
<h4>El Ayurveda —la medicina tradicional india, de más de cinco mil años de antigüedad— contempla la salud como un estado de armonía con uno mismo, con la sociedad y el cosmos. Es, ante todo, un conocimiento tradicional y una manera de vivir: tiene su propia lógica interna, dentro de la cual podemos aprender a pensar y a disfrutar de la vida en todo su esplendor. La salud se convierte así en un aspecto dinámico y cambiante que depende de diversos factores: nuestros pensamientos; cómo nos relacionamos con nuestros sentidos; <a href="https://elhombreylodivino.com/comida-hierofanica/">qué comemos</a> (también cómo, cuándo y cuánto)<b>; </b>nuestros hábitos de higiene y cuidado diario; nuestra propia constitución y las estaciones del año.</h4>
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<p>Sin embargo, comprender el Ayurveda desde una mente occidental moderna no es sencillo. Requiere no solo «pensar fuera de la caja», sino detectar primero dentro de qué caja pensamos.</p>
<p>Por eso, el primer paso para disfrutar de los efectos equilibrantes y revitalizantes del Ayurveda es hacer un «Usted está aquí» del mapa cultural en el que vivimos. En este artículo exploraremos tres ejercicios de ubicación: el objetivo es tomar conciencia de las ideas invisibles que estructuran nuestra experiencia cotidiana de la salud y la enfermedad, así como algunas de las sensaciones con las que cuerpo y mente nos comunican que nuestro equilibrio se tambalea.</p>
<div style="width:491px;"><img src="https://elhombreylodivino.com/wp-content/uploads/2026/08/default-scaled.jpg" alt="" width="481" height="726"><p>Figura anatómica humana. Dibujo nepalí, c. 1800.</p></div>
<p>Este ejercicio puede ser un buen primer paso de acercamiento al Ayurveda desde la cultura occidental moderna. Y es que, desde nuestra mentalidad, es fácil caer en la trampa de creer que, con un rápido cuestionario, podemos conseguir una «etiqueta» ayurvédica que nos diga cómo comer y así «sanar al fin». El Ayurveda, sin embargo, es un camino más profundo.</p>
<p>Embarquémonos, pues, en un pequeño viaje para conocer desde dónde miramos nuestra salud, discernir cuándo estamos en armonía y cuándo no, y recordar cómo cambia nuestra salud a lo largo del año. Sugiero preparar papel, lápiz y ganas de apartar el velo tejido por los hilos de la prisa y la inercia del día a día.</p>
<blockquote><p>El Ayurveda nos ayuda a tomar conciencia de cómo todo nuestro ser se ve afectado por las fuerzas naturales, y a comprender que cada persona se verá afectada de manera distinta en función de su propia naturaleza. Hay personas que pueden estar tres horas al sol veraniego sin quemarse y otras que se inflaman en tan solo treinta minutos.</p></blockquote>
<p><b>Conocer</b></p>
<p>En la sociedad moderna, la salud se ha convertido en una moda. Estamos rodeados de recursos «para adelgazar», «para ganar fuerza muscular», «para lucir una piel joven», «para aumentar el foco mental»… Estar saludable y hacer todo lo posible para lograrlo parece un deber y nadie sabe por qué.</p>
<p>Con el fin de no caer en este laberinto de espejos, trataremos de clarificar algunos conceptos básicos:</p>
<ul>
<li>¿Podrías describir qué es para ti estar sano?</li>
<li>¿Y estar enfermo?</li>
<li>¿Qué esperas de tu médico?</li>
</ul>
<p>Si te has parado a responder estas preguntas, es posible que te hayas percatado de que, a grandes rasgos, concibes la salud y la enfermedad como dos entes contrarios, y al médico como una especie de máquina dispensadora de remedios para «poder seguir funcionando».</p>
<p>Estas ideas forman parte de la cultura en la que vivimos. Pero no siempre hemos pensado así en Occidente. Esta concepción es fruto de un cambio de mentalidad paulatino que, a partir de la Ilustración, cristalizó en una idea que ha calado hondo: Todo lo que no es enfermedad es salud. Todo lo que no se puede medir, no existe.</p>
<p>Las que hoy se conocen como medicinas tradicionales no adoptaron ese modelo, por lo que siguen concibiendo al ser humano como un ser con cuerpo, mente y espíritu, en relación con su ambiente, y en el que la salud y la enfermedad son procesos cambiantes que pueden manifestarse de diversas maneras —medibles o no— pero siempre reales.</p>
<p>Una de estas medicinas tradicionales es el Ayurveda, y su objetivo es preservar la salud de quien disfruta de ella y armonizar a quien ha salido de su propio equilibrio. Y es que solo así podremos cumplir con nuestras responsabilidades vitales y avanzar hacia lo que el Ayurveda señala como su horizonte último: la liberación, el más alto de los objetivos vitales, que lleva a la emancipación del mundo de la materia.</p>
<p><b>Discernir</b></p>
<p>Seguro que alguna vez has escuchado o experimentado aquello de «empecé a cuidarme y me di cuenta de que había normalizado encontrarme mal». Es una historia que se repite: personas que cambian su alimentación y se dan cuenta de que vivir con el abdomen hinchado no tiene por qué ser normal; personas que empiezan a hacer ejercicio y descubren que su insomnio no tiene por qué ser una constante en su vida; o personas que incluyen prácticas espirituales como el examen de conciencia, la meditación, bendecir la mesa, la oración, visualizaciones, yoga, canto de mantras… y experimentan cómo el miedo constante no tiene por qué formar parte de su día a día.</p>
<blockquote><p>Una de las medicinas tradicionales es el Ayurveda, y su objetivo es preservar la salud de quien disfruta de ella y armonizar a quien ha salido de su propio equilibrio.</p></blockquote>
<p>Se revela así una dinámica curiosa de la sociedad moderna contemporánea: hay muchas personas que no se encuentran bien y que viven con dolores y síntomas que les impiden disfrutar de una vida plena. Llega un momento en el que lo normalizan. Llega un momento en el que la resignación, la apatía o la desesperanza se instalan en sus corazones.</p>
<p>Sin embargo, si van al médico, sus analíticas son perfectas: como no están enfermos, se les considera personas que disfrutan de salud. Pero su experiencia, por desgracia, es bien distinta.</p>
<p>Por eso, la segunda práctica que te propongo es ese «darse cuenta», una toma de conciencia de cómo te encuentras para empezar a discernir entre armonía y desequilibrio:</p>
<ul>
<li>¿Cómo dirías que duermes?</li>
<li>¿Te despiertas por la noche o duermes seguido?</li>
<li>¿Sientes que tienes energía a lo largo del día?</li>
<li>¿Cómo te sientes después de comer?</li>
<li>¿Puedes nombrar tus tres o cinco emociones más recurrentes?</li>
<li>¿Sientes satisfacción en tu vida familiar, laboral, social…?</li>
<li>¿Cómo te hace sentir todo esto?</li>
</ul>
<p>En Ayurveda, el estado de salud se caracteriza por un equilibrio en las funciones vitales, pero también por el estado de bienestar posible y felicidad, según las circunstancias de cada uno. El sufrimiento indica desequilibrio, incluso si todo parece estar en orden.</p>
<p><b>Recordar</b></p>
<p>No somos seres aislados. El mundo, del que formamos parte, tiene efecto en cómo nos sentimos y cómo funciona nuestro cuerpo y nuestra mente. Es fácil observarlo en nuestra higiene del sueño: nos cuesta dormir si cenamos algo pesado, cuando nos quedamos mirando pantallas hasta tarde o cuando nos acostamos dando vueltas a nuestras preocupaciones.</p>
<div style="width:693px;"><img src="https://elhombreylodivino.com/wp-content/uploads/2026/08/2018.121_print-scaled.jpg" alt="" width="683" height="486"><p>Fiesta en la que Vishnu decide que se encarnará como hijo del rey Dasharatha, de los capítulos 14-15 del «Bala Kanda» (Libro de la Infancia) del Ramayana (El viaje de Rama). c. 1810</p></div>
<p>Sin embargo, mientras algunos aspectos nos parecen obvios<b>,</b> hay otros en los que no reparamos.</p>
<p>El Ayurveda nos ayuda a tomar conciencia de cómo todo nuestro ser se ve afectado por las fuerzas naturales, y a comprender que cada persona se verá afectada de manera distinta en función de su propia naturaleza. Hay personas que pueden estar tres horas al sol veraniego sin quemarse y otras que se inflaman en tan solo treinta minutos.</p>
<p>Es así como llegamos a la tercera y última práctica de hoy. Una práctica que consiste en recordar cómo nos afectan diversos aspectos externos:</p>
<ul>
<li>¿Podrías describir cómo te sientes en primavera, en verano, en otoño y en invierno?</li>
<li>¿Tu digestión funciona igual en cada estación?</li>
<li>¿Qué alimentos sueles comer y cómo te sientes después?</li>
<li>¿Duermes con la misma profundidad y el mismo tiempo?</li>
<li>¿En qué estación tienes más energía?</li>
<li>¿En cuál te encuentras mejor?</li>
<li>¿Siempre ha sido así?</li>
</ul>
<p>Observar estas oscilaciones —entre estaciones, entre momentos del día, entre períodos de nuestra vida— es uno de los actos más ayurvédicos que podemos practicar. El Ayurveda nos ayuda a recordar lo que la vida moderna diluye: que no nos afectan de igual manera el calor seco del verano y la humedad del otoño; que la llegada de la primavera despierta en unos energía renovada y en otros, alergias y fatiga; que el invierno invita al recogimiento, pero no a todos con la misma intensidad. Aprender a leer estas respuestas es aprender a conocerse.</p>
<p>Llegados a este punto, hemos realizado un pequeño viaje de centramiento —ese retorno cotidiano al propio eje que el <a href="https://www.editorialkairos.com/catalogo/p/ayurveda">Ayurveda</a> propone como punto de partida de toda práctica—. El viaje nos ha llevado desde la toma de conciencia de nuestras concepciones de salud y enfermedad y cómo las experimentamos, hasta cómo van cambiando en relación con nuestro estado interior y lo que acontece en el exterior.</p>
<p>Esto nos permite comprender cómo nos encontramos cada día y tomar conciencia de que tenemos cierta agencia para restaurar nuestro equilibrio. El Ayurveda nos enseña a encauzar esa agencia al servicio de una vida armoniosa y un espíritu en paz.</p>
<p>Y es que, al contrario de lo que hemos normalizado, el cansancio, la tristeza, la incomodidad, la pesadez, la sobreexcitación… son señales de que algo no está en armonía con nuestra naturaleza.</p>
<p>El Ayurveda nos invita a abrir los ojos y observar, no lo que debería ser, sino lo que es.</p>
<p><a href="https://elhombreylodivino.com/practicas-iniciales-para-acercarnos-al-ayurveda/" target="_blank">- Enlace a artículo -</a></p>
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