
<p></p><p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;line-height:115%;"><i></i></span></p><div style="clear:both;font-size:14pt;text-align:center;"><i><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUJEaNlftcSzS1slT2Bdjt19VQWxrNOLJgmFpigfCNndPc9ncfjp9-NDtbbaKEE7bQ-H5aOka6syIvw3YALoykZkcqfJOOJUPJnXKVizKQ4QWFte_J2Yo9BYclyDWYhQ0Ah4RRIdq-psYKeiUshh8f0G_l4E35aT6tjkpALzHhdHkj5XhpyXKKQmic0uMi/s800/fiedrich.jpg" style="clear:left;float:left;margin-bottom:1em;margin-right:1em;"><img height="206" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhUJEaNlftcSzS1slT2Bdjt19VQWxrNOLJgmFpigfCNndPc9ncfjp9-NDtbbaKEE7bQ-H5aOka6syIvw3YALoykZkcqfJOOJUPJnXKVizKQ4QWFte_J2Yo9BYclyDWYhQ0Ah4RRIdq-psYKeiUshh8f0G_l4E35aT6tjkpALzHhdHkj5XhpyXKKQmic0uMi/s320/fiedrich.jpg" width="320" alt="fiedrich.jpg"></a></i></div><i><span style="font-size:large;">Ahí va una pequeña nota sobre la cuestión del numen y de lo numinoso que sirvió de base a la fenomenología de las religiones en su acercamiento a la esfera de la religión. <b>Rudolf Otto </b>en su libro "Lo santo" o "Lo sagrado" es el responsable de rescatar este término que se remonta a la antigua Roma para renombrar y atender al pasaje de lo sagrado en el hombre; misteriosamente y enamorándonos de por vida, en la vida misma... El cuadro recoge un lienzo de <b>Gaspar David Fiedrich,</b> "El monje y el mar"... La naturaleza desbordando lo humano y, al tiempo, siendo escenario de contemplación para un hombre más allí de si y arraigando en un entusiasmos tranquilo. ¿Por qué un monje?, ¿por que la fascinación del Romanticismo temprano con el monacato?. Rudolf Otto en la estela romántica...</span></i><p></p><p style="text-align:center;"><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">(1)</span></p><p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">Lo numinoso, lo sagrado irrumpiendo... Hablar de lo numinoso supone una renovación en clave fenomenológica del
discurso sobre los acercamientos a lo divino o acaso a lo sagrado; a <i>ese
mysterium tremendum et fascinans</i>, que nos dice <b>Otto </b>de cuya vecindad
e insinuación dependería la apertura a una esfera que transcendiendo lo cotidiano
nos ubicaría en el umbral de lo iniciático. <b>Otto </b>nos servirá una categoría
constituyente para la fenomenología de las religiones la cual entenderá que
atender a lo religioso es imposible sin quedar abierto, reconocer y atender a
un pasaje íntimo que es capaz de transformarnos redirigiéndo nuestra vida; un pasaje
íntimo capaz de abismarnos en un umbral de transcendencia en el que irrumpe un misterio
sobrecogedor capaz de enamorarnos y fascinarnos.</span></p><p></p>
<p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">Precisamente por eso
resulta un término adecuado a la hora de acercarnos al contexto tan pluriforme
y complejo en relación a la cuestión de lo sagrado y sus pasajes. Los
románticos no hablaron de lo numinoso -no se había acuñado el término -es <b>Otto</b>
quien lo hace- aunque de haberlo hecho se habría ajustado con finura a su
quicio complejo. Personalmente descubrí el término leyendo a <b>Jünger</b> hace
ya un buen puñado de años. Desconocía la palabra pero la entendí por el
contexto de la cita y tras informarme, muy panorámicamente, entendí lo numinoso
como una indicación de lo sagrado pero apelando a una raíz de
origen latino. Se hace evidente que <b>Otto</b>, desde su perspectiva
fenomenológica de atender a los pasajes espirituales a partir de quien los
vive, buscaba un término que sirviera para atender a una categoría del modo
menos condicionado y más amplio posible. Es cierto que él mismo lo define
apelando a la irrupción de ese Misterio rebasándonos y fascinándonos aunque <b>Otto
</b>no inventa gratuitamente ya que apela a un término latino de la tradición
romana precristiana.</span></p><p></p>
<p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">Del término numen
decir que en la antigua Roma no queda tanto dirigido a lo divino o a lo
puramente sobrenatural sino al brindarse al de la presencia de lo divino; el matiz es importante. En su significado romano lo numinoso aludiría a la
presencia divina, a la manifestación de lo divino y de su potencia; algo que
podría darse prácticamente en cualquier sitio; un bosque, un río, un objeto
sagrado, en una obra de arte..</span></p><p></p>
<p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">Como podemos observar
su significado más originario alude a las fuerzas espirituales manifestándose
en lo real dejando sello de una perspectiva omnipresente de lo divino. Tal perspectiva, por tanto, aludiría a la potencia de una esfera rectora que puede manifestarse
y revelarse; y de hecho, así lo hace. Con la influencia griega y etrusca los romanos
pasaron a representar a sus dioses iconográficamente con lo que se consolidó la
idea de numen como esa manifestación de los dioses de ahí que hablar del numen
de Jupiter o de cualquier otro Dios romano supondría hablar de su presencia en
relación al mundo. En La Edad media y tras la cristianización pasó a vincularse
con el paganismo con lo que dejó de usarse aunque su uso volvió con la lectura
de los clásicos romanos en los prolegómenos del Renacimiento y en una clave
literaria.</span></p><p></p>
<p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">Si bien es cierto que
el término de lo numinoso es la gran aportación de <b>Otto</b> a la
fenomenología de las religiones lo cierto es que en el Renacimiento el término
numen paso a usarse desde el punto de vista de la<span> </span>inspiración y del furor y entusiasmo poético
en una estela neoplatónica y deudora de la <i>mania </i>platónica. El numen,
era la inspiración poética y literaria brindándose; la musa… Los grandes
autores del siglo XVI usaron el término -pienso en <b>Garcilaso</b> o <b>Fray
Luis de León</b>- y también lo usaron los grandes maestros del siglo de oro hispano. En
todos ellos la perspectiva a tener en cuenta, la que justifica el uso, será ese
vínculo con una inspiración que tendía a decantarse en tanto una inspiración
transcendente. <b>Sor Juana Inés de la Cruz</b>, que también usaba el término,
nos dirá poéticamente : “Di, alma, qué sientes cuando en tu ardor/te deshaces
en un fuego tan divino/que el mismo miedo te sirve de amor,/y el mismo asombro
te guía en el camino.” El <i>mysterium tremendum et fascinans</i> que diría <b>Otto
</b>expresado casi literalmente... No resulta casual que estos versos de la
novohispana refleje tan certeramente lo que tiempo después nos dirá <b>Otto</b>.
Un misterio que irrumpe que deshace, rehace y transfigura, que tiene potencia para
recalibrar toda una vida. Al interior del alma, nos dirá <b>San Agustin</b> en esa octava neoplatónica, habita el logos-cristo, un
<i>logos</i> que derrama su presencia ubicuamente en todo lo que es y acontece...</span></p><p></p>
<p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;"></span></p><p> </p><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">A partir del uso del
sustantivo numen solo faltaba derivar el adjetivo numinoso, algo que se hizo ya
en la Inglaterra del XVI pero sin llegar al grado de elaboración que le dará </span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">Otto.
</b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">Nada de lo dicho, me refiero a estos usos previos, restan mérito a </span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">Rudolf Otto.</b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;"> Al revés nos muestran el
arraigo y la potencia de un término capaz de remontarse a la romanidad pagana.</span>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">(2)</span></p><p></p>
<p><span style="color:#000000;font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">De <b>Otto </b>decir
que fue editor de la obra de <b>Schlaiermaher</b>, vinculado con el Círculo de
Jena, lo que le incardina en el epicentro de la tradición romántica. <b>Otto</b>
era luterano pero ajeno a ese protestantismo refractario al pasaje místico. Su libro “lo sagrado”, traducido en España poco acertadamente como “Lo
santo”, en el que tematiza ese <i>mysterium tremendum et fascinans</i> no fue bien recibido por las autoridades eclesiales luteranas. Su umbral </span><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;line-height:115%;">de
implicación con la <i>fruhromantik, </i>esto es, con el romanticismo temprano resulta
todo menos casual. Es cierto que los románticos<span style="color:#ee0000;"> </span><span style="color:#000000;">no usaron el término de numinoso ni
tampoco el de numen </span>aunque las resonancias entre el concepto de lo
sublime y el de lo numinoso se harán evidentes. Lo sublime desbordando lo
humano, desgarrándolo casi -pienso en los cuadros de <b>Fiedrich </b>en lo que la
naturaleza, bellamente salvaje, se nos impone- en tanto presencia que nos
transciende, nos atemoriza y, al tiempo, nos fascina y enamora… Se hace
evidente que <b>Otto</b> al pensar lo numinoso bebe de fuenets románticas y,
sobre todo de la idea de lo sublime para a partir de ahí elaborar su propio
proyecto intelectual. Partir de <b>Otto</b> y de lo numinoso para divisar el
horizonte romántico no debe extrañarnos ya que si algo puede decirse del Romanticismo
a pesar de sus aporías, contradicciones y fisuras fue su enorme éxito en tanto
línea de fuga de la Modernidad; en la propia modernidad y más allá de ella. Amparándola
y desbordándola. Tanto será así que si algo no debiera sorprendernos fue el giro
católico del primer círculo romántico el cual que no dejará de ser la primera vanguardia
europea. Me refiero al Círculo de Jena. <b>Otto </b>en esa línea de fuga nos
ofrece un claro ejemplo de la revolución romántica intentando volver a tender
puentes con lo sagrado y su pasaje en lo humano; y con lo real en tanto ese
misterio que se nos brinda y nos desborda. El númen de Otto. Al calor del romanticismos más lúcido…</span></p><p style="text-align:center;"><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">(3)</span></p><p><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">¿Por que un monje en el lienzo de <b>Fiedrich</b>?... ¿Por qué se conjura el monacato?. ¿Por qué el poco divulgado filocatolicismo del Circulo de Jena?. En relación a las relaciones entre Romanticismo e
Ilustración el filocatolicismo expreso del primer romanticismo deja a las claras
su distancia con la mentalidad ilustrada. Este filocatoliscimo surge del que
podría denominarse el primer texto romántico. Me refiero al libro “Desahogos de
un monje amante del arte” escrito por </span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">Ludwig Tieck, </b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">el gran traductor al alemán del siglo de oro</span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">,</b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;"> y </span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">Wilhelm
Wackenronder </b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">que murió muy joven y poco después de editarse el libro. "Desahogos..." se publicará en 1797 prácticamente al tiempo en el que </span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">August
Schlegel</b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;"> se muda a Jena para dar clase en la
Universidad abriendo así el proceso del Círculo de Jena. Este libro tendrá su origen en un viaje que </span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">Tieck </b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">y </span><b style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">Wackenroder</b><span style="font-family:'Times New Roman', serif;font-size:14pt;">
hicieron por el sur de Alemania y en el que quedaran deslumbrados por la
exhuberancia del arte católico y, también, por la alta penetración social del
mismo. En el libro un monje católico reflexiona sobre arte y sobre lo que sería
la religión de la belleza... Desde la perspectiva de este monje el arte no se
entendería desde la crítica sino desde el corazón, el entusiasmo y la intuición
de lo sagrado. Muy tempranamente el libro se convirtió en un objeto de culto
para los jóvenes románticos de Jena. Un libro, digamos, de cabecera. ¿Eran modernos los románticos?. Una pregunta que desvela las aporías de la propia Modernidad, las fisuras en las que enraiza la revolución romántica y las líneas de fuga que terminó sirviendo.</span></p><div style="text-align:left;"><br></div><p></p>
<p><a href="https://imaginatiovera.blogspot.com/2026/11/sobre-lo-numinoso-y-el-numen.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p>
<p>Más info en https://ift.tt/prbs5Dj / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas.
#Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p>
<p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>
No hay comentarios:
Publicar un comentario