Psicología

Centro MENADEL PSICOLOGÍA Clínica y Tradicional

Psicoterapia Clínica cognitivo-conductual (una revisión vital, herramientas para el cambio y ayuda en la toma de consciencia de los mecanismos de nuestro ego) y Tradicional (una aproximación a la Espiritualidad desde una concepción de la psicología que contempla al ser humano en su visión ternaria Tradicional: cuerpo, alma y Espíritu).

“La psicología tradicional y sagrada da por establecido que la vida es un medio hacia un fin más allá de sí misma, no que haya de ser vivida a toda costa. La psicología tradicional no se basa en la observación; es una ciencia de la experiencia subjetiva. Su verdad no es del tipo susceptible de demostración estadística; es una verdad que solo puede ser verificada por el contemplativo experto. En otras palabras, su verdad solo puede ser verificada por aquellos que adoptan el procedimiento prescrito por sus proponedores, y que se llama una ‘Vía’.” (Ananda K Coomaraswamy)

La Psicoterapia es un proceso de superación que, a través de la observación, análisis, control y transformación del pensamiento y modificación de hábitos de conducta te ayudará a vencer:

Depresión / Melancolía
Neurosis - Estrés
Ansiedad / Angustia
Miedos / Fobias
Adicciones / Dependencias (Drogas, Juego, Sexo...)
Obsesiones Problemas Familiares y de Pareja e Hijos
Trastornos de Personalidad...

La Psicología no trata únicamente patologías. ¿Qué sentido tiene mi vida?: el Autoconocimiento, el desarrollo interior es una necesidad de interés creciente en una sociedad de prisas, consumo compulsivo, incertidumbre, soledad y vacío. Conocerte a Ti mismo como clave para encontrar la verdadera felicidad.

Estudio de las estructuras subyacentes de Personalidad
Técnicas de Relajación
Visualización Creativa
Concentración
Cambio de Hábitos
Desbloqueo Emocional
Exploración de la Consciencia

Desde la Psicología Cognitivo-Conductual hasta la Psicología Tradicional, adaptándonos a la naturaleza, necesidades y condiciones de nuestros pacientes desde 1992.

viernes, 14 de agosto de 2026

The Passenger (1975) de Antonioni: una road movie platónica.


<p></p><div style="text-align:right;">"Desde entonces no me duele la soledad, <br>porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. <br>Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos".</div><div style="text-align:right;"><br></div><div style="text-align:right;">J.L. Borges, La casa de Asterión. </div><div style="text-align:right;">Cuento contenido en 'El Aleph' (1949) </div><p></p><p><br></p><p></p><div style="text-align:right;">"Años de soledad le habían enseñado que los días, en la memoria, tienden a ser iguales". <br><span style="text-align:left;"><br>J.L. Borges, 'La espera', (</span>1952) </div><br><br><br><br><br>Titulada en español 'El reportero', lo cual es un tanto engañoso para el espectador en un principio al situarle en una perspectiva horizontal propia de una "historia" que se ha de construir, el título elegido para los países de habla inglesa, 'The passenger', resulta ser mucho más revelador de la perspectiva vertical bajo la cual la historia transcurre.<div><span><a></a></span>  <br>De desierto a desierto, de la arena de África al ruedo en cuya arena se dirime toda la Verdad de la existencia. A base de una quietud, silencio y desnudez cada vez mayores, Antonioni alcanza la cima de su estilo cinematográfico, cuyo objetivo último es dibujar en celuloide lo sutil e invisible el alma humana.<br><br><br><br><br><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg10EVRPrh3FBeSP2Ow0ClxJVFvbR_kZWePYjhicx0SjHVlmRtcXnTvedJ4qvVojhPhxAeSdJ1Iaokl2gMOlih6Hk4EZ-YOez3BwDPJxtbo58v9Ysj8b48nHZLcdQ2XTnAQtyTqtf133oKm-aJDJKvFIvT3E-uQN0zXQEx9Gru5mVv2UaefVlIbgtO9qqyU/s1000/Passenger.jpg"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg10EVRPrh3FBeSP2Ow0ClxJVFvbR_kZWePYjhicx0SjHVlmRtcXnTvedJ4qvVojhPhxAeSdJ1Iaokl2gMOlih6Hk4EZ-YOez3BwDPJxtbo58v9Ysj8b48nHZLcdQ2XTnAQtyTqtf133oKm-aJDJKvFIvT3E-uQN0zXQEx9Gru5mVv2UaefVlIbgtO9qqyU/s320/Passenger.jpg" alt="Passenger.jpg"></a><br><br><br><br><br>Los movimientos de los personajes son siempre honestos, economizados, no sobra ninguno, si bien finalmente el mensaje es que todo movimiento es vano, superfluo e inútil. Todo movimiento, todo deseo, todo anhelo, finalmente, todo estar, nos aleja del Ser. <br><br>Una posible lectura, en línea con todo su cine ('El desierto rojo', 1964), todo lo que está mal en la vida es la misma existencia. No es un problema de cómo sino de qué. Existir es inseparable del error, es un error -¿irreparable?- en sí. Es el error, quizá el único error. Porque supone la separación, la ausencia, <br><br>Esas calles desiertas que miden el tiempo, esos viejos, perros y gatos dedicados a hacer nada, ¿están más cerca de la Verdad? ¿"Son" más que el personaje del reportero que huye de sí mismo? <br><br><br><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrDZt883pTtkOFRfVPkpUNosw8vEnNLjOH8pMvRLxVmo1Pk7hs3T9bXvU2_ZoDvtNRpoxlS2umaArBwnwxhF3RDTVDtPPzAlY_ug57YOucRzQB9a552VDg10D6dyfuyFvVOYzxcWUBMMT4PIJvBl8jbjlVZATbZqtdkpive_QS-w0004J3m7Ja5j9Eb6KQ/s1110/PassengerThe%20049%20Calle%20Mayor,%20Vera,%20Almeria,%20Andaluc%C3%ADa,%20Spain.JPG"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgrDZt883pTtkOFRfVPkpUNosw8vEnNLjOH8pMvRLxVmo1Pk7hs3T9bXvU2_ZoDvtNRpoxlS2umaArBwnwxhF3RDTVDtPPzAlY_ug57YOucRzQB9a552VDg10D6dyfuyFvVOYzxcWUBMMT4PIJvBl8jbjlVZATbZqtdkpive_QS-w0004J3m7Ja5j9Eb6KQ/s320/PassengerThe%20049%20Calle%20Mayor,%20Vera,%20Almeria,%20Andaluc%C3%ADa,%20Spain.JPG" alt="PassengerThe%20049%20Calle%20Mayor,%20Ve"></a><br><br><br><br><br><br><br><br><br><br><br><br>Otra constante del cine de Antonioni presente en 'The passenger' es la polémica acerca de persona y personaje, entre acción y verdad (Blow-Up, 1966). Al fin y al cabo, vivir es tomar un rol, interpretar un personaje como los otros esperan de uno. ¿Se puede cambiar de personaje a mitad de actuación? Y más allá, si se cambia el personaje, ¿cambia la persona? ¿O esta permanece invariable?<br><br><br><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgpCquJDJVEwZraUJI3TF8-1muAYtCBot3bHdFslB8xEQ4QJUpVKp4oza9upoRdkqoH1dRaVg7Eb8IlF-BddDxnYTovHznrRJL8Fmy1YzyGqX-oLwyd312hdAfSWl0_-9_tft3YiZbR1L4yII3DCvXrSzbxLKpdq-o4_uDZy_maclcfOzPur06OdViHydH1/s1160/Anto4-1-1160x661.jpg"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgpCquJDJVEwZraUJI3TF8-1muAYtCBot3bHdFslB8xEQ4QJUpVKp4oza9upoRdkqoH1dRaVg7Eb8IlF-BddDxnYTovHznrRJL8Fmy1YzyGqX-oLwyd312hdAfSWl0_-9_tft3YiZbR1L4yII3DCvXrSzbxLKpdq-o4_uDZy_maclcfOzPur06OdViHydH1/s320/Anto4-1-1160x661.jpg" alt="Anto4-1-1160x661.jpg"></a><br><br><br><br>Nada es al azar en la estética árida, calurosa y polvorienta del film de Antonioni. No es azarosa la visión de la Plaza de toros, el lugar del sacrificio, al comienzo del viaje final, no lo es la trompeta que anuncia la suerte suprema inminente.<br><br><br><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg6erC_fzjbOADUG_sCunGEPJavvjRelCucSAyoafJRmTnrZ4fWm8wra_e7uGDwl5uAm7pWT6cMp6sZx7wr8T2VseOq_k1R5AixOu_PSbrk_1X8QuWH-ZEgyh4zotnK403kqUO_LS7OiAJNqaGbr2Gg1BA0O0p19As1FHsDzDW9TjOaOKXZUCiVlriqFG81/s606/images.jpg"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg6erC_fzjbOADUG_sCunGEPJavvjRelCucSAyoafJRmTnrZ4fWm8wra_e7uGDwl5uAm7pWT6cMp6sZx7wr8T2VseOq_k1R5AixOu_PSbrk_1X8QuWH-ZEgyh4zotnK403kqUO_LS7OiAJNqaGbr2Gg1BA0O0p19As1FHsDzDW9TjOaOKXZUCiVlriqFG81/s320/images.jpg" alt="images.jpg"></a><br><br><br><br><br>Como tampoco lo es el nombre del hotel en que el reportero espera su redención: la Gloria, o la luz crepuscular del atardecer que Antonioni insistió en que era parte fundamental de la escena. <br><br><br><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhit7DnN5YlFHJrfElY4_CkVbbT7GxUXmDgXi87FCoOtP27hmgaKmaOJndSRsx8zopwN36CAIpCz_uCnJDOPgHNfvUJCbrTdbVZnJxifqCL3Gt0fp8vduzGsiS7BBmEPdlib2oL_jvEaNTLL0D3GZSaJhU4ZYwi2dnbZfV12lxikkrBESfTgBcwPdWWSSDA/s253/hotel-de-la-gloria.jpg"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhit7DnN5YlFHJrfElY4_CkVbbT7GxUXmDgXi87FCoOtP27hmgaKmaOJndSRsx8zopwN36CAIpCz_uCnJDOPgHNfvUJCbrTdbVZnJxifqCL3Gt0fp8vduzGsiS7BBmEPdlib2oL_jvEaNTLL0D3GZSaJhU4ZYwi2dnbZfV12lxikkrBESfTgBcwPdWWSSDA/s1600/hotel-de-la-gloria.jpg" alt="hotel-de-la-gloria.jpg"></a><br><br><br>Finalmente el alma, que ha vivido atrapada en ese cuerpo, tras las rejas de la prisión que es la existencia, tras el rito sacrificial ejecutado por los sicarios, rito en que suplanta a la víctima que murió sin redención, vuela libre a través de la famosa ventana del plano secuencia (casi) final -en realidad es la penúltima escena-. El reportero muere por el traficante de armas, no solo porque asume hasta sus últimas consecuencias el personaje, sino para cerrar simbólicamente, mágicamente, haciendo Justicia, en la línea de René Girard, su ciclo vital infame. Así el reportero, un espectador cuyo trabajo es ver y narrar siempre la vida que viven otros, redime a ambos, a sí mismo de su no-vida, y al otro de su personaje abyecto cumpliendo la muerte sacrificial -¿ritual?- que le es debida. <br><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgyw9MR_GjNMUvy5U5UP4A0alSCNzG-9H6Tz74vm4xrRQ2TpH9N4np1KX44FIQHqAAUrPajJ1X5K8j8rUg_SOIRIjTiPO96_RSEXCbXya9aBWbjhVPo99jQaeSOGKt2kNPVCh1CHoN_dD6dTTSgd8BhNpEbzgAwqr4KKDL0oR00gvhNtk0MA29rqnmrIUB9/s608/el-reportero-professione-reporter-the-passenger-1975-de-michelangelo-antonioni-1.jpg"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgyw9MR_GjNMUvy5U5UP4A0alSCNzG-9H6Tz74vm4xrRQ2TpH9N4np1KX44FIQHqAAUrPajJ1X5K8j8rUg_SOIRIjTiPO96_RSEXCbXya9aBWbjhVPo99jQaeSOGKt2kNPVCh1CHoN_dD6dTTSgd8BhNpEbzgAwqr4KKDL0oR00gvhNtk0MA29rqnmrIUB9/s320/el-reportero-professione-reporter-the-passenger-1975-de-michelangelo-antonioni-1.jpg" alt="el-reportero-professione-reporter-the-pa"></a><br><br><br><br><br>Sostener como Miguel Marías (n. 1947) que ese plano rompe la coherencia narrativa de la cámara del resto del film, al modo de un movimiento final en una diferente tonalidad a la del resto de la obra, es no haber entendido el sentido profundo del film: el vuelo mágico del alma que se despliega al fin libre y que al dar la vuelta, retornar, contempla a los otros atrapados aún dentro de su prisión,. de sus prisiones: <br><br><br><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgD9Nb-0m5yIK-YePR1Hy-kSUSfGUzwdB2x_6deQmyatvdniVGzvBGmgRvuYwg9IhO160NzhFNFb7A3o4tfpeXlLp2rc1FU2AtyfAFzIOmSWPPofwyieEMOs6ss5kFDjDXpEcjt269EbOoVYgQfz8-gcN76vDbjpQ0VOdyff63pGKSwhbn49aepriN4zVBb/s850/passenger-4.jpg"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgD9Nb-0m5yIK-YePR1Hy-kSUSfGUzwdB2x_6deQmyatvdniVGzvBGmgRvuYwg9IhO160NzhFNFb7A3o4tfpeXlLp2rc1FU2AtyfAFzIOmSWPPofwyieEMOs6ss5kFDjDXpEcjt269EbOoVYgQfz8-gcN76vDbjpQ0VOdyff63pGKSwhbn49aepriN4zVBb/s320/passenger-4.jpg" alt="passenger-4.jpg"></a><br><br><br><br><br>"Esa posibilidad lo inquietaba, porque no acabó de entender si se parecía al alivio o a la desdicha; se dijo que era absurda y la rechazó. En días lejanos, menos lejanos por el curso del tiempo que por dos o tres hechos irrevocables, había deseado muchas cosas, con amor sin escrúpulo".<br>J.L. Borges, 'La espera' (1952)<br><br><br><img src="https://img1.blogblog.com/img/video_object.png" alt="video_object.png"><br></div> <p><a href="http://agnosis2.blogspot.com/2026/08/the-passenger-1975-de-antonioni-una.html" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p> <p>Más info en https://ift.tt/lk3sf2A / Tfno. & WA 607725547 Centro MENADEL (Frasco Martín) Psicología Clínica y Tradicional en Mijas. #Menadel #Psicología #Clínica #Tradicional #MijasPueblo</p> <p>*No suscribimos necesariamente las opiniones o artículos aquí compartidos. No todo es lo que parece.</p>

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