
![]() |
| Se han distinguido en El Castillejo veintiún tipos cerámicos, agrupados en ocho vajillas, pues el repertorio cerámico puede dividirse en varios grupos en atención a su función |
Ayer se cerraron las puertas de una de esas exposiciones que, sin grandes alardes, dejan huella. La muestra “Vivir en una alquería de Al-Ándalus. El Castillejo de Los Guájares”, celebrada en la Sala Zaida (en Granada, Calle Acera del Darro, 1), ha ofrecido desde el 3 de marzo hasta el 11 de abril de 2026 una oportunidad única para asomarse a la vida cotidiana de la Granada nazarí más desconocida: la de sus comunidades rurales.
Frente a la imagen más difundida de palacios, élites y ciudades como la Alhambra o Córdoba, esta exposición ha puesto el foco en algo mucho más esencial: cómo vivía la gente común.
![]() |
| La mayoría de los materiales cerámicos recuperados, de los cuales una selección se exhibe en esta exposición, corresponden al periodo de abandono del yacimiento (principios del siglo XIV) |
El eje central ha sido el yacimiento de El Castillejo de Los Guájares, uno de los asentamientos rurales mejor conservados del antiguo Reino de Granada. A través de los materiales recuperados —especialmente cerámicas que no solían presentar cubierta vidriada y en ocasiones aparecían decoradas con incisiones, impresiones o pintura.—, la muestra ha reconstruido con gran detalle:
- La estructura de las viviendas (patios, cocinas, almacenes)
- La organización del trabajo agrícola
- La disposición del poblado y sus sistemas defensivos
- El día a día de una comunidad campesina andalusí
El resto de los edificios eran viviendas, algo que se sabe gracias a cómo están distribuidos sus espacios y a la gran cantidad de cerámica encontrada durante las excavaciones. Estas casas no eran todas iguales, sino que se pueden distinguir dos tipos principales:
- Casas pequeñas (unos 40 m²): tenían dos habitaciones en forma de L alrededor de un patio. No estaban divididas en más espacios ni había conexión entre las estancias. Se han encontrado sobre todo en la zona norte del asentamiento.
- Casas grandes (entre 70 y 80 m²): contaban con cuatro o cinco habitaciones organizadas en forma de U alrededor de un patio central. Estas se situaban en la parte sur.
El estudio de estas viviendas ayuda a entender cómo vivían las familias de la época. En algunas casas, los cambios que se observan a lo largo del tiempo muestran que las familias crecían, se dividían o se unían.
La existencia de dos tipos de casas y de dos zonas diferenciadas dentro del poblado sugiere que puede que no todos los habitantes vivieran igual, y que hubiera pequeñas diferencias sociales dentro de la comunidad agrícola de El Castillejo.
Aunque el yacimiento de El Castillejo era visible en el paisaje y conocido por los habitantes de la zona, no fue objeto de estudio académico hasta la década de 1980, cuando un grupo de jóvenes historiadores y arqueólogos, dirigido por Antonio Malpica Cuello (Universidad de Granada) e integrado por investigadores como Miquel Barceló (Universidad Autónoma de Barcelona), Patrice Cressier (CNRS – Casa de Velázquez) y Guillermo Rosselló Bordoy (Museo de Mallorca), comenzó su investigación. Este equipo abordó el estudio desde los inicios de la arqueología de al-Ándalus, analizando el territorio de la costa y la Alpujarra, la vivienda rural, la cultura material y la organización de los espacios agrícolas.
Uno de los grandes atractivos ha sido la colección de piezas procedentes de las excavaciones de los años 80. Su excelente estado de conservación ha permitido reconstruir con precisión la vida doméstica: tinajas y jarras para almacenar alimentos y líquidos; cazuelas y marmitas para cocinar; ataifores y escudillas para el consumo colectivo; candiles para la iluminación; anafres (fogones portátiles), esenciales en la cocina.
Especial mención merece el atabal o dariya, un instrumento de percusión del siglo XIII, una de las piezas más singulares de la exposición, que conecta directamente con la dimensión cultural y sonora de la época.
![]() |
| La exposición presenta principalmente cerámicas en muy buen estado halladas en viviendas durante las excavaciones de los años 80 |
Gracias a estos objetos, no solo entendemos qué hacían sus habitantes, sino también cómo organizaban sus espacios, sus rutinas y su convivencia.
El Castillejo no es un yacimiento cualquiera. Su historia resume siglos de evolución y adaptación: fundado entre los siglos X y XI, el asentamiento fue gravemente dañado por un terremoto en el siglo XIII y finalmente abandonado en el siglo XIV. El poblado estaba completamente amurallado y organizado en torno a una calle principal, con viviendas, espacios comunitarios y un aljibe.
La costa granadina, donde se sitúa El Castillejo de Los Guájares, está marcada por un relieve montañoso que cae bruscamente hacia el mar, lo que ha condicionado históricamente el poblamiento y la agricultura a las zonas cercanas a desembocaduras de ríos y ramblas. Las principales ciudades en época antigua y medieval, como Almuñécar y Salobreña, se establecieron en los tramos finales de los ríos Verde y Guadalfeo, mientras que otros asentamientos más pequeños surgieron en ensenadas y valles interiores, como el del río de la Toba. Aunque hay indicios de ocupación desde la prehistoria, los primeros testimonios de un asentamiento estable corresponden a época romana, con yacimientos como Los Cortijuelos y El Minchar.
![]() |
| La exposición presenta principalmente cerámicas en muy buen estado halladas en viviendas durante las excavaciones de los años 80 |
Uno de los aspectos más fascinantes es que su abandono fue tan repentino que muchos objetos quedaron en su lugar, algo poco habitual en arqueología. Esto ha permitido a los investigadores reconstruir con gran precisión la funcionalidad de cada estancia.
El entorno del Castillejo, en la costa granadina, también forma parte de su historia. Se trata de un territorio abrupto donde la montaña cae hacia el mar, obligando a desarrollar ingeniosos sistemas de cultivo.
Las terrazas irrigadas, las acequias y albercas reflejan un profundo conocimiento del medio y una organización social basada en el aprovechamiento colectivo del agua y la tierra.
La exposición ha sido fruto de décadas de investigación, impulsadas desde la Universidad de Granada y comisariadas por el profesor Alberto García Porras. Desde las primeras excavaciones en los años 80 —consideradas pioneras en la arqueología de Al-Ándalus— hasta los estudios actuales con técnicas menos invasivas, el Castillejo sigue aportando información clave. Hoy, los esfuerzos se centran en la conservación del yacimiento, la mejora de su accesibilidad y su puesta en valor para el público. Todo ello dentro de un enfoque que combina investigación científica y divulgación. Quizá lo más valioso de esta muestra es su enfoque: rescatar la historia de quienes no suelen aparecer en los relatos históricos.
Gracias a esta exposición hemos podido comprender cómo vivían los campesinos andalusíes, cómo se organizaban las comunidades rurales y cómo era la vida cotidiana lejos de los grandes centros urbanos, ofreciéndonos en conjunto una visión de la Granada nazarí mucho más humana, cercana y real.
El cierre de esta exposición no supone un final, sino una invitación: la de seguir mirando al pasado con curiosidad y atención. Porque, como ha demostrado el Castillejo, la historia también se construye desde lo cotidiano.
![]() |
| La muestra recrea la vida cotidiana en una alquería andalusí tomando como eje el yacimiento de El Castillejo de Los Guájares, uno de los mejor conservados del antiguo Reino de Granada |
Más info en https://ift.tt/3RL4JVa / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo
*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.








No hay comentarios:
Publicar un comentario