Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

viernes, 6 de febrero de 2026

Torre de Juan de Arce


 
IMG_5827.jpeg
La torre de Juan de Arce, conocida así por la
persona que la habitó según el Memorial de Orea 
informándonos de su uso tras la conquista
como vivienda para soldados de la
guarnición alhambreña

La torre de Juan de Arce, situada en el flanco sur de la Alhambra, responde plenamente al modelo constructivo de las torres defensivas de este sector del recinto. Su estructura original fue sencilla y funcional, concebida como un elemento integrado en la muralla más que como una edificación autónoma y monumental. Formaba parte de una cortina continua de muros robustos, que en época medieval estuvieron coronados por almenas, configurando la imagen defensiva característica de la fortaleza nazarí.

Tras la conquista cristiana, la torre de Juan de Arce mantuvo este aspecto almenado durante décadas. No fue hasta el último cuarto del siglo XVI cuando los merlones comenzaron a desaparecer, al considerarse ya ineficaces desde el punto de vista militar. En su lugar se levantaron parapetos de piedra de Alfacar, adaptando la muralla —y con ella la torre— a nuevas formas de defensa acordes con la evolución de la artillería.

A finales del siglo XVIII, la torre de Juan de Arce había sufrido nuevas transformaciones que evidencian el uso continuado del recinto. En este momento estaba coronada por una pequeña vivienda construida sobre su plataforma superior, mientras que el adarve de la guardia la atravesaba, integrándola plenamente en el recorrido defensivo. Este uso residencial-militar no fue excepcional y refleja la adaptación de la Alhambra a funciones prácticas más allá de su papel simbólico y defensivo original.

La situación cambió radicalmente en el siglo XIX. En el plano de la Alhambra realizado por Rafael Contreras a mediados de esa centuria, la torre de Juan de Arce ya no aparece representada, señal de su completa desaparición. Las fotografías de comienzos del siglo XX confirman esta pérdida: la línea de muralla entre la torre del Agua y la de Siete Suelos se muestra como una cortina recta y continua, sin torres intermedias visibles. El abandono, las transformaciones históricas y los episodios bélicos habían borrado casi por completo la torre del paisaje fortificado.

Toda la línea de muralla (que durante las primeras guerras carlistas fueron añadidos a estos tramos un parapeto con aspilleras para mayor defensa de la fortaleza, según cita Gómez-Moreno en su Guía de Granada) presenta las huellas de la voladura napoleónica que deshizo esta torre, junto a la de Baltasar de la Cruz.

La recuperación de la torre de Juan de Arce comenzó con las actuaciones de Modesto Cendoya, quien desescombró el foso entre Siete Suelos y la torre del Agua, sacando nuevamente a la luz los restos de las torres desaparecidas. En el plano elaborado tras esta intervención, la torre de Juan de Arce vuelve a figurar como tal, recuperando su identidad dentro del sistema defensivo. No obstante, sería Leopoldo Torres Balbás quien, poco antes de 1936, acometiera su reconstrucción, cerrando definitivamente el perímetro fortificado de la Alhambra, hasta entonces protegido de manera provisional.

Las obras continuaron en la segunda mitad del siglo XX. Entre 1960 y 1961 se completó la reconstrucción de la parte superior de este sector de murallas, y aunque en 1964 la intervención más destacada de Francisco Prieto-Moreno se centró en la torre de Baltasar de la Cruz, sus criterios influyeron también en la lectura actual de la torre de Juan de Arce. Prieto-Moreno defendió una restauración legible, dejando visible el ladrillo empleado en las reconstrucciones para diferenciarlo claramente del tapial original, y aplicó una pátina blanquecina que evocaba el color primitivo de torres y murallas, suavizada con una mezcla de agua y tierra alpañata para evitar un contraste excesivo.

En este contexto se abrieron vanos que probablemente no existieron en época nazarí, aunque podrían tener precedentes en la etapa cristiana, cuando la torre fue utilizada como residencia militar. La decisión de dejar algunas torres sin cubrir provocó, con el paso del tiempo, problemas de filtraciones y deterioro. Por ello, en 2003 se llevó a cabo una nueva intervención en la torre de Juan de Arce, que corrigió estas deficiencias, la cubrió adecuadamente y le otorgó el aspecto que presenta hoy.

La torre de Juan de Arce es, en definitiva, un ejemplo elocuente de la compleja historia constructiva de la Alhambra: una arquitectura marcada por la función defensiva, transformada por los cambios históricos, desaparecida durante décadas y finalmente recuperada mediante sucesivas restauraciones que reflejan las distintas sensibilidades patrimoniales de cada época.


- Enlace a artículo -

Más info en https://ift.tt/J15akSd / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo

*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario