hecho de reivindicar Europa y no «Occidente» tiene un valor esencial. Romualdi rechaza el «occidentalismo» porque considera que la civilización occidental contemporánea ha degenerado en materialismo, consumismo y disolución espiritual, en una crítica que dirige no solo contra el comunismo soviético, sino también contra el liberalismo estadounidense, contra Hollywood, Wall Street y la sociedad de consumo. La decadencia europea no sería solamente política o militar, sino también antropológica, una constante que destacamos en todos nuestros textos: una pérdida de voluntad, de carácter y conciencia histórica, y de ahí la necesidad de una nueva cosmovisión capaz de despertar nuevamente energías heroicas y revolucionarias. Pero esta unidad europea también exige una «palingenesia» espiritual y política profunda. La Europa-Nación no podía surgir simplemente de tratados diplomáticos e instituciones económicas, sino de la transformación radical de la conciencia europea.</p> <p><a href="https://hiperbolajanus.com/posts/romualdi-nacionalismo-tradicion/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/dD94kig / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

Granada nazarí después de 1492: cuando la conquista no puso fin a la historia


<table style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><tbody><tr><td style="text-align:center;"><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9GSf1Zw-gd2aE77fP5bfujv1QAC0pvmVuFvxOeQxic54_ZuwE5jUI_E5GOA0Tmp2moALnz8ktclySBOr7mJay5_QfyJCVE7P0AXkyeCJRGlwxHYqA3vVu5WwhZEF9Yor5SCr5cilFdQPSnQ6biNVe5KzzU-4IxVSung262Z6PdOxE2jz8iCPmOo-oXMBm/s3441/IMG_5456.jpeg" style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><img height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh9GSf1Zw-gd2aE77fP5bfujv1QAC0pvmVuFvxOeQxic54_ZuwE5jUI_E5GOA0Tmp2moALnz8ktclySBOr7mJay5_QfyJCVE7P0AXkyeCJRGlwxHYqA3vVu5WwhZEF9Yor5SCr5cilFdQPSnQ6biNVe5KzzU-4IxVSung262Z6PdOxE2jz8iCPmOo-oXMBm/w320-h400/IMG_5456.jpeg" width="320" alt="IMG_5456.jpeg"></a></td></tr><tr><td style="text-align:center;">La Granada nazarí fue transformándose gradualmente <br>en una ciudad cristiana, con nuevas construcciones, <br>la concentración de los moriscos en el Albaicín y <br>reformas impulsadas por los Reyes Católicos que <br>alteraron también la fisonomía de los antiguos <br>barrios islámicos</td></tr></tbody></table><p style="text-align:justify;">Cuando pensamos en 1492, solemos imaginar una fecha que marca un antes y un después en la historia de España. Es el año de la toma de Granada por los Reyes Católicos, el final de la llamada Reconquista y, para muchos, el momento en que desaparece definitivamente la presencia musulmana en la península Ibérica.</p><p style="text-align:justify;">Sin embargo, la realidad fue bastante más compleja. La conquista de Granada no supuso el fin inmediato de la sociedad musulmana. Lo que terminó fue su capacidad para gobernarse a sí misma. Durante más de un siglo, miles de musulmanes —convertidos después en moriscos— continuaron viviendo en sus tierras, aunque sometidos a una creciente presión política, religiosa y cultural. Su historia es la de una comunidad que vio cómo su mundo desaparecía poco a poco, mientras intentaba resistir, adaptarse o simplemente sobrevivir. A finales del siglo XV, Granada seguía siendo una ciudad mayoritariamente musulmana. Las famosas Capitulaciones firmadas por los Reyes Católicos prometían respetar la religión, las costumbres y las propiedades de los vencidos. Sobre el papel, aquellas condiciones parecían generosas, pero la realidad no tardó en demostrar lo contrario.</p><p style="text-align:justify;"><span style="text-align:left;">Ya en 1497 muchos musulmanes que aún formaban parte del gobierno municipal dejaron de acudir a las reuniones del cabildo. Su presencia se había vuelto meramente simbólica. Las decisiones importantes estaban en manos de los nuevos gobernantes cristianos, y participar en las instituciones significaba legitimar una situación cada vez más injusta. </span>La tensión fue creciendo hasta desembocar en la rebelión del Albaicín de 1499. Los vecinos del histórico barrio granadino se levantaron contra las presiones para convertirse al cristianismo. La respuesta fue rápida y contundente: en apenas tres días la revuelta fue sofocada.</p><table style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><tbody><tr><td style="text-align:center;"><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6dKzAbpawDoLFoZl8Y9QWBvEGhP9G3P_3MqW9NP00awsTEL-1-Ms6U9MVtLlBvWzzdcFXYBzH-BMem6WMIr3O-Utyw01yZrHTWcM0nPFb1dHJz3bHC8-gyuw_WDQX94ecpAKRb4lscTMGBdQy3f9ldgmwuSv2ii2am8z5iZKdyxL6pbycgb8Bt1-tU10z/s2889/IMG_0512.jpeg" style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><img height="320" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6dKzAbpawDoLFoZl8Y9QWBvEGhP9G3P_3MqW9NP00awsTEL-1-Ms6U9MVtLlBvWzzdcFXYBzH-BMem6WMIr3O-Utyw01yZrHTWcM0nPFb1dHJz3bHC8-gyuw_WDQX94ecpAKRb4lscTMGBdQy3f9ldgmwuSv2ii2am8z5iZKdyxL6pbycgb8Bt1-tU10z/w400-h320/IMG_0512.jpeg" width="400" alt="IMG_0512.jpeg"></a></td></tr><tr><td style="text-align:center;">Sierra Nevada vista desde la vega de Granada </td></tr></tbody></table><p style="text-align:justify;">Si Granada cayó rápidamente, las zonas montañosas del antiguo reino ofrecían mejores condiciones para la resistencia. <span style="text-align:left;">Las Alpujarras se alzaron en armas en el año 1500 bajo el liderazgo de Ibrahim Ibn Umayya. Después llegaron los levantamientos de la Sierra de Filabres, Níjar, la Serranía de Ronda y Sierra Bermeja. Durante meses, distintas regiones intentaron frenar el avance de las nuevas autoridades. </span></p><p style="text-align:justify;">Uno de los episodios más simbólicos de aquellos años fue la <b><a href="https://legadonazari.blogspot.com/2024/07/la-hoguera-de-libros.html?m=1">quema masiva de libros árabes</a></b> impulsada por el arzobispo <b><a href="https://legadonazari.blogspot.com/2019/03/el-cardenal-cisneros-en-granada.html?m=1">Francisco Jiménez de Cisneros</a></b>. El 12 de octubre de 1501 miles de manuscritos relacionados con la cultura islámica fueron destruidos en una gran hoguera en la <b><a href="https://legadonazari.blogspot.com/2014/04/plaza-de-bibarrambla.html?m=1">plaza de Bib-Rambla</a></b>. No se trataba únicamente de eliminar libros: era un intento de borrar una memoria colectiva y una forma de entender el mundo. Solo algunos textos científicos, especialmente de medicina y botánica, escaparon de las llamas. Fueron enviados a la biblioteca de la Universidad de Alcalá de Henares.</p><p style="text-align:justify;">Pocos meses después, el 12 de febrero de 1502, llegó una medida aún más decisiva: los musulmanes del reino de Granada debían convertirse al cristianismo o abandonar el país.</p><p style="text-align:justify;">La conversión forzosa no significó una conversión real. Muchos moriscos continuaron practicando su fe y conservando sus costumbres en la intimidad de sus hogares. Las autoridades intentaron imponer nuevas normas una y otra vez, especialmente en 1511 y 1512, pero los resultados fueron limitados.</p><p style="text-align:justify;">Además, los moriscos constituían una parte esencial de la economía granadina. Eran agricultores experimentados, artesanos cualificados y trabajadores muy valorados. Gracias a su importancia económica y al pago de contribuciones extraordinarias a la Corona, consiguieron retrasar o suavizar algunas de las medidas más represivas.</p><p style="text-align:justify;"><span style="text-align:left;">Mientras Cisneros apostaba por la imposición y la coerción, otras figuras defendían una estrategia completamente distinta. El primer arzobispo de Granada, <b><a href="https://legadonazari.blogspot.com/2044/03/fray-hernando-de-talavera-1430-1507.html?m=1">Hernando de Talavera</a></b>, intentó acercarse a la población musulmana mediante el diálogo y el conocimiento de su lengua y cultura. Bajo su influencia, fray Pedro de Alcalá publicó en 1501 una gramática y un diccionario de árabe, <i>el Vocabulista arávigo en letra castellana</i>, una obra pionera en la Europa de la imprenta (la primera imprenta llegó desde Nürenberg a Granada en 1496 por el primer arzobispo de la ciudad). </span><span style="text-align:left;">Aquellos esfuerzos buscaban una integración basada en el entendimiento mutuo. Sin embargo, quedaron eclipsados por las políticas represivas que terminaron imponiéndose.</span></p><p style="text-align:justify;">Mientras la población morisca perdía peso político y social, miles de cristianos viejos llegaban al reino atraídos por privilegios fiscales y nuevas oportunidades. En el verano de 1494 ya vivían en Granada unos 10.000 cristianos procedentes de otros territorios castellanos. Su número no dejó de crecer.</p><table style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><tbody><tr><td style="text-align:center;"><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOdo0RCVN7EknnkjFwT7B4iFfbcOVFWDY6qFcrLVyYO-_flf5DCbvxe9OXA9MkVxHPlQ5k3O1IrQBhpl5yrazjf0ZuzVlzVMVdljp3IzTJfsUsTdnd7iGLePMe03p2vS39UITXj_huWO2fahov1FuIwGrQEUsedWmlWtWeosRyDnYdhK520X3S_TbvXFHC/s1379/IMG_2297.jpeg" style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><img height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjOdo0RCVN7EknnkjFwT7B4iFfbcOVFWDY6qFcrLVyYO-_flf5DCbvxe9OXA9MkVxHPlQ5k3O1IrQBhpl5yrazjf0ZuzVlzVMVdljp3IzTJfsUsTdnd7iGLePMe03p2vS39UITXj_huWO2fahov1FuIwGrQEUsedWmlWtWeosRyDnYdhK520X3S_TbvXFHC/w320-h400/IMG_2297.jpeg" width="320" alt="IMG_2297.jpeg"></a></td></tr><tr><td style="text-align:center;">La <b><a href="https://legadonazari.blogspot.com/2013/08/la-madraza.html?m=1">antigua Madraza o universidad musulmana</a></b> fue<br>convertida en el primer ayuntamiento de la ciudad</td></tr></tbody></table><p style="text-align:justify;">Edificios que habían servido a la sociedad nazarí adquirieron nuevas funciones. La <b><a href="https://legadonazari.blogspot.com/2013/08/la-madraza.html?m=1">antigua universidad musulmana</a></b> se convirtió en ayuntamiento. Las mezquitas fueron transformadas en iglesias. Sobre parte de la antigua judería empezó a levantarse la nueva catedral. La Capilla Real se construía como panteón de los monarcas castellanos. La Lonja de Mercaderes impulsaba el comercio de la nueva ciudad cristiana. La Granada nazarí iba desapareciendo poco a poco, no solo en el plano político, sino también en el visual.</p><p style="text-align:justify;">Mientras la zona baja de la ciudad se llenaba de nuevas construcciones cristianas, los moriscos se concentraban cada vez más en el Albaicín. Sus callejuelas estrechas y laberínticas seguían conservando parte de la esencia de la Granada islámica. Pero incluso allí comenzaron las transformaciones. Los Reyes Católicos ordenaron derribos y reformas urbanísticas para modificar el aspecto de aquellos barrios.</p><p style="text-align:justify;">La historia de Granada después de la conquista nos recuerda que las grandes fechas históricas rara vez explican por sí solas lo que ocurrió realmente.</p><p style="text-align:justify;">1492 no fue el final inmediato de la Granada musulmana. Fue el comienzo de un largo proceso de transformación, resistencia y pérdida que afectó a varias generaciones. Durante más de cien años, los moriscos siguieron formando parte de la sociedad granadina, aunque cada vez con menos derechos y menos espacio para mantener su identidad.</p><p style="text-align:justify;">Comprender esa realidad nos permite mirar la historia de Granada con más matices y entender que, detrás de las grandes victorias y derrotas, siempre existen miles de historias humanas que continúan mucho después de que se firme una capitulación o se conquiste una ciudad.</p> <p><a href="http://legadonazari.blogspot.com/2026/06/granada-nazari-despues-de-1492-cuando.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/dD94kig / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

The Repeal of Reticence and the Need for Connection: A Note on the Internet


<p><img src="https://storage.ghost.io/c/26/b5/26b5a426-214e-4897-b490-fa1deaa9b7ae/content/images/2026/01/IMG_0923.jpeg"></p><div> <div><div><i><em>This essay was published as the Editorial for Volume 35 of Sacred Web, Summer 2015, pp. 9-12.</em></i></div></div> <p><i><b>Set bounds about the mount, and sanctify it.</b> — (Exodus, 19:23) </i></p><p><i><b>Greater 'connectivity' does not necessarily mean greater 'connection.'</b></i></p><i> - (His Highness the Aga Khan: Stephen Ogden Lecture, Brown University)</i><p></p> <p>We live in an age where reticence has ceased to be a virtue. The adage that prudence is a hallmark of wisdom is in danger in our times of being interpreted as a justification for political correctness rather than as a reminder of the need for inner order, of the principle that form entails conformity to the Spirit. How could it be otherwise in an age of increasing faithlessness and eroded restraint, where the abnormal has become so normal that it has all but lost its power to either shock or shame?</p><p>In such an age it is inevitable that the soul will pine for a sanctuary, for a space that is sacred, and that this in turn will give rise to a temptation for it to seek this space in other than the world, perhaps in the recesses of its own subjectivity. This temptation is particularly insidious in the Internet era where the lure of seemingly infinite portals to virtual universes and myriad ‘avatars’ can offer an entrancing sanctuary to the soul from the ‘real’ world beyond the screen, as well as to a ‘community’ of relationships based on safe boundaries that one can seemingly control.</p><blockquote>The more we live in our screens, the less we live in life, locked into the prison of our own subjectivity and absent from the world around us.</blockquote><p>But the largely unregulated Internet is in fact a dangerously predatory world, enticing both ideological and sexual prey, and is therefore not the sanctuary or community that a naive user might at first imagine.</p><p>Rather, it is yet another intrusion of the world into the soul, beguiling it to embrace the ephemeral and to eschew ‘permanent things’. Its virtual medium disconnects us from reality and thereby from our own humanity while purporting to offer us greater connectivity. The more we live in our screens, the less we live in life, locked into the prison of our own subjectivity and absent from the world around us, siphoning experience secondhand rather than through presence and the miracle of our God‑given senses.</p><blockquote>Not only is the world disappearing. We are too.</blockquote><p>What happens when one becomes so intent on virtual living as to be absent from reality? It is not just that people become redundant. So too does the world. One can already sense this happening in the quality of our outward attention, as where, in our eagerness to capture the image in a digital camera, we no longer even bother to look at its presence. But, more profoundly, it is also our inward attention that suffers, as for instance in our reductive focus on the ‘bottom‑line’ or in our urge for instant gratification (with its corresponding loss of nuance). Not only is the world disappearing. We are too. Seduced by a mirage of images that are a parody of the theophany, we can no longer locate ourselves. We have lost own Still‑point, our Centre. How, by grasping for images that draw us in yet disperse, that feed us yet never satisfy, can we ever be still? To state the obvious, virtual reality is not reality; it is a flight from the Centre. It offers no true basis for equilibrium, no true basis for community. While claiming to be ‘connected’, we find ourselves lacking any true “connection”—increasingly solitary and restless. Like gods before the mesmerizing screen, we have, in a Faustian bargain, bartered away our own soul for the illusory world that the screen offers, exchanging the humility of grace for the hubris of power, community for ‘networking’, and, with not too great an overstatement, God for Google. Yet, “what shall it profit us if we gain the whole world and lose our own soul?”</p><blockquote>There is a potential here for mass delusion, akin to Nero fiddling while Rome burned, as though we were capable of being transfixed and lulled by the hypnotic and anodyne screen, while the world around us goes up in flames.</blockquote><p>What scope is there for wonder in a digital age that would deny the mystery of transcendence, or for empathy in a virtual world that would confine us to our screens and an ersatz community, or for true freedom in a digital world that would tempt us away from life and engagement through escape into fantasy and image—into the relativism of solipsistic ‘selfies’ and the reductivism of ‘twittered soundbites’? There is a potential here for mass delusion, akin to Nero fiddling while Rome burned, as though we were capable of being transfixed and lulled by the hypnotic and anodyne screen, while the world around us goes up in flames.</p><p>Yet this is not a complaint about the Internet. Rather it is a cautionary note about the potential for human indiscipline and the lack of spiritual awareness, particularly in the parlous conditions of our times. The Internet itself is a tool that continues to be, and has the potential to be, of great service to humanity. But to what end? And how? Its virtuality cannot be a substitute for reality, either of the Spirit or the theophany that it manifests, any more than online connections, while offering us the possibility of connectivity, can be a substitute for real community. The Internet is not a ‘Real Presence’ in any metaphysical sense, just as the soul is no mere ‘avatar’ but rather is an aspect of the Spirit.</p><p>There is a particular need for reticence in the digital age because of the Internet’s potential to enchant the soul, to lure it into its virtual vortices, away from the Spirit like the serpent in the Garden. The ubiquity of digital technology has opened up many possibilities to humanity, and while these are capable of being placed in service for the benefit of creation, it is also wise to be wary—to be aware that the powers of technology will inevitably tend to corrupt and corrode the undisciplined soul, especially in an age that has pitted the ‘Spirit of the Age’ against the Spirit itself.</p> </div> <p><a href="https://www.sacredweb.com/volume-35/a-note-on-the-internet/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/lQVmjXt / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

lunes, 1 de junio de 2026

El Santo Niño de La Guardia: una leyenda que cambió la historia de España


<table style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><tbody><tr><td style="text-align:center;"><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEix4oSu9m6B_NbfKT1rBuo49Vcs6K_dxWjJxWagS2dj8EOvbPzKFrW2xg1OkKRTuXPIyUoXUe6utTIarQEiVZho32oLSzUh2akytk_Y4xhyVHxpiKbFJvEAK7FCBuEmVXV0l7RYIqep57UgicnolUFkqAPTexpOHe53Qfl8lHQb9wKyUSg0t6R3x4mhqTYG/s2942/IMG_5545.jpeg" style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><img height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEix4oSu9m6B_NbfKT1rBuo49Vcs6K_dxWjJxWagS2dj8EOvbPzKFrW2xg1OkKRTuXPIyUoXUe6utTIarQEiVZho32oLSzUh2akytk_Y4xhyVHxpiKbFJvEAK7FCBuEmVXV0l7RYIqep57UgicnolUFkqAPTexpOHe53Qfl8lHQb9wKyUSg0t6R3x4mhqTYG/w320-h400/IMG_5545.jpeg" width="320" alt="IMG_5545.jpeg"></a></td></tr><tr><td style="text-align:center;">Imagen de la leyenda del martirio del Santo <br>Niño de La Guardia</td></tr></tbody></table><br><p style="text-align:justify;">¿Qué ocurre cuando una acusación sin pruebas se convierte en una verdad aceptada por toda una sociedad? </p><p style="text-align:justify;">Durante la Edad Media fueron frecuentes en Europa las falsas acusaciones contra los judíos, especialmente los llamados “libelos de sangre”. En España circularon varios casos, como el de Santo Dominguito del Val (Zaragoza) o el niño de Sepúlveda (1468), que incluso derivó en ejecuciones y ataques contra la comunidad judía. Estas creencias también fueron difundidas en obras como el Fortalitium Fidei (1449) de Alonso de Espina, que recopilaba y daba por ciertos numerosos relatos de crímenes atribuidos a los judíos, incluidos supuestos asesinatos rituales de niños.</p><p style="text-align:justify;"><span style="text-align:left;">En este caso en particular, a finales del siglo XV comenzó a difundirse una historia estremecedora: un grupo de judíos y judeoconversos habría secuestrado, torturado y crucificado a un niño cristiano en La Guardia (Toledo), reproduciendo la Pasión de Cristo para realizar un supuesto ritual mágico.</span></p><p style="text-align:justify;"></p><table style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><tbody><tr><td style="text-align:center;"><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEif0-xTEeNETXr53wjtbUlBKPpk6Nirjv1T8LUImHEVLm8D5qtpKY2Zp6X5vRnMXpqBVsl9UVBZw4VZeWvpMvhO-JuchGHFAoDgObbdhzpJS2kR-AI0H_3vmfU-Br0OMvDOIkE_JA7NeXaTwhl4qYL3V-ShnOye8ONXfEdqj1D4HY1goLQFzrqIC5nDZ6VK/s3267/IMG_5548.jpeg" style="margin-left:auto;margin-right:auto;"><img height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEif0-xTEeNETXr53wjtbUlBKPpk6Nirjv1T8LUImHEVLm8D5qtpKY2Zp6X5vRnMXpqBVsl9UVBZw4VZeWvpMvhO-JuchGHFAoDgObbdhzpJS2kR-AI0H_3vmfU-Br0OMvDOIkE_JA7NeXaTwhl4qYL3V-ShnOye8ONXfEdqj1D4HY1goLQFzrqIC5nDZ6VK/w320-h400/IMG_5548.jpeg" width="320" alt="IMG_5548.jpeg"></a></td></tr><tr><td style="text-align:center;">Iglesia rupestre excavada en roca caliza, antigua <br>cueva de pastores convertida en ermita del Santo <br>Niño, vinculada a la tradición de su martirio y a un <br>santuario fundado en 1501 por Juan Cristóbal de <br>Guardiola (un noble, jurista y miembro del Consejo <br>de Estado de Felipe II, además de señor de La Guardia <br>y alcaide de Jumilla) y posteriormente visitado <br>por reyes y santos</td></tr></tbody></table><span style="text-align:left;"><br></span><p style="text-align:justify;"><span style="text-align:left;">La leyenda afirmaba que el niño, llamado Juan o Cristóbal según las versiones, fue azotado, coronado de espinas y crucificado. Después le arrancaron el corazón para utilizarlo junto a una hostia consagrada en un conjuro contra la Inquisición. Se contaron milagros, apariciones y prodigios. Incluso se dijo que la madre del niño recuperó la vista en el momento de su muerte. </span><span style="text-align:left;">Pero existía un problema: nunca apareció el cuerpo. Nunca se denunció la desaparición de ningún niño. Nunca pudo demostrarse que el supuesto crimen hubiera ocurrido. </span></p><p style="text-align:justify;">El caso del Santo Niño de La Guardia no empezó realmente por la investigación de un crimen concreto. No había cuerpo, ni denuncia de desaparición de ningún niño. De hecho, las primeras detenciones fueron de conversos acusados de practicar el judaísmo en secreto, y a partir de los interrogatorios —muchas veces bajo tortura— fue tomando forma la idea de un supuesto crimen ritual.</p><p style="text-align:justify;">Uno de los primeros implicados fue Benito García, un converso de La Guardia detenido en 1490. A partir de sus declaraciones en prisión se fue construyendo una historia cada vez más compleja, en la que aparecían otros conversos y también judíos. En paralelo, el judío Yosef Franco terminó también encarcelado por la Inquisición, algo llamativo porque esta institución solo tenía jurisdicción sobre bautizados.</p><p style="text-align:justify;">Las confesiones de unos y otros, obtenidas en gran parte bajo presión o tortura, fueron cambiando con el tiempo e implicaban cada vez a más personas, mezclando acusaciones de judaizar con un supuesto ritual en el que se habría usado una hostia consagrada y el corazón de un niño. En varios momentos, los acusados se contradijeron o se retractaron, pero el proceso siguió adelante.</p><p style="text-align:justify;">Finalmente, los implicados fueron trasladados a Ávila y juzgados por inquisidores de confianza de Torquemada. La Inquisición procesó a varios conversos y las autoridades civiles a dos judíos por este caso, y todos fueron ejecutados en Ávila el 16 de noviembre de 1491. Aunque se conservan algunos documentos del proceso, la mayoría de los historiadores considera que el niño nunca existió. Sin embargo, el caso contribuyó a intensificar el clima antijudío y a deteriorar aún más las relaciones entre cristianos viejos, judíos y conversos.</p><p style="text-align:justify;"><span style="text-align:left;">Hoy la mayoría de los historiadores considera que el llamado Santo Niño de La Guardia fue un caso de “libelo de sangre”: una acusación falsa que presentaba a los judíos como asesinos rituales de niños cristianos. Este tipo de relatos circuló por toda la Europa medieval y alimentó el antisemitismo durante siglos. </span><span style="text-align:left;">El impacto del caso fue enorme. La indignación popular que provocó contribuyó a reforzar el clima de hostilidad contra judíos y conversos. Apenas unos meses después, el 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos firmaron el decreto de expulsión de los judíos de Castilla y Aragón.</span></p><p style="text-align:justify;"><span style="text-align:left;">Miles de personas tuvieron que abandonar la tierra en la que sus familias habían vivido durante generaciones. Nacía así la diáspora sefardí, una de las grandes rupturas de la historia de España.</span></p><p style="text-align:justify;"><span style="text-align:left;">La historia del Santo Niño de La Guardia muestra cómo el miedo, los prejuicios y las noticias falsas pueden convertirse en herramientas de exclusión y persecución. Más de cinco siglos después, sigue siendo una lección sobre el poder de los relatos y las consecuencias que pueden tener cuando sustituyen a las pruebas.</span></p><div><br></div> <p><a href="http://legadonazari.blogspot.com/2026/06/el-santo-nino-de-la-guardia-una-leyenda.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/lQVmjXt / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

Stoicism VS Skepticism


<p>Dear Classical Wisdom Reader,</p><p>We live in an age of information, of instant, accessible data reaching us from every corner of the planet, a remarkable feat unique to our modern age...</p><p>... and yet, amazingly, many of us feel less certain than ever.</p><p>Indeed, every day brings new reasons to question what we know, what we value, and how we ought to live. We are told to trust the experts, think for ourselves, pursue happiness, embrace uncertainty, cultivate resilience, challenge assumptions, and somehow make sense of it all.</p><p>It is no wonder that so many people find themselves searching for wisdom in a world overflowing with opinions. How can we, after all, distinguish what’s real and meaningful when there is so much noise?</p><p>Of course regular readers of this humble page will know that, despite the very modern technology, this is not the first time humanity has faced such questions.</p><p>More than two thousand years ago, philosophers in Greece and Rome wrestled with many of the same dilemmas that confront us today…</p><p>How do we know what is true? What should we believe when certainty is impossible?Can we live well amid political turmoil, social division, and personal loss?</p><p>Is happiness something we pursue...or something that emerges from living wisely?</p><p>These are the very questions that lie at the heart of our upcoming live event:</p><h2><strong>The Good Life: A Philosophical Face-Off on Stoicism, Skepticism, and How to Live</strong></h2><p><strong>Wednesday, June 18th at 11:00 AM ET</strong></p><div><figure><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a><div><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a><source type="image/webp"><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"><img src="https://substackcdn.com/image/fetch/%24s_!yZyC!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ffcd50b61-7f82-4ea4-b902-bbc7c7bdab39_1712x856.png" width="1456" height="728" alt=""></a></source><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a><div><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a><div><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a></div><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a></div><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a></div><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"></a></figure></div><p>At the center of the discussion is philosopher Massimo Pigliucci’s highly anticipated new book, <em>How to Be a (Happy) Skeptic: The Power of Doubt in a Meaningful Life</em>. Exploring the philosophy of Cicero, Massimo argues that skepticism, properly understood, is not cynicism or indecision. </p><p>Rather, it is an intellectual virtue... the willingness to question, inquire, and remain open-minded while still pursuing a meaningful life.</p><p>But, does Skepticism offer us the answers we are searching for?</p><p>We often imagine certainty as the goal. Yet history suggests that certainty can be dangerous, while thoughtful skepticism can be liberating. The challenge, of course, is determining where doubt ends and wisdom begins.</p><p>That is precisely what our panel will explore.</p><p>Joining Massimo Pigliucci will be two distinguished scholars whose work engages some of the most pressing philosophical questions of our time.</p><p><strong>Vittorio Bufacchi</strong>, author of <em>Why Cicero Matters</em>, is one of today’s leading voices in political philosophy. His work on social justice, political violence, and human rights examines how philosophical ideas shape the societies we build...and the injustices we tolerate.</p><p><strong>Robin Reames</strong>, author of <em>The Ancient Art of Thinking for Yourself</em>, studies ancient rhetoric and its remarkable relevance to modern life. In an era of polarization, misinformation, and increasingly fractured public discourse, her work asks how we can become better thinkers, better communicators, and more independent minds.</p><p>Together, Massimo, Robin and Vittorio will discuss… </p><p>…whether skepticism a path to wisdom...or a recipe for indecision?</p><p>…if Stoicism helps us better to navigate modern challenges?</p><p>…how should we think about truth in an age of competing narratives?</p><p>…what does it mean to live a good life?</p><p>And is happiness the goal...or is something deeper required?</p><p>Whether you are already fascinated by Stoicism, curious about Skepticism, or simply interested in living more thoughtfully, this discussion promises to challenge assumptions, spark new ideas, and offer practical insights for modern life.</p><p>After all, the ancient philosophers believed that philosophy was not merely something to study...it was something to practice.</p><p>Join us as we put that idea to the test. Make sure to <a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator">register here:</a> </p><p><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"><span>The Good Life</span></a></p><h3><strong>Event Details</strong></h3><p><strong>The Good Life:<br></strong><em>A Philosophical Face-Off on Stoicism, Skepticism, and How to Live</em></p><p><strong>Wednesday, June 18, 2025<br>11:00 AM Eastern Time<br>Live Online</strong></p><p><a href="https://www.eventbrite.ie/e/the-good-life-a-philosophical-face-off-tickets-1990046987109?aff=oddtdtcreator"><span>Register HERE</span></a></p><p></p><p>Can’t attend live?</p><p><em>Register in advance and you’ll receive access to the full recording afterward, allowing you to watch at your convenience.</em></p><p>I hope you’ll join us for what promises to be a fascinating exploration of doubt, wisdom, happiness, and the art of living well…</p><p>All the best,</p><p>Anya Leonard</p><p>Founder and Director</p><p>Classical Wisdom</p> <p><a href="https://classicalwisdom.substack.com/p/stoicism-vs-skepticism" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/lQVmjXt / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. 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JAKOB, EL "HOMBRE ÍNTEGRO", Y LA ELEVACIÓN DE LA SHEKINAH EN EXILIO (La Kundalini Dormida). Ana Emilia Agüero de Chazal


<span style="font-family:georgia;">En este nuevo estudio, Emilia Agüero de Chazal expone una interpretación genuina y acorde con los datos tradicionales (el Zohar y René Guénon fundamentalmente) sobre el episodio de la escala de Jacob, relacionándola con el despertar ascensional de la potencia espiritual de la Kundalini, o del Lûz en términos hebreos, que, situado simbólicamente en estado latente en la base de la columna vertebral, “se corresponde con la Shekinah en exilio”</span>. <p></p><div style="clear:both;text-align:center;"><a href="https://drive.google.com/file/d/1oCJP5eKLotsbwSa43XBSO-kH_9j22D8P/view?usp=sharing" style="margin-left:1em;margin-right:1em;"><img height="345" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIHNB5YuaJyAh4rS1mCDI4OOxbVsOkemX6wEji-MgaGgIcZFtGspTuYPjcbB3ygLtXKNwbJW6BmXXWf0DtEh3LlYXM_4ECakZ_xatsWxIVRs4IBUFuwTmrjrPEcaPWabmM6yDrdohoe0nQyPGHouPt7vSQCNjUbRy7txA6S38Bnk0pJw9IiM62S4cRcaA/w263-h345/Portada%20N%C2%BA%2058.png" width="263" alt="Portada%20N%C2%BA%2058.png"></a></div><div style="clear:both;text-align:center;"><b><span style="font-family:georgia;"><i><a href="https://drive.google.com/file/d/1oCJP5eKLotsbwSa43XBSO-kH_9j22D8P/view?usp=sharing">Ana Emilia Agüero de Chazal<br></a></i></span><span style="font-family:georgia;"><a href="https://drive.google.com/file/d/1oCJP5eKLotsbwSa43XBSO-kH_9j22D8P/view?usp=sharing">JAKOB, EL "HOMBRE ÍNTEGRO", Y LA ELEVACIÓN </a></span><a href="https://drive.google.com/file/d/1oCJP5eKLotsbwSa43XBSO-kH_9j22D8P/view?usp=sharing" style="font-family:georgia;">DE LA SHEKINAH EN EXILIO<br></a><a href="https://drive.google.com/file/d/1oCJP5eKLotsbwSa43XBSO-kH_9j22D8P/view?usp=sharing" style="font-family:georgia;">(La Kundalini Dormida). <br></a><span style="font-family:georgia;"><a href="https://drive.google.com/file/d/1oCJP5eKLotsbwSa43XBSO-kH_9j22D8P/view?usp=sharing">PDF</a></span></b></div><a href="https://drive.google.com/file/d/1oCJP5eKLotsbwSa43XBSO-kH_9j22D8P/view?usp=sharing"><b> </b></a><p></p> <p><a href="https://www.bibliotecahermetica.com/2026/06/jakob-el-hombre-integro-y-la-elevacion.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/lQVmjXt / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>