Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

jueves, 18 de junio de 2026

SEMINARIO. Los filósofos desconocidos


<h4><strong>Video general</strong></h4> <p><iframe allowfullscreen="allowfullscreen" title="Los filósofos desconocidos" src="https://player.vimeo.com/video/1201423992?dnt=1&amp;app_id=122963" width="1080" height="608" frameborder="0"></iframe></p> <p> </p> <h4><strong>Resumen</strong></h4> <p>El filósofo desconocido es cómo firmaba sus escritos un famoso masón francés de mediados del siglo XVIII, llamado Louis Claude de Saint Martin, sin embargo, el origen de esta frase se pierde en los principios del conocimiento, siempre ha habido personajes anónimos al margen de la estructura religiosa oficial, seres anónimos que sostienen el mundo con su sola presencia. Son los pilares ocultos que con su sabiduría aguantan la creación. Según la tradición a la que pertenecen reciben el nombre de justos, amigos de Dios, místicos o sabios herméticos, en realidad se trata de adeptos que han conocido el secreto de Dios, han visto a Dios cara a cara.</p> <p>En ellos se aúna el amor y el conocimiento como sucedía en las diferentes sectas gnósticas que creían en un conocimiento oculto llamado la ciencia divina y que comprendía las varias ramas que hoy se conocen como artes o ciencias esotéricas: alquimia, astrología, magia…</p> <p>Con el concilio de Nicea la Iglesia quiso regular toda esta diversidad de cultos diferenciando entre lo que era dogma y por lo tanto estaba dentro de la ortodoxia y lo que no, considerado como heterodoxo o incluso como herejía.</p> <p>A partir de entonces todos estos conocimientos se han transmitido en cenáculos más o menos secretos, desde los gremios, las sociedades secretas como la rosacruz y otras, o ya en la modernidad, las logias masónicas.</p> <p>En los ss. XIX y XX este anhelo por conocer los mundos ocultos motivó a muchos artistas que participaron en sesiones de espiritismo o en prácticas ocultistas, basadas sobre todo en los desdoblamientos astrales. Estas experiencias las plasmaban en sus obras llegando a convertirse en una moda.</p> <p>Sin embargo, hay que tener en cuenta que además del mundo material y el mundo astral existe el mundo divino que no es tan fácil de experimentar y que está en el origen de estas manifestaciones exteriores, que, por muy secretas que sean, sirven como recuerdo de la existencia y la posibilidad de experimentación de los mundos sagrados.</p> <p>Los personajes que han penetrado en el ámbito de la divinidad, que se han convertido en amigos de Dios en general han permanecido ocultos para el mundo. Han existido desde el principio de los siglos y son los pilares donde se sostiene la existencia de este mundo. Ya en el <em>Eclesiastés</em> se habla de ellos cuando se dice:</p> <p style="padding-left:40px;">Había un hombre pobre, pero sabio, que con su sabiduría salvó la ciudad. Y de aquel hombre pobre nadie se acordaba.</p> <p>El mundo sólo se mantiene gracias a su presencia, pueden discutir con el Santo bendito sea y cambiar su voluntad, como hizo Abraham cuando Dios quería destruir Sodoma y Gomorra, entonces le dijo: “¿Vas a exterminar juntamente al justo con el malvado? ¿Tal vez haya cincuenta justos en la ciudad?” (Génesis XVIII, 24). Se inició un regateo entre Abraham y el Señor. Bajaron a cuarenta y cinco, cuarenta, treinta justos, y así sucesivamente, hasta los diez justos, que aun así fueron imposibles de hallar.</p> <p>Los justos o los sabios están avisados de los proyectos de Dios y son capaces de cambiar su ira en misericordia. Ellos son los depositarios de la sabiduría divina y los encargados de transmitirla.</p> <p> </p> <h4><strong>El Reencuentro</strong></h4> <p>(<span style="color:#ff6600;">Desarrollo de la última parte de la sesión</span>)</p> <p>En la <em>Física y metafísica</em> <em>de la pintura</em>, Louis Cattiaux habla de “unos seres profundamente diferenciados, incapaces de ser otra cosa que la que son, seres alucinados por el mensaje que llevan en sí mismos”. Como hemos dicho lo largo de la historia han existido unos personajes de todas las razas y naciones que vienen a este mundo para recordar que la regeneración de los tres componentes del ser humano es posible y que Dios y el ser humano deberían formar una indisoluble unidad</p> <p>Ellos son los maestros la escuela interior y secreta que perpetúa la revelación de Dios, pues al igual que se necesita de una iglesia que enseñe la fe en la salvación de Dios, es imprescindible una escuela que transmita el conocimiento que se oculta en la revelación de Dios, como aparece escrito en <em>El mensaje reencontrado:</em></p> <p>La revelación de la salvación de Dios comporta una Iglesia para perpetuarla y una Escuela para enseñarla, y una no puede ir sin la otra, so pena de la desaparición final de ambas. (XXVIII, 43.)</p> <p>El libro que acabamos de citar, llamado primero <em>El</em> m<em>ensaje perdido </em>y luego <em>El mensaje reencontrado</em>, es también una obra de Cattiaux, aunque él nunca la habría calificado así, pues, como decía a sus amigos, no le pertenecía, sino que lo que escribía provenía de una revelación esencial y substancial que se limitaba a transcribir, como aparece escrito en uno de sus versículos</p> <p style="padding-left:40px;">El Libro ha sido escrito bajo la inspiración del Espíritu. El autor es tan ignorante y está tan desprovisto terminándolo como lo estaba al comenzarlo. (XXVII, 68)</p> <p>Se trata de un libro sorprendente y mágico que al principio constaba de 12 capítulos o libros, con un prólogo escrito por Lanza del Vasto. Nadie quiso publicarlo, por lo que Cattiaux tuvo que autoeditárselo.</p> <p>Gracias a esta primera edición, inició una serie de amistades decisivas en su vida, una de cuales fue René Guénon quien le hizo una crítica muy positiva<em>,</em> en contra de lo que solía hacer, lo que despertó la atención de los hermanos Emmanuel y Charles d’Hooghvorst miembros de una familia de la nobleza belga, con quienes mantendrá una profunda amistad hasta el final de sus días y que redactaron la presentación a la última edición que consta de 40 capítulos o libros. Durante redacción de ese libro, Louis Cattiaux creyó varias veces que estaba terminado, pero después los versículos seguían apareciendo y aumentando el volumen de la obra.</p> <p>En el <em>Florilegio epistolar</em>,<em> reflejos de una búsqueda alquímica</em>, se muestran fragmentos de las cartas que Cattiaux escribió a sus amigos y conocidos y en una de ellas habla de <em>El mensaje reencontrado </em>y escribe lo siguiente:</p> <p style="padding-left:40px;">…es un libro escrito en el exilio por alguien que ha conocido y soportado las mismas dificultades que cualquier lector… un libro escrito por un verdadero hermano que ha sufrido todo lo que soportan los hombres en general. Un semejante, incluso un inferior, lo que es reconfortante a pesar de todo, ya que así la cosa no es inasequible sino, por así decirlo, puesta al alcance del más desgraciado. He aquí porque es bueno, e incluso excelente, que se sepa que me enfado, que digo palabrotas y que, si se tercia, me peleo, que si no estoy en la cárcel es por casualidad, al igual que la mayoría de gente honrada; que he estado enfermo y desesperado, ignorado y rechazado, etc… y ahora vendrá el tiempo en que otra obra será escrita, pero del todo diferente, es decir, como una alabanza al Dios salvador y como la victoria que salva de toda caída, libro que será escrito en la única luz de vida exenta de toda tiniebla, para los salvados y ya no para todos…</p> <p>A pesar de sus palabras, Cattiaux, un escritor, pintor y poeta francés que nació en 1904 y dejó este mundo en 1953, era un personaje fuera de lo normal, un hombre sin complejos, libre, que vivía intensamente el presente y actuaba como un niño, sin ninguna malicia. Charles d’Hooghvorst escribió lo siguiente sobre él, relacionándolo con un versículo de <em>El mensaje reencontrado</em>:</p> <p style="padding-left:40px;">Con frecuencia charlatán y payaso, se negaba a tomarse el mundo en serio, no más que a sí mismo; nunca magistral, si enseñaba, lo hacía a la manera de un bufón, que posee el arte de decir a los que quieren oír, haciendo reír a los demás y sin que puedan ofenderse.</p> <p style="padding-left:40px;">Nos llamaremos incapaces, inútiles y estúpidos cuando reposemos en la contemplación del Único; o bien, nos llamaremos charlatanes, malabaristas y payasos cuando enseñemos su santa ley en el mundo. – No nos corresponde tomarnos ni exigir a los demás que lo hagan. Esto corresponde a Dios, que ve claramente lo de dentro de las criaturas. (XX, 66-66’)</p> <p>El hermano mayor, Emmanuel escribió un artículo titulado <em>El</em> <em>mensaje profético de Louis Cattiaux</em> en el definía este libro como sigue:</p> <p style="padding-left:40px;">Hemos hablado adrede de un mensaje profético. No existen otras palabras para calificar un libro tan singular y original, tanto por el fondo como por la forma, es decir, de origen tan evidente. En efecto, el profeta es un original en el sentido más concreto que se pueda dar a este término. Es bajo este aspecto, que trasciende a todos los demás, como se dibujará en el futuro, la figura de Louis Cattiaux.</p> <p>En este artículo, Emmanuel d’Hooghvorst distinguía entre la videncia y la profecía y escribía:</p> <p style="padding-left:40px;">El profeta siempre es vidente, sin embargo, el vidente no es profeta. Aunque este tipo de definiciones siempre es delicado, en general, la videncia es una aptitud natural que permite ver en el mundo sutil –lo que los ocultistas modernos llaman el mundo astral– los acontecimientos futuros que están en gestación. Es un papel puramente pasivo y, necesariamente, bastante limitado… El vidente es capaz de predecir, sin embargo, es incapaz de profetizar.</p> <p style="padding-left:40px;">La profecía, por el contrario, es un don del Espíritu Santo: el sujeto juega un papel pasivo y activo a la vez pues, si bien comulga con la conciencia cósmica, también fija el porvenir por el mero hecho de “proferir” la palabra, y el futuro, así fijado por la palabra profética, se convierte en el <em>“fatum</em>” de los antiguos.</p> <p> En la masonería se habla de la Palabra perdida que hay que recuperar, o despertar, para que el Verbo pueda expresarse.  En este mismo artículo, Emmanuel describía a su amigo como uno de aquellos sabios taoístas que se retiran a la montaña para aparentemente no hacer nada.</p> <p style="padding-left:40px;">Cattiaux se calificaba de buena gana como “holgazán de Dios”, de este Dios que lo creó todo de la nada. Sin embargo, mientras no se ha encontrado, su búsqueda es el trabajo más penoso y doloroso que existe en el mundo. ¿Acaso no es Dios ese «inútil» que buscamos y que con seguridad encontraremos cuando seamos reducidos a nada, al menos en lo que se refiere a nuestras cortezas tenebrosas?</p> <p>Y seguía citando un versículo de <em>El mensaje reencontrado</em></p> <p style="padding-left:40px;">Quien alcanza al Señor de vida aquí abajo es como un holgazán (<em>fainéant: hacer nada</em>) al que todos los trabajadores del mundo no podrían igualar con todos sus trabajos.<br> ¡Qué trabajador el que no se toma ni un respiro ni de día ni de noche en la búsqueda de la vida imperecedera!<br> ¡Qué holgazán el que reposa en la unidad viviente del Único!<br> ( XXV, 1.)</p> <p>El 16 de julio de 1953, a los 49 años, este holgazán dejó este mundo a causa de una “extraña y fulgurante enfermedad”, él partió peró a sus amigos les dejó algo mucho más valioso: <em>El mensaje reencontrado, </em>cuyo subtítulo es “El reloj de la noche y el día de Dios” y ¿por qué de la noche primero?, pues porque siempre los misterios empiezan en la oscuridad más absoluto y de esta oscuridad es de dónde surge la luz.</p> <p>El libro se abre con dos plegarias, al Padre y a la Madre, en forma de dos triángulos, el triángulo de fuego con el vértice hacia arriba y el de agua con el vértice hacia abajo, que al superponerlos forman la estrella de David o el sello de los filósofos, es decir, la unión del fuego y el agua. Y en su dedicatoria se dice que está: “al servicio de los hombres que lean con los ojos del espíritu y del corazón los signos inscritos en la carne del mundo”. En el mundo, en la encarnación hay signos inscritos que no percibimos, hay que recordar la carta del Tarot llamada la Torre en la que se ve como dos personajes, el maestro y el discípulo, boca abajo, leen estos signos inscritos en la carne del mundo. Para verlos hay que tener abierto el ojo que realmente ve, un órgano nuevo que mira sin prejuicios, esta sería la auténtica visión.</p> <p>Respecto al <em>Mensaje,</em> Emmanuel d’Hooghvorst se preguntaba:</p> <p style="padding-left:40px;">¿Cómo definirlo? Nadie lo leerá de la misma manera. ¿Quiénes serán los lectores que sabrán discernir en él una sabiduría de la unidad, tan antigua como la humanidad tradicional, una sabiduría de santidad, una sabiduría de salvación?</p> <p>A primera vista sus versículos, ordenados en dos columnas, parecen impenetrables, y eso es porque no hablan a la inteligencia profana, sino que se dirigen solo a lo más esencial que hay en el ser humano, la semilla divina enterrada en este mundo, la palabra perdida que, a menudo, es lo más despreciado:</p> <p style="padding-left:40px;">Una vez, diez veces, cien veces, el Libro no nos dirá nada, pero creamos que a la milésima vez nos hablará un poco y que, al final, nos aparecerá demasiado claro y evidente, es decir, imprudente en exceso. (XV, 41′)</p> <p>Hay de aclarar que <em>El mensaje reencontrado</em> no es en absoluto una nueva revelación, no ha venido a apartar a nadie de su fe, al contrario, lo que se aconseja en él es profundizar en las raíces de creencia de cada cual.  Por eso, al comienzo y al final de cada libro o capítulo aparece un fragmento de las distintas escrituras sagradas que han sido dadas a la humanidad.</p> <p style="padding-left:40px;">No hemos venido para desviar a nadie de su fe, de su culto o de su secta. Hemos venido para reunir a los creyentes que buscan al Señor vivo, en la gracia, en el amor y en el conocimiento del Único Esplendor. (XXII, 7)</p> <p style="padding-left:40px;">¿Cuál es el inteligente que se sumergirá hasta las raíces de su fe, a fin de ser fortalecido en la revelación de Dios? (XXXIII, 36’)</p> <p>En realidad, este libro es un testimonio a favor de la antigua revelación como aparece dicho en este versículo:</p> <p style="padding-left:40px;">Hay que decirlo y repetirlo: la revelación más auténtica, la más precisa y la más realizada del misterio de vida y de la salvación de Dios se encuentra en los libros conocidos de los profetas de Dios y en los libros desconocidos de los sabios de Dios. ¿No es nuestra religión un símbolo vivo oculto en todos los tiempos? ¿Es que ya no lo vemos? ¿Es que ya no lo oímos? (XXXVII, 48)</p> <p>Lo que se dice en el <em>Mensaje</em> no es nuevo y eso es lo que paradójicamente constituye su «originalidad». No es nuevo, en el sentido de que es muy antiguo ya que procede del Origen y por lo tanto lo que se enseña en él es idéntico a lo que aparece en las obras de la gran cadena de los maestros del saber, del taoísmo, Egipto, la cábala, del hermetismo cristiano o de la gran obra de los filósofos.</p> <p>Es un libro que contiene la llave de la restitución del hombre y del mundo en Dios que es la alquimia, aunque la palabra alquimia no aparezca en todo el libro, pero sí las operaciones y los elementos que la hacen posible: el mercurio, el fuego y la sal</p> <p style="padding-left:40px;">El santo está solo con Dios en medio de los hombres vulgares, así como el mercurio y el oro están unidos entre los desperdicios de la tierra. (II, 72)</p> <p style="padding-left:40px;">La naturaleza lo produce todo por el agua y por el fuego. El Sabio perfecciona el mundo de la misma manera. (II, 70’)</p> <p style="padding-left:40px;">Toda humedad será expulsada de la tierra, y el fuego consumirá la mugre inmunda hasta que la sal virginal aparezca, a la cual será devuelta el agua celeste, para formar el nuevo mundo de Dios. (II, 83)</p> <p>También podría calificarse de autoayuda, pero de una autoayuda que nada tiene que ver con sentirse bien, al contrario, <em>El mensaje reencontrado</em> puede ser muy incómodo.</p> <p style="padding-left:40px;">¿Te has dado cuenta del trabajo interior de presidiario a que obliga la lectura de <em>El Mensaje Reencontrado</em>? Seguramente por este motivo no gusta. (<em>Florilegio</em>)</p> <p>Este libro no es amable ni condescendiente, pero siempre es verdadero porque nos enfrenta al misterio central del ser humano y de Dios y eso es la auténtica ayuda: conocer el misterio de la regeneración y la redención.</p> <p style="padding-left:40px;">La regeneración<strong> </strong>y la redención es descubrir y comer el fruto puro del árbol único que expulsará de nosotros el hedor, la oscuridad y la inercia fatal de la muerte. (XIX 68’)</p> <p>Por último, quisiéramos recordar la frase que aparece en la introducción del <em>Mensaje</em> y que advierte: “Este libro no es para todos, sino sólo para quienes les es dado creer en lo increíble”, Y ¿qué es más increíble en la actualidad que creer en la posibilidad de la regeneración ya desde este mundo? Desgraciadamente esta es la gran trampa en la que hemos caído, pensar que esto es imposible y que como mucho encontraremos la salvación después de la muerte, pues, como se dice en <em>El mensaje reencontrado:</em></p> <p style="padding-left:40px;">Nadie será instruido si no busca la instrucción. Nadie será curado si no busca la curación. Nadie será salvado si no busca la regeneración. (XXXVI, 84′)</p> <p style="text-align:center;">♦</p> <h4><strong>Seminario de hermetismo</strong></h4> <p><a href="https://www.arsgravis.com/categoria/libro-hermetismo/">https://www.arsgravis.com/categoria/libro-hermetismo/</a></p> <p>La entrada <a href="https://www.arsgravis.com/seminario-los-filosofos-desconocidos/">SEMINARIO. Los filósofos desconocidos</a> se publicó primero en <a href="https://www.arsgravis.com">Arsgravis - Arte y simbolismo - Universidad de Barcelona</a>.</p> <p><a href="https://www.arsgravis.com/seminario-los-filosofos-desconocidos/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/OIxV5q0 / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

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