Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

martes, 20 de octubre de 2026

María Zambrano y el Budismo Zen: A la escucha del corazón


<h4>En un mundo exhausto y recargado de imagen, estímulos y violencia, la interioridad y la pausa se prestan como vías de conocimiento capaces de iluminar el devenir. Frente a la tiranía de la prisa y el cálculo, subproductos de la degradación tecno-capitalista, las enseñanzas del budismo chino Chan —y su posterior desarrollo en el Zen japonés— nos brindan vías de comprensión que encuentran su eco en el pensamiento occidental de la filósofa veleta María Zambrano.</h4> <p><span></span></p> <p> </p> <p>María Zambrano hace varias referencias al budismo en sus escritos, especialmente en su discusión sobre, según ella, las ideas de desnacer y renacer que vertebran las filosofías de Oriente y Occidente. Además, Zambrano bebe conocidamente de pensadores como el Heidegger tardío quien también mostró un marcado interés por las posibles convergencias entre la metafísica occidental y el pensamiento oriental. Pese a las diferencias históricas y culturales que construyen estos dos pensamientos, ambas tradiciones nacen de la urgencia de despojar al ser humano de su instrumentalización, sufrimiento y devolverlo al origen. Este diálogo secreto entre la vía oriental del despertar y la «razón poética» zambraniana se sostiene sobre tres pilares fundamentales: <i>śūnyatā </i>(la vacuidad), el <i>satori </i>o despertar como nacimiento segundo y la experiencia poética directa y meditativa libre del yugo del <i>logos</i>.</p> <p><strong>Zambrano y el Vacío: <i>Śūnyatā </i>y la Nada Creadora</strong></p> <p>En el budismo Mahayana, al cual pertenece la corriente china Chan, <i>śūnyatā </i>se refiere al principio de la vacuidad en la naturaleza intrínseca de las cosas, un principio metafísico desarrollado principalmente en el los sutras de la <i>Prajñāpāramitā</i>, o de la Perfección de la Sabiduría, que expone la radical interrelación entre todas las cosas además de la inexistencia de un ser permanente e independiente. Según este principio, todas las cosas están envueltas en un proceso de constante cambio, surgiendo así el sufrimiento humano del apego a conceptos y formas percibidas como inmutables. En la práctica, esta escuela de pensamiento promueve la experiencia directa sin la polución de las categorías mentales a través de prácticas como la meditación, aplicando así el principio budista de <i>śūnyatā</i>.<span> </span></p> <blockquote><p>La filosofía de Zambrano, aun siendo muy diferente a los preceptos budistas, entiende la vida como revelación continua que demanda atención y pausa con el fin de reconciliar el ser con su vida.</p></blockquote> <p>En consonancia con Oriente, <a href="https://elhombreylodivino.com/category/maria-zambrano/">María Zambrano</a> considera la nada como un espacio de honda fecundidad espiritual, divergiendo así del nihilismo o de corrientes que la consideran como algo estéril. Para la pensadora, el ser humano contemporáneo se encuentra tan recargado de construcciones artificiales, dogmas racionales y máscaras utilitarias que le resulta imposible acceder a su verdad más íntima sin atravesar previamente por una experiencia de vaciamiento radical. Este tránsito exige lo que la autora denomina el desnacer, un despojamiento voluntario de las certezas del ego que disuelve las armaduras defensivas con las que el sujeto pretende controlar el mundo. En ese páramo interior, donde la razón calculadora se desmorona y el ruido del mundo cede, la nada se revela como una nada creadora, una matriz luminosa y un receptáculo de pura posibilidad de donde puede brotar una nueva forma de pensar el ser a través de una marcada sensibilidad poética. Este vacío fundacional propuesto por Zambrano permite que el sujeto abandone su petrificación conceptual y se abra a la intemperie de lo sagrado, encontrando en la supresión de las formas fijas el único camino posible para la regeneración del alma y el encuentro con el ser originario.<span> </span></p> <p><strong>El Amanecer de la Persona: Despertar Súbito y el Claro</strong></p> <p>Además de sus reflexiones sobre la nada y el origen, nuestra pensadora también devota gran parte de su pensamiento a la idea del despertar. Zambrano utiliza y desarrolla símbolos como la aurora para expresar la transformación del ser en sus escritos más tardíos, aunque también alude a esta idea de transformación en sus obras de corte más explícitamente político como <i>Persona y Democracia</i> (1958). En ella, la pensadora defiende con vehemencia el hecho de que la historia y el alma humana exigen una ruptura radical con las tinieblas del totalitarismo, de la enajenación colectiva y del dogmatismo ideológico. Para Zambrano, la persona no es algo dado, sino que deviene a través de una conquista espiritual, un nacimiento segundo que se produce cuando el individuo logra trascender el plano meramente vital y utilitario para situarse ante la revelación de la existencia de forma compasiva y comunitaria.<span> </span></p> <blockquote><p>Poner en diálogo el budismo Chan/Zen y el pensamiento de María Zambrano nos descubre una cartografía compartida para la salvación del ser humano contemporáneo.</p></blockquote> <p>Los conceptos de <i>wu </i>o<i> satori</i> en las escuelas budistas de China y Japón designan precisamente la iluminación súbita como experiencia inefable que revela la verdadera naturaleza de la realidad, pulverizando las ilusiones del ego y liberando al ser humano de sus proyecciones conceptuales. En la escuela japonesa, toda práctica meditativa se dirige en su finalidad a conseguir esta iluminación súbita capaz de romper con el flujo ordinario del pensamiento condicionado. La filosofía de Zambrano por su parte, aun siendo muy diferente a los preceptos budistas, entiende la vida como revelación continua que demanda atención y pausa con el fin de reconciliar el ser con su vida. Aunque profundamente anclada en la tradición mística y literaria de Occidente, Zambrano comparte plenamente esta convicción soteriológica al entender la vida como una revelación continua que demanda una respuesta de atención y fidelidad en vez de como un transcurrir mecanizado.<span> </span></p> <div style="width:432px;"><img src="https://elhombreylodivino.com/wp-content/uploads/2026/10/Prajnaparamita.jpg" alt="" data-inoreader-upscale="wp_suffix"><p>Prajnaparamita. El nombre designa la personificación femenina de la literatura o de la sabiduría; a veces se la denomina «Madre de todos los budas».</p></div> <p>Mientras que, según ella, la razón instrumental fragmenta, clasifica y domina la realidad convirtiéndola en mero objeto de consumo, la razón poética atiende, acoge y reverencia lo real, operando de manera muy análoga a cómo el adepto Zen se sitúa ante el mundo sin intermediarios conceptuales. Así, tanto el despertar de la persona en la filosofía zambraniana como el <i>satori</i> de las tradiciones orientales configuran una misma exigencia ética y ontológica que consiste en sacudir el sopor de la existencia cotidiana, atravesar la noche oscura del ser y emerger a la claridad de un presente vivido con total plenitud y radical responsabilidad.<span> </span></p> <p><strong><i>Zazen</i>: A la Escucha de la Música del Corazón</strong></p> <p>La pausa y la atención consciente son hoy privilegios escasos en nuestra vertiginosa sociedad de la información. Las escuelas budistas Chan y Zen han respondido a este desafío histórico milenariamente mediante la práctica del <i>zazen</i> (la meditación sentada) y la atención plena (<i>smṛti</i>), situando al cuerpo y a la respiración en el centro de la vía espiritual.</p> <blockquote><p>En consonancia con Oriente, María Zambrano considera la nada como un espacio de honda fecundidad espiritual, divergiendo así del nihilismo o de corrientes que la consideran como algo estéril.</p></blockquote> <p>En el <a href="https://www.editorialkairos.com/catalogo/p/budismo-zen">Zen</a>, el silencio funciona como una matriz viva de donde brota toda manifestación y es necesario para la comprensión de la posición del ser en el mundo. En riguroso paralelo, María Zambrano nos habla de un silencio creador que antecede a la palabra poética. Para la autora, la palabra verdadera nace del recogimiento y de la escucha atenta de aquello que late en las profundidades del alma, de escuchar el ritmo y sonido del corazón como excelsamente expone en característica línea raciopoética en la metáfora del corazón en <i>Claros del Bosque </i>(1977). Mediante el <i>zazen </i>(meditación sentada), el practicante aprende a aquietar el monólogo incesante de la mente; de igual modo, mediante la razón poética, Zambrano nos invita a descender a las «sombras» y los sótanos del alma para escuchar la música secreta del corazón humano. Ambas vías convergen en la convicción de que el conocimiento más hondo requiere detener el tiempo cronológico y habitar el presente con radical lucidez.</p> <p>En definitiva, poner en diálogo el budismo Chan/Zen y el pensamiento de María Zambrano nos descubre una cartografía compartida para la salvación del ser humano contemporáneo. Ni la vacuidad oriental ni la razón poética occidental buscan la evasión del mundo; al contrario, exigen una inmersión más honda, compasiva y lúcida en la realidad. Tanto el <i>satori</i> y <i>zazen </i>budistas como el despertar de la persona y la escucha del corazón en Zambrano nos recuerdan que es urgente despojarnos de nuestras máscaras utilitarias, de escuchar al ser, para renacer a una vida reconciliada, pausada, comprometida y libre del sufrimiento.</p> <p><a href="https://elhombreylodivino.com/maria-zambrano-y-el-budismo-zen-a-la-escucha-del-corazon/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/BzolLVM / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

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